Orzuelos en Niños: Causas, Tratamiento y Prevención

23.11.2025

Los orzuelos son una afección muy frecuente en niños de todas las edades. Los orzuelos son una inflamación e infección de las glándulas sebáceas de los párpados. Se diagnostican fácilmente por ser una masa pequeña roja en el borde del párpado, y el síntoma principal es la molestia o dolor. Un orzuelo es un pequeño bulto, rojo y doloroso, de aparición aguda, situado en el párpado y que puede contener pus. A pesar de su diminuto tamaño, produce bastante dolor.

¿Qué es un Orzuelo?

Un orzuelo es un problema de salud visual caracterizado por la aparición de un bulto rojizo en el borde del párpado. Un orzuelo, también llamado perrilla, es una infección localizada en el borde de los párpados habitualmente producida por una bacteria, el estafilococo, que reside en la nariz y en la piel sana. En general aparece en el borde del párpado y suele tener una pequeña punta de pus en el centro. Causa lagrimeo, molestia y sensación de picazón en el ojo.

Generalmente se produce por obstrucción e inflamación de las glándulas de Meibomio situadas dentro del párpado, pero también puede producirse por una inflamación de las glándulas de Zeiss (glándulas sebáceas del borde palpebral). No debe confundirse con un chalación, que es un quiste en el párpado provocado por una obstrucción de la glándula de Meibomio. Un chalazión, en cambio, es más grande y no causa dolor. Generalmente se desarrolla más atrás en el párpado y no provoca hinchazón. Si aumentan mucho en tamaño puede afectar la visión.

Tipos de Orzuelos

Se distinguen dos tipos de orzuelos:

  • Orzuelo externo: que comienza en la base de la pestaña. Suelen desarrollarse en las glándulas de Zeiss o de Moll ubicadas en el borde o margen del mismo en relación con las pestañas. Son los más frecuentes.
  • Orzuelo interno: que crece en el interior del párpado. Generalmente, comprometen las glándulas de Meibomio. El orzuelo interno es una obstrucción e inflamación aguda de una glándula de Meibomio (ubicada en el interior del párpado).

Causas de los Orzuelos en Niños

Dentro de los párpados hay unas glándulas de Meibomio, que se encargan de producir una secreción grasa y liberarla a través de unos orificios, localizados por detrás de las pestañas. Los orzuelos responden, por lo tanto, a un doble acontecimiento: la obstrucción de las glándulas sebáceas y la infección.

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Según la Dra. Marina Rodríguez Tirado, especialista de Miranza, “la principal causa del orzuelo es que las glándulas que se encuentran dentro del párpado, en vez de producir una grasa muy fluida, producen una grasa densa que no logra salir a través del borde del párpado y se queda dentro”, lo que favorece la infección por la bacteria Staphylococcus aureus.

El origen del orzuelo es bacteriano, habitualmente producido por el estafilococo. Infección: esta retención de contenido sebáceo favorece la infección bacteriana, generalmente por la bacteria Staphylococcus aureus, sobre todo en aquellos niños que se frotan los ojos con las manos sucias, en niños pequeños que comparten artículos personales o en aquellos que tienen un sistema inmune debilitado.

Fases del Orzuelo

  • Inflamación y dolor: Se produce la inflamación de la glándula sebácea en el párpado, lo cual es doloroso y se acompaña de enrojecimiento e hinchazón en la zona afectada.
  • Formación del absceso: el orzuelo se llena de pus, aumentando la protuberancia en el párpado y el dolor.
  • Drenaje: el orzuelo puede drenar de forma natural, drenando el contenido purulento y sebáceo y aliviando el dolor. Ocurre a los pocos días/una semana.
  • Cicatrización: la inflamación y el enrojecimiento disminuyen gradualmente. La recuperación completa puede llevar varias semanas.

Síntomas del Orzuelo

Los síntomas del orzuelo en niños son similares a los que se presentan en los adultos. Suelen ser de aparición rápida:

  • Protuberancia roja en el borde del párpado superior o inferior.
  • Sensibilidad o dolor al tacto.
  • Enrojecimiento.
  • Hinchazón.
  • Dificultad para abrir el ojo afecto cuando el orzuelo es grande.
  • Lagrimeo excesivo provocado por la irritación que provoca el orzuelo cuando éste crece.
  • Sensación de cuerpo extraño.

La afección generalmente cursa con síntomas como lagrimeo constante, enrojecimiento y dolor punzante en la zona del párpado, molestia al parpadear y sensación de tener un cuerpo extraño o arenilla dentro del ojo. En ocasiones, solo nos damos cuenta de que tenemos un orzuelo al detectar un quiste en el ojo. Sin embargo, se debe prestar atención a otras señales pueden indicar la próxima aparición de un quiste en el ojo: Dolor en el ojo, Hinchazón, Sensibilidad a la luz, Legañas, Escozor o enrojecimiento del párpado, Molestias al parpadear.

El síntoma principal del orzuelo es la aparición de una protuberancia roja y dolorosa en el párpado con una pequeña mancha amarilla en el centro, muy característica.

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Tratamiento de los Orzuelos en Niños

La mayoría de los orzuelos son inofensivos para el ojo, no afectan la visión y desaparecen o mejoran por si solos en un plazo de 48 h. Habitualmente los orzuelos desaparecen solos sin necesidad de un tratamiento específico, aunque las reapariciones son frecuentes. La mayoría se curan de forma espontánea al cabo de una o dos semanas sin precisar ningún tipo de tratamiento médico. Generalmente, la mayoría de los orzuelos se hinchan durante aproximadamente 2 días antes de que se abran y se drenen. La paciencia es el mejor tratamiento para un orzuelo. La mayoría se resuelven por sí solos al cabo de una semana o diez días sin más cura que la aplicación de compresas de agua templada sobre el ojo.

Se puede acelerar la curación aplicando varias veces al días compresas tibias sobre el párpado (entre 5-10 minutos), lo que ayuda a desobstruir la glándula. Para el tratamiento se aconseja la aplicación de compresas de agua tibia sobre el párpado durante 5-10 minutos, realizando un masaje para favorecer el drenaje de la glándula obstruida, unas 3 o 4 veces al día. Para aliviar el dolor y ayudar a que el orzuelo se drene solo puede colocar paños humedecidos con el agua tibia cada poco tiempo durante el día. Un delicado masaje con las puntas de los dedos sobre el párpado puede ser de gran ayuda.

Opciones de tratamiento:

  • Compresas Tibias: La aplicación de compresas tibias sobre el orzuelo puede aliviar el dolor, disminuir la inflamación y promover la recuperación. Lo aconsejable es hacerlo varias veces al día durante unos diez minutos y asegurándose siempre de que las compresas estén totalmente limpias.
  • Pomadas o colirios antibióticos y antiinflamatorios: En algunos casos, si no mejora, hay mucha inflamación o dolor, el pediatra u oftalmólogo infantil valorará pautar una pomada antibiótica durante una semana. La terramicina es uno de los medicamentos más recetados para tratar este tipo de afecciones.
  • Extirpación quirúrgica: En muy pocas ocasiones, cuando el orzuelo tiende a cronificarse, se decide hacer una extirpación quirúrgica de la glándula. Solo en los casos en que el orzuelo se enquista y no desaparece se recurre a la extirpación quirúrgica. La cirugía de orzuelo sólo se usa en casos muy concretos, cuando el orzuelo se ha enquistado y no desaparece al cabo de un tiempo.

Es muy importante no realizar presión excesiva ni intentar sacar el pus de un orzuelo, ya que podría favorecer la extensión de la infección en el párpado. Nunca se debe drenar un orzuelo en casa. Es fundamental que esta acción la realice un oftalmólogo, dado que se trata de una zona delicada y se puede sobreinfectar.

Complicaciones de los Orzuelos

En niños es poco frecuente que se compliquen y de hacerlo, las complicaciones serían:

  • Celulitis del párpado u celulitis orbitaria.
  • Recurrencia de la aparición del orzuelo.
  • Chalación (bulto benigno).
  • Conjuntivitis.
  • Queratitis.

Si el orzuelo no mejora a los pocos días de su aparición, se recomienda control por el pediatra, quién valorará la posible complicación y necesidad de ser visitado por un oftalmólogo infantil.

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¿Cómo Prevenir los Orzuelos en Niños?

En niños se pueden reducir los factores de riesgo para desarrollar un orzuelo haciendo hincapié en la higiene y en la vida saludable para reforzar el sistema inmune:

  • No tocarse los ojos con las manos sucias.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • No compartir artículos personales como toallas o almohadas.
  • Llevar a cabo una correcta higiene de los ojos y de los párpados.
  • Seguir una alimentación equilibrada.
  • Promover el descanso.

Para impedir la formación de un orzuelo, la higiene de los párpados y de la zona que rodea al ojo es muy importante. Para ello lo más sencillo es utilizar un paño o una toalla limpia humedecida en agua tibia con una gotita de un jabón neutro, similar al que se usa para el pelo o el cuerpo de los bebés. Los lavados deben ser diarios y frecuentes, en especial si son niños muy pequeños.

Además, dado que los peques tienen tendencia a frotarse y tocarse los ojos en cualquier momento, hay que prestar especial atención a la limpieza de sus manos. Si queremos evitar futuras infecciones es preciso lavarlas con asiduidad o, al menos, higienizarlas con gel hidroalcohólico.

Si el niño utiliza lentillas, debe tener mucho cuidado al ponerlas y retirarlas de los ojos, extremando las medidas de higiene en ambas operaciones; de nuevo el lavado de manos juega un importante papel. Si queremos evitar futuras infecciones es preciso lavarlas con asiduidad o, al menos, higienizarlas con gel hidroalcohólico. Si el orzuelo amenaza con aparecer o ya lo ha hecho, es preciso suspender de manera inmediata el uso de las lentes de contacto y volver a las gafas hasta que la infección haya remitido.

El Orzuelo es Contagioso

Sí, los orzuelos son altamente contagiosos, pero no hay porque preocuparse. Todos los seres humanos tenemos bacterias en la piel, por eso no hay que compartir pañuelos o toallitas entre personas que no convivan en el mismo domicilio. Estas bacterias actúan en nuestra contra cuando nos hacemos un corte en los párpados, produciendo una infección en la dermis.

Aunque los orzuelos son altamente contagiosos, lo más común es que el orzuelo se forme solo. Es recomendable tener el mínimo contacto en el ojo o las manos de otra persona en los momentos que tengamos un orzuelo. Esto ayudará a evitar el contagio.

¿Cuándo Consultar a un Especialista?

«Si el orzuelo no empieza a mejorar en un par de días, cuando el paciente presenta problemas de visión, si la inflamación afecta a todo el párpado o a otras partes de la cara, si el bulto sangra o cuando reaparece al cabo de un tiempo», precisa el doctor. En estos casos, se recurre a una solución quirúrgica.

Lo recomendable, explica nuevamente la doctora Marina Rodríguez Tirado, “es acudir al médico cuando hay un orzuelo, principalmente porque puede ser el inicio de alguna disfunción de la glándula y en un futuro la causa de un ojo seco”. Esto es especialmente importante en el caso de los niños, donde los orzuelos son a veces señales de defectos refractivos.

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