Mitos Cortos para Niños Explicados
En el presente estudio hemos querido reunir toda una serie de mitos y de leyendas que desde los orígenes del hombre han atormentado y preocupado a gran número de personas. El material que vamos a manejar en este análisis ha sido dividido en secciones, para así poder analizar con mayor detenimiento los distintos fenómenos a tratar.
Almas en Pena
Gran número de leyendas nos narran historias acerca de difuntos que se aparecen. Normalmente lo hacen de noche, en sitios solitarios, o en determinadas fechas. Los espíritus de estos difuntos se manifiestan adoptando diferentes formas y sonidos, tales como una luz resplandeciente, una sombra, la figura del difunto, ruidos, lamentos, etc.
Cuando una persona muere y deja a alguien ofendido, su alma vuelve del otro mundo a dar "avisos" por medio de ruidos, voces y otras manifestaciones, hasta que la persona ofendida le perdona de todo corazón o dedica rezos y misas en bien de aquella alma en pena.
En sus apariciones las almas pueden pedir o necesitar distintas cosas: sepultura, que les quiten la cruz o el hábito con que fueron amortajados y que les impide que los demonios lleven su alma al infierno...
En estas situaciones, el familiar, acompañado del alma del difunto, debe ir a cumplir lo que esa alma solicita, normalmente hacer funerales pendientes o realizar alguna otra buena obra.
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En otros casos, las almas en pena tan sólo tienen algo que comunicar a sus familiares: alguna noticia que en el pasado no dieron a conocer, o algún aviso importante de tragedias que han visto les van a suceder a los mortales...
Normalmente, el medio más eficaz y usado en la ayuda de estos seres atormentados, que piden auxilio, es la Santa Misa y el rezo de oraciones, así como la señal de la cruz ante su aparición.
El Hombre Miedoso y la Zarza, Más las Misas del Ánima en Pena
El tío Navo era un pastor de allí, de Huertapelayo, y salía al campo a sus ovejas, y en el camino se le aparecía ella, su mujer, que había muerto hacía un tiempo atrás. En su casa oía ruidos tremendos de muebles, de cosas que se caían, que se rompían, de piedras que se caían del tejado, unos escándalos tremendos, y el hombre estaba asustado, pues salía al campo y la mujer se le agarraba a las piernas y no le dejaba andar, y una vez se enganchó en una zarza y no podía andar, hasta que amaneció y vio que era una zarza y dijo: "No tengo miedo a nadie". Cogió la navaja y cortó la zarza que le estaba teniendo. El misterio de lo otro es que decía que en su casa caían piedras escaleras abajo desde la cámara y el hombre vivía en susto permanente y cuando amanecía y se iba a las ovejas, en el camino, se le agarraba ella a las piernas y no le dejaba andar.
Entonces, él vivía en un susto tremendo hasta que un día le dijo: "- ¿Quieres decirme qué es lo que quieres? ¿por qué me estás tal?". "- Sencillamente porque me tienes toda la noche de ánimas, que me habías ofrecido una misa y no me la has hecho". Hizo la misa y desapareció el alma.
En las dos historias las almas en pena se agarran al cuerpo del hombre o tiran de su vestimenta impidiéndole avanzar. Los dos hombres sospechan que son las almas en pena las que producen tal efecto, sin embargo, en los dos casos, descubren que son unas zarzas las que les impiden avanzar y cortándolas sin miedo exclaman: "lo mismo hubiera hecho si fueras un fantasma" / "No tengo miedo a nadie".
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En cualquier caso una vez realizado lo solicitado por el alma, ésta puede descansar y desaparece.
Las almas en pena, las ánimas, se decía que si salías y te encontrabas con un alma en pena, que te podía llevar. Otras veces, que le podías preguntar que si era un alma en pena, o qué era lo que quería, por si había dejado alguna promesa sin cumplir. Venía a que se la cumpliera algún familiar o amigo, y cumplía su promesa para ir a descansar...
Otra de las propiedades atribuidas a las almas en pena era su capacidad de manifestarse a través de luces, humo, ruidos, sonidos... Siempre por la noche, y en la casa donde antes habían vivido. El tío Navo vivía atormentado por los ruidos que cada noche soportaba en su casa: "en casa oía ruidos tremendos, piedras que se caían del tejado, unos escándalos tremendos".
