Dormir con el Recién Nacido en la Cama: Riesgos y Beneficios del Colecho
Una de las cuestiones que más preocupa a los padres tras la llegada de un bebé es cómo dormirán. El sueño del bebé es uno de los mayores retos a los que se enfrentan los nuevos padres.
¿Dormir juntos o en camas separadas? ¡Descubre por qué el colecho puede ser tu aliado para dormir tranquilamente! En este artículo, te guiaremos paso a paso para entender qué es el colecho, cómo practicarlo de forma segura, sus beneficios y todo lo que debes saber para implementarlo correctamente. El colecho es una práctica que combina cuidado, seguridad y apego afectivo.
¿Qué es el Colecho?
Si buscamos en la Real Academia Española (RAE), nada encontraremos sobre colecho. Si bien el término "colecho" no está reconocido oficialmente por la RAE, es ampliamente utilizado para describir la práctica de dormir con el bebé en la misma cama o muy cerca de los padres. El colecho es la práctica de dormir con el bebé en la misma cama o habitación.
El término "colecho" se compone de dos palabras, lecho (camita) y co (que significa juntos). Este término indica la práctica de que el bebé y la madre o el padre (¡o ambos a la vez!) permanezcan juntos, incluso durante la noche, especialmente al principio de la vida del bebé.
Es importante distinguir entre el colecho y compartir la cama, ya que ambas son prácticas relacionadas con dormir cerca del bebé, pero presentan diferencias significativas. En primer lugar, es esencial hacer una distinción importante: hay dos tipos de colecho, el seguro y el inseguro. El colecho es la práctica de compartir la cama con el bebé, aunque siempre se debe garantizar la seguridad mediante superficies firmes y sin objetos que puedan causar accidentes. Mientras que el colecho implica dormir juntos, compartir habitación significa que el bebé duerme en su propia cuna dentro de la misma habitación.
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En concreto, el término colecho en España hace referencia a dormir al bebé en una cuna colecho o cuna sidecar. En inglés se pueden distinguir dos términos para referirse al colecho: co-sleeping y bed-sharing según si los progenitores duermen próximos al bebé o comparten cama respectivamente.
Beneficios del Colecho
Los defensores de esta práctica aseguran que facilita la lactancia materna a demanda, ya que el pequeño come cuando quiere, sin llantos innecesarios, sin esperas y sin que la madre tenga que levantarse, permitiendo un mayor descanso. Afirman que el colecho genera protección y seguridad al bebé, al tiempo que crea un vínculo especial.
La práctica del colecho y dormir próximo al bebé puede aportar una serie de beneficios tanto para el bebé como para los papás y las mamás.
- Facilita la lactancia materna: El colecho facilita que la madre amamante durante la noche sin necesidad de levantarse, lo que reduce interrupciones del sueño y mejora la producción de leche. Además, el colecho fomenta las tomas nocturnas y las madres pueden amamantar de forma más cómoda a sus bebés.
- Disminuye el llanto: Ya que sus progenitores se dan cuenta antes de que el bebé está llorando y de sus necesidades.
- Permite la termorregulación del bebé: Debido al contacto con sus progenitores. El contacto físico continuo también puede ayudar a regular la temperatura del bebé y mejorar su sensación de seguridad.
- Ayuda a acompasar la respiración del bebé: Con la de sus progenitores al estar tan cerca. La respiración, los latidos del corazón y los movimientos de los padres proporcionan señales sensoriales que ayudan al bebé a sincronizar sus patrones de sueño y vigilia.
- Aporta seguridad, protección y se potencia el vínculo afectivo: Para un recién nacido, la separación tras el nacimiento puede causar ansiedad. Una cuna colecho ofrece esa cercanía reconfortante que tranquiliza tanto al bebé como a los padres. El contacto físico constante fortalece el apego seguro. Los bebés que practican colecho suelen mostrar más confianza y seguridad, y desarrollan vínculos emocionales más sólidos con sus padres.
