¿Por qué mi bebé llora mucho? Causas y soluciones
Tener un bebé es una de las experiencias más maravillosas y a la vez más desafiantes que puede vivir una madre y un padre. Y es que ver a tu hijo con llanto desconsolado puede ser agotador, pero sobre todo frustrante y preocupante cuando no sabemos a qué es debido.
Es importante tener en cuenta que el llanto es la principal forma que tienen los bebés para comunicarse con nosotros y por ello debemos de aprender a interpretar estas señales y encontrar las mejores formas de calmarlo. En este artículo, exploramos las posibles razones por las cuales tu bebé llora mucho, ofreceremos consejos prácticos para manejar esta situación y brindaremos recomendaciones útiles para ayudarte a comprender y calmar a tu bebé.
Los bebés lloran una media de entre una hora y media y tres horas al día. El impacto del llanto en los padres puede llegar a desencadenar sensaciones de ansiedad, depresión, impotencia, ira y frustración, lo que afecta de forma negativa al vínculo afectivo con el bebé.
Posibles razones del llanto desconsolado
El llanto desconsolado de un bebé puede tener diversas causas. Es importante observar las señales del bebé y tratar de identificar la causa subyacente del llanto para poder abordarla de manera efectiva, ya que también podríamos estar hablando de ansiedad por separación. Las posibles razones del llanto desconsolado pueden ser:
- Hambre: Los bebés tienen estómagos pequeños y necesitan alimentarse con mucha más frecuencia y por ello el hambre es una causa muy común del llanto entre los bebés. Cuando un bebé tiene hambre, puede manifestarlo a través de gestos como sacar la lengua o cerrar los puños.
- Cólicos: Los cólicos del lactante son un problema bastante común en los bebés, especialmente durante los primeros meses de vida. Los cólicos se caracterizan por llanto muy intenso, a menudo acompañado de patear las piernas y apretar los puños. Pueden ser causados por gas, reflujo o inmadurez del sistema digestivo.
- Sueño: La falta de sueño o el cansancio también puede ser una causa de llanto desconsolado en los bebés. Cuando un bebé está cansado o tiene sueño, puede frotarse los ojos y llorar de manera menos estridente. También es importante detectar los factores que afectan al sueño del bebé.
- Incomodidad o sobreestimulación: Los bebés pueden llorar si tienen el pañal sucio, si tienen frío o calor, o si se sienten incómodos por alguna razón. Muchas veces se sienten abrumados por demasiada actividad, ruido o interacción, y necesitan un momento de tranquilidad y descanso.
¿Cómo puedo calmar a mi bebé cuando llora?
Hay diferentes métodos que se pueden seguir para calmar a un bebé cuando llora desconsoladamente, pero siempre hay que observar las señales que el propio bebé te ofrece. Recuerda mantener la calma y prestar atención a su llanto y comprender lo que necesita en ese momento para saber cuál es la mejor forma de calmarlo y atender mejor sus necesidades.
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- Contacto físico: El contacto piel a piel puede ser reconfortante para el bebé y ayudar a calmarlo. Algunas técnicas son un abrazo suave, el balanceo o pasear con él en brazos.
- Música o sonidos relajantes: La música suave, los sonidos calmantes o el ruido blanco pueden crear un ambiente tranquilo que favorezca la relajación del bebé. También puede ayudar cantar o tararear alguna canción de forma suave.
- Masajes suaves: Realizar masajes suaves en la espalda, las piernas o el abdomen del bebé puede ayudar a aliviar la tensión y calmarlo. Incluso un baño caliente puede ser una de las mejores maneras para que se relaje.
¿Por qué mi bebé llora con hipo?
Si has notado que tu bebé llora con hipo, es importante comprender por qué está pasando esto antes de que surja una señal de alarma entre los padres. El llanto con hipo es muy identificativo desde que son bebés hasta que crecen. Si tu bebé lo realiza muy a menudo significa que está enfadado. Esto sugiere que cuando un bebé llora con hipo, es una señal de que está experimentando emociones como enojo o frustración.