Vemos pues, cómo las almas para conseguir lo que necesitan, asustan a las personas a las que solicitan su ayuda, tal vez, porque de otra forma teman que no vayan a ser atendidas.
El Rezo a las Almas del Purgatorio
Normalmente lo que con más frecuencia solicitan las almas del purgatorio o ánimas son oraciones. Dicen que si una noche rezas a las almas del purgatorio, el resto de noches de tu vida tendrás que seguir rezándoles o de lo contrario no te dejarán descansar.
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La Fiesta de las Calabazas en el Día de Todos los Santos
Para terminar tan sólo recogeremos como nota común a las historias recogidas sobre almas en pena, su tendencia a manifestarse de noche y en la casa donde antiguamente vivieron. Esta idea de que las almas vuelven al lugar donde vivieron por la noche, está recogida en muchos pueblos de España.
Para que no entren, en muchos pueblos sacaban a la puerta una calabaza vacía con ojos y boca y una vela en su interior (al igual que hoy se sigue haciendo en Norteamérica en la celebración de Halloween).
En otros sitios para impedir que las ánimas entrasen en las casas tapaban con gachas las cerraduras.
Los Duendes
Al igual que las almas en pena, por las noches en gran número de ocasiones, y en las casas, se aparecen pequeños seres de figura humana que cometen fechorías, revuelven la ropa, recorren y cambian de lugar los muebles, dan gritos, asustan a las amas de casa...
Tradicionalmente a estos seres fantásticos, estrechamente ligados con el hogar y la vida familiar, se les ha llamado duendes.
Mitos Griegos
Existen numerosos mitos griegos que han llegado hasta nosotros gracias a escritores que en su día plasmaron sus increíbles historias. Relatos fascinantes que tienen que ver con los defectos humanos y valores esenciales.
Tabla de Mitos Griegos
| Mito | Descripción |
|---|---|
| Prometeo | Un semidiós castigado por engañar a Zeus, encadenado a una roca donde un águila devora su hígado eternamente. |
| Medusa y Perseo | Medusa, castigada por su belleza, es derrotada por Perseo, quien evita su mirada petrificante. |
| La caja de Pandora | Pandora abre una caja liberando males al mundo, dejando solo la esperanza en su interior. |
| El mito de Sísifo | Sísifo es condenado a empujar una roca cuesta arriba eternamente, solo para que ruede hacia abajo cada vez que alcanza la cima. |
| La historia de Eco | Eco, castigada por Hera, solo puede repetir las últimas palabras que escucha, sufriendo por su amor no correspondido a Narciso. |
| El mito de Narciso | Narciso se enamora de su propio reflejo y muere, incapaz de apartarse de él. |
| La historia de Ícaro | Ícaro vuela demasiado cerca del sol con alas de cera y plumas, ignorando las advertencias de su padre, lo que resulta en su caída y muerte. |
| Teseo y el Minotauro | Teseo entra en el laberinto de Creta y mata al Minotauro, con la ayuda de Ariadna. |
| El caballo de Troya | Los griegos engañan a los troyanos construyendo un caballo de madera gigante, escondiendo soldados en su interior para conquistar Troya. |
| Hércules y el león de Nemea | Hércules derrota al invencible león de Nemea, usando solo sus manos. |
| El mito de Atlas | Atlas, castigado por desafiar a los dioses, debe sostener el mundo sobre sus hombros eternamente. |
| Pegaso | Pegaso, el caballo alado, simboliza la libertad y los deseos más profundos. |
| Apolo y Dafne | Dafne, para escapar del amor de Apolo, se transforma en un árbol de laurel. |
| La diosa Cibeles | Cibeles, diosa de la Tierra y la fertilidad, fue castrada por los dioses. |
| El mito de Casandra | Casandra recibe el don de la profecía, pero es castigada a no ser creída. |
| Mito de Hefesto | Hefesto, el dios del fuego y la forja, fue rechazado por su madre y se convirtió en un gran artesano. |
| Orfeo y Eurídice | Orfeo intenta rescatar a su amada Eurídice del inframundo, pero falla al no cumplir una condición impuesta por los dioses. |
| Mito de Pigmalión | Pigmalión se enamora de la estatua que creó, y los dioses le dan vida. |
| El mito de Perseo | Perseo, hijo de Zeus, realiza hazañas heroicas y se convierte en leyenda. |
| La flauta de Pan | Pan persigue a Siringa, quien se transforma en cañas para escapar, y Pan crea la flauta con ellas. |
| Perséfone y la primavera | Perséfone, reina del inframundo, pasa parte del año con Hades, causando el invierno, y regresa a la Tierra en primavera. |
Prometeo
Prometeo era hijo de un titán, y tremendamente astuto. Tanto, que podía engañar a quien quisiera para conseguirlo absolutamente todo. Pero cometió un gran error: engañar al mismísimo Zeus. Esa vanidad fue la desencadenante de un castigo cuya finalidad no era otra que demostrarle que no era superior a los dioses (lo que viene a ser una buena cura de humildad).
