Máxima Fertilidad en la Mujer: Edad y Factores Clave
La fertilidad es la capacidad que tiene el ser humano de concebir un hijo biológico. En la mujer, la fertilidad es un tema complejo y fascinante que abarca diversas etapas de la vida.
Etapas de la Fertilidad Femenina
La mujer, a lo largo de su vida, atravesará cinco etapas en su vida fértil, desde la pubertad hasta la menopausia, en las que su cuerpo experimentará cambios muy importantes que afectan a su capacidad para concebir hijos.
De la Pubertad a los 19 años
Es la etapa en la que el cuerpo se prepara para la fertilidad. La mayoría de las mujeres no son fértiles cuando tienen la primera regla, a pesar de que se considera que esta marca el inicio de la capacidad reproductora. El embarazo en esta etapa normalmente se produce cuando ni el cuerpo ni la mente están preparados y suelen ser embarazos no planificados y se asocian a un mayor riesgo de aborto y de complicaciones tanto para el niño como para la madre.
De los 20 a los 29 años: La Edad Más Fértil
La mayor probabilidad de quedar embarazada coincide con el periodo en que la mujer tiene entre 20 y 29 años. En esa etapa, los ciclos menstruales son más regulares, la reserva ovárica suele ser buena y la calidad de los óvulos es alta, con lo que el riesgo de alteraciones en los cromosomas se reduce.
De los 30 a los 36 años: Disminución Gradual de la Fertilidad
A medida que la mujer cumple años, la fertilidad empieza a disminuir de forma gradual. La reserva ovárica disminuye y también lo hace la calidad de los óvulos que van quedando. Aunque muchas mujeres pueden concebir sin problema alguno, empezamos a ver una mayor probabilidad de problemas de fertilidad.
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De los 36 a los 45 años: El Embarazo a Edad Avanzada
Superar la barrera de los 35 años supone un acusado declive en la fertilidad femenina, de la reserva ovárica, que sigue disminuyendo, y de la calidad de los óvulos. La mujer puede empezar a tener ciclos irregulares, o muy abundantes o muy escasos. Y se produce también un aumento en el número de abortos espontáneos. El deseo de concebir en esta etapa puede convertirse en todo un desafío para la pareja, y es más frecuente la necesidad de buscar ayuda y asesoramiento médico.
Perimenopausia y Menopausia
La menopausia marca el final de la vida reproductiva de la mujer y suele ocurrir entre los 45 y los 50 años. En este punto de la vida, la fertilidad es muy baja y las posibilidades de concebir de forma natural son mínimas. Es por eso que las mujeres que deseen tener hijos en esta etapa pueden considerar la donación de óvulos como solución. En los 5 años que preceden a la menopausia, la posibilidad de embarazo es extremadamente baja. La menopausia empieza al terminar la menstruación.
Edad Media de Maternidad en Aumento
La edad media de las mujeres para tener el primer hijo no ha parado de aumentar en los últimos 45 años. En 1975 las madres primerizas tenían 25 años de media, en 2011 se superó la barrera de los 30 años, y en 2021 la cifra se ha situado ligeramente por encima de los 31 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
En España la edad media a la que la mujer tiene su primer hijo sube todos los años desde la década de los 70. La Encuesta de Fecundidad de España de 2018 desveló que casi un 80% de las mujeres de 25 a 29 años no han tenido su primer hijo, un porcentaje que llega hasta el 19% al hablar de mujeres de más de 40 años. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del año 2020, casi seis mil mujeres dieron a luz con 40 años, frente a las 3.800 que lo hicieron con 25 años. Es una tendencia en aumento, y según los expertos, gracias a las nuevas técnicas de reproducción asistida, la edad de ser madre se irá retrasando cada vez más.
Las circunstancias personales como la prolongación de la formación académica, las exigencias laborales o la situación económica han hecho que la edad para ser madre se retrase cada vez más. En esta tendencia influyen múltiples factores, desde el aumento del tiempo dedicado a los estudios, la edad de emancipación, el acceso al mercado laboral o las dificultades para conciliar vida personal y laboral, son solo algunos ejemplos.
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¿Por qué aumenta la edad a la que se es madre?
La vida moderna es complicada y para muchas mujeres el pensar en quedarse embarazada antes de los 30 años es complicado. A esas alturas justo acaban de terminar sus estudios o están ganando experiencia en el mercado laboral. Otras desean encontrar una pareja estable para poder emprender este proyecto. Con lo que la maternidad termina siendo un tema menos prioritario. Pero que la maternidad sea pospuesta, no significa que sea menos importante.
