Orzuelo en Niños: Tratamiento, Causas, Síntomas y Prevención

30.10.2025

Con la llegada del otoño y el inicio del curso escolar, pasamos más tiempo en espacios cerrados, como las aulas, donde la exposición a bacterias puede aumentar. Un orzuelo aparece en la base de una pestaña o dentro del párpado y puede afectar tanto a adultos como a niños. Este artículo tiene como objetivo proporcionar información valiosa y recomendaciones para los padres que se enfrentan a esta común afección ocular en sus pequeños.

¿Qué es un Orzuelo?

Lo orzuelos son pequeños granos o bultitos que aparecen en el margen palpebral del ojo como consecuencia de una infección bacteriana en las glándulas de los párpados. Es la infección de las glándulas sebáceas de los párpados producida, generalmente, por una bacteria llamada estafilococo. Esta suele estar producida, generalmente, por el microorganismo Staphylococcus aureus. Un orzuelo es un pequeño bulto, rojo y doloroso, de aparición aguda, situado en el párpado y que puede contener pus.

Tipos de Orzuelos

  • Orzuelo externo: cuando el orificio de drenaje del orzuelo da hacia afuera del párpado. Suelen desarrollarse en las glándulas de Zeiss o de Moll ubicadas en el borde o margen del mismo en relación con las pestañas. Son los más frecuentes.
  • Orzuelo interno: cuando el orificio de drenaje del orzuelo es profundo, en el interior del párpado. Generalmente, comprometen las glándulas de Meibomio. El orzuelo interno es una obstrucción e inflamación aguda de una glándula de Meibomio (ubicada en el interior del párpado).

¿A Quién Afectan los Orzuelos?

Los orzuelos son muy comunes y pueden afectar a cualquier persona, aunque hay un pico de incidencia en la infancia y la adolescencia. Los adultos pueden tenerlos ocasionalmente o ser propensos a desarrollarlos, sobre todo en épocas de estrés físico o mental y de cambios hormonales.

Causas de los Orzuelos en Niños

Los orzuelos pueden originarse de forma espontánea o bien estar relacionados con una mala higiene de los párpados, una alteración subyacente o una infección sistémica. Según la Dra. Marina Rodríguez Tirado, especialista de Miranza, “la principal causa del orzuelo es que las glándulas que se encuentran dentro del párpado, en vez de producir una grasa muy fluida, producen una grasa densa que no logra salir a través del borde del párpado y se queda dentro”, lo que favorece la infección por la bacteria Staphylococcus aureus.

Esto resulta válido tanto para los adultos como para los niños, quienes se ven más expuestos a estas bacterias a través de superficies contaminadas como los juguetes o el propio suelo. Los orzuelos responden, por lo tanto, a un doble acontecimiento: la obstrucción de las glándulas sebáceas y la infección. La primera aparece de manera más frecuente cuando se da un exceso de producción de sebo o una mala higiene ocular. La segunda cuando se produce una deficiente manipulación de los ojos, lo que incluye frotárselos con las manos sucias; cuando se comparten artículos personales; y cuando media un sistema inmune debilitado que hace que los niños sean más propensos a las infecciones.

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Aquí hay algunas patologías comúnmente asociadas a los orzuelos:

  • Blefaritis: inflamación del borde del párpado. Blefaritis producida por una bacteria llamada estafilococo, con úlceras o heridas en el borde del párpado, con costras y pérdida de pestañas, conjuntivitis e incluso a veces molestias mayores por acompañarse de una queratitis. Blefaritis seborreica, sin las lesiones de la anterior, pero con escamas pegadas, en ocasiones se acompaña de seborrea en el cuero cabelludo.
  • Triquiasis: alteración en la dirección de crecimiento de las pestañas.
  • Enfermedades cutáneas: como el acné o la rosácea.

Síntomas del Orzuelo en Niños

Los síntomas del orzuelo en niños son similares a los que se presentan en los adultos. Su presentación es repentina y ocasiona molestias intensas que desaparecen a los pocos días, lo que ofrece una primera pista para diferenciarlos de otros problemas de apariencia similar, como los tumores palpebrales. Generalmente, estos tienen una evolución más lenta y crecen poco a poco, además de ser más silentes y no producir dolor en muchos casos.

Suelen ser de aparición rápida:

  • Protuberancia roja en el borde del párpado superior o inferior.
  • Sensibilidad o dolor al tacto.
  • Enrojecimiento.
  • Hinchazón.
  • Dificultad para abrir el ojo afecto cuando el orzuelo es grande.
  • Lagrimeo excesivo provocado por la irritación que provoca el orzuelo cuando éste crece.
  • Sensación de cuerpo extraño.