Medusa
Medusa bien podría ser la heroína (del bando de los malos, claro) de una película de Marvel. En realidad, Medusa fue castigada simplemente por ser hermosa (a raíz de los celos de la diosa Atenea). Y es que la vida no le trató nada bien. De ser la sacerdotisa más hermosa, pasó a convertirse en casi un monstruo: sus cabellos era serpientes y cada serpiente era un ojo. Era casi imposible matarla, porque era fuerte, usaba la magia y tenía cientos de ojos que lo veían todo… y que convertían en piedra a aquel que los mirara. Pero ese ‘casi imposible’ fue aprovechado por un astuto Perseo.
La Caja de Pandora
Existen mitos griegos tan populares, que hasta han originado frases hechas muy utilizadas hoy en día. ¿O acaso no oíste nunca eso de ‘ha abierto la caja de Pandora’ cuando alguien estalla en ira? Bien, pues tiene su explicación en la historia de esta bella joven, la primera mujer humana creada por Zeus (sí, la ‘Eva’ griega). ¿Y qué defecto podía tener esta encantadora y bella joven? Pues los mismos que Eva: la seducción y… ¡la curiosidad! Pandora fue enviada al mundo junto con una caja que encerraba siete grandes males. No debía abrirla, pero… la curiosidad le pudo, claro. Y los males se esparcieron como gotas de lluvia por todas partes…
El Mito de Sísifo
Hay mitos griegos que forman parte de los libros de cabecera de psicólogos y filósofos, como este mito de Sísifo, considerado por muchos como una metáfora de la vida. ¿Alguna vez viste representada la imagen de un hombre cargando con una pesada roca por una montaña? Pues ese es Sísifo, un infeliz con una historia similar a la de Prometeo (que también fue castigado con dureza). Y es que Sísifo era inteligente (mucho) y astuto (mucho, mucho). Pero cometió el error de traicionar a Zeus contando un secreto que no debía haber contado. Aunque finalmente tuvo que cumplir el peor de todos: subir una y otra vez por la ladera de una montaña con una enorme piedra. Al llegar a la cima, la piedra caía ladera abajo… y vuelta a empezar.
La Historia de Eco
La verdad es que Eco lo tenía todo: juventud, belleza, gracia… pero sobre todo, una hermosa voz. Tan hermosa, que era capaz de seducir con ella a quien quería. Era hablar, y todos se quedaban embobados escuchándola… Todos, hasta el dios Zeus, que se enamoró de ella (o encaprichó, vaya). Pero Zeus ya estaba casado, lo que originó las celos de su mujer, Hera. ¿Y qué hizo? Destruir aquello que dotaba de tanta sensualidad a Eco… ¡su voz! Eco solo podría repetir las últimas palabras que escuchaba. (Sí, de ahí el significado de la palabra eco). La pobre sufrió tanto, que fue a esconderse al bosque. Para mayor desgracia, justo allí se enamoró del hermoso y cruel Narciso… Pero esa es otra historia.
Narciso
Uno de los mitos griegos más importantes, que más nos dejó a la hora de entender a dónde nos lleva la vanidad humana. Narciso era el típico joven guapo, guapo. Pero además lo sabía. Y usaba su belleza con crueldad. Se burlaba de todos sus enamorados (ellos y ellas) y no dudaba en romperles el corazón en añicos (y sin remordimientos). Vaya, un Casanova griego. Hasta que humilló a la pobre Eco, que vagaba por los bosques (recuerda que solo podía decir las últimas palabras que escuchaba por el castigo de Hera). Ella, enamorada como estaba, fue rechazada por Narciso con tanta crueldad, que la diosa Némesis decidió dar una soberana lección al apuesto joven. Hizo que observara su reflejo en el agua del lago y él, claro, se enamoró de sí mismo al instante. ¿Y qué hizo? Lanzarse sin más. Con terribles consecuencias.