Consejos para los padres ante un llanto desconsolado del bebé
Ten paciencia y recuerda que el llanto es la única forma que tiene tu bebé de comunicarse. Con el tiempo y la práctica, aprenderás a interpretar sus señales, y es importante recordar que cada bebé es único y, por lo tanto, lo que funciona para calmar a un bebé puede no funcionar para otro. Un lactante de pocos meses a menudo llora porque tiene hambre, sueño, o porque tiene dolor de estómago (los llamados cólicos del lactante). Estas son las causas más frecuentes.
También puede llorar porque está enfermo o porque sus cuidadores están tensos, inquietos. En estos casos el lactante lo capta por la manera como se le coge, se le mueve, por cómo le hablan, porque nota de alguna manera una rigidez, una frialdad o una inquietud en el trato recibido. Si llora por hambre se nota que no se queda relajado después de tomar el pecho o el biberón, sino que sigue buscando con la boca, llora, está inquieto.
Los dolores de estómago tienen lugar entre la semana de vida y los 3 meses. El lactante se inquieta y se angustia al cabo de un rato de haber comido, encoge las piernas y llora molesto durante un buen rato. Esto es más frecuente que ocurra durante la tarde y las primeras horas de la noche. Si se toma el bebé en brazos y se pasea, se le acaricia, o se le saca a pasear con el cochecito, se calma más fácilmente.
A partir de los 3 a 4 meses los lactantes ya no lloran por los cólicos. Puede que llore porque tiene hambre, porque está enfermo, porque está incómodo por alguna ropa muy ajustada,… A partir del medio año los niños empiezan a llorar ante personas que no conocen ya que se hace presente lo que se llama «angustia ante el extraño»: ya reconoce perfectamente a sus padres y hermanos y se inquieta ante personas extrañas para él.
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Durante estos años los niños suelen llorar en cuanto están enfermos (fiebre, dolor de oído, faringitis,…). También pueden llorar ante ambientes y personas desconocidas debido la angustia que experimentan. A partir de estas edades los motivos del llanto de los niños y niñas ya se parecen más a los adultos que acostumbramos a llorar cuando estamos tristes, cuando estamos deprimidos, cuando nos emocionamos. También cuando nos duele alguna parte del cuerpo y nos provoca dolor y malestar.
Causas físicas y psíquicas del llanto
El/la bebé por fin está aquí, la alegría es grande, pero entonces: el/la pequeño/a llora. Y lo hace continuamente. No es de extrañar, pues, que haya menos sensación de gran amor y más de desesperación. ¿Por qué llora? ¿Qué estoy haciendo mal? ¿Cómo puedo poner fin a esta situación o hacer que sea más fácil para todos/as?
Un recién nacido tiene un repertorio muy limitado de expresiones, y el llanto es una de ellas. El hacerse notar con mucho ruido puede significar muchas cosas:
- Causas físicas
- Hambre
- Sed
- Dolor: A menudo se habla de los "cólicos del lactante". Esto significa que el tracto gastrointestinal del bebé aún no está completamente desarrollado y, por tanto, se producen dolores o irritaciones durante la digestión y los movimientos intestinales.
- Calor
- Frío
- Fatiga
- Causas psíquicas
- Deseo de proximidad
- Sobreestimulación por estímulos (por ejemplo, ruido, luz)
- "Bloqueos" o traumatismos en el parto (por ejemplo, debido a un parto natural muy rápido o a una cesárea).
A menudo hay varios factores combinados que hacen que tu bebé esté inquieto/a. Los/as "bebés llorones/as" suelen ser niños sensibles, a veces temperamentales, que pueden reaccionar más a un leve dolor de tripa u otros estímulos sensoriales que los/as niños/as "tranquilos/as". Una característica común de los/as bebés que lloran suele ser que duermen relativamente poco y/o que, en general, les cuesta autocalmarse y conciliar el sueño.
Ansiedad por separación
Les ha pasado a todas las familias: Con seis o siete meses, vuestro bebé era el más simpático del mundo y se hacía amigo de cualquiera. Ahora, de repente, ha empezado a llorar desconsoladamente cada vez que te alejas de él o intentas dejarlo en brazos de otra persona. ¿Qué le estará pasando?