Fertilidad y Edad: Datos Clave
La edad fértil de la mujer se extiende desde la menarca -o sea la primera menstruación- hasta la menopausia. Dentro de esos años, que en promedio son unos 30 - 35 años, hay un período de máxima fertilidad que se extiende entre los 18 y los 35 años. Si nos fijamos en lo que dice la biología veremos que el periodo más fértil de una mujer suele situarse entre los 16 y los 28 años y tiene mucho que ver con la madurez sexual, la mayor fecundidad y la pubertad. Muchos estudios demuestran que la fertilidad desciende escalonadamente, un primer descenso a los 30 años, un segundo a los 35 y finalmente el último a los 40, salvo algunas excepciones.
La capacidad reproductiva de la mujer desciende de forma significativa a partir de los 35 años. Esto repercute directamente en la reserva ovárica, tanto en la calidad como en la cantidad de los óvulos. A los 25 años las mujeres alcanzan su “pico” de fertilidad, y a partir de ese momento se produce un lento y progresivo descenso. “La diferencia de fertilidad entre los 25 y los 30 años es muy pequeña.
De los 25 a los 35 años, la capacidad reproductiva de las mujeres desciende hasta un 50%. En esta etapa dura menos de 30 años, y estas son las tres décadas en que las mujeres que pueden ser madres. A partir de los 14 la mayoría de mujeres ya han empezado a ovular y a partir de los 44 las posibilidades biológicas de ser madre son muy bajas.
Debemos saber que todas las mujeres nacemos con un número de óvulos determinado. Hay quienes nacen con más y quienes con menos. Cuando la mujer tiene su primera regla (aproximadamente a los 12 años) empieza a consumir este número finito de óvulos cada mes. Para que tengamos una idea, en la pubertad tenemos unos 500.000-300.000 ovocitos de los cuales aproximadamente se “gastan” unos 1.000 por ciclo. Cuando estos óvulos se consumen, desaparece la regla y la mujer inicia la menopausia (aproximadamente entre los 45-55 años). Si bien la mujer es fértil desde su primera menstruación y puede serlo hasta justo antes de que su regla se marche, la edad biológica ideal para concebir es entre los 22 y los 30 años. Por ello, los embarazos adolescentes y tardíos son considerados de riesgo.
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Con 20 años una mujer tiene un 25% de probabilidades de quedar embarazada si mantiene relaciones en sus días fértiles. Con 30 años, las probabilidades disminuyen al 15%. A partir de los 35 descienden a un 8% y a un 3% a partir de los 38 años. O sea, que a partir de los 40 años las probabilidades son muy remotas por vía natural. De hecho, después de los 35 años la posibilidad de aborto o de que el bebé tenga alguna enfermedad genética se incrementan de forma considerable. Esto ocurre porque con el paso del tiempo no solo se reduce el número de óvulos sino que también se pierde calidad. Los óvulos que quedan «envejecidos», por lo que a más edad más dificultad para desarrollar un embrión sano.
Para explicar cómo influye la edad de la mujer en sus posibilidades de quedarse embarazada hay que hablar de la reserva ovárica. Al contrario que el hombre, que no deja de producir espermatozoides durante toda su vida, la mujer nace con un número concreto de óvulos que oscila entre uno y dos millones. Precisamente, durante la pubertad comienza la menstruación y, con ella, cada mes la mujer conseguirá liberar un óvulo apto para ser fecundado, mientras que otros se perderán por el camino. Se calcula que en toda su vida fértil conseguirá madurar entre 400 y 500 óvulos aptos para ser fecundados y que las posibilidades de quedar embarazada durante un ciclo menstrual son del 20%.
Podemos considerar que la etapa más fértil de la vida de la mujer va de los 20 a los 30 años, ya que su reserva ovárica cuenta con una buena cantidad y calidad de ovocitos, y a nivel físico y mental está mejor preparada para sobrellevar un embarazo. De hecho, los especialistas en reproducción asistida recomiendan tener hijos lo antes posible, aunque reconocen que la sociedad no está preparada para ser padres en la década de los 20 años, momento que consideran ideal en términos biológicos.
Según un artículo sobre infertilidad femenina publicado por la revista Offarm, del Grupo Elsevier, el efecto negativo de la edad sobre la fertilidad se traduce, en primer lugar, en alteraciones cromosómicas de los embriones que pueden acabar en aborto o embarazo con embrión afecto de alguna alteración genética como el síndrome de Down.
Cuando una mujer de más de 35 años de edad lleva durante 6 meses de relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos, sin conseguir embarazo, se considera motivo de derivación a un especialista en reproducción asistida. Si a los 30 años una mujer tiene un 75% de posibilidades de quedarse embarazada en circunstancias normales tras 12 meses de relaciones sin protección anticonceptiva, con 35 años, el porcentaje desciende al 66%.
La capacidad reproductiva tanto de hombres como mujeres va cambiando a lo largo de la vida. La sociedad occidental actual, por diversos motivos, ha incrementado considerablemente la edad a la que se inicia el deseo genésico, siendo uno de los principales motivos de infertilidad en nuestro medio. Este compromiso de la fertilidad se explica porque a medida que avanza la edad, se produce una disminución en la cantidad y calidad de los ovocitos y, como si de un frutero se tratara, a lo largo de los años, las frutas (ovocitos) van siendo menos (reserva ovárica) y van estropeándose (calidad ovocitaria).
Complicaciones Asociadas a la Edad
Además de las dificultades para lograr la gestación, retrasar excesivamente la edad del primer embarazo puede conllevar otras complicaciones como los abortos prematuros, la aparición de enfermedades como la diabetes gestacional y la hipertensión arterial crónica (HTA), o la producción de óvulos con anomalías cromosómicas. “La edad está vinculada con el riesgo de sufrir abortos que, a menudo, van ligados a embriones con alteraciones cromosómicas”, indica la especialista en medicina reproductiva. “Las mujeres de más edad producen más óvulos con anomalías cromosómicas que, en ocasiones, se pueden fecundar y dar lugar a un embrión que implante.
Otras dificultades para quedar embarazada y que están asociadas a la edad son los miomas uterinos, que son más habituales cuanto mayor es la mujer. Las mujeres embarazadas de 35 años o más tienen mayor incidencia de cesárea, de prematuridad y un 7% más de probabilidades de sufrir diabetes gestacional.
No podemos olvidar que las gestaciones en edades avanzadas están asociadas a la aparición de determinadas complicaciones obstétricas (diabetes gestacional o hipertensión inducida por el embarazo…) que pueden llegar convertirse en situaciones graves o muy graves, aumentando el riesgo de prematuridad, incrementando la tasa de cesáreas o partos instrumentales y otras complicaciones.
Preservación de la Fertilidad: Vitrificación de Óvulos
Por todos estos motivos, es conveniente que las mujeres se planteen a partir de los 30 años si en algún momento de su vida, van a querer ser madres. “Si lo tienen claro, lo ideal es que entre los 30 y los 32 años hagan un ciclo de vitrificación de óvulos”, remarca la ginecóloga de Mi Tres Torres. La vitrificación de óvulos es una técnica de reproducción asistida que consiste en congelar los óvulos u ovocitos de una mujer para que pueda usarlos cuando decida ser madre.
Es fundamental que antes de los 35 años las mujeres acudan a un ginecólogo y se informen sobre el estado de su fertilidad. Disponer de esta información con antelación les permitirá tomar decisiones más acertadas sobre su futuro reproductivo: cómo posponer la maternidad con tranquilidad, adelantar los planes de embarazo o incluso recurrir a técnicas de preservación de la fertilidad.
Si no tenemos planes de ser madre aún, tenemos la posibilidad de preservar nuestros óvulos. Lo ideal es hacerlo antes de los 35 años. Todas las mujeres nacemos con aproximadamente 2 millones de óvulos. No tenemos la posibilidad de fabricar más, el ovario sólo los conserva hasta que se agotan. A medida que cumplimos años, perdemos un número importante de óvulos. Con el tiempo, no solo se reduce la cantidad de óvulos de los que disponemos, sino que su calidad también disminuye. Esperar a la pareja adecuada, también puede agravar el factor edad. Los avances en la medicina reproductiva permiten no renunciar a ser madres a una edad avanzada usando nuestros propios óvulos. Esto permite conservar al óvulo intacto, por lo que cuanto más joven sea la mujer en el momento de la vitrificación, mejor material genético dispondrá en el futuro.
Se vitrifican tantos óvulos aptos para su fecundación como se hayan extraído del aparato reproductor de la mujer, mediante punción folicular y tras un proceso de estimulación ovárica controlada. El objetivo es utilizar los ovocitos más adelante, en el marco de una fecundación in vitro (FIV) mediante inyección intracitoplasmática (ICSI). Como los óvulos ya no han de ser extraídos, esto simplifica el procedimiento y el precio.
Es una etapa en la que las mujeres se encuentran en plena formación académica y posteriormente iniciando su camino laboral, con unas preferencias sociales lejos de las responsabilidades que implica formar una familia. Es por este motivo que desde Institut Marquès ofrecemos la posibilidad de que las mujeres vitrifiquen sus óvulos. Así, cuando sientan que es el momento de iniciar el camino de intentar quedarse embarazada puedan contar con unos óvulos de la calidad de su etapa de máxima fertilidad y estando ellas en su etapa de mayor madurez personal. Este proceso consiste en una solidificación celular a bajas temperaturas y en poco tiempo, sin que haya formación de hielo. Para lograrlo se utilizan grandes cantidades de crioprotectores celulares que evitan la rotura de las membranas celulares. Al cabo del tiempo, en el momento en el que se decida buscar el embarazo, se procede a la descongelación de los ovocitos y posterior inseminación.
