Lactancia Materna Prolongada: Consecuencias Psicológicas para el Niño
Pocos son los que hoy en día cuestionan los beneficios de la lactancia materna. Pero a pesar de considerarse ya como lo «políticamente correcto», hay una especie de barrera invisible alrededor del año de edad a partir de la cual «ese niño ya es muy grande para tomar teta». Es algo que las madres oyen en boca de familiares, amigos, y lo que es peor, por parte de ciertos profesionales sanitarios.
Algunos afirman que dar el pecho por encima de los equis meses (cada uno da una cifra) va a producir traumas en el niño, dependencia, malnutrición, caries, y toda una serie de catástrofes físicas y emocionales. ¿Qué hay de cierto en todo esto? Hoy voy a dedicar esta nueva Píldora de Psicología a hablar de los efectos psicológicos que puede tener la lactancia materna prolongada.
Mitos y Realidades sobre la Lactancia Materna Prolongada
Muchas ideas acerca de la lactancia materna siguen estando basadas en prejuicios e ideas infundadas, y algunas de las afirmaciones que se hacen desde la psicología se basan en opiniones personales y teorías no contrastadas. Una creencia muy extendida alrededor de la lactancia prolongada es que produce problemas emocionales, dependencia, o quién sabe qué desviaciones sexuales en los niños amamantados más allá de los primeros meses.
¿Qué dice la ciencia?
Pues bien, ¿qué dice la ciencia? Las principales asociaciones científicas nacionales e internacionales recomiendan que la lactancia materna sea el único aporte de alimento hasta los 6 meses de edad, y después complementarla con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses de edad, pudiendo mantenerla todo el tiempo que madre e hijo deseen. Ninguna de estas sociedades establecen un límite superior para finalizar la lactancia en sus recomendaciones.
Es necesario resaltar que, a lo largo de los siglos, y en prácticamente todos los lugares del mundo, la lactancia materna ha sido algo habitual hasta bien entrados los 2-3 años de edad. Si hacemos una revisión de la literatura científica existente, podemos ver como no se han constatado riesgos físicos ni psicológicos en niños que toman pecho por encima de los 2-3 años de edad. Menos problemas de ajuste social en niños amamantados de forma prolongada y una mejor percepción de relación de apego con los padres en adolescentes (Fergusson et al.
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Todos estos resultados se observan después de controlar la influencia de variables sociales y demográficas.
El Concepto de Lactancia Prolongada
El concepto de lactancia prolongada se emplea de forma inexacta. Una acción se describe como “prolongada” cuando tiene unos límites concretos, que no es el caso de la lactancia materna. En las sociedades tradicionales la lactancia prolongada era lo común. Por lo tanto, no deberíamos emplear el término “prolongado" para todas las lactancias, puesto que cada mujer decide cuánto tiempo quiere emplearla como fuente de alimentación a su hijo. No existe un estándar y una duración adecuada.
Pero sí unas recomendaciones sustentadas con evidencia científica de que cuanto más se alargue mayores beneficios obtendremos. Estos beneficios se asocian a la disminución de la malnutrición infantil en países subdesarrollados, en los cuales el acceso a una alimentación sana y equilibrada resulta un reto diario.
Hace dos siglos nadie hablaría de lactancia prolongada, puesto que se alimentaba a sus hijos al pecho durante el mayor tiempo posible, o hasta que la mujer deseara, lo que solía ocurrir hasta los dos años de edad. Es a partir del siglo XX, con la industrialización generalizada y la aparición de leches de fórmula cuando se comenzó a publicitar que estas eran superiores a la leche materna.
De hecho, en algunas sociedades o clases sociales más altas se consideraba un signo de bajo nivel el amamantar a su hijo, por lo que se fomentó el consumo de leches de fórmula como un signo de categoría social y distinción.
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Beneficios de la Lactancia Materna
Has decidido amamantar a tu hijo, posiblemente te hayas informado de cómo le va a beneficiar, pero ¿sabes hasta qué punto? Cada día, nuevas investigaciones descubren las innumerables e inimitables propiedades de la leche materna.
Si das lactancia materna a tu bebé tendrás que adaptar tu alimentación, ya que tu organismo tiene una importante tarea durante los próximos meses: elaborar el alimento de tu hijo. Y tus necesidades nutricionales aumentan a causa de la producción de leche materna.
Beneficios para el Niño
En el niño: a nivel sanitario se observan sus beneficios tanto durante el tiempo de amamantamiento como en los siguientes años de vida, disminuyendo la incidencia de cáncer, enfermedades autoinmunes o metabólicas como la diabetes.
