Niños Robados del Franquismo: Una Investigación Profunda

12.10.2025

El robo de bebés en España, un crimen perpetrado hasta bien entrados los años ochenta, se origina y desarrolla en el franquismo, prolongándose durante una democracia que no ha logrado revertir el “estado de impunidad” ante el cual se han encontrado los verdugos.

La historia de Gema Armero es un ejemplo desgarrador: “Cuando llegó la noche se presentaron un señor y una señora diciéndole a mi madre que se despidiera de la bebé, que se estaba poniendo muy malita… Imagino que no sabrían que 30 años después podríamos exhumar el cadáver”. Su ADN no coincide con los restos de la que debería ser su hermana melliza, enterrada en 1982 en una fosa común del cementerio de Alicante.

Orígenes del Robo de Bebés: La Búsqueda del "Gen Rojo"

Para entenderlo, debemos remontarnos a finales de los años 30. Quienes han estudiado este entramado argumentan que tras el origen de estos hechos existen cuestiones “morales y biológicas”, traducidas en prácticas represivas en consonancia con la macabra teoría del llamado "gen rojo", explica Soledad. El nuevo régimen, en sintonía con las leyes eugenésicas del nazismo, trató de buscar una explicación biológica al marxismo, la idea de que esta ideología se transmitía genéticamente.

Para capitanear la sádica búsqueda del llamado “gen rojo", el régimen recurrió al que fuera el jefe de los Servicios Psiquiátricos del Ejército, el comandante Antonio Vallejo-Nájera, autor de la Eugenesia de la Hispanidad, obra cuya intención era “contribuir a la regeneración de la raza” hispánica a través de la selección de individuos “de elevado potencial biopsíquico”.

Bajo estas ideas de segregación, el régimen empieza a sustraer a niños de familias republicanas para pasar a formar parte de familias católicas, centros de la Iglesia o de Falange.

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El Proceso Sistemático de Sustracción de Niños

Hasta mediados de los años 50, más de 30.000 niños fueron tutelados por el Estado franquista, miles de ellos retirados de las mujeres que se encontraban en las cárceles por motivos políticos. Sin embargo, el proceso continúa y durante toda la dictadura, la desaparición de niños y niñas se convierte en sistemática y producida ya no en cárceles sino en clínicas y maternidades.

Las víctimas pasan a ser familias de pocos recursos, mujeres jóvenes o solteras cuyos hijos e hijas pasan a ser custodiados por familias con problemas de fertilidad pero con el dinero suficiente para pagar por un neonato. Esas transacciones explican que también se hayan denunciado casos de mujeres casadas muchas veces primerizas, de partos gemelares o familias numerosas.

La madre adoptiva de Irene Meca la compró en 1953 por lo que hoy serían 150 euros. “Lo único que me dijo es que pagó 25.000 pesetas por mí”. Hija de una mujer soltera, de raíces humildes, fue traslada a Madrid tras nacer.

“Alguien decidió que no tenía por qué estar aquí con mi madre, una mujer soltera… Por lo que me han contado, le dijeron que el médico me llevaba a Madrid y ya no me volvió a ver”.

Robos a Mujeres Vulnerables

“Siempre morían de madrugada". En los años 60, las cuestiones ideológicas pasan a ocupar un segundo plano, y son aspectos económicos y sociales los que fundamentan el robo de bebés.

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El Hospital General de Alicante esconde casos como el de la María José Picó, que nació junto a su hermana melliza el 28 de marzo de 1962. Dos noches tras el parto una monja le dijo a su madre, que pasó días “adormilada” en el centro médico, que una de las bebés había muerto “heladita de frío”. “¿Cómo vas a dudar? Si un médico era un Dios y una monja, parecido”. Se les negó el derecho a poder ver el cadáver de la niña, que fue enterrada dentro de una caja de madera en una fosa común del cementerio de Alicante. "Ni le dejaron ver a la bebé fallecida, ni traerla a Elche para enterrar…”

En enero de 2011, la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (ANADIR) presentó la primera denuncia colectiva de casos de bebés robados en España. “Cuando se empieza a hablar de que esto ocurría y del perfil de los casos, me di cuenta de que era exactamente igual que el mío”. Entonces, María José Picó interpone una denuncia ante la Fiscalía de Alicante y en 2012 se ordena la exhumación de aquella caja donde presuntamente se encontraba su hermana melliza.

