María Pagés: Pasión, Ética y Legado en el Flamenco
Un Compromiso Profundo con la Danza
María Pagés se define como una bailarina que ama la danza como parte orgánica de su ser. Más allá de las etiquetas de flamenca, clásica o contemporánea, su compromiso con el devenir de la danza en España es profundo.
Ella considera que tiene la edad y la educación moral necesarias para embarcarse en la aventura de crear un proyecto de danza que beneficie al sector y a su ciudad. Es una forma de dejar un legado para las generaciones presentes y futuras, una utopía que comparte con su compañero de viaje, El Arbi El Harti.
Juntos han dado forma al proyecto Teatro Centro Danza Matadero, que dirigen conjuntamente. Pagés cree que es una exigencia moral entrar en los desafíos y extraerles toda la belleza que ocultan.
Teatro Centro Danza Matadero: Un Lienzo en Blanco
El Teatro Centro Danza Matadero es el resultado de la unión del impulso de dos activistas de la danza y una institución que ha entendido y acogido su visión. Este espacio representa un lienzo en blanco lleno de posibilidades.
La responsabilidad es inmensa, pero también lo es el reto de crear un espacio dedicado a la belleza, la excelencia, la danza de calidad, el apoyo a la creación y una programación diversa y plural. El objetivo es lanzar y consolidar un proyecto de danza que en pocos años pueda ser heredado y enriquecido por otra dirección artística.
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Según María Pagés, el paso que ha dado el Ayuntamiento de Madrid es histórico y debe valorarse en su justa medida. El hecho de tener un teatro consagrado solo a la danza en Madrid debe motivar a trabajar más en favor de una pedagogía sobre la danza y sus beneficios para la cultura.
Además, debería apelar a la capacidad de cuidar lo que se puede legar a los hijos. Ahora toca cuidar el teatro Centro Danza Matadero, alimentándolo con energía como creadores y ciudadanos, haciéndolo crecer, porque en este momento delicado están aún en la crianza.
La Falta de Cultura de Danza en España
María Pagés señala que la falta de cultura de danza en España es una responsabilidad compartida por ciudadanos, municipios, comunidades autónomas y gobiernos. Para que haya cultura de danza, se necesita una política estatal integradora.
Ella y Larbi creen que la danza está secuestrada por una idea romántica que considera al bailarín como un ser tocado por una gracia divina. Nunca ha habido un ejercicio de sensibilización sobre el hecho de que la danza es el arte escénica más compleja, tanto para crear como para producir, lo que la convierte en la más cara.
Un espectáculo de danza exige tiempo, profesionales (bailarines, coreógrafos, escenógrafos, iluminadores, técnicos de sonido, maquinistas, productores, distribuidores, etc.) y medios para llevarlos a cabo. No existe un marco que defina la cultura en general, y en esta indefinición, la danza es la niña bonita, pero pobre.
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Inspiración y Personalidad en el Centro Danza Matadero
El Centro Danza Matadero se inspira en grandes espacios de danza del mundo centrados en la personalidad creativa de un artista. Tomando como referencia el Mercat de les Flors de Barcelona, Pagés y El Harti quieren que su teatro de la danza madrileño tenga un arraigo filosófico europeo, inspirándose en proyectos como Chaillot de Paris, La Maison de la Danse de Lyon y Sadler’s wells de Londres.
Aquí, María Pagés y El Arbi El Harti, como directores artísticos del teatro, están al servicio de la danza, y el proyecto está inspirado y extraído del carácter universal de la ciudad de Madrid.
El sueño de María Pagés y El Arbi El Harti es que el teatro Centro Danza Matadero sea una casa de la danza para todos, donde los creadores lo cuiden como si fuera propio, porque mañana podrían dirigirlo ellos. Es un patrimonio de la ciudad que hay que proteger.
Programación y Visión Artística
La programación del teatro CDM tiene que estar a la escucha de todos los públicos y de todas las danzas que defiendan la excelencia creativa. La programación descansa sobre una línea editorial generalista que aspira a defender a la danza como un hogar acogedor, abrazar la diversidad, fomentar la pluralidad, generar experiencias artísticas inspiradoras, promover la creación de alianzas entre creadores e instituciones, propiciar espacios de formación y reflexión, impulsar a los nuevos talentos, apoyar a los artistas de todas las geografías y lenguajes, y enamorar a nuevos públicos.
