Obesidad en Lactantes: Causas y Prevención

28.10.2025

La obesidad infantil es un problema de salud de especial importancia en nuestros días, que trae consigo patologías asociadas a corto, medio y largo plazo.

Según la OMS (2015), la prevalencia de la obesidad (OB) en la población infantojuvenil va en aumento en todos los países, y los ascensos más rápidos se registran en los países de ingresos bajos y medianos.

El número de lactantes y niños pequeños con sobrepeso (SP) u OB se incrementó en todo el mundo, de 31 millones en 1990 a 42 millones en 2013. Si la tendencia actual continúa y no se interviene, se llegará a los 70 millones en 2025.

La OB infantojuvenil constituye un importante problema de salud debido no solo a su prevalencia ascendente, sino también a su persistencia en la edad adulta, su asociación con otras enfermedades, además del enorme impacto económico que supone(1).

La OB es el trastorno nutricional más frecuente en la población infantojuvenil y tiene su origen en una interacción genética y ambiental-conductual, siendo esta última la más importante, ya que establece un desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético.

Lea también: Leche para lactantes: análisis de la OCU

En los últimos años, se han adquirido conocimientos en los mecanismos reguladores del peso y de la composición corporal descubriéndose nuevas hormonas, genes y vías reguladoras, pero el tratamiento de la OB sigue siendo uno de los problemas más difíciles de resolver en la práctica clínica.

Los pilares del tratamiento son modificar la conducta alimentaria, estimular la actividad física y motivar al paciente; en la infancia se añade, además, la influencia familiar, ya que los niños aprenden por imitación y los hábitos que se establecen en la infancia tienden a mantenerse en la edad adulta.

Es preciso un tratamiento multidisciplinar que puede ser coordinado por el pediatra quien, además de identificar las poblaciones y factores de riesgo, debe educar e instaurar medidas preventivas, y saber cómo abordar a los pacientes y sus familias.

La OB consiste en el acúmulo de tejido graso en el organismo en relación con otros componentes corporales y suele ser el resultado de un balance energético positivo.

Se acepta, que un niño presenta OB cuando su IMC sobrepasa en dos o más desviaciones estándar (DE) el valor medio de este parámetro estimado en individuos de la misma población, edad y sexo.

Lea también: Guía de Suplementos para Madres Lactantes

Para la edad pediátrica, la International Obesity Task Force (IOTF) propone utilizar las gráficas de Cole et al. para definir el SP y la OB(5). Se definieron los valores de IMC para cada sexo entre 2 y 18 años que se corresponden con los valores de 25 y 30 kg/m2 del adulto, equivalente a puntos de corte de SP y OB.

La prevalencia de SP y OB infantojuvenil en España sigue siendo muy alta (cercana al 40%), pero no ha crecido en los últimos 12 años. La prevalencia de la OB infantil en nuestro medio es difícil de precisar, en parte, debido a los distintos criterios empleados en los diferentes estudios efectuados.

A través de los estudios: Paidos’84 donde el 4,9% de los niños de 6-12 años eran obesos, Ricardin-1995 y EnKid-1998-2000(2), se observa que se triplicaron las cifras y que el IMC medio aumentó un 0,7 kg/m2 y 2,7 kg/m2 en niños de 10 y 13 años, respectivamente. Todo ello condiciona que las expectativas de futuro para la población adulta sean muy negativas.

Durante el periodo 1979-2001, el estudio GALINUT también demostró un incremento significativo de la media del IMC. El estudio AVENA (Alimentación y Valoración del Estado Nutricional en Adolescentes) desarrollado en varias ciudades españolas en el período 2000-2002, demostraba una prevalencia de SP más OB en adolescentes de 13 a 19 años del 25,69% y 19,13% en varones y mujeres, respectivamente(7).

En un reciente estudio realizado en 2012 sobre la prevalencia de la OB en la población infantojuvenil española entre los 8-17 años(9), se observa que la prevalencia de sobrepeso es del 26% y la de OB del 12,6%; 4 de cada 10 jóvenes sufren exceso de peso.

Lea también: Todo sobre la intolerancia a la proteína de leche

En el grupo comprendido entre los 8 y los 13 años, el exceso de peso supera el 45%, mientras que para el grupo de 14 a 17 años, el exceso de peso es del 25,5%. La OB se asocia con las clases sociales más desfavorecidas y con menos estudios.

En Europa, la tasa de OB en niños y jóvenes ha aumentado considerablemente en las dos últimas décadas y, en la actualidad, son los países del sur de Europa los que expresan las cifras más elevadas, con tasas de sobrecarga ponderal entre el 20% y el 35%, frente al 10%-20% en países nórdicos(1,2).

