Mareos en el Embarazo a los 8 Meses: Causas y Soluciones

03.10.2025

Los mareos son un síntoma común durante el embarazo, especialmente en el primer y tercer trimestre. El octavo mes de embarazo comprende de la semana 29 a la 32 y, por tanto, forma parte del tercer trimestre de gestación. Este síntoma puede variar desde una sensación ligera de inestabilidad hasta un vértigo intenso.

Durante el embarazo es habitual sentirse mareada o aturdida de vez en cuando. Los mareos suelen ser más frecuentes al inicio del embarazo y después, a medida que el organismo se adapta a la gestación, suelen mejorar. Sí, es habitual sentirse mareada durante el embarazo.

A pesar de ser un síntoma habitual normal entre las embarazadas, si se producen muy a menudo, son muy fuertes o se acompañan de dolor de cabeza, pérdida de sensibilidad, dificultad para respirar o hemorragia puede ser una señal de alarma.

Los mareos pueden darse en varias situaciones, como, por ejemplo, al incorporarse de golpe, al estar de pie durante largos periodos de tiempo, o, más raramente, estando sentada, sobre todo si se ha hecho algún movimiento brusco de cabeza. Un mareo importante puede conducir a un desmayo y es por este motivo que la mayoría de desmayos no son motivo de preocupación.

Los mareos en el embarazo son un síntoma muy común, en especial en el primer trimestre. Generalmente comienzan en el primer mes y a veces se prolongan hasta la semana 14 ó 16 e, incluso, durante todo el embarazo. Se considera que la causa principal son los cambios en la circulación sanguínea provocados por la generación de hormonas.

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Causas de los Mareos en el Embarazo

Durante el embarazo deben producirse muchos cambios para que el organismo pueda llevar a cabo la tarea de gestar un nuevo ser. Entre otros, aumenta el volumen sanguíneo, el gasto cardiaco, los vasos se dilatan y baja la tensión arterial. Todo esto acontece para asegurar que llegue suficiente aporte de sangre al feto, ya que de ello depende su adecuado crecimiento y desarrollo.

Durante el embarazo, el sistema cardiovascular tiene que hacer muchos cambios para adaptarse al aumento del volumen de sangre necesario para mantener al bebé. El volumen de sangre del organismo aumenta hasta un 40 o 50 % y para compensarlo el corazón bombea más sangre por minuto y también aumentan las pulsaciones. En un embarazo normal las venas se dilatan y la presión arterial disminuye de manear gradual alcanzando su ponto más bajo en la mitad de la gestación.

En ciertas ocasiones, el sistema cardiovascular no puede adaptarse tan rápidamente como le exigimos, y esto puede ocasionar estos mareos. La presencia de anemia en la embarazada también los favorece.

Al principio del embarazo nuestro cuerpo se debe adaptar a una nueva situación y a las nuevas necesidades. Los cambios hormonales y circulatorios de la futura mamá suelen ser los causantes de estos mareos. Las hormonas del embarazo provocan que las paredes de los vasos sanguíneos se dilaten y se relajen, además de que hasta después del parto aumenta el volumen de sangre que circula a través de nuestro sistema circulatorio.

Las principales causas de los mareos durante el embarazo incluyen:

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  • Cambios Hormonales: Durante el embarazo, el cuerpo de una mujer experimenta cambios hormonales significativos, especialmente en los niveles de progesterona.
  • Presión Baja: Es común que la presión arterial disminuya durante el embarazo debido a la dilatación de los vasos sanguíneos.
  • Niveles Bajos de Azúcar en Sangre: Las mujeres embarazadas pueden experimentar niveles bajos de azúcar en la sangre (hipoglucemia) debido a los cambios en el metabolismo y la mayor demanda de energía del cuerpo.
  • Anemia: La anemia (menor cantidad de glóbulos rojos para transportar oxígeno al cerebro y otros órganos) es habitual en muchas embarazadas favoreciendo la aparición de mareos y desmayos.
  • Compresión de la vena cava: En el tercer trimestre, el peso del útero en crecimiento puede comprimir la vena cava, la gran vena que transporta la sangre desde las extremidades inferiores hasta el corazón.
  • Deshidratación: La deshidratación es una causa común de mareos durante el embarazo.
  • Fatiga y estrés: La fatiga y el estrés también pueden contribuir a los mareos durante el embarazo.

