Maniobras para Girar al Bebé: Riesgos y Efectividad

27.10.2025

La forma más segura en que el bebé debe estar colocado al final del embarazo es la posición cefálica. Esto quiere decir que el feto se coloca en el útero de su madre con la cabeza hacia abajo.

La probabilidad de un parto por cesárea es muy alta cuando la presentación podálica del bebé no se ha corregido al llegar a la última fase del embarazo.

Si llegamos al último trimestre de embarazo y el bebé decide colocarse de nalgas, existen técnicas médicas para intentar que se dé la vuelta y se coloque apoyando la cabeza en la pelvis de la mamá. Por ejemplo, la versión externa.

Pero también existen ejercicios y otras técnicas que nos podrían ayudar a que le bebé se coloque sin recurrir a las prácticas médicas. Varios profesionales formados en el tema lo llevan a cabo con movimientos suaves y bajo control ecográfico. Literalmente le dan la vuelta al bebé desde el exterior del abdomen de la madre.

¿Qué es la Versión Cefálica Externa (VCE)?

Realizar una maniobra de versión cefálica externa suele plantearse como la única posibilidad para evitar una intervención, donde se intenta girar al bebé.

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La más usada, y la mejor alternativa según la OMS por su efectividad y seguridad, es la versión cefálica externa (VCE) realizada a término, a partir de la semana 37 de gestación.

Con esta maniobra el ginecólogo intenta recolocar al bebé manualmente desde fuera. La VCE consta de 3 movimientos: uno para desplazar al feto hacia arriba, desencajándolo de la pelvis, otro de rotación y un tercero hacia abajo para colocar su cabeza en la pelvis.

Antes de hacerla se comprueba de nuevo la presentación mediante ecografía. Se administra a la madre un relajante uterino y se mantiene monitorizado al bebé.

El bienestar materno y fetal se monitorizan antes, durante y después del tratamiento. El ginecólogo hace una presión sobre el abdomen de la madre para girar al bebé. Si la frecuencia cardíaca del bebé baja mucho, puede ser necesario un parto de emergencia. Ofrece una posibilidad de éxito al 80%, pero al ser una maniobra no exenta de riesgos, se debe meditar bien. El principal inconveniente es que puede desencadenar el parto.

La Moxibustión como Alternativa

Según la medicina tradicional china existe otro método para corregir la postura del bebé: la moxibustión.

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Esta terapia forma parte de la tradición medicinal china en la que se estimulan puntos de acupuntura con calor (y no con agujas) a través de la quema de un “puro de moxa”, un cilindro hecho con la raíz seca y prensada de Artemisa Vulgaris. Cuando el bebé está de nalgas se aplica calor en el ángulo externo de la uña del dedo pequeño del pie, lugar que corresponde al punto de acupuntura del meridiano vejiga 67 o Zhiyin.

Es una técnica sencilla, bien aceptada por las gestantes y de bajo coste económico”.Pero, ¿cuál es el origen de la moxibustión?El mundo de las terapias alternativas es muy amplio, y uno de los continentes que más uso hace de ello es el asiático, y es que, concretamente, la aplicación del método terapéutico de moxibustión, es una técnica realizada por la Medicina Tradicional China.

“El uso de la hierba de artemisa, tras ser desecada y triturada, se emplea a modo de cigarros, a los que se prende fuego y que recibe el nombre de moxa. La moxibustión suele utilizarse de manera conjunta con la acupuntura, hasta tal punto que los practicantes más tradicionales afirman que una terapia no debería usarse separadamente de la otra. La moxibustión consiste en aplicar calor a los puntos de acupuntura. En algunos casos se cauteriza el punto de acupuntura, pero en la mayoría de las ocasiones solo se aplica calor”, nos explica la matrona.

“Es el que lleva energía al útero” asegura la Dra. Maite Miranda, Máster en Acupuntura Tradicional China y Moxibustión por la Univ.