Además, existe una estrategia que tiene como objetivo esencial que el público de la danza vuelva a la Nave 11.
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María Pagés y El Arbi El Harti son defensores de la danza en todas sus expresiones, amando la danza española, los clásicos, los contemporáneos y los urbanos, todos los cuales ocupan un lugar privilegiado en su programación. Sin embargo, reconocen tener una debilidad por la danza flamenca, ya que están convencidos de que es una de las expresiones culturales españolas que mejor articulan la contemporaneidad poliédrica del país, desde una lectura e interpretación sincera y desacomplejada de la tradición.
La programación del teatro de la danza de Madrid arranca con el BFA, un reconocimiento a la danza flamenca y a la cultura española.
La temporada incluye 56 compañías, 48 nacionales, 7 emergentes y 8 internacionales, con 6 estrenos absolutos, entre ellos, el de Rocío Molina. También se podrá disfrutar de compañías como la del Théâtre National de Chaillot, David Coria, Kukai Danza, Daniel Abreu, Kafig Companie, Ana Morales, Andrés Marín, Mal Pelo, Martha Graham Dance Company, Eva Yerbabuena, Lucía Lacarra y Farruquito.
Además, el centro será sede de residencias artísticas y espacio de formación, con talleres y clases magistrales, potenciando la divulgación sobre la danza en su relación con la ciencia, la salud, la educación o el deporte.
Acercar la danza a las otras disciplinas es una manera de dignificarla y devolverla a su verdad más íntima. La danza, por su organicidad, es conocimiento y en sus venas corre la filosofía, la literatura y la historia del arte.
"De Sheherazade": Un Espectáculo Feminista y Liberador
María Pagés ha creado junto a su marido, el poeta El Arbi El Harti, el espectáculo "De Sheherazade", que ha tenido una gran acogida. Este trabajo, en el que también participan otros artistas, creadores y compañeros, es un recorrido por el universo femenino que reivindica la realidad poliédrica de la cotidianidad de las mujeres a partir de una lectura contemporánea.
El espectáculo pone en valor la palabra como instrumento para resolver los conflictos. A través de su palabra, Sheherazade consiguió cambiar la posición de una persona violenta y asesina, reconvirtiéndola en una persona capaz de amar. El mensaje es claro: la palabra tiene poder.
En "De Sheherazade" se sincretizan otros personajes femeninos universales, como Safo, Medea, la Bernarda de Lorca y la Blimunda de José Saramago, transmitiendo importantes valores y cuestiones negativas que seguimos heredando en la humanidad.
La puesta en escena es compleja, con 11 bailaoras, dos cantaoras y siete músicos en directo. La música es original, y el vestuario, trabajado a mano por el taller Calderón, suma al movimiento y no resta.
El primer sonido que llega al espectador tiene una reminiscencia árabe, recordando que el flamenco tiene su origen en la reunión de diferentes culturas y modos que convivieron en el sur de España durante un tiempo.
Este espectáculo trata de desmontar estereotipos femeninos con los que se ha silenciado durante siglos a las mujeres reales, reescribiendo el papel de la mujer desde la danza y el flamenco. La danza, en general, y el flamenco, en particular, tienen la facultad de reflejar lo que se vive en el momento, sincretizando la experiencia vital y social y traduciéndola en una obra artística.
El Legado Familiar y el Futuro de María Pagés
María Pagés es madre, y esta reivindicación tiene que ver con su madre, una mujer muy activa y trabajadora, matriarca de cinco hijos. En "De Sheherazade" hay una especial atención por definir o intentar situar a la mujer en todo su diferente abanico de posibilidades, mostrando mujeres frágiles e inseguras, pero también fuertes y luchadoras, que han tenido el sentido y el valor de transmitir toda la experiencia humana.