Cómo Evitar los Mareos y Desmayos Durante el Embarazo

Existen varias estrategias que pueden ayudar a prevenir y manejar los mareos durante el embarazo:

  1. Acuostarse de lado: En el segundo y tercer trimestre del embarazo, el útero en crecimiento puede enlentecer el paso de sangre de las piernas hacia el corazón. Este paso de sangre se realiza sobre todo por la vena cava inferior que está situada justo entre el útero y la columna vertebral. Por lo tanto si nos acostamos sobre la espalda se comprime esta vena y enlenteciendo más la circulación de sangre y favoreciendo la aparición de mareos. Acostúmbrate a dormir recostada sobre tu lado izquierdo, esto te ayudará a facilitar el flujo de sangre a todos tus órganos.
  2. Evitar estar mucho rato de pie: Si permanecemos mucho rato de pie, la sangre se acumula en los pies y las piernas empeorando el retorno venoso. Si no es posible sentarse, se aconseja mover los pies y las piernas mientras se está de pie para favorecer la circulación. Evita pasar mucho tiempo de pie, la sangre se acumula en los pies y las piernas dificultando el retorno venoso.
  3. Evitar cambios de posición bruscos: Es habitual que con los cambios de posición bruscos el sistema cardiovascular no pueda adaptarse suficientemente rápido. Levantarte muy rápido: cuando te levantes de golpe la sangre se acumula en la parte inferior del cuerpo y el cuerpo puede tardar algunos segundos en adaptar los mecanismos compensadores para que la sangre llegue en cantidad suficiente hacia el corazón y la cabeza. Intenta estar sentada unos segundos antes de levantarte. Levántarse lentamente después de estar sentada o acostada puede prevenir la disminución brusca de la presión arterial que causa mareos.
  4. Evitar sitios dónde haga excesiva calor: Evita exponerte a altas temperaturas, sobre todo en verano. Evita entrar en lugares abarrotados de gente o espacios cerrados y con poca ventilación.
  5. Hacer ejercicio de forma moderada: El exceso de ejercicio o la ansiedad pueden provocar un aumento de la frecuencia cardíaca e hiperventilación (respiración rápida y profunda) que facilitan los desmayos. El exceso de ejercicio o la ansiedad pueden provocar una respiración acelerada y profunda (hiperventilación) y producirte un desmayo. Aunque el ejercicio puede ayudar a mejorar la circulación, ten mucho cuidado de no realizarlo en exceso cuando estés cansada o no te sientas bien. Dosifica tu actividad física y si haces deporte elige modalidades tranquilas, que no requieran grandes esfuerzos, (andar y natación es de lo más completo).
  6. Ingerir comida y líquidos de forma frecuente: Si no se come lo suficiente, pueden bajar los niveles de azúcar (hipoglucemia) y provocar mareos y desmayos. Si no se ingiere la cantidad adecuada de líquidos, puede aparecer deshidratación (sobre todo si hacer calor y se practica ejercicio) que también favorece los mareos. Por lo tanto, se aconseja comer y beber poco pero muchas veces al día en lugar de hacer grandes comidas. Comer regularidad, mejor pequeñas cantidades, pero más veces al día.
  7. Tener una alimentación rica en hierro: Cuando se nota el mareo, lo mejor es sentarse o estirarse para evitar caerse. Para prevenir la aparición de las palpitaciones se aconseja no engordar demasiado, hacer ejercicio moderado, practicar técnicas de relajación, dormir de lado (no boca arriba), descansar lo suficiente, cuidar la alimentación y llevar una vida tranquila, dentro de lo posible.
  8. Hidratación Adecuada: Beber suficiente agua para mantener una buena circulación. Asegurarse de beber suficiente agua a lo largo del día es crucial para evitar la deshidratación y reducir el riesgo de mareos.
  9. Descanso y manejo del estrés: Descansar lo suficiente y practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación o el yoga prenatal, puede reducir la fatiga y los mareos.