Estudios realizados en Estados Unidos, estiman que la prevalencia de OB en algunos grupos de edad de este colectivo se ha duplicado en relación con las tasas de los años setenta.

Etiología de la Obesidad Infantil

La etiología de la OB es compleja y multifactorial. Se tendrán en cuenta factores individuales y biológicos (metabólicos y genéticos), así como los conocimientos, actitudes y comportamientos.

Las influencias biológicas contribuyen entre un 30-70% en la determinación de la obesidad y las ambientales modulan su manifestación y el grado de OB. También, se considerará el balance energético positivo por una mayor ingesta de alimentos ricos en grasas, pobres en agua y fibra y el incremento del tamaño de las raciones.

Igualmente, las causas que originan una disminución del consumo de energía que favorecen la inactividad física y el ocio.

Factores Genéticos

Diversos estudios han encontrado asociación entre el IMC de los padres y de los hijos a partir de los 3 años. Si uno de los padres es obeso, el riesgo se triplica, si son ambos se multiplica por 15. También se hereda el patrón de distribución de la grasa, de la masa magra y otros FR cardiovascular.

Exposición Durante el Periodo Fetal

La hipótesis de Barker establece: que una agresión in útero produce una programación anormal del desarrollo de órganos y aparatos que se manifestará en etapas tardías de la vida(12).

Peso al Nacimiento

Se ha observado una asociación positiva entre macrosomia (peso superior a 4 kg al nacimiento) y padecer OB en la infancia y edad adulta(11). También se ha observado una relación entre el bajo peso al nacimiento y el síndrome metabólico, observándose un mayor riesgo para la OB central.

Alimentación en el Primer Año de Vida

Los lactantes alimentados con LM tienen menor riesgo de desarrollar OB que los alimentados artificialmente(11) y podría incrementarse con la duración de la LM. Además, son más capaces de autorregular su alimentación que los lactados con fórmula.

Precocidad del Rebote Adiposo

En las curvas del IMC se ha identificado un crecimiento en el primer año de vida que decrece posteriormente llegando a valores mínimos entre los 5-6 años, momento en que se produce un nuevo aumento hasta la edad adulta.

Etapa de la Adolescencia y Maduración Sexual Precoz

La adolescencia es una etapa de riesgo, ya que la probabilidad de que un niño obeso se convierta en adulto obeso aumenta del 20% a los 4 años de edad a un 80% en la adolescencia.

Sexo y Edad

Diversos estudios han observado una prevalencia de obesidad superior en los varones. En el estudio Enkid, en los varones era del 15,6% y en mujeres del 12,0%, y también para el SP (14,3% vs.10, 5%, respectivamente).

Nivel Socioeconómico (NSC)

El NSC elevado es un FR de OB en los países pobres y en los de transición.

Distribución Geográfica

Actividad Física

La actividad física moderada se identifica como un factor protector de OB(11).

Sueño

Varios estudios han encontrado relación entre la menor duración del sueño y la OB infantil. En el estudio Enkid(2), la prevalencia de OB fue inferior en el grupo que dormía una media de 10 horas en relación con los que dormían menos de 7 horas.

Sociedad

Influencia de los medios de comunicación, la escuela, el barrio y la ciudad en que se vive.

Otros Tipos de Obesidad

  1. Obesidad exógena: es la más frecuente de las causas de OB, siendo la etiología multifactorial. La acumulación del exceso de energía en forma de tejido adiposo es debida a la existencia de una inadecuada nutrición, así como una disminución de la actividad física.
  2. Obesidad monogénica: Las mutaciones en el MC4R (OMIM: 155541) suponen la causa más frecuente de OB monogénica (2,6%). La mayoría de las mutaciones son heterocigotas, heredadas de forma dominante.

Ante un paciente con sospecha de OB, nos interesa realizar una historia clínica detallada y conocer los antecedentes personales, tales como: la edad gestacional, el peso y la longitud al nacimiento, el tipo de lactancia, o la edad de introducción de los alimentos sólidos, así como conocer la edad del inicio de la ganancia ponderal y el grado de actividad física.

Es importante conocer la distribución de las comidas a lo largo del día, el número de comidas fuera de las comidas principales y la presencia o no de ingesta compulsiva. Asimismo, en las adolescentes, se debe investigar la presencia de oligomenorrea o alteraciones del ciclo menstrual.

Entre los antecedentes familiares, es importante conocer la etnia y país de origen, el peso y el IMC de los padres y hermanos y los hábitos dietéticos de la familia, utilizando principalmente encuestas nutricionales.

Ello les conduce a dificultades en: las relaciones amistosas entre pares, alteraciones del comportamiento, síntomas de depresión y ansiedad. Es difícil saber si estos trastornos psicológicos preceden a la OB o son consecuencia.

