Mitos Sobre el Aborto: Información Esencial
Hasta el día de hoy, la interrupción del embarazo genera extensos debates en diferentes espacios y desde una variedad de perspectivas. Es así, que los encontramos en los espacios políticos, religiosos, médicos, sociales, entre otros. Sin embargo, la mayoría de estos debates se realizan desde perspectivas bastantes sesgadas, pues muchos se apoyan en prejuicios y creencias inexactas, haciendo caso omiso a las cifras y otras constancias que las desacreditan.
En esta nueva ocasión, queremos derribar otros mitos sobre el aborto muy comunes, tomando en cuenta cifras exactas e información acreditada. En este sentido, la falta de información exacta y segura da lugar a que circulen numerosos mitos sobre el aborto totalmente injustificados. Así pues, nuestra intención es sacarte de dudas sobre las creencias incorrectas más comunes sobre la interrupción del embarazo no planificado.
Mitos Comunes Sobre el Aborto
Ahora bien, veamos cuáles son los mitos sobre el aborto más arraigados, especialmente los que están relacionados con el perfil de las mujeres que deciden interrumpir el embarazo, y otros de índole social, religioso, cultural y psicológico.
Mito 1: El aborto es peligroso en cualquier contexto
Nada más alejado de la verdad. El riesgo de muerte asociado con el aborto seguro y legal es extremadamente bajo, oscilando entre 1 y 6 muertes por cada millón de abortos en los países desarrollados. La posición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto a la interrupción del embarazo es clara: “El aborto es un procedimiento médico habitual. Es seguro cuando se utiliza un método recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que resulta también adecuado teniendo en cuenta el tiempo de embarazo y lo practica una persona que posee los conocimientos necesarios”.
En Europa, según datos del Banco Mundial, la tasa de mortalidad materna ha disminuido desde el año 2000 pasando de 10 muertes por cada 100.000 nacidos vivos a 6 en el año 2017. Igualmente, en Estados Unidos, según un estudio publicado en 2021 con datos de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), en 2018 sólo se identificaron dos muertes relacionadas con el aborto legal. Para el periodo entre 2013 y 2018 la tasa nacional de letalidad por aborto inducido legal en Estados Unidos fue de 0,41 muertes por cada 100.000 abortos legales informados.
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José Gutiérrez Alés, presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), indica que, aunque un aborto no es peligroso siempre que se realice en las condiciones médicas adecuadas, siempre será más sencillo y la persona se expondrá a menos complicaciones durante las primeras semanas de gestación. En esta misma línea, la OMS remarca que abortar no es peligroso siempre que se realice en las condiciones óptimas y advierte de que hacerlo en circunstancias inseguras afecta al bienestar físico y psíquico de las mujeres. Datos de este organismo muestran que cada año entre el 4,7% y el 13,2% de las muertes maternas se deben a un aborto peligroso.
Mito 2: Legalizar el aborto aumenta las interrupciones del embarazo
Las tasas de aborto en países donde el aborto es ilegal son aproximadamente las mismas que en los países en donde el aborto está permitido según las leyes. Esto confirma que, incluso cuando el procedimiento es ilegal, las mujeres encontrarán la manera de practicarse un aborto.
A nivel global, entre 1990 y 1994 hubo 79 embarazos no deseados y 40 abortos por cada 1.000 mujeres, mientras que entre 2015 y 2019, con el aborto despenalizado en 14 países más, los datos de Statista muestran que la proporción disminuyó, y hubo 64 embarazos no deseados y 39 abortos por cada 1.000 mujeres en edad reproductiva.
Investigadores del Instituto Guttmacher de Nueva York y de la OMS concluyeron en un estudio publicado en The Lancet en 2016 que las tasas de aborto han disminuido “significativamente” desde 1990 en países desarrollados, en donde se han legalizado mayoritariamente las interrupciones voluntarias del embarazo, pero no en países en vías de desarrollo.
En España, donde el aborto está regulado desde 2010 mediante una ley de plazos que sustituye a la norma anterior de tres supuestos de 1985, el número de interrupciones voluntarias del embarazo aumentó en 2019 por tercer año consecutivo. De 2018 a 2019, la cifra aumentó en un 3,4% pasando de una tasa de 11,12 abortos por cada 100.000 mujeres en edad reproductiva a 11,53. Sin embargo, de 2019 a 2020, esta tasa disminuyó hasta el 10,33.