Pero la madera se va perdiendo con el paso del tiempo y entre lo que queda de ella no logran hallarse huesos humanos, que podrían también haberse perdido con el transcurso de los años o sencillamente no haber estado allí nunca, lo cual convertiría aquella tumba infantil en una caja vacía. La Fiscalía consideró que las líneas de investigación se encontraban agotadas.

Imprescriptibilidad de un Crimen de Lesa Humanidad

En noviembre de 2011, diez meses desde esa primera denuncia colectiva, la cuarta parte de las mismas habían sido archivadas principalmente porque la justicia considera en la mayoría de ellas que los casos han prescrito. En primer lugar, porque la trama de los bebés robados puede considerarse por sus dimensiones un "crimen de lesa humanidad" y por tanto de carácter imprescriptible, al ser un ataque “generalizado o sistemático” contra parte de la población civil, en este caso contra “mujeres con un perfil muy concreto”.

El Robo de un Niño, una "Ausencia Presente"

Lola Pérez recuerda haber visto por última vez a su hermana cuando tenía 13 años a través de un cristal en el Hospital General de Alicante. Nació el 14 de febrero de 1969. “La vi tan preciosa, llorando, no estaba entubada ni nada… Le decía, tranquila, pronto vendrás a casa y yo te cuidaré”. Un día antes, el hospital había comunicado a la familia que la niña iba a morir. La familia siempre sospechó de que había algo extraño tras la muerte de la niña y Lola, muchos años después, empieza a investigar lo ocurrido.

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El hospital donde nació informó a Lola de que no existe historia clínica de su madre. “Qué humillación”, lamenta. Trató además de consultar el libro de bautismos, que durante 5 años seguidos no presentaba ninguno in extremis realizado en el hospital. Las irregularidades en torno a la muerte de su hermana la llevaron a denunciar lo sucedido. La denuncia de su caso también se encuentra archivada, según cuenta a RTVE.es la propia Lola Pérez por falta de pruebas y prescripción de los hechos.

Desde la primera denuncia colectiva hasta marzo de 2021 abrieron un total de 2.138 investigaciones de casos de bebés robados, de las cuales solo 526 se habían judicializado hasta la fecha.

La Justicia Española No Cumple

El abogado Jacinto Lara sostiene que detrás de los casos archivados existe un componente político que ha mantenido un relato oficial basado en el “olvido y en la desmemoria”, cerrando las puertas a las víctimas al acceso a la justicia.

La Constitución establece que la ley española se debe interpretar de acuerdo con todos los tratados internacionales y convenios que el Estado español ha suscrito, señala a RTVE.es el letrado. Un principio que da de bruces con ese elemento de prescripción en el que se amparan los tribunales para archivar la mayoría de las causas.

Querella Criminal, "Un Paso Necesario"

El pasado 12 de marzo, María José Picó presentó la primera querella criminal con la que pretende dar “voz y visibilidad” a todos los casos de esta trama y en la que se denuncia la sustracción de su hermana melliza aquel 28 de marzo de 1962 en el Hospital General de Alicante.

Asimismo, la querella denuncia el modelo de impunidad por parte del Estado español en relación con la “falta investigación y enjuiciamiento de este tipo de crímenes tan sumamente aberrantes”, explica Jacinto Lara. Los afectados piden que se apruebe cuanto antes la Ley de Bebés Robados, cuya tramitación lleva estancada desde hace tiempo, la cual pretende dar una “respuesta integral” a este tipo de crímenes y garantizar el “acceso a la justicia” de las víctimas, señala el letrado.

Una serie de derechos, que según apuntan a RTVE.es todas las fuentes consultadas para este reportaje no se están garantizando con la actual Ley de Memoria Democrática.

La dictadura franquista se encargó de negar todos y cada uno de los derechos de las mujeres, sometidas ideológicamente a unos principios fundamentados por el catolicismo. El robo de bebés no deja de ser otro más de los muchos crímenes del franquismo todavía sin resolver. Una práctica acometida en el marco de una “protección, connivencia y complicidad” por parte del régimen y que se sigue perpetrando hasta varias décadas tras el final de la dictadura, explica Jacinto Lara.