Además, es importante:

  • Procurar no permanecer de pie durante mucho tiempo.
  • Intentar no sufrir cambios bruscos de temperatura.
  • Evitar ducha o baño con agua muy caliente. Mejor agua templada.
  • Prevenir la aparición de anemia, con una alimentación adecuada, sana y equilibrada, y rica en hierro.

Qué Hacer Cuando Sientes un Mareo

Si sientes que te vas a marear, sigue estos pasos:

  • Acuéstate rápidamente cuando te notes mareada: evitarás caerte y hacerte daño tú y/o el bebé.
  • Si el mareo ya se ha producido, colocar a la embarazada tumbada sobre el lado izquierdo, con lo que facilitaremos la llegada de sangre al corazón.
  • También debemos proporcionarle aire, abriendo las ventanas, o abanicándola.

Otros Síntomas Comunes en el Octavo Mes de Embarazo

Además de los mareos, en el octavo mes de gestación, es posible que, de vez en cuando, el vientre se endurezca como consecuencia de las llamadas contracciones de Braxton-Hicks. Esto es síntoma de que el útero se prepara para el parto.

Mientras las contracciones no sean fuertes y no se presenten con una frecuencia superior a 5 por hora, no hay riesgo de parto prematuro.

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El volumen del vientre va dificultando el movimiento y puede hacer que la mujer se canse más al andar, en la práctica de cualquier actividad rutinaria o incluso hablando. El dolor de espalda y de piernas puede ser más intensos a partir de este mes.

El aumento de peso en la mujer es más evidente a partir de ahora, pues en conjunto puede estar cargando más de 8 kg de peso extra entre feto, placenta, útero, líquido amniótico y los pechos.

Otros cambios en la madre

En caso de que el bebé ya esté colocado boca abajo para el momento del parto, es normal que la embarazada note que las caderas y la pelvis se van ensanchando para preparar el nacimiento. Ello hace que caminar sea un poco incómodo.

El útero alcanza su grado máximo de expansión y puede incluso llegar a situarse muy próximo al esternón, lo cual provoca que el estómago esté mucho más comprimido. Debido a esto, la acidez o el ardor pueden sufrirse de manera más notoria.

Por su parte, la vejiga y los intestinos también sufren la falta de espacio provocada por el crecimiento del bebé. La frecuencia de micción y el estreñimiento se agudizan.

Existen posibilidades de sufrir calambres en las piernas, que soportan un peso extra muy grande. Para evitar los calambres, que pueden ser dolorosos, toma alimentos ricos en calcio y hazte masajes diarios. También es recomendable dormir con los pies un poco elevados.

Afortunadamente, no todos los síntomas que se producen en este periodo son molestos. Por ejemplo: es muy normal que la mujer se note el cabello más abundante y voluminoso debido al cambio hormonal.

Por último, los cambios de humor y la ansiedad suelen acentuarse en este momento. Los deseos de que llegue el parto se mezclan con el miedo. Estas sensaciones pueden afectarte al sueño y provocarte insomnio.

Cuándo Consultar al Médico

Es fundamental consultar con el médico si los mareos son severos, persistentes o están acompañados de otros síntomas preocupantes como dolor de cabeza intenso, visión borrosa o palpitaciones.

Si sigues estos consejos, podrás evitara la mayor parte de los mareos de tu embarazo.

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