En general, es una afección muy fácil de identificar desde fuera por parte de los padres.

Fases del Orzuelo

  • Inflamación y dolor: esto ocurre rápido, en uno o dos días. Se produce la inflamación de la glándula sebácea en el párpado, lo cual es doloroso y se acompaña de enrojecimiento e hinchazón en la zona afectada.
  • Formación del absceso: el orzuelo se llena de pus, aumentando la protuberancia en el párpado y el dolor.
  • Drenaje: el orzuelo puede drenar de forma natural, drenando el contenido purulento y sebáceo y aliviando el dolor. Ocurre a los pocos días/una semana.
  • Cicatrización: la inflamación y el enrojecimiento disminuyen gradualmente. La recuperación completa puede llevar varias semanas.

Tratamiento del Orzuelo en Niños

Los orzuelos suelen drenar de manera espontánea al cabo de una o dos semanas y para facilitar el proceso se recomienda:

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  • Aplicar calor húmedo con una compresa tibia, gasa, toallita, bolsita de té, etc. La aplicación de compresas tibias sobre el orzuelo puede aliviar el dolor, disminuir la inflamación y promover la recuperación. Lo aconsejable es hacerlo varias veces al día durante unos diez minutos y asegurándose siempre de que las compresas estén totalmente limpias. Inicialmente se aconseja realizar el tratamiento con aplicación de calor y masajes sobre la zona afectada varias veces al día.
  • Masajear suavemente los párpados.
  • Mantener una buena higiene palpebral.
  • Dejar de maquillarse y de utilizar lentes de contacto para que la infección no se propague a otras zonas del ojo que están sanas. Tan pronto como detectes que tienes un orzuelo, deja de utilizar tus lentillas y, ante la duda de que hayan estado en contacto con la infección, deséchalas (no es suficiente con lavarlas) y reemplázalas por un nuevo par cuando el problema se haya eliminado por completo.

La mayoría de los orzuelos curan espontáneamente sin tratamiento en aproximadamente una o dos semanas. Se puede acelerar la curación aplicando varias veces al días compresas tibias sobre el párpado (entre 5-10 minutos), lo que ayuda a desobstruir la glándula. En algunos casos, si no mejora, hay mucha inflamación o dolor, el pediatra u oftalmólogo infantil valorará pautar una pomada antibiótica durante una semana. En aquellas ocasiones en las que se requiere la ayuda de tratamiento médico para curar la infección, el especialista puede prescribir el uso de pomadas antibióticas y con esteroides.

En muy pocas ocasiones, cuando el orzuelo tiende a cronificarse, se decide hacer una extirpación quirúrgica de la glándula. La cirugía de orzuelo sólo se usa en casos muy concretos, cuando el orzuelo se ha enquistado y no desaparece al cabo de un tiempo.

Complicaciones del Orzuelo Infantil

Aunque la mayoría de los orzuelos no desemboquen en afecciones más graves, algunos de ellos pueden dar lugar a complicaciones avanzadas como la propagación de la infección a otras áreas del párpado, la recurrencia de la aparición de los mismos, la formación de un chalazión como consecuencia de la inflamación crónica de las glándulas sebáceas del párpado u otras aún más significativas como la conjuntivitis, la queratitis o la celulitis orbitaria. Razones suficientes para extremar la precaución.

En niños es poco frecuente que se compliquen y de hacerlo, las complicaciones serían:

  • Celulitis del párpado u celulitis orbitaria. Complicaciones infecciosas, como celulitis periorbitaria (infección del párpado y de los tejidos blandos periorbitarios que se caracteriza por edema y eritema agudo del párpado) pueden precisar ingreso hospitalario.
  • Recurrencia de la aparición del orzuelo.
  • Chalación (bulto benigno). Esto da lugar a lo que se conoce como chalazión, que puede hacer necesario el tratamiento mediante una inyección de un medicamento antiinflamatorio potente o una intervención quirúrgica para drenarlo.
  • Conjuntivitis.
  • Queratitis.

Si el orzuelo no mejora a los pocos días de su aparición, se recomienda control por el pediatra, quién valorará la posible complicación y necesidad de ser visitado por un oftalmólogo infantil.

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¿Se Pueden Prevenir los Orzuelos?

No siempre se puede prevenir los orzuelos, aunque ser cuidadosos con la higiene palpebral es una buena medida para reducir el riesgo de que aparezcan, sobre todo en personas con blefaritis o que padecen orzuelos recurrentes. En niños se pueden reducir los factores de riesgo para desarrollar un orzuelo haciendo hincapié en la higiene y en la vida saludable para reforzar el sistema inmune.