Gema Armero siente “rabia, odio y decepción”. Pero eso le da fuerzas, dice, para seguir buscando a su hermana. Una pérdida que siempre ha llorado en silencio. Una “ausencia presente”, como señala Lola.

Análisis Terminológico y Perspectiva Lingüística

Historiadores e investigadores de diferentes ámbitos coinciden en que los orígenes del robo de niños se remontan a las adopciones realizadas por razones ideológicas que se llevaron a cabo durante los años de la guerra civil española (1936-1939) y de la dictadura franquista (1939-1975). De hecho, la adopción de niños fue utilizada como instrumento de sensibilización a la ideología política de los bandos en guerra, como demostración de amor patriótico y adhesión a los valores católicos y caritativos del pueblo español.

Hasta mediados de los años cincuenta el robo de niños fue una operación sistemática perpetuada con fines ideológicos: «evitar la continuación de la especie» de los republicanos, «caracterizados por el gen rojo» que, según había teorizado el psiquiatra militar Vallejo Nágera, llevaría a «la degeneración de la hispanidad» (Vallejo Nágera 1937). Hoy las apropiaciones de menores, que coincidieron con la sustracción de su identidad como parte de una auténtica «política de la venganza», se clasifican como un «crimen permanente» (Rodríguez Arias 2008).

Este trabajo pertenece a un restringido grupo de investigaciones que abordan el tema desde la perspectiva lingüística. En la tesis doctoral se estudió la terminología jurídica de la legislación de la época, puesto que las prácticas adoptivas encontraron apoyo y fundamento jurídico legal en un complejo engranaje de procedimientos jurídico-administrativos creado ad hoc para regular la adopción en los años examinados.

Los términos procedentes del vaciado terminológico de los 15 textos jurídicos -órdenes, reglamentos, decretos, leyes- relativos a la práctica adoptiva de 1936 a 1975 se analizaron en el marco de la Teoría Comunicativa de la Terminología (TCT) de Cabré (1999) y de la Teoría Socioterminológica (Gaudin 1993, 2003). Esto permitió dar cuenta de las características socio-históricas de las unidades léxicas objeto de estudio con vistas a adoptar un enfoque comunicativo y pragmático.

Algunos términos observados en el corpus de variantes son sinónimos de adopción, adoptante y adoptado, por ejemplo, respectivamente, prohijamiento, prohijante, prohijado. Esto confirma que la sinonimia existe y que el lenguaje jurídico, al igual que otros lenguajes de especialidad, tiene una variación interna, que se puede captar tanto diacrónicamente como sincrónicamente (Bruguer 2006).

En cambio, otras variantes denominativas de los términos jurídicos del corpus se explican por razones relacionadas con el momento histórico. De hecho, de acuerdo con los postulados teórico-metodológicos de la Teoría Socioterminológica (Gaudin 2003), existe una interacción entre conceptos y lenguaje. El contexto histórico y los agentes sociales que operan en este determinan la actualización del significado de los términos.

En tal sentido es posible dar cuenta de términos como acogimiento, tutela, protección y guarda, que en los textos del corpus se emplean como variantes denominativas de adopción, aunque indiquen otros conceptos e instituciones jurídicas. Este fenómeno de variación se debe a que, en los años de la Guerra Civil y de la dictadura franquista, se atribuyeron nuevos valores a prácticas existentes y se asimiló el significado de algunas instituciones al significado de adopción, lo que determinó el alto grado de ambigüedad que caracteriza la terminología objeto de estudio.

El resultado más interesante del análisis de las variantes terminológicas examinadas fue la presencia de léxico política y retóricamente connotado, con un fuerte sesgo ideológico. Algunos ejemplos son las unidades léxicas niños que han sufrido los horrores salvajes del marxismo, niños sin Dios y sin Patria, niños obligados a salir de España durante la dominación marxista, empleadas en los textos jurídicos como variantes del término adoptado o las unidades léxicas familias de reconocida solvencia que por su religión puedan ser asilo ejemplar, personas de reconocida moralidad, personas idóneas a la adopción, usadas como variantes de adoptante.