La OB y el SP pueden ser condiciones preexistentes, en algunos casos, de jóvenes que desarrollan trastornos del comportamiento alimentario, tales como: comer compulsivamente o hacer dieta de forma crónica.

En presencia de resistencia a la insulina, la célula beta pancreática incrementará la secreción de insulina y se producirá hiperinsulinismo. Si consigue compensar la resistencia insulínica, se alcanzará la normoglucemia, pero con los años este mecanismo compensador irá fallando y se producirá la intolerancia a los hidratos de carbono y la diabetes tipo 2.

La determinación de la glucemia y la insulina en ayunas son necesarios para identificar las alteraciones de la homeostasis de la glucemia y reflejan fundamentalmente la secreción de insulina y la sensibilidad hepática y periférica. Además, tienen una alta especificidad y sensibilidad en identificar sujetos con resistencia a la insulina.

Es el conjunto de alteraciones metabólicas y cardiovasculares que están relacionadas con la resistencia a la insulina y la OB abdominal, ejes centrales del síndrome que se desarrollaría en individuos metabólicamente susceptibles.

La OB infantojuvenil tiene asociados, además, unos costes económicos importantes. En España, representó el 7% del gasto sanitario en 2007.

La Importancia de la Prevención

La prevención es uno de los puntos clave para el abordaje del sobrepeso en la población infantil. Esta prevención se puede llevar a cabo con programas de salud que desde la atención primaria lleguen a la población general y en concreto a la población infantil.

Para llegar a los niños estos programas no deben dirigirse únicamente a ellos, sino a quienes se encargan de su educación, la familia y la escuela. Los dos pilares fundamentales sobre los que sustentar estos cambios son una buena alimentación y una adecuada actividad física.

Actualmente, la alimentación se caracteriza por ser desequilibrada y excesivamente calórica. En general, los niños toman más cantidad de alimentos de la que precisan y su alimentación es rica en grasas, azúcares sencillos y en consecuencia en calorías, con un predominio de la carne, los precocinados, los dulces y un consumo insuficiente de verduras, legumbres, frutas y pescado.

A esto, se suma el hecho generalizado de que muchos niños y adolescentes omiten el desayuno, una de las comidas más importantes del día, y que está directamente implicada en la regulación del peso.

Otro punto clave a tratar son las consecuencias que trae consigo el mantenimiento de un peso elevado desde edades tempranas, los adultos que han sido niños o adolescentes con sobrepeso u obesidad elevan su riesgo a padecer otras patologías de manera exponencial.

Alimentación y Nutrición

Una alimentación equilibrada es fundamental para la salud. Los alimentos cumplen una triple función: energética, plástica y reguladora.

  • Energética: Proporcionan calor y energía para el funcionamiento del organismo.
  • Plástica: Aportan los nutrientes necesarios para la formación y reparación de tejidos.
  • Reguladora: Contribuyen al correcto funcionamiento de los procesos metabólicos.

Es esencial conocer los diferentes grupos de alimentos y su importancia en la dieta infantil:

  • Lácteos y derivados: Claves en el desarrollo y crecimiento del niño.
  • Carnes: Elevado contenido de proteínas de buena calidad biológica.
  • Pescados: Proteínas similares a la carne, con mejor digestibilidad y ricos en ácido omega 3.
  • Huevos: Proteína de mejor calidad biológica, importante aporte de calcio, hierro y vitamina B12.
  • Legumbres: Alimentos de origen vegetal con alto contenido en almidón, proteína y fibra soluble.
  • Frutos secos: Ricos en proteínas y grasas (alto aporte energético), hierro y calcio.
  • Verduras y hortalizas: Ricas en agua, bajo valor calórico e importante contenido en fibra, betacaroteno y vitamina C.
  • Frutas: Ricos en hidratos de carbono de absorción rápida, vitamina C y caroteno.
  • Cereales: Ricos en hidratos de carbono de absorción lenta (almidón), proteínas de bajo valor biológico, vitaminas del grupo B y hierro.

Es importante evitar el consumo excesivo de azúcares, presentes en caramelos, pastas, bollos y productos de confitería. También se recomienda evitar los fritos y rebozados, optando por técnicas culinarias como plancha, vapor y horno.

Factores Determinantes de la Obesidad Infantil

Los factores determinantes de la obesidad infantil son numerosos, incluyendo elementos sociales, fisiológicos, metabólicos, moleculares y genéticos.

No obstante, la combinación de una alimentación inadecuada en cantidad y tipo de alimentos, y la tendencia a realizar menos actividad física relacionada con el mayor tiempo dedicado a actividades sedentarias explica en parte por qué se ha duplicado la obesidad infantil en los últimos 15 años en nuestro país.

tags: #obesidad #en #lactantes #causas #y #prevención

Publicaciones populares: