Maniobra Frente-Mentón en Lactantes: Guía Paso a Paso
La reanimación cardiopulmonar (RCP) pediátrica es un conjunto de conocimientos y habilidades esenciales, especialmente para el personal de Atención Primaria. Cuando un niño, especialmente un lactante, experimenta una parada cardiorrespiratoria (PCR), cada segundo cuenta. Saber cómo realizar adecuadamente la RCP puede ser la clave para salvar su vida y evitar daños cerebrales irreversibles.
Este artículo ha sido elaborado siguiendo las recomendaciones publicadas por el European Resuscitation Council (ERC) y adaptadas por el Grupo Español de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica y Neonatal (GERCPPYN), basándose en las directrices emitidas por el International Liaison Committee on Resuscitation (ILCOR). Recientemente, se han publicado las recomendaciones ILCOR, en las que no se sugieren modificaciones para la secuencia de RCP básica pediátrica.
Reconocimiento y Seguridad
Antes de iniciar cualquier maniobra, es crucial:
- Reconocer rápidamente el escenario y la situación donde se desarrolla la PCR para garantizar la seguridad, tanto de la víctima como del equipo reanimador.
- Utilizar guantes y otros métodos de barrera, si se dispone de ellos.
Evaluación del Grado de Respuesta
El siguiente paso es determinar el grado de respuesta del niño a estímulos:
- Establecer el grado de respuesta del niño a estímulos verbales, gritándole “¿cómo te encuentras?” o llamándole por su nombre si se conociese, y a estímulos dolorosos, presionando en el reborde supraorbitario, por ejemplo.
- Se considerará que responde, si el niño se mueve, llora, grita o habla.
Activación del Sistema de Emergencias
Simultáneamente, si hay dos o más reanimadores:
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- Con dos o más reanimadores, el segundo reanimador, si dispone de teléfono, deberá llamar al 112 (número de emergencias en la Unión Europea), preferiblemente usando el modo “manos libres”.
- Durante la llamada, debe indicarse: el lugar donde se está llevando a cabo la reanimación, la edad aproximada del paciente, qué ha sucedido (en el caso de una PCR presenciada) y qué maniobras se están realizando.
Apertura de la Vía Aérea: Maniobra Frente-Mentón
La maniobra frente-mentón es fundamental para abrir la vía aérea en lactantes y niños. Es la más fácil y la que usaremos habitualmente, salvo que el niño haya sufrido un accidente o caída y sospechemos que puede tener un daño en el cuello.
Pasos a seguir:
- Situándonos a un lado del niño, colocaremos la palma de una mano en la frente del niño y los dedos de la otra mano sobre su mandíbula, extendiendo el cuello hasta una posición neutra en los lactantes (posición de “olfateo”) y hasta una ligera hiperextensión en los niños.
- En caso se observar un cuerpo extraño, se procederá a extraerlo mediante barrido lateral con un solo dedo, con extrema precaución para no hacer avanzar el cuerpo extraño en la vía aérea superior.
Importante: En lactantes, se debe evitar la hiperextensión del cuello.
Maniobras Alternativas
Si se sospecha daño en el cuello, se debe realizar la tracción mandibular:
- La maniobra de tracción mandibular la realizaremos colocándonos detrás del niño.
- Posicionaremos las manos a ambos lados de la cabeza.
Valoración de la Respiración
Después de abrir la vía aérea, es crucial verificar si el niño respira:
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- Tras la apertura de la vía aérea, hay que comprobar si el niño realiza respiraciones efectivas espontáneas.
- Para ello, el reanimador colocará su mejilla cerca de la boca y nariz del niño, durante un máximo de 10 segundos, y, mediante la maniobra “ver, oír, sentir”, determinará si el niño respira o no.
Insuflaciones de Rescate
Si el niño no respira con normalidad, se deben administrar cinco insuflaciones de rescate:
- En los lactantes se utilizará la técnica boca a boca-nariz. Si el tamaño del lactante no lo permitiese, se podrá intentar sellar solo la boca o la nariz del lactante.
- En los niños se hará boca a boca.
- Se debe comprobar la efectividad de las respiraciones de rescate, observando que producen elevación y descenso del tórax.
Signos de Vida y Circulación
Después de las insuflaciones, se deben buscar signos de vida:
- Si se detectan signos de vida o si se palpa con seguridad un pulso central a una frecuencia mayor de 60 latidos por minuto, continuar manteniendo la apertura de la vía aérea, administrando entre 12 y 20 ventilaciones por minuto, según la edad del niño.
Compresiones Torácicas
Si no hay signos de vida, se deben iniciar las compresiones torácicas. En los lactantes, existen dos técnicas:
- Técnica con dos dedos: preferible cuando existe un único reanimador; este colocará las puntas de dos dedos en la mitad inferior del esternón y realizará 15 compresiones, evitando comprimir xifoides, abdomen o costillas.
