Mi hijo no quiere hacer caca en el orinal: Causas y soluciones
A partir de los dos años los niños viven momentos de cambios, además esta época coincide con la retirada del pañal. Aprender a controlar esfínteres es un proceso que en algunos niños es sencillo y rápido y en otros complicado y larguísimo. Esto puede provocar que el niño esté estreñido. El temor a “hacer caca” y el rechazo a intentarlo es uno de los procesos evolutivos más común en la infancia.
El estreñimiento en niños pequeños, especialmente entre los 2 y 3 años, es un problema muy frecuente que preocupa a los padres. No solo causa malestar físico al niño, sino que también puede generar miedo, rechazo al baño o incluso ansiedad en la familia. Recordemos que a esta edad los niños están aprendiendo a conocer su cuerpo y necesitan sentir seguridad y confianza.
Causas del estreñimiento y rechazo al orinal
Las causas del estreñimiento son diversas. En algunos casos el miedo coincide con la retirada del pañal y puede estar relacionado con dicho proceso, con el cambio global que supone y con la sensación de expulsar “fuera” algo interno.
No hay que olvidar que si en algún momento el niño siente dolor durante la defecación, es posible que en las siguientes ocasiones quiera aguantarse y evitar la eliminación de heces porque piensa que le dolerá. En ciertos niños se evidencia un sentimiento de vergüenza a la hora de defecar en un lugar diferente al acostumbrado, lo que les lleva a aguantarse causando dolor posterior. No obstante con mayor frecuencia dicho miedo suele ser sencillamente una consecuencia natural de haber sufrido estreñimiento con el consiguiente dolor físico al intentar defecar. Estos casos pueden darse a cualquier edad.
Muchos niños asocian el baño con dolor. Si el niño asocia dolor con ir al baño, puede generar un círculo de miedo que solo empeora la situación. A veces en la expulsión se producen pequeñas heriditas y el hecho de ver la sangre unido al dolor genera más miedo y por tanto aversión a volverlo a intentar.
Lea también: Chaplin, Marilyn y un rumor persistente
- El estreñimiento no significa solo “hacer poca caca”.
- El estreñimiento en esta etapa no es solo físico.
- El estreñimiento no significa que el niño sea menos capaz, sino que necesita apoyo y paciencia.
¿Qué NO hacer?
Sin embargo, más allá de lo que se debe hacer para ayudar, también es importante saber qué NO hacer.
- Una de las reacciones más frecuentes es insistir en que el niño se siente en el orinal o en el váter aunque no quiera.
- Cuando el niño lleva varios días sin evacuar o mancha la ropa interior, algunos padres lo regañan, lo comparan con otros niños o incluso lo castigan.
- Dar al niño infusiones, aceites o remedios caseros es un riesgo. El estreñimiento en niños sí puede tratarse con laxantes pediátricos, pero siempre indicados por el médico y en dosis seguras.
- Hay padres que piensan: “ya se le pasará, todos los niños se estreñen a veces”.
- Algunos padres creen que mientras el niño coma frutas o verduras ya no es tan necesario que beba agua. No ofrecer suficiente agua o dar solo zumos industriales o leche puede empeorar el problema.
- Entre los 2 y 3 años, muchos padres intentan quitar el pañal, pero hacerlo en medio de un episodio de estreñimiento puede ser contraproducente.
- A veces, los adultos piensan que el niño exagera cuando dice que le duele la barriga o que no quiere sentarse en el orinal. El dolor y el miedo son reales, y el niño necesita que los adultos lo reconozcan y lo acompañen.
- Aunque motivar al niño con pequeñas recompensas puede ser útil, no conviene convertir la evacuación en una competencia de premios. Esto puede llevar a la frustración cuando no lo logre o incluso a fingir que fue al baño para obtener el premio.
- Un error común es dejar que el niño pase largas horas frente a la televisión, la tablet o el móvil. El juego activo, correr, saltar y moverse son claves para favorecer que el intestino funcione correctamente.
- Es normal querer ver resultados inmediatos, pero el estreñimiento en esta etapa a menudo requiere tiempo, cambios de hábitos y paciencia.
Soluciones y recomendaciones
A continuación te explicamos las medidas que tienes que adoptar para recuperar rápidamente el hábito intestinal regular y evitar complicaciones. Si el estreñimiento es algo puntual fruto de la dieta, sencillamente con cambiar pequeños hábitos y aumentar las frutas y verduras vamos a poder solucionarlo. Si observas que normalmente el niño realiza pocas deposiciones o lo hace de manera dolorosa, lo primero es modificar la dieta.
A parte de introducir alimentos para el estreñimiento, hay otras cosas que puedes hacer para favorecer un hábito intestinal regular, por ejemplo, poner al niño en el orinal o el inodoro cada día a la misma hora, especialmente después de las comidas.
- Agua, la bebida más sana para los niños. El agua es esencial. A esta edad, lo recomendable es ofrecer agua durante el día en lugar de zumos o refrescos.
- El sedentarismo favorece el estreñimiento.
- Con movimientos circulares en la barriga, en sentido de las agujas del reloj, se estimula el movimiento intestinal.
- El exceso de leche de vaca puede favorecer el estreñimiento.
En primer lugar es interesante que intentes averiguar cual es su miedo e intenteis afrontarlo juntos. Otra idea es utilizar un orinal y que ella misma lo decore, para que lo vea menos agresivo. Puede sentarse a ratitos, aunque no haga caca. Podéis ayudaros de su hermana, sería interesante que la vea hacer caca, y luego que ella misma tire de la cadena y se despida de la caca, para que vea que no pasa nada. Es muy importante que además tenga una dieta muy rica en fibra, para evitar en la medida de lo posible el estreñimiento. Y mucho refuerzo positivo.
Por otro lado, en los casos en los que no haya habido relación alguna con el estreñimiento y no parezca existir dolor lo más probable es que se deba al cambio de rutina al retirar el pañal y el miedo tiene que ver más directamente con lo que se expulsa. En realidad es muy importante enseñar a los peques cuestiones higiénicas relacionadas con su cuerpo, pero intentando normalizar y naturalizar todo.
Lea también: Inspiración para expresar tu amor paternal
Para evitarlo siempre es bueno que les expliquemos qué es la caca, cómo se forma, los motivos por los cuales se expulsa y los motivos por los cuales se deben tener unas pautas higiénicas. Lo podemos adaptar a su lenguaje en la medida de lo posible, pero sin preocuparnos si nos parece que no entiende todo al cien por cien. Lo esencial es que lo viva como un proceso natural y no malo.
Si necesita una transición, seguir haciendo caca en el pañal un tiempo, y así lo expresa explícitamente, podemos llegar a un trato con él: cuando quiera hacer caca nos pide el pañal, y después que sea él quien directamente tire la caca al water y se haga cargo del proceso, como en el caso anterior.
Nuestra principal función en este proceso es el de interpretar las señales para favorecer los procesos naturales de nuestro hijo; y si resulta que las señales dicen que no es el momento (nos equivocamos, o algo se torció por el camino) es importante respetarlas.
Cuando esto ocurre es que coinciden en el tiempo dos fenómenos. Dejar el pañal es un hito en la independencia del niño; pero si coincide con lo más crudo de la natural etapa del “no”, pues resulta que también negarse a hacer pipí o caca donde me dicen es señal de independencia.
Reconociendo su soberanía sobre su cuerpo… Y la responsabilidad que ello conlleva: “Te has mojado, no pasa nada, te ayudaré a cambiarte, a limpiar la caca”. No es un castigo, estamos reconociéndolo responsable de lo que ocurre en él, apoyando su autonomía.
Lea también: Santiago el Mayor: Un Análisis Bíblico
Detrás de ellas siempre hay una situación que está desbordando al pequeño y es esa situación la que hemos de trabajar prioritariamente. En principio no tenemos por qué volver a ponerle pañal, sino aceptar los escapes con la mayor comprensión posible y sostener a nuestro hijo en esta situación sin culparlo, ya que no se trata de algo voluntario. Si la situación se desborda demasiado podemos volver a ponerle el pañal un tiempo sin que suponga un drama.
El estreñimiento en niños de 2 a 3 años es frecuente y, aunque suele ser pasajero, requiere cuidado y acompañamiento. Los papás y mamás deben recordar que el estreñimiento en niños de 2 a 3 años es muy común y tiene solución. No es culpa de nadie y no es un signo de enfermedad grave en la mayoría de los casos. Cuando los síntomas se repiten, lo más importante es no esperar a que el problema se haga crónico.
tags: #mi #hijo #no #quiere #hacer #caca