Cuando comencé a recomendar estas técnicas en mis clases de preparación física al el parto, admito que no tenía muchas expectativas. Pero después de ver a muchas mamás cuyos bebés se giraron incluso en la semana 38, ¡ahora las recomiendo con total confianza! Son posturas sencillas y totalmente seguras para ti y para tu bebé.

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La moxibustión es la aplicación de calor mediante la combustión de la raíz prensada de una planta denominada artemisa vulgaris con fines terapéuticos, y lleva usándose en China desde la antigüedad. Una de sus indicaciones es favorecer la versión del feto cuando no se encuentra en presentación cefálica.

El tratamiento suele tener una duración de dos semanas con sesiones de 15 minutos. La moxibustión se utiliza en muchos casos combinada con la acupuntura, pudiendo potenciar su efecto.

En definitiva, según afirma la experta: “La moxibustion para las embarazadas con una presentación de nalgas parece ser eficaz para que el feto gire a una presentación cefálica y, de esta manera, intentar finalizar la gestación mediante un parto vaginal.

No obstante, se necesitan futuras investigaciones científicas para poder implementarla dentro de nuestro sistema sanitario y, de esta manera, poder ofrecerla como primera opción antes de la VCE. Es el primer estudio controlado aleatorizado que compara 3 grupos (moxibustión verdadera, moxibustión falsa y tratamiento convencional) para corregir la presentación no cefálica y sus resultados confirman los de varios estudios previos, incluida una revisión sistemática reciente (2).

Teniendo en cuenta que aún son necesarios más estudios que apoyen dichos resultados y resuelvan otras cuestiones, por ejemplo en qué porcentaje puede reducir la necesidad de realizar cesáreas, la buena aceptación que tiene la moxibustión por parte de las mujeres, sus efectos clínicamente relevantes, ser una técnica no invasiva y su facilidad y comodidad (es posible aplicarla en casa por los propios padres tras un correcto entrenamiento), son razones importantes para tenerla en cuenta como opción terapéutica para la versión de los fetos en posición no cefálica.

Ejercicios y Métodos Naturales

Si llegamos al último trimestre de embarazo y el bebé decide colocarse de nalgas, existen técnicas médicas para intentar que se dé la vuelta y se coloque apoyando la cabeza en la pelvis de la mamá. Por ejemplo, la versión externa.

Pero también existen ejercicios y otras técnicas que nos podrían ayudar a que le bebé se coloque sin recurrir a las prácticas médicas. Prácticas como el yoga, el Pilates o la natación nos aportan durante el embarazo la posibilidad tanto de ejercitar nuestro cuerpo. Y en el caso del yoga, conseguimos conectar nuestro cuerpo y nuestra mente, buscar la calma y disfrutar de nuestro embarazo de una forma consciente.

Pero, además, pueden ayudarnos con sus diferentes "asanas" (o ejercicios) para intentar que el bebé se coloque de cabeza. Aunque lo recomendable es que consultes con un monitor especialista en yoga o Pilates para el embarazo, algunas de estas posturas son sencillas y las podrías realizar en tu casa una vez aprendidas.

Practica esta posición sobre manos y rodillas durante 10 minutos y dos veces al día. Se trata de un ejercicio muy popular que seguramente habrás realizado con tu matrona durante las clases de preparación al parto.

Algunas posturas para ayudar a girar al bebé:

