Membrana que envuelve al feto: Características y funciones
El saco amniótico es la cubierta de dos membranas que cubre al embrión y que se forma entre el octavo y noveno día de la fecundación. El saco amniótico lo forman unas membranas transparentes que sostienen un embrión en desarrollo (y más tarde un feto) hasta poco antes del nacimiento.
El amnios es la membrana interna del saco gestacional que, junto con el corion (membrana externa), conforma el saco amniótico que rodea y protege al embrión y posteriormente al feto durante la gestación. La membrana interna llamada amnios contiene el líquido amniótico y el feto en su interior. La membrana exterior, llamado corion, contiene el amnios y es parte de la placenta.
El líquido amniótico
El líquido amniótico es el fluido que rodea al feto durante el embarazo dentro del saco amniótico, la bolsa donde el feto crece y se desarrolla hasta su nacimiento. El líquido amniótico llena el saco amniótico, conocido comúnmente como “bolsa de aguas” se localizada en el útero de una mujer embarazada (matriz) donde el feto se desarrolla.
Aproximadamente 600 ml de líquido amniótico rodean al bebé a término (a la semana 40 de la gestación). Durante la gestación, el líquido amniótico tiene funciones muy importantes, pues es lo que sustenta y protege al feto.
Composición del líquido amniótico
El líquido amniótico empieza a formarse sobre la cuarta semana de embarazo, cuando el embrión ya ha implantado en el útero y se forma el saco amniótico, también denominado amnios. La composición del líquido amniótico va variando a lo largo del embarazo.
Lea también: Síntomas de la Membrana Hialina
En el primer trimestre, el líquido amniótico es un ultrafiltrado del plasma sanguíneo materno y está compuesto por proteínas, hidratos de carbono, glúcidos y electrolitos que ayudarán al desarrollo fetal. El líquido amniótico es similar al plasma materno y el grado de salinidad que mantiene es parecido al agua marina.
A partir de la semana 12, el feto también interviene en la renovación del líquido amniótico aportando su orina, que será el componente principal en las próximas semanas. Es en este momento cuando empieza a aumentar la cantidad de liquido, durante la 18-20 semana de gestación, más del 80% del líquido está producido por el riñón del bebé.
El líquido amniótico se regenera y está en continua circulación: el feto lo ingiere y lo expulsa varias veces al día.
Funciones del líquido amniótico
Las funciones principales del líquido amniótico son las siguientes:
- Permite que el feto pueda moverse libremente sin que las membranas del saco amniótico se adhieran a su cuerpo. Esto contribuye al correcto crecimiento óseo.
- Protege al feto de los golpes externos o movimientos súbitos. El líquido amortigua los posibles traumatismos abdominales en la madre y/o el efecto de las contracciones uterinas. Del mismo modo, también amortigua los movimientos del feto para que la madre no sienta dolor. Además, el líquido evita los posibles daños a los órganos maternos próximos, así como la compresión del cordón umbilical.
- Mantiene la temperatura adecuada y constante alrededor del feto, evitando la pérdida de calor, además de proporcionar el ambiente estéril más adecuado para su desarrollo.
- Permite el correcto desarrollo de los pulmones del feto.
- Por último, ayuda a acomodar al feto al canal del parto cuando la bolsa aún no se ha roto y, cuando ésta se rompe, el líquido amniótico lubrica el canal del parto.
Valoración del líquido amniótico
La evaluación de la cantidad de líquido amniótico durante el embarazo es un indicador de bienestar fetal. La medición de líquido amniótico puede hacerse por ecografía de ultrasonido, aunque se requiere que el ginecólogo tenga una gran experiencia. La cantidad de líquido se vigila con las ecografías de ultrasonido que se realizan durante el embarazo y se mide calculando el índice de líquido amniótico (ILA).
Lea también: El Amnios
Existen dos métodos utilizados para la estimación del volumen de líquido amniótico:
- Medir el diámetro vertical de la laguna máxima libre: consiste en hacer una medición única del mayor cuadrante de líquido amniótico que esté libre de partes fetales y cordón umbilical. La medida normal de este diámetro se encuentra entre los 2-8 cm.