Beneficios para la Madre
En la madre: la lactancia materna disminuye la incidencia de cáncer de mama y de ovario. Además disminuye el riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo 2.
Mitos sobre Riesgos para la Madre
Aunque existen muchos mitos y leyendas respecto a los riesgos que supone para la madre la lactancia prolongada, la realidad es que actualmente existe poca evidencia científica que la respalde. Tradicionalmente se ha comentado la posibilidad de pérdida dentaria y pérdida de masa ósea.
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Se ha hablado mucho de las posibles complicaciones sobre dar de mamar embarazada de nuevo. La realidad es que no aparecen tales complicaciones. Tan sólo en algunos casos determinados se podría plantear su retirada, como si se da una amenaza de parto prematuro, en los cuales se deben de evitar cualquier estimulación oxitócica.
El útero gestante tiene receptores de oxitocina que son los que desencadenan contracciones. Durante el proceso de mamar se activa la secreción endógena de oxitocina y ésta puede favorecer o desencadenar contracciones.
Lactancia Materna y el Complejo de Edipo
Muchas personas, incluso algunos pediatras, creen que continuar con la lactancia materna hasta los dos años o más de vida del bebé puede ser causa de complejo de Edipo. Según el psicoanálisis, este complejo aparece cuando el niño, sobre los cuatro años de edad, empieza a experimentar un rechazo inconsciente hacia su padre, a la vez que una proyección amorosa hacia su madre.
Sin embargo, los expertos coinciden en que no existe ninguna evidencia de que así sea.
Sin Riesgos Físicos ni Psicológicos
La AEP acaba de publicar un documento titulado ‘Lactancia materna en niños mayores o prolongada‘, en el cual es clara y contundente: «No se han constatado riesgos físicos ni psicológicos en pequeños que toman pecho por encima de los dos o tres años de edad». Al contrario: la extensión de la lactancia materna «está implicada en un mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño».
Según el texto, se ha comprobado una asociación entre una mayor duración de la lactancia materna y factores positivos, como menor incidencia de maltrato infantil, mejor relación con los padres en la adolescencia, mayor percepción de cuidado y mejor salud mental en la vida adulta.
Alba Padró, asesora de lactancia de la asociación Alba Lactancia Materna, coincide en que no solo no hay pruebas de que exista algún riesgo, sino lo contrario. «Por lo que sabemos -afirma-, de lo que sí existe evidencia, es que los pequeños amamantados de manera prolongada no sufren este complejo, sino al revés: son niños autosuficientes, más independientes«.
Un Problema Occidental
En su ‘Informe sobre psicología de la lactancia’, la psicóloga infantil Laura Perales Bermejo detalla que en Occidente hay varias fases en el desarrollo psicosexual: la oral (desde la concepción hasta los tres años de edad), la anal (hacia el final de los tres años), la edípica (desde los tres hasta los seis o siete años), la latencia (desde entonces hasta la adolescencia) y la genital (a partir de la adolescencia).
Sin embargo, los habitantes de las islas Trobriand, en la Melanesia, alrededor de los tres años de edad pasaban de la etapa oral a la genital, según la célebre investigación del antropólogo Bronislaw Malinowski en la primera mitad del siglo XX. Esto quiere decir que los trobriandeses, en cuya cultura la lactancia materna prolongada era lo habitual, no solo no padecían el complejo de Edipo, sino que ni siquiera atravesaban una etapa edípica durante la niñez.
Por eso, Perales Bermejo destaca que «no es la lactancia materna prolongada lo que gesta el complejo de Edipo sino otros factores, como el modo antinatural en el que vivimos». Y enfatiza que, como el tipo de vida occidental dificulta la relación del niño con sus padres y reprime la sexualidad natural infantil («a causa de nuestros propios miedos y bloqueos»), el pequeño «no tiene otra salida que el enamoramiento simbólico de papá o de mamá».
Por su parte, Diana Sánchez, presidenta de la Asociación Española de Psicología Perinatal, remarca que «no existe una sola evidencia científica de que la lactancia pueda causar complejo de Edipo». Y va aún más allá. Afirma que tal complejo, descrito por primera vez por Sigmund Freud, «no aparece en ningún manual diagnóstico serio y la lactancia no puede provocar algo que no está demostrado que exista».
El Origen de un Error
¿De dónde proviene, entonces, la creencia de que la lactancia materna prolongada causa complejo de Edipo? Según Zule Millás, asesora de la Asociación SINA, es una idea basada, por lo general, en “una mala interpretación de lo que es el apego y en una forma de ver el acto biológico de amamantar desde una perspectiva sexual enfermiza, sobre todo cuando el bebé pasa de cierta edad ‘socialmente aceptable’”.