María Pagés considera que el flamenco siempre vive una revolución continua en su interior, por eso es un arte contemporáneo. El arte flamenco es de los que mejor representa a España y es un arte contemporáneo porque entiende que lo contemporáneo es la tradición en movimiento. Aquello que no evoluciona es arte muerto, y el flamenco no es así.
Hay una idea equivocada de que el flamenco es una tradición que no se mueve, pero no es verdad. El flamenco es un arte en continuo movimiento, en evolución, y es un arte siempre actual, porque siempre vive la época y porque siempre está en esa revolución interior.
María Pagés cree que la danza no debe ser un arte de minorías. La danza está en nosotros y es la expresión más directa del ser humano. Todo ser humano tiene cuerpo, se expresa y todo cuerpo baila. Debería ser un arte más directamente reconocido.
Aunque "De Sheherazade" será la última obra de gran formato y con este nivel de exigencia, el compromiso de María Pagés con la danza seguirá creciendo. Ella entiende que lo importante es entender en el momento de tu vida dónde puedes ser más útil. En el Centro Coreográfico, ella y El Arbi El Harti proponen su propio proyecto y se aseguran de que tenga un impacto en la profesión y que se beneficie la profesión, porque lo que te hace ser más libre es tener dignidad, mantener tu dignidad.
La bailaora María Pagés y el economista Antonio Pulido han sido nombrados Hija Predilecta e Hijo Adoptivo de la Provincia, respectivamente, en el Pleno extraordinario celebrado este jueves de la Diputación de Sevilla.
«María Pagés es esencia flamenca y su baile una extensión a pintura, poesía, arquitectura… Disciplinas todas incidentes en una prolongación infinita de su expresión flamenca. Antonio Pulido llega a Sevilla a mediados de los años 80 «buscando la Universidad» y, desde entonces, este doctor en Economía ha dejado su poso como docente en varias promociones de sevillanos y sevillanas y ha gestionado a miles de trabajadores y proyectos desde distintas instancias económicas.
“Hijos de Andalucía” repasa la vida y la obra de esta creadora sevillana, que recibió la Medalla de Andalucía el 28 de febrero de 2011. Junto a ella, aparecen en el programa su esposo, el escritor El Arbi el Harti, el coreógrafo Víctor Ullate, la escritora y periodista Pilar del Río y la cantaora Carmen Linares. La artista sevillana explica cómo le llega la inspiración, cómo es el proceso creativo que da lugar a sus espectáculos y también sus preocupaciones como empresaria. Sobre el escenario vive el momento más feliz, pero el de mayor esfuerzo es el día a día como empresaria.
Este año el Premio Princesa de Asturias de las Artes se lo han dado a dos mujeres excepcionales, la cantaora Carmen Linares y la bailaora María PagésDos artistas que han llevado el flamenco por todo el mundo, con talento y elegancia, con duende y maestría. Y como dice el jurado, ensanchando el cante y el baile, desde el respeto por la tradición. "Estamos las dos en una nube. Es una explosión de alegría y me acordé de la gente que ya no está y que hubiese disfrutado con la noticia. Este premio es un reconocimiento al arte flamenco que representamos las dos, al arte flamenco con mayúsculas".
No estaba previsto que Carmen Linares y María Pagés hablaran al recoger su galardón, y no lo han hecho, pero sorprendieron a todos con su espontaneidad. La cantaora se arrancó a cantar con versos de Juan Ramón Jiménez y María Pagés no pudo quedarse quieta y bailó con arte su mantón. Las dos crearon un momento especial que ya forma parte de la historia y la lista de anécdotas de los premios.
El programa Imprescindibles de RTVE ha hecho un recorrido por la trayectoria de Pagés, una de las bailaoras más internacionales, y ahora le toca el turno a Carmen Linares. La cantaora se sienta en el plató de Atención Obras para hablar con Cayetana Guillén-Cuervo de su extensa obra flamenca. Hablamos de una de las voces más respetadas y celebradas, una de las mujeres más respetadas de la profesión y un referente para muchas generaciones.