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Lo que está ocurriendo no tiene nada que ver con el estilo de crianza que has elegido, sino que es una fase normal en el desarrollo de cualquier bebé, la que conocemos como ansiedad por separación.
¿Por qué los bebés tienen ansiedad por separación?
Hasta entre los ocho y diez meses, el bebé vive feliz creyendo que mamá y él son la misma persona. Pero a partir de esta edad, empezará a comprender que son personas distintas, y que, por lo tanto, existe la posibilidad de que mamá se separe de él y no vuelva nunca más. Por esa razón empieza a vivir cada separación, por pequeña que sea, como si fuera definitiva. El bebé llora desconsolado cuando mamá se aleja de él porque se siente como si fuera a desaparecer para siempre, y eso es el mayor miedo que un pequeño pueda tener.
¿Cómo sé que mi bebé tiene ansiedad por separación?
Es difícil pasar por alto los signos de que un bebé está pasando por ansiedad o angustia por separación. Pero por si hay alguna duda, aquí van algunos de los comportamientos que puede presentar en esta fase:
- Llanto intenso cuando se separan de sus cuidadores.
- Agitación y nerviosismo cuando se acerca una separación.
- Dificultad para conciliar el sueño o para mantenerlo.
- Apego excesivo a sus cuidadores.
¿Cuánto dura la ansiedad por separación?
Como hemos mencionado, la ansiedad por separación consiste en una etapa del desarrollo del bebé, de modo que irá mejorando a medida que este crezca. De todos modos, no hay una duración determinada para todos los pequeños. En algunos bebés se dará de forma más intensa que en otros. En algunos podrá durar semanas mientras que en otros pasarán meses hasta que mejore.
¿Cómo puedo ayudar a mi bebé con la ansiedad por separación?
Como hemos visto, la ansiedad por separación acabará por ceder por sí sola, pero hay algunos consejos que podemos aplicar para hacerla más llevadera mientras eso no ocurra:
- Crear rutinas: Los bebés se sienten más seguros cuando saben qué esperar. Crear rutinas predecibles para las comidas, el baño y la hora de dormir puede ayudar a reducir la ansiedad por separación.
- Despedidas cortas y positivas: Cuando te vayas a separar de tu bebé, hazlo de forma tranquila y positiva. Despídete con un beso y un abrazo, y asegúrale que volverás pronto. Nunca “te escapes” de la habitación aprovechando un despiste del bebé, ya que esto no hará más que empeorar su miedo a que desaparezcas.
- Practicar la separación gradual: Comienza por dejar a tu bebé con otra persona por períodos cortos de tiempo y ve aumentando gradualmente la duración de las separaciones. Es importante que antes de empezar se haya relacionado con esta persona estando tu presente, de forma que tenga la oportunidad de crear un vínculo con ella desde la seguridad que tu presencia le proporciona.
- Jugar a «cucú-tras»: Este juego ayuda a los bebés a comprender la permanencia de las personas, de modo que comprenda que aunque no te vea, sigues estando ahí.
- Tranquilidad y mucha paciencia: Ten presente en todo momento que esta es una fase normal en el desarrollo de tu bebé, y que lo que está pasando, aunque pueda resultar agotador, no es tu culpa.
¿Cuándo debo preocuparme?
En la mayoría de los casos, la ansiedad por separación en bebés es una etapa normal del desarrollo que desaparece con el tiempo. Todos los bebés y niños pequeños lloran para comunicarse con los demás, así el llanto solo es una forma de expresar sus necesidades.
Fijarte en cuándo aparece el llanto también es útil. Si el llanto es intermitente y dura varios días es menos preocupante que si el llanto es repentino y constante. Por otro lado, el carácter del llanto también es muy revelador y como padres seguro que podéis distinguir los distintos tipos de llanto.