- Calcular el índice de líquido amniótico (ILA): consiste en dividir la cavidad uterina en cuatro cuadrantes y, a continuación, medir los diámetros de las lagunas máximas libres de líquido amniótico en cada cuadrante. Con la suma de estas cuatro medidas se obtendrá el ILA, cuyo valor normal se sitúa entre los 8-24 cm. Esta técnica también se conoce como método de Phelan.
La cantidad de líquido amniótico también cambia a lo largo de la gestación. Como hemos comentado anteriormente, la cantidad de líquido amniótico varía en función del momento de gestación en el que se encuentre la mujer.
Cantidad anormal de líquido amniótico
El volumen de líquido amniótico se mide en el tercer trimestre de embarazo. Un valor fuera de los rangos establecidos como normales indica que existe alguna alteración en la cantidad de líquido amniótico. En el embarazo pueden surgir una serie de complicaciones, pero una cantidad anormal de líquido amniótico podría ser indicativa de alteraciones fetales o problemas en la madre que pueden poner en riesgo el embarazo, por lo que tu ginecólogo recomendará un control adicional del embarazo. Una poca cantidad de líquido amniótico, así como un volumen en exceso dentro del amnios, pueden causar problemas tanto en el madre como en el feto. Estas alteraciones son las siguientes:
- Oligohidramnios: es la presencia de poco líquido amniótico por un ILA<8. Es un termino que hace referencia a la presencia de poca cantidad de liquido amniótico durante la gestación. Es una alteración que afecta a menos del 10% de las mujeres embarazadas. El Oligohidramnios suele ocurrir en los últimos meses de embarazo, sobre todo si el embarazo se alarga, aunque también puede pasar en cualquiera otra etapa del embarazo. Puede deberse a anomalías genitourinarias o malformaciones fetales. La hipertensión en la madre o la insuficiencia útero-placentaria también son causas de oligohidramios.
- Polihidramnios: hace referencia al exceso de líquido en el saco amniótico por un ILA>25. Es un termino médico utilizado para hacer referencia a la presencia excesiva o aumento de líquido amniótico. Es una alteración que ocurre en alrededor del 1 o 2 por ciento de los embarazos. Puede deberse al embarazo múltiple, anomalías congénitas, diabetes gestacional o infecciones maternas. Los problemas pueden surgir cuando el feto no puede tragar la cantidad normal o suficiente de líquido o debido a diversos problemas gastrointestinales, cerebrales o del sistema nervioso (neurológicos) o de otro tipo de causas relacionadas con el aumento en la producción de líquido como cierto trastorno pulmonar del feto.
Generalmente, los embarazos en los que se detecta una de estas anomalías, se desarrollan con normalidad, dan lugar a un parto normal y al nacimiento de un bebé sano. No obstante, hay casos excepcionales en los que estas alteraciones del líquido amniótico pueden suponer un riesgo. Por tanto, es necesario llevar un control adicional y específico del embarazo.
Amniocentesis
La amniocentesis en una prueba prenatal que se puede hacer entre las semanas 14 y 20 de embarazo para evaluar el estado de salud del feto. Este estudio prenatal consiste en extraer una muestra de líquido amniótico para analizarla, ya que éste contiene células fetales de la piel o los riñones.
Lea también: Semana 15: Cambios en el feto
La información que proporciona la amniocentesis es la siguiente:
- Sexo del feto.
- Si existe malformación en el tubo neural.
- Alteraciones genéticas en los cromosomas.
- Estado de la madurez pulmonar del feto.
- Posibles enfermedades metabólicas hereditarias o musculares.
Sin embargo, la amniocentesis es una prueba que conlleva un riesgo para el feto y, por tanto, solo se realizará en casos de sospecha de alguna malformación o alteración cromosómica. La prueba de amniocentesis se recomienda hacer en mujeres mayores de 35 años.
tags: #membrana #que #envuelve #el #feto #características