Metronidazol y Lactancia Materna: Seguridad y Consideraciones
El metronidazol es un antibiótico que pertenece al grupo de los nitroimidazoles. Este medicamento impide el crecimiento y desarrollo de ciertas bacterias y parásitos. Se utiliza para tratar infecciones bacterianas.
Infecciones Tratadas con Metronidazol
El metronidazol se emplea en el tratamiento de diversas infecciones producidas por bacterias, entre ellas:
- Sepsis, bacteriemia (infección en la sangre).
- Infecciones de las heridas operatorias.
- Absceso cerebral (acumulación localizada de pus en el cerebro).
- Infecciones intraabdominales post-operatorias (infecciones posteriores a intervenciones quirúrgicas).
- Absceso pélvico, celulitis pélvica (inflamación de los tejidos alrededor del útero).
- Tromboflebitis séptica (inflamación de las venas ocasionada por una infección).
- Sepsis puerperal (estado infeccioso que ocurre tras el parto).
- Osteomielitis (infección del hueso).
- Meningitis purulenta (inflamación de las membranas que recubren el encéfalo y la médula espinal con producción de pus).
- Gangrena gaseosa (muerte local del tejido subcutáneo con producción de gases).
- Neumonía necronizante (inflamación de los pulmones asociada a una gangrena o muerte local del tejido).
- Gingivitis aguda ulcerativa (inflamación de las encías en la que se forman úlceras), en cuyas infecciones se han aislado una o más bacterias anaerobias de las arriba reseñadas.
Consideraciones Durante la Lactancia
El hecho de que un medicamento se excrete por la leche materna no implica necesariamente toxicidad para el lactante, dado que la concentración que alcanza el medicamento en la leche materna es normalmente baja. Sin embargo, el niño lactante cuenta con un peso muy bajo y sus órganos aún no están suficientemente maduros para eliminar el medicamento.
En todo caso, una madre no necesita conocer todos estos detalles moleculares de cada medicamento, pero sí debe consultar antes de comenzar el tratamiento si el fármaco se pasa a leche materna. Para ello, en el prospecto del medicamento se indica si hay que tener alguna precaución en la lactancia. Por otro lado, se puede acudir a fuentes online fiables y recomendadas, como es e-lactancia, que clasifica los medicamentos en función del riesgo en la lactancia.
Este medicamento no debe administrarse durante la lactancia, ya que el metronidazol pasa a la leche materna.
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Factores que Influyen en la Excreción del Fármaco en la Leche Materna
Existen factores maternos y relacionados con el medicamento que influyen en la cantidad del fármaco que se excreta a través de la leche. Entre ellos:
- La ionización: Al ser la leche más ácida que la sangre, los medicamentos ligeramente básicos (eritromicina, metronidazol, lincomicina) se difunden hasta la leche materna y se ionizan, por lo que quedan retenidos en este fluido en mayor proporción respecto a los medicamentos que son ligeramente ácido.
- Liposolubilidad: Es la capacidad de un fármaco de disolverse en grasa.
Recomendaciones Generales
En caso de iniciar un tratamiento durante la lactancia, debe elegirse el medicamento más seguro. Cuando una madre debe tomar un medicamento, y éste se considera relativamente seguro, debe espaciarse en la medida de lo posible de las tomas del niño (administrar inmediatamente después de amamantar), a fin de evitar en lo posible la coincidencia de las concentraciones del medicamento más altas con el momento de la toma.
Se recomienda utilizar fármacos de vida media corta y las dosis mínimas eficaces. La mayoría de los fármacos son compatibles con la lactancia.
Advertencias y Precauciones al Usar Metronidazol
Consulte a su médico, farmacéutico o enfermero antes de empezar a usar este medicamento:
- Si padece de trastornos del hígado graves.
- Si su tratamiento es prolongado. Su médico puede solicitarle que se realice de forma regular análisis de sangre, en especial para controlar su número de glóbulos blancos. Asimismo será vigilado estrechamente por el riesgo de afecciones nerviosas como parestesias (hormigueo en pies o manos), ataxia (incoordinación de movimientos), vértigos y convulsiones.
- Si padece enfermedades agudas ó crónicas graves del sistema nervioso central o periférico, debido al posible riesgo de empeoramiento.
- Si tiene trastornos graves del riñón. En este caso su médico puede reducirle la dosis cuando no esté sometido a diálisis o no se controlen sus niveles de este fármaco en sangre.
- Puede oscurecer el color de su orina.
Uso de Metronidazol con Otros Medicamentos
Informe a su médico, farmacéutico o enfermero si está utilizando, ha utilizado recientemente o pudiera tener que utilizar cualquier otro medicamento. La administración conjunta de metronidazol y medicamentos anticoagulantes orales (tipo warfarina) puede aumentar el riesgo de hemorragias. Existe riesgo de aumento de los niveles en sangre del litio (medicamento para la depresión) y de la ciclosporina (medicamento que disminuye las defensas del organismo) cuando estos medicamentos se administran conjuntamente con metronidazol. No se recomienda la administración conjunta de metronidazol y disulfiram ya que se han dado casos de aparición de trastornos mentales.
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Interacción con Alimentos, Bebidas y Alcohol
Las bebidas y los medicamentos que contienen alcohol no deben consumirse durante el tratamiento con metronidazol hasta, al menos, un día después del mismo, debido a la posibilidad de aparición del denominado efecto Antabus, reacción caracterizada por enrojecimiento, vómitos y taquicardia.
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