Tipos de llantos en el bebé
Si el bebé llora, es fundamental no perder los nervios y tener paciencia para responder ante el llanto. Existen diferentes tipos de lloros en el bebé y cada uno tiene unas características y un significado diferente:
- Llanto persistente: suele indicar hambre. Este llanto es grave, regular y bastante rítmico.
- Llanto desconsolado: cuando el bebé tiene frío o calor.
- Llanto perezoso: sueño. Además, si el bebé tiene sueño suele frotarse los ojos y bostezar con frecuencia.
- Llanto estridente: necesita cambio de pañal por pipí o caca. Se trata de un llanto débil, pero continuo.
- Llanto agudo: malestar o cólicos. En estos casos, el bebé no deja de llorar y la expresión de su cara indica que siente dolor o que está incómodo.
- Llanto con hipo: enfado. Suele ser un llanto parecido al que se produce cuando el bebé tiene hambre, pero más seco.
¿Y qué pueden hacer los padres?
Si el bebé llora por algún motivo de los anteriormente comentados, los papás y las mamás pueden llevar a cabo diferentes acciones para cesar el llanto del pequeño. Por ejemplo, se puede cambiar el pañal por uno limpio, abrigar al bebé si tiene frío, darle agua si tiene sed, etc. y evidentemente, el beberá dejará de llorar si es eso lo que le sucede.
En cambio, si el bebé llora sin ninguna causa aparente, entonces los papás y las mamás deberán aceptar que tal vez su bebé necesite llorar para liberar la tensión acumulada. Algunas de las técnicas para consolar el llanto del bebé sin motivo aparente son las siguientes:
- Colocar el chupete en la boca del bebé.
- Coger al bebé en brazos.
- Mecer al bebé.
- Realizar un masaje en el abdomen del pequeño.
- Salir a pasear con el bebé.
En cualquier caso, es importante no perder la calma cuando el bebé llora e intentar, cuando sea posible, atender a sus necesidades. De este modo, el bebé dejará de llorar.
12 razones para ver a un bebé llorando
Estas son algunas de las principales razones por las que tu bebé puede estar llorando:
- Quizá sea la hora de comer. Presta atención a si tu bebé indica que tiene hambre; por ejemplo, tal vez se da golpes en los labios o se lleva las manos a la boca.
- Puede que tenga calor o frío. Es posible que tu bebé esté llorando porque tiene demasiada o muy poca ropa puesta. Te recomendamos vestir a tu bebé con el mismo número de capas que llevas tú.
- Quizá haya que cambiarle el pañal. Como recién nacido, tu bebé hace pis y caca con bastante frecuencia, y quizá llore porque tiene el pañal mojado o manchado y está incómodo. Los cambios frecuentes de pañal pueden hacer que esté cómodo y reducir el riesgo de dermatitis del pañal.
- Puede que haya comido demasiado o que tenga reflujo. Intenta esperar al menos dos horas o dos horas y media antes de darle otra toma, ya que tu pequeño podría sentir molestias si le das demasiado de comer.
- Es posible que sea intolerante o alérgico a algún alimento. Quizá tu bebé sea alérgico a la soja o intolerante a la lactosa, y cualquiera de estos motivos puede hacer que esté incómodo.
- Quizá le estén saliendo los dientes. El momento en el que a los niños les salen los dientes varía bastante de uno a otro, pero es posible que la dentición comience a los 3 o 4 meses, y puede venir acompañada de dolor.
- Tal vez tenga fiebre. Si crees que tu pequeño puede tener fiebre, ponle el termómetro para confirmarlo.
- Puede que esté abrumado. Tu bebé puede verse abrumado por un exceso de actividad, como cuando te vas de vacaciones o tienes invitados en casa.
- Tal vez esté aburrido. Si llora porque se aburre, puedes cantarle o tararearle una canción. Un cambio de escenario, como darle un paseo, también ayudará.
- Quizá esté cansado. Algunos bebés necesitan llorar un poco antes de dormirse por la noche. Colócalo en su cuna boca arriba y déjalo tranquilo. Si está cansado, no tardará en dejar de llorar y quedarse dormido.