- Aumentan las fases de sueño REM en los niños: (que son más cortos que en adultos) lo que disminuye los episodios de apneas del sueño peligrosos para el bebé.
- Se reduce el riesgo de sufrir hipoglucemia.
- Mejora la calidad del sueño: Dormir junto a los padres no solo proporciona confort emocional al bebé, sino que tiene un impacto directo en la calidad y la regulación de su sueño. Los estudios muestran que los bebés que practican colecho tienden a tener ciclos de sueño más cortos pero más consolidados, lo que significa que pasan de forma más fluida entre las fases de sueño ligero y profundo.
- Reduce el estrés: Estudios recientes han demostrado que la proximidad física con los padres reduce la producción de cortisol, la hormona del estrés, en los bebés. Menos cortisol significa que el bebé experimenta menos ansiedad y se siente más seguro durante la noche.
- Facilita la detección de problemas: Tener al bebé cerca permite a los padres detectar problemas de sueño, respiración o incomodidad de forma inmediata.
Según apuntan desde Chicco, una marca innovadora y comprometida con la sociedad y la sostenibilidad, "compartir habitación con los padres tiene numerosos beneficios para el niño: reduce el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) en aproximadamente un 50% y le ayuda a adquirir el ritmo correcto de sueño-vigilia. Para los padres, en cambio, facilita la lactancia, el cuidado y la vigilancia del recién nacido, transmite serenidad a la madre y fomenta el vínculo madre-hijo.
Inconvenientes y Riesgos del Colecho
Pero también hay padres y expertos que aseguran que se trata de un hábito perjudicial porque existe riesgo de aplastar o asfixiar al bebé, dificulta la intimidad de la pareja, resulta poco higiénico y genera problemas de sueño a los padres y a los hijos. A pesar de que el colecho proporciona algunas ventajas tanto para los progenitores como para los bebés, también hay algunos aspectos en contra de esta práctica.
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Uno de los motivos principales por los que los padres eligen el colecho es la comodidad. Para quienes amamantan, tener al bebé cerca facilita las tomas nocturnas sin necesidad de levantarse de la cama. Por el contrario, uno de los principales problemas del colecho en la misma cama es el riesgo de asfixia o aplastamiento. Los bebés, especialmente los recién nacidos, aún no tienen el control muscular suficiente para moverse si algo bloquea su respiración. Además, dormir en una superficie demasiado blanda, como colchones muy mullidos o sofás, aumenta el peligro de que el bebé quede atrapado en una posición peligrosa.
Entre las posibles desventajas de hacer colecho con el bebé se encuentran las siguientes:
- Si no se practica colecho de manera segura, existe riesgo de asfixiar y/o aplastar al bebé.
- Se reduce los momentos de intimidad con la pareja.
- Puede empeorar el descanso tanto de los padres como de los bebés. Los expertos también mencionan que el sueño de los padres puede verse afectado por la preocupación constante de moverse y lastimar al bebé.
- Es posible que se cree una dependencia y sea más complicado en un futuro que el pequeño duerma solo. Mover al niño a su propia cama o habitación más adelante puede ser un desafío si se ha acostumbrado al colecho.
Además de estos inconvenientes, el colecho tampoco se debe poner en práctica en estas situaciones:
- Si se es fumador o se han consumido drogas o bebidas alcohólicas.
- Cuando se tiene alguna enfermedad que disminuya el riesgo de respuesta, como diabetes o epilepsia inestable.
- Si se está muy cansado, enfermo y/o con fiebre.
- Si se padece insomnio.
En el caso de bebés prematuros, lo mejor es no dormir con ellos hasta que tengan un peso adecuado. Diversos estudios han señalado que el colecho riesgo de muerte súbita es una preocupación seria, en particular cuando no se toman las medidas adecuadas para garantizar un entorno seguro.
Recomendaciones para un Colecho Seguro
Practicar colecho puede ser muy beneficioso para el bebé y los padres, pero es fundamental tomar ciertas precauciones para minimizar riesgos. En cualquier caso, si se opta por hacer colecho, es fundamental seguir una serie de precauciones y consejos para que esta práctica sea segura en todo momento.
