Llagas en la Boca en Niños: Causas y Tratamiento
Las llagas en la boca, también conocidas como aftas bucales, son una molestia común en la infancia. Es posible que en algún momento tu hijo haya experimentado el dolor de una llaga en la boca.
Estas pequeñas úlceras redondas u ovaladas, generalmente blancas o amarillentas con un borde rojo, pueden aparecer en cualquier parte de la boca, pero son más frecuentes en la lengua, las mejillas interiores y los labios. Las llagas bucales en niños son pequeñas irritaciones que se manifiestan como úlceras blancas rodeadas de una zona roja.
Si bien no son contagiosas, las llagas en la boca pueden ser dolorosas y dificultar que los niños coman, beban y hablen con normalidad. Las llagas en la boca pueden causar molestias en los más pequeños, especialmente durante el crecimiento y desarrollo dental. El crecimiento de los dientes de leche puede ser un momento emocionante, pero también puede venir acompañado de algunos problemas bucales, como las llagas.
En la mayoría de los casos, las llagas en la boca no son un signo de nada grave. En la mayoría de los casos, las llagas o aftas infantiles son molestas pero desaparecen de forma espontánea en un plazo de 7 a 10 días. Las llagas en la boca generalmente se curan por sí solas en una o dos semanas.
Es importante saber cómo actuar ante ellas y cuándo acudir al dentista. Pero también es clave conocer en qué etapa de su desarrollo dental es más probable que aparezcan este tipo de molestias.
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¿Por qué aparecen llagas en la boca de los niños?
Es importante tener en cuenta que cada niño puede tener diferentes desencadenantes. La identificación de las causas personales puede ayudar a prevenir y controlar las llagas bucales en ellos.
La primera causa suele ser de origen traumático, ya que los niños tienden a sufrir golpes constantemente. Otra causa puede ser una infección, sobre todo si los niños están en la guardería, ya que empiezan a compartir chupetes o juguetes con otros niños y así se transmiten las enfermedades.
También otro tipo de infección puede ser la llamada herpangina. Cuando salen llagas provocadas por este tipo de virus se conocen como Herpangina, una infección bastante común entre niños de 3 y 10 años.
Después, por supuesto, hay que asegurarnos de que los niños están llevando una higiene dental perfecta, ya que la boca es donde se asientan las llagas. Es fundamental hacer un buen cepillado de dientes a los niños para eliminar toda la placa y restos de comida y así evitar problemas en el futuro, como las llagas en la boca.
Otras causas incluyen:
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- Traumatismos: es bastante habitual en niños, ya que tienden a sufrir golpes constantemente.
- Infecciones: están causadas por un virus, hongo o bacteria, aunque, normalmente, suelen deberse al virus del herpes simple (VHS).
- Alimentación, déficit vitamínicos favorecerán la aparición de aftas, principalmente la carencia de las vitaminas B y C.
- Las enfermedades de inmunodeficiencia, como por ejemplo de personas con VIH, o situaciones de inmunodepresión como puede ser la toma de fármacos como corticoides o inmunodepresores de diferentes tipos, situaciones de estrés o incluso la menstruación también puede desencadenar la aparición de aftas orales por los cambios hormonales que se llevan a cabo.
Las llagas en la boca o aftas bucales aparecen normalmente como una pequeña erupción en forma de úlcera que ocurren dentro de la boca, labios y en las mejillas con un color blanco o rojizo. En su evolución aparecerá un pequeño cráter o punto blanquecino.
Tipos de Aftas Bucales
Las aftas bucales son lesiones comunes y, en la mayoría de los casos, no son graves. Sin embargo, pueden ser molestas y dolorosas.
- Aftas menores: Son el tipo más común de aftas bucales y suelen medir menos de un centímetro de diámetro. Se encuentran en la mucosa bucal y suelen ser dolorosas pero no representan un riesgo para la salud.
- Aftas mayores: Son menos comunes que las aftas menores y suelen ser más grandes, con un diámetro de más de un centímetro. Se localizan en la parte posterior de la boca y pueden ser muy dolorosas, lo que dificulta hablar, comer y beber.
- Estomatitis aftosa recurrente: Es un tipo de afta bucal que se caracteriza por la aparición de múltiples lesiones en la boca. Pueden ser pequeñas o grandes y se localizan en diferentes partes de la boca, como la lengua, el paladar o las encías.
Tratamiento de las Llagas en la Boca
Hablando de tratamiento, las aftas leves se curan solas en una o dos semanas. No obstante, las aftas de un tamaño mayor suelen tener más duración y producir más dolor. En estos casos, el tratamiento se dirige a aliviar el dolor y favorecer la cicatrización. Cada caso es distinto y el tratamiento a elegir dependerá de varios factores.
