¿Es seguro que mi bebé duerma en la almohada de lactancia?
El cojín de lactancia es un salvavidas para muchas madres y padres, especialmente para aquellas que quieren y están decididas a dar el pecho a sus bebés. Ya sabéis que la lactancia materna es una actividad muy recomendable por los beneficios para las madres y los bebés.
Usos del cojín de lactancia
Obviamente el cojín de lactancia tiene un uso principal que te indica el nombre. Su uso más habitual y conocido es para poder dar el pecho al bebé de forma cómoda. Al rodearse con el cojín, conseguimos que el bebé se coloque en una mejor posición. También evitamos posturas y esfuerzos para la madre, haciendo la lactancia una actividad mucho más sencilla.
Lo primero, es comentar que el cojín de lactancia no sólo sirve para dar el pecho. También se puede utilizar para dar el biberón. Por tanto, es un objeto también para los papás. Consigue mejor postura para evitar dolores musculares y consigue que el bebé esté más cómodo también.
Tipos de cojines de lactancia
Existen varios tipos de cojines de lactancia. Los clásicos en forma de U o V, que son una especie de herradura para envolver en el cuerpo. Otros son más alargados, como una serpiente. Son más "movibles" y pueden colocarse de múltiples formas.
Puedes tumbarte de lado y contrarrestar el peso del vientre con el cojín. Esto es especialmente cómodo en los últimos meses del embarazo. Te ayudará a dormir, por ejemplo. Pon el cojín entre tus piernas y el otro extremo para apoyar la cabeza.
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Puedes usar el cojín de lactancia cuando el bebé se encuentra boca abajo. Este tipo de ejercicios se hacen para que el bebé, que está empezando a gatear, pueda fortalecer sus músculos y cuello. Utiliza el cojín para que tenga mejor perspectiva, para que se apoye en el para gatear, etc. De hecho, algunos cojines tienen pequeños arneses para que el bebé se quede sentado. Otros tiene cierres con velcro, por ejemplo, para hacer una especie de nido y dejar el bebé mejor colocado.
El cojín de lactancia durante el embarazo
En el último trimestre de gestación, cuando ya el peso del bebé dificulta el sueño, apoyarse en un cojín de lactancia ayuda a ganar en bienestar. Muchos de estos accesorios tienen forma tubular o alargada que favorece una mejor distribución del peso de la barriga. También los hay con forma de herradura, pero son más utilizados como apoyo a la lactancia.
A medida que se acumulan semanas de gestación y el bebé va creciendo en el vientre, las embarazadas encuentran dificultades a la hora de descansar y dormir. Se suceden las ganas de ir al baño, hay más sudoración y la barriga comienza a incomodar. Dormir con un cojín de lactancia puede ser un bálsamo ante esas molestias. Estas almohadas se caracterizan por su facilidad de adaptación al cuerpo y por su textura agradable.
Posiciones para dormir con el cojín de lactancia
- De lado con el cojín entre las piernas: Esta posición es sencilla, solo hay que acostarse de lado y que la tripa se apoye sobre el colchón. El cojín va situado entre las piernas y la madre debe dormir de lado. La sensación de relax y bienestar al usar el cojín es mucho mayor que sin él.
- Apoyo para cabeza, hombros y brazos: Por su tamaño y adaptabilidad, los cojines de lactancia pueden situarse bajo la cabeza, apoyando los hombros y también los brazos sobre este elemento de descanso. En esta posición, las embarazadas reducen el nivel de presión en la zona dorsal, sobre todo en la parte más alta de la espalda.
- Elevación de piernas: Muchas embarazadas suelen sentir molestias en las piernas y los pies que derivan del peso de la barriga. Un truco para hacer frente a ellas es colocar el cojín de lactancia bajo los gemelos. El resultado es una elevación de las extremidades inferiores, lo que lleva a una mayor fluidez en la circulación y una mayor sensación de descanso en el tren inferior.
¿Es seguro que el bebé duerma en la almohada de lactancia?
Pero, ¿pueden dormir los bebés en una almohada de lactancia? No, los bebés no deben dormir en la almohada de lactancia. Las almohadas de lactancia están diseñadas para sostener a la madre y al bebé durante la lactancia, pero no son seguras para que el bebé duerma en ellas.
