Paco Mir: Biografía, Trayectoria y Vida Familiar

28.10.2025

Francisco de Paula Mir Maluquer, conocido como Paco Mir, nació en Barcelona en 1957. Aunque de niño le llamaban Currito, Paco Mir estaba destinado a hacernos disfrutar, en concreto, reír.

“Nací humorista, no he tenido que aprenderlo, me venía de serie”, reconoce. Además, soñaba con ser piloto de aviones y dibujante -los cómics son otra de sus pasiones-, y todo lo ha hecho realidad.

Inicios y Trayectoria Profesional

Paco Mir es conocido por ser uno de los miembros de Tricicle. En 1975 ingresó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona donde se licenció.

El actor formó el trío Tricicle con Joan Gràcia y Carles Sans y durante 40 años, crearon ocho montajes que arrasaron, y una serie de televisión, Tres estrellas. Su estilo, pese a beber de las fuentes del teatro gestual, era único.

Pero también ha dibujado tiras cómicas por TBO y El Jueves, ha adaptado y dirigido más de cincuenta títulos de teatro, ópera y zarzuela y ha producido varias series de televisión.

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Productor y ganador de dos premios MAX, Paco Mir ha adaptado y dirigido con éxito más de cincuenta obras de teatro, zarzuela y ópera. También ha sido director y productor de más de 50 obras de teatro, de óperas, zarzuelas, series de televisión e incluso campañas de televisión.

Este año va a compaginar cinco, El perro del hortelano, La venganza de Don Mendo, Els bons, Locuras paralelas y La peor cantante del mundo.

Influencias y Primeros Pasos en el Humor

Paco Mir recuerda: "Tuve una infancia feliz, lo que para un artista es un hándicap porque parece que has de tener una infeliz para ser productivo, ¿no? Pero la verdad es que me recuerdo pensando en mis cosas, leyendo mucho, dibujando".

Él cree que tuvo mucha suerte, porque puedes hacer humor o puedes ser humorista. Y él cree que nació humorista, no ha tenido que aprenderlo, le venía de serie.

Aunque estuvo ayudado por una colección de cómics de su padre, que se llamaba El monigote de papel, donde estaban todos los maestros internacionales del humor. Eso fue su lectura básica en la adolescencia, y fue importantísima en su vida.

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Además de dibujante y piloto de aviación, también quería ser director de cine y mientras hacía Bellas Artes, empezó a estudiar cine. Pero después tuvo un par de flashes con el teatro. La compañía The Grand Magic Circus, que vio con unos 18 años, le impactó y más adelante vio al payaso Jango Edwards y le conmocionó completamente.

Por eso, empezó a hacer un curso de mimo y coincidió con que fue al Instituto del Teatro a dibujar bailarinas. El ambiente le encantó, así que hizo un curso preparatorio con los profesores del Instituto del Teatro en Menorca, en verano, para saber si le gustaba. Y el resto es historia.

El Éxito con Tricicle

Inicialmente el Tricicle eran Carles Sans, Joan Gràcia y Miquel Rimbau. “En 1981 tenían que hacer un número nueve para el festival de mimo de Barcelona. Carlos y Juan querían hacer algo cómico y Miguel, uno más profundo. Miguel lo dejó y entré yo".

El estilo de Tricicle era un humor fresco, diferente. Lo que se conocía antes como mimo era muy aburrido, de la escuela de Marcel Marceau, muy técnico y bonito, pero le faltaba un poquito de emoción. Y ahí entraron ellos, que no dejaron de ser una copia de otra copia, muy influenciados por Albert Vidal, un actor formado en Francia, como toda la gente que les ha gustado, de la escuela de Jacques Lecoq.

La vida es una oscilación, estás arriba, o estás abajo, y sigues siendo el mismo. Para Paco Mir fue importante que trabajasen en un café teatro, el Llantiol, donde les dejaron actuar por primera vez, a 1.000 pesetas la noche. Se empezaba a las doce de la noche y duraba hasta las tres. Las mesas estaban llenas de parejas más interesadas en el ligoteo que en el espectáculo. Unos tíos que no hablaban, no podían interpelar al público, sino que tenían que hacer cosas constantemente para llamar su atención.