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Cuando los papás y las mamás deciden hacer colecho con su bebé, es de vital importancia seguir una serie de recomendaciones para que sea una práctica segura:
- Colchón firme y plano: El colchón debe ser firme, sin hundimientos ni partes blandas que puedan atrapar al bebé. Un colchón firme ayuda a mantener la postura adecuada del recién nacido, evitando asfixia accidental o acumulación de calor excesivo.
- Evitar almohadas, mantas gruesas o peluches: Estos objetos pueden obstruir la respiración del bebé y aumentar el riesgo de accidentes durante la noche. Evitar el uso de almohadas, sábanas pesadas y colchones blandos.
- Colocar al bebé boca arriba: Dormir boca arriba es la posición más segura recomendada por la Academia Americana de Pediatría (AAP) para reducir el riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL).
- Asegurarse de que no pueda caerse de la cama: Coloca barreras de seguridad aprobadas o ajusta la cama de manera que el bebé no pueda rodar fuera del colchón. Si se opta por hacer colecho en la misma cama, también es conveniente colocar una barandilla en el lado en el que duerma el pequeño. De este modo, se evitarán posibles caídas.
- Evitar colecho si alguno de los padres fuma, bebe alcohol o toma medicamentos que afecten la consciencia: Estas condiciones aumentan el riesgo de asfixia o aplastamiento del bebé. No compartir la cama si alguno de los padres ha consumido alcohol, tabaco o medicamentos sedantes.
- Asegurar que la cama no tenga espacios donde el bebé pueda quedar atrapado.
- Dormir en una posición segura.
- Evita el exceso de calor: Mantén la habitación a una temperatura confortable y viste al bebé con ropa ligera. El bebé debe dormir siempre boca arriba, sobre una superficie firme, sin almohadones, cojines ni peluches. Además, hay que evitar arropar al bebé en exceso ni calentar mucho la habitación previamente. Lo ideal es que la habitación se encuentre a unos 16-18ºC. La habitación no debe estar muy caliente. Lo recomendable es que esté entre 16-18ºC. Tu bebé no debe "llevar más ropas de las que tú llevarías". Las mantas no deben sobrecalentar al niño ni taparle la cabeza.
- Tu compañero debe saber que el bebé está en la cama.
- No se debe dejar sólo al bebé encima o dentro de la cama porque incluso bebés muy pequeños pueden ponerse en posiciones peligrosas.
Es importante reducir al mínimo el esfuerzo innecesario por la noche para poder descansar lo antes posible. Las cunas colecho están especialmente diseñadas para ofrecer una solución segura, permitiendo que el bebé duerma junto a la cama de los padres, reduciendo el riesgo de problemas respiratorios o muerte súbita del lactante. Es una solución que recomendamos como fabricantes.
No dejes que el bebé duerma en la cama contigo: coloca o sujeta la cuna junto a tu cama para que sienta tu cercanía y sea cómodo cuidarle.
Asimismo, desde Unicef señalan que "los sofás son muy peligrosos para los bebés porque pueden quedar atrapados bajo los cojines de los lados. Nunca te duermas o te tumbes con tu bebé en un sofá o una butaca. Las camas de adultos no están diseñadas para los bebés".
Cunas de Colecho: Una Alternativa Segura
Como su nombre indica, una cuna colecho está diseñada para colocarse al lado de la cama de los padres, ofreciendo una solución segura para el colecho, ya que el bebé duerme en su propio colchón adaptado a sus necesidades y a la misma altura que la cama de los padres. Sin embargo, es mejor utilizar una cuna sidecar, ya que aporta los beneficios del colecho sin suponer ningún peligro.