En primer lugar, será quitar el dolor que se pueda evitar. No se debe dar a los niños alimentos muy duros, salados, ácidos, picantes o muy calientes, que en contacto con las aftas den más dolor. Es mejor que tomen alimentos blandos y fresquitos y que se les de agua muchas veces. Si no quieren comer por el dolor, su pediatra en ocasiones indicará darles soluciones de rehidratación oral para que se hidraten.
Se tratará el dolor con analgésicos como paracetamol o ibuprofeno si tienen dolor leve y metamizol si el dolor es mayor. También hay productos que se ponen sobre las aftas y que ayudan a calmar el dolor. Lo normal es que estas medicinas tengan ácido hialurónico, corticoides y a veces anestésicos locales. Tu pediatra te pautará el más idóneo según la edad y de cómo sea tu hijo.
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A veces, cuando el niño tiene aftas muchas veces, puede que tu pediatra le ponga tratamiento con corticoides por vía oral.
Es importante tener en cuenta que no se recomienda utilizar violeta de genciana en la boca de los niños. Aunque antes se usaba para tratar infecciones o llagas, hoy se sabe que puede resultar irritante y causar efectos secundarios si se ingiere o aplica en exceso.
Candidiasis en Bebés y Niños
La candidiasis es una infección causada por una levadura unicelular llamada Candida Albicans. Por lo general, vive en la piel, los intestinos y las membranas mucosas y se mantiene bajo control gracias a las bacterias saludables o “buenas”.
Cualquier persona, a cualquier edad, puede desarrollar una infección por cándida: personas muy mayores o muy jóvenes, personas sanas o enfermas. La candidiasis puede afectar solo la piel o concentrarse dentro de la boca, la vagina o los intestinos.
Si una madre está amamantando y ha sido afectada por candidiasis de los pezones o conductos galactóforos, la infección se transmitirá fácilmente al recién nacido durante la alimentación. Candida prospera en ambientes cálidos y húmedos, por lo que es más común dentro de la boca y en el área del pañal.
¿Cómo se presenta la candidiasis?
- Manchas blancas o coágulos en la lengua, el paladar y el interior de las mejillas. Pueden confundirse fácilmente con residuos de leche.
- Manchas rojas alrededor del ano y en la piel circundante. Pueden formar racimos o pequeños satélites y parecer granos.
- Un sarpullido muy rojo, y a veces brillante, entre los pliegues de la piel en el área del pañal.
Tratamiento de la Candidiasis en Bebés
En primer lugar, se necesita un diagnóstico preciso. Presta mucha atención a tu higiene personal y lávate las manos con frecuencia. Evita intercambiar saliva y besar a tu bebé en la boca.
Si es posible, evita las toallas de mano de algodón en favor de las de papel que usas una vez y luego tiras. Considera usar una solución de enjuague antimicótico cuando laves la ropa de tu bebé para matar las esporas de los hongos responsables de la infección por aftas.
Si estás alimentando con biberón, presta mucha atención a la higiene del biberón y del equipo. Lava los biberones de tu bebé en el lavavajillas o con agua muy caliente. Deja que se seque al aire y no le ofrezcas ningún resto de leche a tu bebé.
Si tu hijo sufre de candidiasis oral, lava los juguetes todos los días con agua caliente y jabón. Enjuágalas bien y ponlas al sol para que se sequen.
Cambia el pañal con frecuencia y deséchalo adecuadamente. Evita el uso de toallitas a base de alcohol para limpiar la piel de tu bebé, prefiriendo toallitas hipoalergénicas de bajo aroma que son menos irritantes. También puedes usar bolas de algodón empapadas en agua tibia para cambiar el pañal.
Deja que el área del pañal respire y deja que tu bebé patee libremente por un rato todos los días. Elige pañales desechables de buena calidad, que absorban más y mantengan más seca la zona del pañal.
Los síntomas suelen responder al tratamiento a los pocos días de su aparición. Esto se aplica tanto a las terapias orales como locales. Si crees que tu bebé no está mejorando, consulta a tu pediatra.
¿Las Aftas Bucales son Contagiosas?
No, las aftas bucales no son contagiosas. A diferencia del herpes labial, que sí puede propagarse, las aftas no se transmiten de persona a persona ni por contacto directo, ya que no están causadas por virus infecciosos.
¿Cuándo Consultar al Dentista?
Generalmente, no es necesario acudir al médico por una afta bucal ocasional. Sin embargo, si el dolor persiste, deberías de visitar a tu dentista para que realice una primera evaluación y, si fuera necesario, te recomiende un medicamento o derivación al especialista oportuno.
A veces pedirá pruebas para descartar problemas médicos asociados si:
- Hay también úlceras (heridas) genitales.
- Tardan en curar más de 2 semanas.
- Salen con la toma de fármacos o por golpes.
- Se acompañan de fiebre muchas veces.
- Dejan una cicatriz exagerada.
- Si el niño tiene pérdida de peso, fiebre que dura muchos días o diarrea.
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