Ícaro
Ícaro bien podría ser una fábula. Su moraleja sería algo así como: «Las imprudencias se pagan». Y tanto… Resulta que Ícaro estaba atrapado en una isla (Creta) junto a su padre, un sabio anciano (creador del laberinto del Minotauro), que logró idear la forma de escapar de allí… ¡volando! Construyó unas alas con cera. Pero ya sabes el problema que tiene la cera, que se derrite con el calor. Así que alertó a su hijo: «no vueles alto, que tus alas podrían derretirse». El joven presuntuoso y algo caprichoso asintió sin escuchar el consejo. Y pasó lo que tenía que pasar por no escuchar los buenos consejos… Se acercó demasiado al sol, feliz como estaba de poder volar.
Teseo y el Minotauro
¡Menuda historia la de Teseo! Aventura, bestias, terror y amor. Sin duda, uno de los mitos griegos más completos… Hablábamos antes del padre de Ícaro, Dédalo. Creó el laberinto de Creta en donde encerraron al terrible Minotauro, un monstruo mitad hombre mitad toro, que en realidad era hijo de la mismísima reina de Creta. Pero el monstruo estaba taaan enfadado, que de vez en cuando le tenían que ofrecer hombres (y mujeres) en sacrificio. Ninguno de los que entraba salía con vida. Vaya panorama, ¿verdad? Hasta que llegó el valiente Teseo con la intención de librar a todos del monstruo por siempre jamás. La hermana del Minotauro, Ariadna, se quedó prendada del joven y decidió ayudarle. Lo importante era asegurar que podría salir del laberinto. Eso era lo difícil…Pero la chica, la mar de lista, ideó un plan. ¿Quieres saber cuál?
El Caballo de Troya
Hay que ser un buen estratega para hacer lo que hizo Ulises para sacar de Troya a la reina de Grecia (Helena, que estaba secuestrada). Pero ya sabes eso de ‘más vale maña que fuerza’. Y es lo que hizo Ulises. Usar el ingenio. ¿Cómo atravesar las hiper defendidas murallas troyanas sin ser vistos? ¡Escondidos! ¿Dónde? ¡En un regalo! Perfecto. Pero, ¿dónde podrían esconderse tantos guerreros? ¡En un enorme caballo de madera! He aquí el plan perfecto. Y es que además salió perfecto. Es uno de los mitos griegos más fascinantes.
Hércules y el León de Nemea
El forzudo Hércules, famoso por sus ’12 trabajos’, consiguió lo imposible: derrotar a un león invencible, con una piel tan dura que hasta las flechas se doblaban al llegar a ella. Pero Hércules además de fuerza poseía inteligencia. Dos buenos aliados que hacían de este semidiós un guerrero que todos los ejércitos querrían tener para sí. Como las espadas y las flechas no podían con el dichoso león de Nemea… ¡usó sus propias manos! (Ya dijimos que era fuerte)…
El Mito de Atlas
Si hubiera un concurso de forzudos, Hércules y Atlas tal vez estarían empatados. Ambos tenían buenos bíceps. Atlas era un gigante al mando de los titanes, cuya arrogancia le llevó a desafiar a los dioses. Fue castigado a sostener sobre sus hombros el mundo… ¡sin descanso! Para librarse de este terrible castigo, Atlas intentó engañar de forma muy astuta a Hércules. Pero ya dijimos que este semidiós era inteligente… y enseguida ‘se olió’ lo que el titán tramaba. Pero… ¿qué astuto plan trazó Atlas para intentar deshacerse de la Tierra?
Pegaso
¿Quién no ha soñado alguna vez con este hermoso caballo capaz de surcar el cielo con sus enormes alas blancas? Un sueño que simboliza nuestros deseos más profundos de libertad… Pero Pegaso esconde un misterio inquietante. Desde su origen, extraño de por sí, hasta su final, transformado en una bella constelación… ¿Puede haber más magia en todo esto?