Gracias a las correas que la sujetan firmemente, no se crea espacio entre ambas camas, lo que elimina el riesgo de caídas. Más pequeña que una cuna convencional, también es más ligera y fácil de mover. Nuestra gama de cunas colecho es ideal para el colecho. Se pueden fijar a la mayoría de las camas del mercado con correas largas. Ofrecen diferentes niveles de ajuste de altura, por lo que puedes adaptar la cuna a la altura de tu cama. Los modelos de la serie NESTE, como NESTE UP 2 o NESTE GROW, también permiten ajustar la inclinación. Estos modelos móviles son fáciles de mover gracias a las ruedas incorporadas, lo que permite trasladar la cuna del dormitorio al salón o la cocina, manteniendo al bebé a la vista. Esto las hace perfectas para las siestas durante el día.
Una buena cuna colecho debe ser segura, cómoda y práctica:
- Cumplimiento de la normativa vigente (EN 1130:2019): La seguridad del bebé es lo más importante, así que asegúrate de que el producto cumpla con los estándares actuales. Es escencial elegir una cuna especialmente diseñada y certificada según la norma vigente (EN 1130:2019), para poder estar cerca del recién nacido con tranquilidad.
- Colchón firme para reducir el riesgo de asfixia: Los colchones de adultos no son adecuados para bebés.
- Sistema de fijación sólido y altura ajustable: La cuna debe sujetarse firmemente a la cama de los padres sin dejar huecos. Si la cuna va adosada a la cama tapar los posibles huecos para que el bebé no quede atrapado entre los dos colchones.
- Diseño práctico: Una cuna bien diseñada facilita la lactancia y el cuidado nocturno.
Optar por una cuna de colecho permite practicar el colecho con total seguridad, disfrutando de todas las ventajas prácticas y emocionales ligadas, como hemos visto, a la proximidad durante el sueño. Las cunas de colecho, como las de la línea Chicco Next2Me, pueden colocarse junto a la cama de los padres, ofreciendo al niño un espacio propio dedicado al descanso y adaptado a sus necesidades específicas y, al mismo tiempo, permitiéndole sentir la cercanía de sus padres. Las cunas Next2Me están diseñadas para mantener a tu hijo junto a la cama desde el nacimiento hasta los 6 meses, o incluso más allá, hasta los 4 años, si optas por la cuna Next2Me Forever.
¿Hasta qué edad se recomienda el colecho?
El colecho suele practicarse durante los primeros meses de vida. La mayoría de las cunas colecho están diseñadas para bebés de hasta 9 kg o hasta que puedan sentarse o darse la vuelta por sí solos. Esto concuerda con las recomendaciones de muchos expertos, que sugieren pasar a una cama separada alrededor de los 6 meses. Si deseas prolongar el colecho más allá de los 6 meses, debes optar por una cama adecuada para niños más grandes. Cunas como la JOY 2 o la MOON DREAM son excelentes alternativas.
Lo cierto es que no hay una edad límite para hacer colecho. Los especialistas que están a favor de esta práctica, recomiendan practicarlo hasta los 3 años. Sin embargo, algunos de ellos, incluso aconsejan alargar el colecho hasta los 5 años. Lo que hay que tener en cuenta es que el proceso de dejar el colecho debe ser progresivo.
Transición a una Cama Separada
Aunque el colecho tiene ventajas indiscutibles, la transición a una cama separada puede ser un desafío. Esta etapa puede requerir tiempo y paciencia. Muchos pediatras recomiendan no esperar hasta que el bebé tenga 7-8 meses, cuando suele comenzar la ansiedad por separación. A partir de los 2 meses se recomienda colocar al bebé poco a poco en su propia habitación: empieza con las siestas diurnas y luego aumenta gradualmente el tiempo, hasta llegar a toda la noche.
Puedes pensar que no es imprescindible comprar una cuna colecho debido a su vida útil relativamente corta.
Tabla Resumen de Recomendaciones
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Superficie para dormir | Firme y plana |
| Objetos en la cama | Evitar almohadas, mantas gruesas y peluches |
| Posición del bebé | Dormir boca arriba |
| Seguridad en la cama | Utilizar barreras de seguridad |
| Estado de los padres | Evitar fumar, beber alcohol o tomar medicamentos sedantes |
| Temperatura de la habitación | Mantener entre 16-18ºC |
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