Finalmente, los resultados de la búsqueda de los términos jurídicos del corpus en la Hemeroteca Digital de la BNE indicaron su presencia en textos periodísticos de 13 diferentes periódicos, lo que evidencia la difusión de la terminología jurídica relativa a las adopciones también en el contexto histórico-social de la época.

Una de las primeras investigaciones sucesivas al trabajo de tesis doctoral fue el estudio contrastivo acerca de los términos relativos a la práctica adoptiva en los textos de leyes franquistas en comparación con el significado que dichos términos adquieren en el texto de la Ley de Adopción de 1987; el objetivo fue poner de relieve cómo dicha terminología fue sometida a un proceso de desambiguación a lo largo de los años (Longobardi 2018).

Los resultados del análisis demostraron cómo en el discurso de la prensa franquista hay una tendencia a proporcionar ciertos argumentos a través de estrategias argumentativas específicas que resultan las preferidas para tratar algunos temas relacionados con la adopción. Por ejemplo, se observó que la acumulatio se emplea para exponer y elogiar las medidas emprendidas para la asistencia y la protección a la infancia e implementadas por la legislación.

De hecho, en la elección léxica se apoyan las estrategias de la argumentación ad personam y la de «nosotros» versus «ellos». A modo de conclusión, es posible afirmar que el discurso ideológico acerca de la adopción de niños se fundó en la creación de leyes específicas y se divulgó al pueblo español a través de los medios de comunicación a disposición de las autoridades, medios de entre los que destaca, en particular, la prensa.

En las argumentaciones del discurso periodístico, se ha observado que el léxico empleado para caracterizar negativamente al enemigo sirve para crear una descripción definida del adversario, una designación, que constituye una argumentación en sí misma. Dichas designaciones de los republicanos como «salvajes» o «criminales» se convirtieron en topoi del discurso político, jurídico y periodístico de los años que van de 1936 a 1975.

Por consiguiente, el discurso sobre adopción se quiso propagar y promocionar a través de cualquier medio de comunicación a disposición de las autoridades franquistas.

Informes y Recomendaciones Internacionales

El informe de Amnistía Internacional de marzo de 2021: Tiempo de Verdad y Justicia. Vulneraciones de Derechos Humanos en los casos de ‘bebes robados’. El segundo Informe es del Comité contra la Desaparición Forzada, organismo de Naciones Unidas, publicado en octubre de 2021, que afirma categóricamente que el Estado tiene que realizar investigaciones exhaustivas y eficaces, más allá del tiempo transcurrido, de todos los casos para la búsqueda e investigación de los niños y niñas desaparecidos, garantizando su derecho a la identidad, y que el plazo de prescripción solo empieza a contar a partir del momento en que se restituye la identidad de las víctimas.

A estos Informes también se les puede añadir el del Parlamento Europeo de 2017, que habla de este crimen como un delito de desaparición forzada y contiene 31 recomendaciones para hacer efectiva la labor que tendría y debería hacer el Estado.

Por tanto, con esta querella no solo estamos denunciando un caso de bebé robado, sino también el modelo de impunidad que se mantiene todavía a día de hoy por el Estado español, algo contrario al derecho internacional y las recomendaciones de organismos nacionales e internacionales defensores de los derechos humanos.

Cronología de Eventos Clave
Año Evento Descripción
1936-1939 Guerra Civil Española Inicio de las adopciones por razones ideológicas.
1939-1975 Dictadura Franquista Sistematización del robo de niños con fines políticos y sociales.
Década de 1960 Cambio de Motivación Aspectos económicos y sociales se vuelven primordiales en el robo de bebés.
Enero 2011 Primera Denuncia Colectiva ANADIR presenta la primera denuncia colectiva de casos de bebés robados.
Marzo 2021 Informe de Amnistía Internacional Publicación del informe "Tiempo de Verdad y Justicia".
Octubre 2021 Informe de la ONU El Comité contra la Desaparición Forzada exige investigaciones exhaustivas.
Febrero 2024 Presentación de Querella Criminal María José Picó presenta una querella para dar visibilidad a los casos.

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