- Técnica abarcando el tórax con las dos manos.
- Colocando el talón de una mano sobre el esternón.
- Con las dos manos con los dedos entrelazados, apoyando el talón de una de ellas sobre el dorso de la otra.
Tras cada compresión hay que dejar que el tórax se expanda, es decir, que vuelva a su posición normal, pero evitando separar las manos del pecho del paciente.
Relación Compresiones-Ventilaciones:
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- Personal sanitario: 15 compresiones torácicas-2 ventilaciones, a no ser que únicamente haya un reanimador.
Para evitar la fatiga, si hay más de un reanimador, estos se irán sustituyendo en el rol de administrar las compresiones.
Obstrucción de la Vía Aérea por Cuerpo Extraño (OVACE)
En caso de que el niño presente signos de obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño, se deben seguir los siguientes pasos:
- Si el niño está consciente pero no tose o la tos no es efectiva, dar cinco golpes en la espalda.
- Si los golpes en la espalda no solucionan la OVACE, dar cinco compresiones torácicas en los lactantes o cinco compresiones abdominales en los niños.
- Estas maniobras crean una tos artificial, aumentando la presión intratorácica para desplazar el cuerpo extraño.
- Después de realizar las compresiones torácicas o abdominales, volver a evaluar al niño.
- Si el objeto no ha sido expulsado y/o persiste la situación de OVACE y el niño sigue estando consciente, se debe continuar con la secuencia de golpes en la espalda y compresiones (torácicas en el lactante y abdominales en el niño).
- Llamar o mandar a alguien a pedir ayuda si todavía no se ha hecho, sin abandonar al niño.
Importante: Las compresiones abdominales pueden causar lesiones internas y por tanto todos los niños que han sido tratados con compresiones abdominales deben ser explorados por un médico.
Maniobras Específicas para Lactantes con OVACE
- Sentarse o arrodillarse para poder sujetar al lactante de manera segura.
- Colocar al lactante boca abajo sobre el antebrazo, apoyándose sobre su muslo, sujetando la cabeza del lactante, poniendo el pulgar de la mano en un ángulo de la mandíbula y uno o dos dedos de la misma mano en el ángulo contrario de la mandíbula.
- Realizar 5 golpes secos con el talón de la otra mano en la región interescapular de la espalda.
- Voltear al lactante, pasándolo al otro antebrazo y poniéndolo en posición supina, manteniendo su cabeza sujeta con la mano en una posición inferior.
- Observar si el cuerpo extraño se ha movilizado hasta la boca y puede extraerse con seguridad. Si no es así, realizaremos 5 compresiones torácicas.
Maniobras Específicas para Niños con OVACE
- Dar 5 golpes en la región interescapular de la espalda.
- Si el objeto no ha sido expulsado, nos situaremos por detrás del niño, pasando nuestros brazos por debajo de sus axilas y abrazando su torso.
- Cerrar el puño de la mano dominante y situarlo en el epigastrio.
- Sujetar el puño con la otra mano y comprimir 5 veces hacia adentro y hacia arriba (maniobra de Heimlich).
- Asegurarse de que la presión no se aplica sobre la apófisis xifoides ni sobre las costillas.
Abrir la vía aérea y buscar algún objeto visible. Si se ve, intentaremos extraerlo de manera segura mediante un barrido con un dedo.
Desfibrilación Externa Automatizada (DEA)
El DESA debe utilizarse durante la RCP pediátrica de origen cardiaco y con posible ritmo desfibrilable. Este origen lo sospecharemos por un colapso súbito presenciado sin signos de etiología respiratoria o traumática.
- En el caso de existir un reanimador, este realizará un minuto de RCP antes de ir a buscar el DESA.
- En los niños mayores de 8 años colocaremos uno de los parches a la derecha del esternón debajo de la clavícula, y el otro de manera longitudinal, paralelo al anterior, en el tórax en la línea medioaxilar izquierda.
- En los niños menores de 8 años se colocarán de la misma manera, salvo cuando se tuviesen que utilizar parches de adultos.
- Si el equipo dispone de atenuadores, los deberemos utilizar cuando el paciente tenga una edad inferior a 8 años; si no dispusiese de ellos, se recomienda utilizar el DESA de adulto de todas formas (es más adecuado administrar alta energía que no administrar ninguna descarga a un niño en situación de PCR y ritmo desfibrilable).
- Si el DESA indica la administración de una descarga, deberemos asegurarnos de que nadie toque a la víctima y entonces pulsar el botón de descarga. Después de esto continuaremos con las maniobras de RCP.
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