Carmen Pacheco y Carmen Linares, la mujer y la artista, son solo una. No hay dos mundos separados y los sentimientos son los mismos. "Si yo he tenido un disgusto muy fuerte me cuesta mucho salir al escenario". Carmen tiene tres hijos con Miguel; Miguel, que es periodista y manager; Eduardo, que es guitarrista; y Lucía, que es actriz y cantante. "Cuando fui madre ya no pasaba tanto tiempo fuera de casa, ya no hacía aquellas giras de cuatro meses por Estados Unidos que me encantaban cuando era más jovencilla. Con el tiempo he sabido que mis hijos me echaban mucho de menos". Por eso ella siempre buscó el equilibrio entre su vida privada y su profesión. Una profesión que ha celebrado en los escenarios, con una gira que recuerda sus cuatro décadas de cante.
En sus inicios tuvo muy buenas críticas, por su talento y por su físico. Algo que no se hacía con sus compañeros. "De mi físico llamaba la atención que tenía los ojos verdes, era muy delgadita, el pelito liso, era más de canción yeyé. No parecía flamenca, me decían que qué guapa y yo no me lo tomaba a mal. Pero es verdad que de los cantaores no decían si eran guapos, pero lo decíamos nosotras. En el mundo del flamenco por supuesto que ha habido machismo, pero como en todas las profesiones".
En esta edición hay un gran peso cultural, y entre los premiados están: el historiador y periodista Adam Michnik, en Comunicación y Humanidades; el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, en Ciencias Sociales; el arquitecto Shigeru Ban, en Concordia; los científicos Geoffrey Hinton, Yann LeCun, Yoshua Bengio y Demis Hassabis, en Investigación Científica y Técnica. Además, Ellen MacArthur en Cooperación internacional, y La Fundación Olímpica para los Refugiados y el Equipo Olímpico de Refugiados, en Deporte. Este año, el Premio Princesa de Asturias de las Artes se viste de flamenco porque reconoce la trayectoria de dos profesionales de la talla de Carmen Linares y María Pagés.
Carmen Linares durante el ensayo general del espectáculo 'JONDO. Del primer llanto, del primer beso'. (EFE/Miguel Ángel Molina) Ella tuvo suerte (además de talento), porque desde pequeña contó con el apoyo de su padre, que le acompañaba a la guitarra en sus primeras actuaciones. “Me animó a seguir en un momento en que los padres no querían que las hijas fueran artistas, porque era un mundo muy complicado”, recordaba en una entrevista para ‘El diario’. En ‘Radio Nacional’ recordaba hace tiempo las palabras de su padre: “Dios te ha dado unas condiciones y las debes de aprovechar porque no todo el mundo tiene buen oído y tiene voz para cantar y expresar lo que expresas tú”.
Otro pilar imprescindible para ella ha sido su marido, Miguel Espín, junto a quien ha tenido tres hijos. “Ha sido muy importante para compaginar mi trabajo con la vida de familia, los niños…”, explicaba para el citado periódico. “En esta profesión, o tienes una persona a tu lado que te apoya incondicionalmente, o es muy difícil mantenerse tantos años”.
María Pagés y su espectáculo 'De Sheherezade' en Mérida. (EFE/Jero Morales) Aunque llevaba bailando desde los cuatro años, sus primeros pasos profesionales en la danza los dio en la compañía de Antonio Gades (quien fuera marido de Marisol), “fue primera bailarina en la compañía de Mario Maya, en el Ballet Español Rafael Aguilar y en el Ballet Español de María Rosa”, como nos recuerdan desde la Fundación Princesa de Asturias. Una larga carrera cargada de éxitos y que le ha llevado a recorrer buena parte del mundo, triunfando en escenarios como el Radio City Music Hall de Nueva York o el Teatro Romano de Verona.
María Pagés y el escritor y dramaturgo El Arbi El Harti. (EFE/Quique García) Sobre trabajar juntos, el escritor habló para ‘Crónica Global’: “Somos un equipo en vida, además de en lo profesional. [...] María se autodirige. No existe la jerarquía. Ella es el centro del proyecto y la dirección está diluida en el trabajo en equipo”. Una reflexión que compartía su pareja, quien entre risas confirmaba que, como director, con ella “Lo tiene muy complicado”. María es ejemplo de una danza donde la ética y el compromiso social están muy unidos y así lo refleja en sus espectáculos.