Consejos para la Prevención de Orzuelos

  1. Limpia tus párpados. Seguir una buena higiene palpebral es importante para eliminar el exceso de bacterias de los bordes de los párpados. Para ello, no olvides lavar regularmente la raíz de las pestañas con solución jabonosa y/o usar toallitas específicas, además de aplicar compresas calientes y masajear la zona, especialmente si eres propenso a tener orzuelos. El tratamiento en las dos formas consiste en limpiar el borde del párpado con un bastoncillo de algodón húmedo para retirar las escamas o las costras.
  2. Evita riesgos al maquillarte. Prescinde del maquillaje de ojos si tienes un orzuelo y, a modo de prevención, utiliza productos de calidad (preferiblemente hipoalergénicos) y evita compartirlos con familiares o amistades para minimizar el riesgo de infección.
  3. Mantén hábitos saludables para tus ojos. Aunque notes que te molestan o te escuecen, no te toques los ojos, ya que muchas veces las manos no están suficientemente limpias. Resiste el impulso de frotártelos (un gesto muy habitual y perjudicial para la salud ocular), así como de apretar el orzuelo para que drene, ya que el proceso debe seguir su evolución. Enseñar a los niños a no tocarse los ojos con las manos sucias.
  4. Ten cuidado con los remedios caseros. Infusiones, aloe vera, un anillo de oro, una rodaja de patata, huevo duro hervido, jugo de ajo… Existen muchos remedios naturales y caseros que se supone que alivian un orzuelo, pero no hay estudios ni evidencias científicas que los avalen. Algunas de estas “curas” pueden ser contraproducentes, mientras que otras se basan en el principio de aplicar calor para favorecer la dilatación de las glándulas de los párpados y, con ello, su drenaje.
  5. Descansa de las lentes de contacto. Tan pronto como detectes que tienes un orzuelo, deja de utilizar tus lentillas y, ante la duda de que hayan estado en contacto con la infección, deséchalas (no es suficiente con lavarlas) y reemplázalas por un nuevo par cuando el problema se haya eliminado por completo.
  6. No te automediques. El uso de fármacos no siempre es necesario para curar un orzuelo, y en caso de tener que recurrir a antiobióticos o corticoides, deben estar indicados y supervisados por el oftalmólogo.
  7. Acude al oftalmólogo. Consulta con el especialista, sobre todo si tienes un orzuelo que no mejora aplicando calor y masaje palpebral en casa y si notas que se convierte en una lesión crónica que va aumentando de tamaño. No banalices ni dejes pasar el problema y confirma el diagnóstico. Lo recomendable, explica nuevamente la doctora Marina Rodríguez Tirado, “es acudir al médico cuando hay un orzuelo, principalmente porque puede ser el inicio de alguna disfunción de la glándula y en un futuro la causa de un ojo seco”. Esto es especialmente importante en el caso de los niños, donde los orzuelos son a veces señales de defectos refractivos.

¿Son Contagiosos los Orzuelos en los Niños?

En un apartado previo vimos que el orzuelo responde tanto a la obstrucción de las glándulas sebáceas del párpado como a la infección por la bacteria Staphylococcus aureus. Deben darse ambas condiciones. La primera no puede contagiarse. Sin embargo, la transmisión de la bacteria sí puede darse a través del uso compartido de objetos en contacto con los ojos. En este sentido, el orzuelo en niños es contagioso hasta cierto punto, pues la bacteria puede transferirse y afectar a niños que presentan ya problemas de obstrucción de las glándulas.

¿Cuándo Debo Acudir al Especialista si Mi Niño Tiene un Orzuelo?

Así lo explica nuestra experta: “Por ejemplo, que un niño tenga que forzar mucho, ajustar la apertura palpebral para ver mejor, hace que la grasa se vaya exprimiendo más de la cuenta y se acumule y salgan orzuelos”.

Tabla Resumen: Orzuelos en Niños

Aspecto Descripción
Causas Obstrucción de glándulas sebáceas, infección bacteriana (Staphylococcus aureus), mala higiene ocular.
Síntomas Protuberancia roja, dolor, hinchazón, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño.
Tratamiento Compresas tibias, higiene palpebral, pomadas antibióticas (bajo supervisión médica), extirpación quirúrgica (en casos crónicos).
Prevención Higiene de manos y párpados, no compartir objetos personales, alimentación equilibrada, descanso adecuado.
Contagio La bacteria puede transmitirse, pero se requiere obstrucción de las glándulas para desarrollar el orzuelo.
Cuándo acudir al especialista Si no mejora con remedios caseros, hay complicaciones, o si es recurrente.

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