- Quizá esté estresado o necesite liberar energía reprimida. Es posible que tu bebé llore en distintos momentos del día sin motivo aparente. El llanto puede ser una forma de aliviar la tensión o gastar parte de su exceso de energía.
- Puede tener cólicos. Este tipo de llanto frecuente e inconsolable suele aparecer alrededor de las cuatro semanas y puede durar hasta los 3 o 4 meses. Si se trata de un cólico, quizá el bebé llore con las piernas encogidas y se ponga rojo de tanto llorar.
16 métodos para calmar a un bebé que llora
En los primeros meses, lo mejor es responder a los llantos de tu bebé lo antes posible. Así, le aseguras que estás ahí y que respondes a sus necesidades. No pienses que esto es malcriar a tu pequeño. No es así. Responder a los llantos de tu bebé rápidamente puede hacer que deje de llorar y que llore menos a largo plazo.
Prueba estos métodos para tranquilizar a tu bebé y sabrás cuáles hacen que deje de llorar:
- Envuelve a tu bebé. Envolver a tu bebé en una manta puede darle sensación de seguridad.
- Lleva a tu bebé a una habitación oscura o poco iluminada. Esto puede funcionar bien si, por ejemplo, tu bebé está abrumado por demasiada actividad.
- Dale a tu pequeño un baño relajante. El agua tibia puede hacer que tu bebé se tranquilice.
- Coge a tu bebé y acaríciale la cabeza o dale suaves palmaditas en la espalda o el pecho.
- Haz que tu bebé eructe. Si crees que tu bebé puede tener gases después de comer, es conveniente que le hagas eructar con frecuencia después de las comidas.
- Acerca al bebé hacia tu pecho y respira profundamente mientras lo tienes cerca de ti. El contacto piel con piel puede ser un agradable consuelo para tu bebé.
- Reproduce sonidos relajantes. Puedes usar, por ejemplo, un dispositivo de sonido para conciliar el sueño o un ventilador.
- Ponle música suave. Quizá tu bebé se calme con los sonidos de, por ejemplo, música clásica relajante.
- Cántale o habla con él. Tu voz puede tranquilizar a tu pequeño. Y, aunque no tengas la mejor voz para cantar, puedes cantarle o tararearle una nana.
- Mece a tu bebé. Balancearte con el bebé en una mecedora o una hamaca puede recordarle el movimiento del interior del vientre materno.
- Coloca a tu bebé en un columpio o una hamaquita. Este movimiento puede tener un efecto calmante.
- Sal a pasear con tu pequeño. Ponlo en su cochecito y vete a dar un paseo por la manzana o por un parque cercano.
- Llévalo de paseo en el coche. Coloca a tu bebé en su silla de coche y conduce por el barrio. Las vibraciones del coche pueden ayudar a calmarlo.
- Lleva a tu bebé en una mochila portabebés. Coloca a tu bebé en una mochila portabebés y camina por la casa mientras haces tus cosas o sal a dar un paseo al aire libre.
- Haz que tu bebé se chupe el dedo o dale un chupete. Algunos bebés se relajan con el movimiento de succión.
- Déjalo un tiempo a solas en la cuna. Colócalo boca arriba en su cuna y deja que llore. Quizá esté cansado. De hecho, algunos bebés no pueden dormirse sin llorar o incluso lloran dormidos.
6 formas de sobrellevar el llanto de tu pequeño
Aquí tienes algunos métodos que te ayudarán a mantener la calma cuando tu bebé llora mucho:
- Respira profundamente y cuenta hasta 10.
- Deja que tu bebé llore durante 10 o 15 minutos.
- Escucha música relajante.
- Llama a un familiar o un amigo para que te apoyen emocionalmente; incluso puedes pedirles que te ayuden a cuidar a tu pequeño algunas horas para que puedas descansar.
- Haz algo en casa para distraerte, como lavar los platos o pasar el aspirador; incluso puede que el sonido del aspirador calme a tu pequeño.
- Deja a tu bebé seguro en la cuna, cierra la puerta y quédate en otra habitación durante unos 10 minutos.
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