Riesgos de que el bebé duerma en el cojín de lactancia
- Riesgo de asfixia: Los cojines de lactancia son suaves y tienen formas que pueden hacer que el bebé se hunda o se deslice hacia una posición peligrosa, aumentando el riesgo de asfixia.
- Superficie de sueño segura: Los expertos recomiendan que los bebés duerman siempre en superficies planas, firmes y sin objetos blandos.
- Vigilancia constante: Si tu bebé se queda dormido en el cojín mientras lo alimentas, mantén siempre una supervisión constante hasta que lo traslades a un lugar seguro.
En resumen, aunque los cojines de lactancia son útiles para alimentar al bebé, no son adecuados para dormir.
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Cómo elegir un cojín de lactancia
Los cojines de lactancia están diseñados para ofrecer a las madres la mayor comodidad durante la lactancia materna. En el mercado existen una gran variedad de modelos, y todos ellos tienen el mismo propósito: mantener al bebé en la posición correcta mientras se alimenta.
Antes de nada, debe contar con la firmeza suficiente para sostener el bebe sin deformarse o hundirse bajo el niño. Algunas almohadas pueden formar una hendidura bajo el bebe, lo que provoca que sean incómodo a la hora de sostener al pequeño/a, o induzca a una mala postura. Por este motivo, la mejor opción es elegir una almohadas de una fibra que sea blanda pero compacta para evitar que se deforme con el peso del niño.
Los cojines de lactancia también deben adaptarse a la silueta de la madre o el padre, dependiendo de si se va a optar por el biberón o pecho. Una vez que has valorado los aspectos anteriores, vamos a ver cómo elegir un cojín de lactancia entre los diferentes modelos, formas y tallas.
Tipos de cojines según su forma
- Forma de “C”: Los modelos en forma de “C”, como las almohadas de lactancia Boppy, son generalmente más universales y se adaptan fácilmente a la mayoría de las formas corporales y, a pesar de ser más pequeños, garantizan un buen soporte para el brazo de la madre.
- Forma de “O”: Los modelos en forma de “O” envuelven todo el torso completamente y son especialmente útiles para las madres que están amamantando por primera vez ya que proporcionan una mayor superficie de apoyo.
- Forma de media luna: También podemos encontrar los modelos en forma de media luna que abrazan el costado o el torso de la madre, pero pueden ser menos adecuadas con un tamaño corporal de mediano a pequeño ya que no son tan cómodas y pueden no garantizar un soporte óptimo del bebé.
- Tipo largo o “de churro”: Por último, los tipos largo o “de churro” tienen muchas posibilidades de uso ya que se utilizan como almohada de embarazo y durante la lactancia, pero poseen un relleno más blando que ofrece menor sujeción y soporte para el bebé.
El tamaño de los senos y la altura del torso de la madre son otros factores a tener en cuenta. En el caso de un busto grande y/o una estatura media/baja puede valer la pena optar por un cojín algo más bajo, pero siempre con la consistencia suficiente para mantener al niño/a a la altura adecuada.
Que los cojines de lactancia cuenten con una tira de tela parecida a la de un cinturón puede ser una ventaja. Este tipo se ajustará más al cuerpo de la madre y además harán que no se mueva mientras das el pecho o el biberón. Las almohadas con forma de “O” generalmente no llevan estos cierres, ya que la forma en sí misma ya mantiene al niño cerca del cuerpo de la madre.
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La versatilidad de usos que ofrecen algunos cojines de lactancia es otro factor importante a la hora de escoger una almohada. Existen muchos que además de ser utilizados para la lactancia, pueden ser empleados en otros usos y acompañar al bebé durante su desarrollo. Un ejemplo de ello son los que pueden emplearse como apoyo para la espalda durante los meses en los que el bebé está aprendiendo a sentarse solo.
Finalmente, debes considerar también cómo y dónde vas a utilizar el cojín de lactancia. Los que tienen forma de “C” son generalmente más pequeños y ocupan menos espacio, lo que hace más fácil que puedas llevarlos contigo cuando sales de viaje, o vas de paseo o a visitar a tus amigos y te quieras llevar la almohada contigo.
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