  • Postura del Gato-Vaca: Colócate a cuatro patas, apoyando bien las manos y las rodillas en la colchoneta. Vigila que tu zona lumbar no se arquee. Entonces coge aire y encorva la espalda lentamente, como haría un gato enfadado que se eriza, luego ve soltando el aire lentamente a la vez que vuelves a la postura inicial. Debes hacer este ejercicio pausadamente, sintiendo el movimiento de cada vertebra.
  • Elevación de Pelvis: Tumbada sobre una colchoneta, apoya bien la espalda en el suelo, ten cuidado con la columna lumbar. Dobla las rodillas y apoya los pies sobre el suelo. Eleva la pelvis despacio, cuando llegues arriba haz una pequeña pausa y baja lentamente, como si fueras apoyando la espalda vertebra a vertebra en el suelo.
  • Pelota de Pilates: Siéntate sobre la pelota teniendo bien apoyados los pies en el suelo y sin arquear la espalda.
  • Postura de Oración Invertida: Es también una "asana" de yoga que necesita cierta práctica, así que consulta con un especialista antes de realizarla por tu cuenta. Consiste en colocarse de rodillas sobre una colchoneta y bajar doblando la espalda hacia delante hasta apoyar la cabeza sobre los brazos, colocando un cojín bajo los brazos y el pecho.

Recuerda que antes de realizar cualquiera de estas actividades es mejor consultar a tu matrona o tocólogo. Ellos te podrán aconsejar su realización o no en caso de que existan contraindicaciones en tu caso.

Nadar también puede ser de utilidad. Se basa en que el bebé oiga sonidos agradables en la parte baja del útero para intentar que se coloque.

Una vez conseguido el estado de relajación, concéntrate en relajarte, en particular tu abdomen, y visualiza a tu bebé dando la vuelta y colocándose bien.

Coloca las manos en tu vientre y localiza la cabeza del bebé, después dibuja con las yemas de tus dedos y mediante suaves toquecitos el camino que debe recorrer el bebé hasta colocarla en tu pelvis. En ningún caso intentes masajear el abdomen ni empujar al bebé. Concéntrate y conecta primero con tu bebé.

Pero nunca está de más poner en práctica algunos ejercicios y trucos para provocar y acelerar la dilatación. Sigue leyendo.

Entre los consejos del primer mes hemos explicado cómo calcular la fecha probable de parto (FPP). Esta fecha, que siempre despierta curiosidad, es por supuesto aproximada. Es un dato que se calcula por estadística: la mayoría de los bebés nace entre esas semanas.

Masaje abdominal. Te comparto un vídeo de mi Canal de Youtube para hacerte el masaje tú misma. Este masaje te ayudará a relajar los músculos y ligamentos que sostienen el útero, favoreciendo el movimiento del bebé. No es específico para Bebé de Nalgas, es un masaje de abdomen general para todas las embarazadas sin contraindicaciones.

Meditación y relajación: es una herramienta poderosa para reducir el estrés y liberar tensiones en el útero, lo que facilita que el bebé tenga más espacio para moverse. Te recomiendo mi Curso Online de Meditación y Mindfulness. También puedes usar los paquetes o bolsas de semillas calientes y frías sobre tu abdomen mientras llevas a cabo los ejercicios de inclinación pélvica.

También la pareja puede hablar al bebé en la parte baja del abdomen y así lo animará a moverse hacia el sonido de su voz.

Vigilar la postura: evitar posiciones semisentadas o estar mucho tiempo recostada. Si pasas mucho tiempo sentada en el trabajo haz pausas regularmente, procura inclinar la pelvis hacia delante, incluso siéntate en una pelota y haz ejercicios con la pelvis hacia delante.

Mitos sobre los Bebés de Nalgas

Mito 1: Es un problema grave. Aunque puede parecer preocupante, muchos bebés logran girar por sí solos antes del parto. Lo primero todo es relajarse, será lo que tenga que ser por mucho que hagas.

Mito 2: La cesárea es la única opción. Si bien en ciertos casos la cesárea puede ser lo más seguro, no siempre es la única opción. Con un equipo médico experimentado, es posible un parto vaginal.

Mito 3: El parto vaginal es imposible.

Consideraciones Finales

Si después de haber intentado todas las técnicas y métodos tu bebé sigue en posición de nalgas y todo apunta a que necesitarás una cesárea, ¡agradece esta opción! Recuerda que la cesárea es una cirugía que salva vidas y, aunque no pueda ser el parto que has soñado, lo importante es la seguridad de ambos.

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