Millás destaca que el apego es “una entidad que va más allá de la psicología, ya que tiene una base biológica”. Y cita el libro ‘El amor maternal‘ (Ed. Albesa, 2004), de la neurocientífica británica Sue Gerhardt, quien sostiene, a partir de sus investigaciones, una de las bases de la crianza con apego: que “para que un bebé sea un niño independiente, primero tiene que pasar por una etapa de dependencia”.
Lactancia Materna y Desarrollo Infantil
La leche materna es una fuente de micronutrientes y macronutrientes, especialmente diseñada para la alimentación del lactante. A partir del año, esta debe ser combinada con otros alimentos sólidos y triturados en una dieta variada y equilibrada. Esto se debe a que la composición de la leche se va adaptando a lo largo del tiempo en que la madre continúa lactando. Tampoco conlleva un riesgo en el desarrollo cognitivo y psicológico del mismo.
“A nivel psicológico en bebés mayores, el pecho lo que produce es sensación de calma y seguridad. Ambas profesionales concuerdan en que es un método totalmente adecuado, si así lo desean tanto el hijo como la madre. La lactancia puede ser usada en conjunto con otros métodos como el chupete o un juguete que le de seguridad y confort al niño.
“El pecho no tiene nada de perjudicial para un niño. No hay ningún estudio psicológico que haya demostrado lo contrario. Además, la experta añade que “los niños se van autorregulando y desarrollan estrategias para calmarse”. “En estos casos, hay miedo de no darle el pecho y que la madre piense que deje de ser necesaria. Dar el pecho o utilizar un juguete puede ayudar a calmar a un niño en momentos de estrés.
“Estar en un lugar seguro podría generar dependencia, aunque esta palabra no sería la adecuada. “La base está en que sea un proceso respetuoso en el que la madre esté tranquila y lo pida el bebé. En otras ocasiones, lo que ocurre es que el bebe quiere seguir, pero la madre no quiere o está incómoda.
“Es un duelo para su hijo. Es normal que algunos días lo pase mal. Por su parte, la pediatra Castell recomienda que “el proceso sea gradual y progresivo, según las necesidades del lactante y la madre”. Para el lactante, tras un periodo largo de 2-3 años permite afianzar otra forma de tomar leche con seguridad como la taza, vaso o biberón.
Impacto de la Maternidad en la Lactancia
Antes de centrarme en la lactancia materna, me gustaría hablar de la maternidad ya que ésta supone un cambio muy importante en la vida de una mujer, que tendrá que hacer frente a nuevas demandas y a muchos cambios a todos los niveles: físicos, psicológicos, económicos y sociales. Por ejemplo, a nivel físico, debemos tener en cuenta si existe algún problema como la hipogalactia o baja producción de leche materna.
O si la mujer padece algún tipo de enfermedad que pueda dificultar o imposibilitar la lactancia materna. También son claves los factores económicos o laborales, ya que la incorporación al trabajo va a tener una enorme influencia en la lactancia materna, por ejemplo si la mujer tiene que viajar de forma habitual.
Es importante recordar que a pesar de las expectativas y los deseos que las mujeres tenemos en relación al embarazo, el parto, la lactancia, la maternidad etc., algunas cosas están en nuestras manos: como por ejemplo informarnos, aclarar nuestras necesidades, buscar profesionales y personas de confianza que nos guíen y acompañen, comunicar de forma clara qué queremos y cuáles son nuestras preocupaciones.
Pero también es necesario tener presente que no podemos controlarlo todo, que nuestro proceso depende en parte de nosotras, pero también de otras personas y de una serie de circunstancias imprevisibles que no están en nuestras manos. Y aquí es donde la capacidad para adaptarnos, la flexibilidad y la aceptación, van a jugar un papel clave para superar los obstáculos de forma satisfactoria.
En ocasiones va a ser necesario transitar por emociones como la tristeza, la rabia y la frustración por la pérdida de una ilusión o un deseo que teníamos y que no pudo ser. Por ejemplo con las preferencias relacionadas con el sexo del bebé. O por un parto que no fue como soñábamos. O por querer amamantar a nuestro bebé y no poder. A menudo es necesario pasar por un duelo por todo aquello que pensábamos que iba a ser y no fue.