Apolo y Dafne
Esta es una de las historias de amor, o más bien, de desamor, más conocidas. Nos habla del deseo de una mujer de ser libre e independiente y de un hombre (mujeriego y enamoradizo) castigado con amar a quien no le corresponde. Y nos habla de sacrificio, de elecciones… y de una curiosa transformación en un árbol venerado por los vencedores en el deporte.
La Diosa Cibeles
A Cibeles, diosa de la Tierra y la fertilidad, también la podríamos apodar ‘la castradora’. Y es que ella misma fue en sus orígenes un ser hermafrodita castrado por orden (y celos) de los dioses. La pobre Cibeles se pasó el resto de su vida buscando a ‘esa otra mitad’ de la que fue separada. Una auténtica tragedia, pues la frustración lleva a la ira y…
Mito de Casandra
Casandra… ¡la primera gran pitonisa! (o superheroína). De entre todos los mitos griegos, tal vez este sea uno de los menos conocidos. Y sin embargo, es una de las metáforas más crudas que existen acerca del castigo a la ambición vanidosa y las promesas incumplidas. La pobre Casandra soñaba con ser especial y pidió un don que solo los dioses poseen… ¡el de poder contemplar el futuro! Al traicionar a quien le concedió el don que pedía, firmó su sentencia a muerte (en vida)… Fue castigada, sí. ¿Imaginas cuál pudo ser su castigo?
Mito de Hefesto
En este caso, Hefesto era el ‘dios feo’, por ser tullido, pero supo sacar adelante con mucha dignidad su posición, hacerse un hueco ‘entre los grandes’. Y eso a pesar de haber sido rechazado por sus propios padres. Es la historia del niño abandonado que vuelve con la cabeza bien alta al Olimpo, sabe vengarse de su madre y se gana el cariño de los demás dioses a base de buenos regalos. No tiene desperdicio.
Orfeo y Eurídice
Ay, Orfeo, Orfeo… que algo nos suena al famoso ‘¡Ay, Romeo, Romeo…!’ (de Shakespeare). Y es que la historia de Orfeo y Eurídice bien podría ser una novela del famoso escritor británico. O una serie dramática en la era moderna. Y bien dramática… Nuestra pareja de enamorados cuenta con un héroe, pero humano, con lo cual, imperfecto. Todos cometemos errores, pero Orfeo jamás se perdonó el mayor error de su vida: no ser capaz de cumplir una sola promesa para salvar a su amada.
Mito de Pigmalión
Dicen que quien la sigue…la consigue. Que si puedes soñar algo, puedes tenerlo… O como diría Paulo Coelho, si deseas algo con todas tus fuerzas, el cosmos entero trabajará para ayudarte a conseguirlo. Pues algo así le pasó a Pigmalión, enamorado como estaba de la estatua que creó, tan perfecta, tan hermosa… Los dioses se apiadaron de él y le ayudaron a hacer realidad sus enormes deseos. Y su historia hoy en día se contempla en la psicología como la influencia de unos sobre otros, que se genera a raíz del pensamiento positivo o negativo.
El Mito de Perseo
¿Qué relación guarda la famosa lluvia de estrellas de las perseidas con el mito de Perseo? Evidentemente… todo. Te contamos la estrambótica historia del nacimiento de Perseo, y de cómo este joven semidiós consiguió convertirse en toda una leyenda. Tuvo que demostrar en infinidad de ocasiones su valentía y tesón, y vaya que si lo demostró… Desde luego, sus aventuras darían para una serie épica.
La Flauta de Pan
Ay, el amor no correspondido… La de frustraciones que genera. Y lo tóxico que puede llegar a ser la obsesión de un amor imposible. Pues Pan no entendía que un No es no, y aunque la pobre Siringa le dejó claro que no quería nada con él, no tuvo otra que pedir una salida por la puerta grande… la de la transformación.
Perséfone y la Primavera
Si buscas entre los mitos griegos (y las deidades griegas) una mujer poderosa, que gobierna del mismo modo que su marido, esa es Perséfone, reina del inframundo. Aunque hay que recordar que llegó hasta allí mediante un secuestro… El caso es que al menos en su matrimonio existió fidelidad (más que entre el resto de dioses) y un sorprendente equilibrio de poder. Ahora bien, ¿quieres saber qué tiene que ver la reina del inframundo con la primavera?
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