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Mito 3: El aborto voluntario causa cáncer de mama
Otro mito con respecto a la interrupción voluntaria del embarazo es la falsa idea de que “puede causar cáncer de mama”, pero la posición científica respecto a este punto es clara: no existe ningún tipo de evidencia científica que apoye este argumento. Esto afirma no sólo un estudio publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos; también el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos ha desmentido esta afirmación a través de una investigación del Comité de Prácticas Ginecológicas del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos.
Investigaciones más recientes, como la llevada a cabo por el Centro de Investigación del Cáncer alemán en 2018 también niegan la relación entre cualquier tipo de interrupción del embarazo (voluntario o involuntario) con el aumento del riesgo de padecer cáncer de mama.
Mito 4: El feto siente dolor desde las primeras semanas de embarazo
La premisa sobre si el feto siente o no dolor durante las primeras semanas de embarazo se ha utilizado no sólo para posicionarse en contra del aborto, sino también para analizar las técnicas invasivas en el tratamiento fetal. En primer lugar, explica el ginecólogo Vicent Carmona, el estímulo doloroso se procesa en el tálamo y necesita que se procese en el córtex cerebral para que exista consciencia del dolor. Para esto se requieren conexiones tálamo-corticales funcionales las cuales comienzan a aparecer en el feto, indica Carmona, entre las semanas 23 y 30 de edad gestacional.
Según un estudio realizado en 2016 por investigadores de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela, es “poco probable” que el feto sienta dolor antes de la semana 20 de gestación, es decir, después de los plazos legales establecidos para interrumpir el embarazo en cualquier circunstancia -en España, según la Ley de Salud Sexual y Reproductiva de 2010, es posible interrumpir el embarazo en cualquier circunstancia hasta la semana 14 de gestación-.
Mito 5: Las mujeres que abortan voluntariamente tienen problemas para quedarse embarazadas después
Tampoco existe ninguna publicación científica ni hay datos que demuestren la relación entre las IVEs y la infertilidad, tal y como expone a Maldita.es José Gutiérrez Alés. Eso sí, siempre que la intervención se realice, señala, por profesionales cualificados y se den las condiciones sanitarias apropiadas porque de lo contrario sí que se pueden producir dificultades que provoquen complicaciones en embarazos posteriores.
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Según afirma en su web el centro estadounidense Clínica Mayo, no existen evidencias que sostengan que una mujer que se ha sometido a una interrupción voluntaria del embarazo tenga luego problemas de fertilidad. Tampoco existe evidencia científica que avale que el aborto voluntario provoque algún tipo de complicación en embarazos futuros.
Mito 6: Las mujeres son presionadas para abortar
Muchas personas que no apoyan el aborto, afirman que las jóvenes y mujeres adultas a menudo son alentadas o intimidadas a interrumpir un embarazo no deseado. Esto se repite muchas veces, y está bastante alejado de la realidad.
En 2005, el Instituto Guttmacher realizó una encuesta en donde se les preguntó a un grupo de 1209 mujeres cuáles eran sus razones para decidir abortar. El 14% indicó que «mi pareja quiere que me haga un aborto» y el 6% indicó que «mis padres quieren que me haga un aborto».
Así pues, en las clínicas de aborto, siempre se les brinda asesoría a las mujeres que necesitan información clara y segura sobre las otras alternativas al aborto: adopción o crianza, de manera que puedan tomar una decisión con la información completa, y con el tiempo necesario para su reflexión.
Mito 7: El aborto es una decisión fácil y las mujeres no se arrepienten
Contrariamente a lo que se piensa, el aborto no es un asunto superficial para la mayoría de las mujeres, por lo que no es una opción que suelan tomarse a la ligera. Por el contrario, la mayoría de las mujeres no se arrepiente de sus abortos.
Mito 8: El aborto es un acto egoísta e irresponsable
Realmente, la decisión de interrumpir un embarazo está principalmente influenciada por su deseo de brindarle al niño una mejor calidad de vida, sea porque en ese momento no cuentan con los recursos necesarios para hacerlo correctamente o faltan la estabilidad emocional o las ganas para ser madre. Además, quienes deciden tomar esta opción, reconocen la responsabilidad que implica criar a un niño, especialmente, si no cuenta con los recursos y/o las capacidades para hacerlo. Sin duda, esto las coloca en una mejor posición sobre si continuar o no con su embarazo.
Tabla resumen de tasas de aborto y embarazos no deseados
| Periodo | Embarazos no deseados por cada 1.000 mujeres | Abortos por cada 1.000 mujeres |
|---|---|---|
| 1990-1994 | 79 | 40 |
| 2015-2019 | 64 | 39 |
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