La Lactancia Materna en el Contexto Histórico y Social
Los humanos somos mamíferos y por ello, la lactancia materna es algo natural. Es al inicio del siglo XX cuando se producen una serie de cambios económicos y sociales relacionados con la era industrial y la incorporación de la mujer al trabajo remunerado económicamente y fuera del hogar, cuando se generaliza el destete prematuro de los bebés.
La lactancia en los primeros seis meses de vida es fundamental: la OMS recomienda que las madres inicien la lactancia materna en la hora siguiente del parto. Que la lactancia sea exclusivamente materna en los primeros 6 meses de vida para lograr un crecimiento, desarrollo y salud óptimos. Posteriormente los lactantes deben seguir siendo amantados y recibir alimentos complementarios seguros y nutricionalmente adecuados.
La lactancia materna protege a los niños contra las enfermedades: aporta todos los nutrientes que necesitan para un desarrollo sano. Es inocua y contiene anticuerpos que ayudan a proteger a los lactantes de enfermedades frecuentes en la infancia como la diarrea y la neumonía.
La lactancia materna aporta beneficios a largo plazo a los niños: los adolescentes y adultos que fueron amamantados de niños tienen menos tendencia a sufrir sobrepeso u obesidad.
Dificultades y Apoyo en la Lactancia
En un artículo publicado por el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, titulado “No eres mala madre si no has podido o querido dar el pecho. En un artículo publicado por Ibone Olza, doctora en Medicina, especialista en Psiquiatría y directora del Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, la autora comenta que “amamantar, hoy en día, parece más difícil de lo que muchas madres imaginan o esperan.
La misma autora añade que “pocos estudios han analizado las experiencias de las madres que optan por una lactancia mixta o artificial. En su estudio de seiscientas madres que alimentaban a sus bebés total o parcialmente con leche de fórmula, Fallon y col. encontraron que el 56% de ellas habían pensando durante el embarazo que amamantarían a sus bebés de forma exclusiva. El 67% expresaban haber sentido culpa por dar el biberón. Un abrumador 76% sentían que tenían que defenderse o justificar su elección frente a otras madres o profesionales de salud. Pese a ello, el 67% se sentía satisfecha con su experiencia y 36% se sentían apoyadas por los profesionales.
Se suele considerar la lactancia materna prolongada cuando se alarga más allá de los 12-24 meses de edad. Los patrones de duración de la lactancia materna van a depender de la cultura, el momento histórico y los distintos criterios médicos y científicos.
Otros Beneficios y Consideraciones
La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo. La duración de la lactancia materna también está implicada en un mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño. En su estudio sobre lactancia materna prolongada, la Dra.
- La lactancia materna es un factor protector contra la obesidad en la infancia. El riesgo de obesidad en niños de 5-6 años se reduce un 35% si recibieron pecho de 3 a 5 meses.
- La lactancia prolongada proporciona no sólo alimento sino consuelo, ternura, comunicación entre madre e hijo.
Se ha puesto en relación la caries con la lactancia materna prolongada. Sin embargo, no hay evidencia científica que relacione la lactancia materna y la caries dental. Algunos estudios han alertado acerca de la contaminación química de sustancias nocivas tales como dioxinas y otras en la leche materna, procedentes de la contaminación del medio ambiente.
El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, afirma que “no se han constatado riesgos físicos ni psicológicos en niños que toman pecho por encima de los 2-3 años de edad. Tampoco, si este es el deseo de la madre, hay ningún riesgo demostrado en continuar la lactancia del niño mayor durante un nuevo embarazo, aunque ha que individualizar y valorar el destete en caso de amenaza de aborto o parto prematuro, así como en otras situaciones especiales.
El mayor problema de la lactancia materna más allá del año de edad es el rechazo social y profesional. Es importante que cada familia y cada madre tome decisiones informadas.
En el Centro de Psicología Canvis de Barcelona nuestro equipo de psicólogos/as te puede ofrecer información, acompañamiento y apoyo tanto si tienes dudas acerca de la lactancia ( materna, mixta o artificial) como si estás experimentando dificultades o has tenido que tomar decisiones o has vivido experiencias que te generan malestar emocional, ya sea tristeza, culpa, frustración, miedo, enfado, resentimiento o arrepentimiento.
| Beneficios | Descripción |
|---|---|
| Desarrollo Emocional y Psicosocial | Mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño. |
| Apego Seguro | Favorece el apego seguro y la independencia del niño. |
| Protección contra Enfermedades | Disminuye la incidencia de cáncer, enfermedades autoinmunes y metabólicas. |
| Beneficios para la Madre | Reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario, obesidad y diabetes tipo 2. |
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