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La mítica compañía Tricicle dijo adiós definitivo el pasado mes de diciembre de 2022, después de una larga gira con la obra Hits que comenzó en el año 2018 y que debía terminar en 202o, pero el confinamiento obligó a paralizarla. Tras los meses de restricciones pudieron retomarla para decir adiós a sus miles de fans por toda España.

Tal y como explicó Paco Mir en una entrevista para el El Periódico de España, esta fue la razón del retiro de El Tricicle: «Por el cansancio de 40 años de gira, apenas tres meses al año en casa, mismas ciudades, hoteles, amigos, restaurantes; y el miedo a repetirnos.

Proyectos en Solitario y Dirección Teatral

Tras la disolución de Tricicle, Paco Mir ha continuado su carrera en solitario, enfocándose en la dirección y adaptación de obras teatrales.

En el tiempo libre, hacía lo que podía, pero no le hacía falta rellenarlo con cosas que no le llenasen. Y todo está relacionado con el humor. Ha hecho cosas, por ejemplo, La plaza del Diamante, que no entronca tanto con el humor tiene una pequeña pátina, pero se habla de la posguerra y es tristísima. Y ahí también se ha movido bien.

Actualmente tiene varios proyectos en marcha. Tiene El perro del hortelano, que ya funciona solo. Con la misma compañía sevillana, además va a montar La venganza de Don Mendo, una producción de Tricicle que vuelve a rediseñar. Está ensayando Els bons, una obra de Ramón Madaula, interpretada por él y Jordi Boixaderas, que se estrena en febrero en varios teatros catalanes. También le han ofrecido desde Secuencia 3 dirigir la obra ganadora de un premio de Certamen internacional de textos teatrales, para autores mayores de 55 años. Es Locuras paralelas, de la autora argentina Gabriela García y se estrenará este año.

Ha dirigido La banqueta, de Gérald Sibleyras, donde dos pianistas que ensayan su próxima gira en los Alpes terminan como el rosario de la aurora.

Eligir a Paco Mir como director era una apuesta segura, ya que el componente de Tricicle ya trabajó, fuera de foco, con Borràs en una pieza de éxito comoEl sopar dels idiotes, la legendaria comedia de Francis Veber, autor y cineasta francés. «Fue mi segunda dirección importante», recuerda Mir. Con el otro intérprete, Pep Ferrer, la relación se remonta aún más atrás. «Fuimos compañeros en el Institut del Teatre».

Vida Personal

Paco Mir es muy discreto en lo que se refiere a su vida privada, se sabe que en el año 2016 falleció su mujer después de una larga enfermedad.

Paco tiene un hijo, Max, que “ha hecho dirección de cine y ahora está en Londres buscándose la vida”. Él confiesa que Max de dibujo, cero, pero imagen sí, porque ya de pequeño hacían películas y le ha llevado mucho al cine y al teatro.

Su padre murió muy joven, cuando él tenía quince años. Su madre era muy fría, y supongo que por reacción él ha intentado estar más cercano con su hijo. También era otra época.

Legado y Reflexiones

Paco Mir es un artista polifacético. Él considera que la vida sin humor no es vida, directamente. Hay una frase famosísima de Boris Vian, que le viene a la cabeza, que decía que el humor es la política de los desesperados. Tú utilizas el humor cuando te ríes. Por eso también dicen que la comedia es tragedia más tiempo, porque recuerdas el pasado desde otro punto de vista.

Él se lo toma como que siempre hay que aprender, nunca te puedes dormir en los laureles.

“Soy seco en general [risas], sobre todo en contraste con el escenario. Aunque Joan y Carles, que son mucho más simpáticos que yo, cuando…Vaya, me he equivocado de miembro…Ojo, porque a Joan y a Carles, cuando van por la calle, también les dicen que son serios [risas]. Al ser cómicos gestuales, quizás no nos exigen tanto..."

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