Técnicas de Reproducción Asistida
A medida que la ciencia avanza, las posibilidades de ser madre independientemente de la edad reproductiva también cambian. De modo que, aunque comprender las edades fértiles y las posibilidades de concepción en cada etapa de la vida es fundamental para tomar decisiones informadas, estamos aquí para ayudarte con todas las dudas que se te planteen sobre cuándo es mejor donar y sobre la fertilidad femenina.
La FIV es uno de los procesos más conocidos, pero la medicina ofrece muchas otras técnicas de reproducción asistida. La reproducción asistida se puede definir como el conjunto de tratamientos médicos que van a sustituir, en cierto modo, el proceso natural de la reproducción para así ayudar a conseguir un embarazo. En función de la causa o del motivo de la infertilidad, los especialistas en reproducción asistida van a poder intervenir, en mayor o menor medida, para ayudar a esa mujer o pareja a conseguir el embarazo.
Con estos tratamientos de fertilidad una mujer tiene más posibilidades de quedar embarazada. Aún así, de la misma forma que en una concepción natural, el éxito de un tratamiento de fertilidad va ligada a la edad de la mujer.
Según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), las tasas de embarazo mediante ICSI son del 44% en mujeres menores de 35 años, del 35% en mujeres de entre 35 y 39 años, y del 21% en mujeres que superan los 40 años.
Hoy en día, en España no existe un límite legal en España para realizar un tratamiento de reproducción asistida, siempre y cuando no exista una situación médica que interfiera de forma grave sobre la gestante o sobre el desarrollo de la descendencia. Sin embargo, hace años que se estableció un consenso estable y riguroso entre los especialistas de reproducción asistida que limitan la edad recomendable a mujeres menores de 50 años, siempre y cuando cuenten con un buen estado de salud física y mental.
Recomendaciones
Es importante en la transmisión de la información a las mujeres, que comprendan que la menopausia (cese completo de la función ovárica (tanto de las menstruaciones como de la fertilidad) y el fin de la fertilidad son conceptos complementarios, pero distintos.
Es fundamental que antes de los 35 años las mujeres acudan a un ginecólogo y se informen sobre el estado de su fertilidad. Disponer de esta información con antelación les permitirá tomar decisiones más acertadas sobre su futuro reproductivo: cómo posponer la maternidad con tranquilidad, adelantar los planes de embarazo o incluso recurrir a técnicas de preservación de la fertilidad.
Entre los 32 y los 38 años, es aconsejable analizar el estado de la reserva ovárica de la mujer que decide ser madre en esa etapa de su vida. Para ello, se hace un recuento de folículos antrales mediante ecografía y se lleva a cabo una analítica hormonal para conocer los niveles de hormona antimülleriana, FSH, LH y estradiol, cuyo papel es fundamental en la ovulación.
Desde nuestra clínica de fertilidad en Barcelona y Madrid recomendamos a todas las mujeres o parejas que quieran quedarse embarazadas, acudir a nuestras clínicas de fertilidad en una primera cita totalmente gratis.
Así, podemos prevenir la esterilidad social -la causa de esterilidad más frecuente en consulta-. En este rango de edad, podemos buscar un embarazo natural aproximadamente 1 año y medio antes de buscar ayuda profesional. Si en la familia hay algún antecedente de menopausia precoz, es importante mencionarlo con tu ginecólogo.
Para lograrlo se utilizan grandes cantidades de crioprotectores celulares que evitan la rotura de las membranas celulares. Al cabo del tiempo, en el momento en el que se decida buscar el embarazo, se procede a la descongelación de los ovocitos y posterior inseminación.
Y aunque una mujer tenga derecho a ser madre cuando, como y con quien quiera, también debe tener en cuenta algunos factores para asegurar sus posibilidades de embarazo.
Es importante mencionar que, aunque sigamos teniendo reglas regulares, incluso pasados los 50 años, esto no indica que nuestra capacidad reproductiva sea óptima para un lograr un embarazo. La capacidad para conseguir un embarazo a término disminuye mucho, entre un 10-15%. Por encima de esta edad, las probabilidades de tener que recurrir a tratamientos de fertilidad con óvulos donados (ovodonación o FIV con donante de óvulos) aumentan. Si tienes más de 40 años, no esperes más de 6 meses para iniciar un estudio de esterilidad.
Tabla: Probabilidad de embarazo por edad
| Edad | Probabilidad de embarazo por ciclo |
|---|---|
| 20 años | 25% |
| 30 años | 15% |
| 35 años | 8% |
| 38 años | 3% |
| 40 años | Remotas por vía natural |
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