Cuidados Esenciales Después del Parto: Guía Completa para Mamás y Bebés
¡Por fin tienes a tu peque en casa! Seguro que, ahora que sois uno más en la familia, la felicidad que sientes en tu interior es plena. La experiencia de traer una personita al mundo hará que te sientas realmente afortunada… Sin embargo, aunque es normal que tu bebé ocupe buena parte de tu tiempo ahora mismo, no debes olvidarte de que tú también necesitas unos cuidados. Los cuidados de la madre tras el parto son fundamentales para multiplicar el bienestar. Cuidar de tu bebé es un placer que te produce una inmensa felicidad, sin embargo, no te olvides de ti porque cuando tú te sientes bien, tu bebé también estará mejor.
Bienestar Materno Postparto
Lo primero que tienes que tener en cuenta, es que tienes que tener paciencia. Tener a tu peque 9 meses dentro de ti es un enorme cambio para tu cuerpo, por lo que si hay partes de ti que ahora han cambiado, es cuestión de tiempo, de esfuerzo y cuidados que vuelvan a ser las que eran antes de traer al mundo a tu peque. La respuesta a esa pregunta es algo relativa, puesto que cada persona es un mundo y debes encontrar qué son aquellas cosas de tu vida que han cambiado después de ser mamá y priorizar en qué tienes que mimarte para sentirte como la mujer que eras antes.
Consejos para el Cuidado Personal
- Descansa tanto como puedas: Puede parecer una contradicción en sí misma puesto que el cambio en el estilo de vida es significativo en este periodo. Sin embargo, en la medida de lo posible, intenta aprovechar los espacios de tiempo que tengas disponibles para dormir y relajarte. Establece un orden de prioridades en el que tu siesta sea un objetivo real.
- Vigila tu alimentación: Uno de los mayores cambios tras el embarazo es el cambio que sufre tu cuerpo.
- Adopta el hábito de realizar breves y relajantes caminatas: Puede ser una experiencia muy apetecible tanto a nivel físico como a nivel emocional. Un breve paseo te permite gozar, además, del contacto con la luz del día. Es muy nutritivo para tu piel y contribuirá para aumentar tu energía durante el día a día.
- Busca apoyo emocional: ¿Lo más importante? Busca apoyo en tus familiares y en los amigos cercanos. Algunos podrán acompañarte de una forma más próxima; otros, por su parte, lo harán enviándote mensajes positivos a través del teléfono. Todo cuenta, no lo olvides, mami. Sentir que tienes una red de contención emocional es vital.
- Confía en tu médico: Si tienes cualquier duda sobre tu salud o bienestar consulta siempre tu caso con un especialista.
- Cuida tu higiene íntima: Cuida tu higiene íntima a través de la elección de una ropa interior que se ajuste a tus necesidades actuales. Por ejemplo, las braguitas postparto “Mammy” de Chicco, en formato desechable, garantizan la máxima calidad gracias a un tejido de una textura muy suave. También de esta marca, puedes elegir el diseño braguitas postparto de malla. Estos diseños de braguitas también están adaptados para su uso con compresas.
Cuidado de la Zona Perineal
Si ha sido necesaria una sutura, la herida cicatriza en unos 15-20 días después del parto. No es preciso quitar los puntos, aunque sí es conveniente revisarlos y vigilar que todo cicatrice bien. Durante los primeros días es muy importante la correcta higiene de la zona perineal. El principal inconveniente de las heridas perineales es la humedad; al estar sangrando en los días posteriores al parto, se dificulta que la herida esté limpia y seca. No es necesario, por tanto, lavarla con demasiada frecuencia: sólo con la ducha diaria y en caso de que hayas hecho caca y se haya manchado.
Puedes hacer una infusión con tomillo y cola de caballo (un buen puñado, para que la infusión tenga un color caramelo); una vez fría, puedes echar un chorrito a presión después de orinar (de la zona delantera hacia la trasera) y secar inmediatamente con papel o una toalla suave a golpecitos, nunca frotando. Con respeto a las compresas es preferible que no tengan plástico para que la herida se airee mejor. Para aliviar el dolor en la zona perineal, además de algún analgésico, se pueden aplicar compresas heladas durante los primeros días. Puedes congelar compresas de algodón empapadas en la infusión de tomillo y cola de caballo. Hay que tener precaución de no aplicar hielo directamente sobre la piel; envuelve el bloque frío en una gasa o paño suave.
Cuidado del Bebé: El Arte del Cambio de Pañales
Cuando el primer retoño llega a casa surgen mil dudas, muchas de ellas relacionadas con una parte esencial del cuidado del bebé: el cambio de pañal. El cambio de pañales de tu bebé es tan importante en el cuidado del niño como la alimentación. Si conoces bien los aspectos básicos podrás mantener al niño seco y cómodo sin ningún problema, y cuidar la zona del pañal del bebé de la mejor manera. Aunque cambiar un pañal requiere un poco de práctica, se convertirá en rutina cuando le hayas cogido el tranquillo.
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Preparación para el Cambio de Pañal
Antes de empezar el cambio de pañal comprueba que tienes todo lo que necesitas preparado y a mano (pañal nuevo, toallitas, crema protectora, toalla o pañuelo de papel). Revisa que todos los productos y accesorios que vayas a utilizar te queden al alcance de la mano para poderle prestar al bebé toda tu atención. Tu objetivo es mantener al niño seco y cómodo. Antes de empezar a cambiarlo reúne todo lo que necesitas:
- Pañal limpio.
- Pomada protectora, si lo crees necesario
- Una toallita húmeda.
Recuerda...No dejar nunca solo al niño en la superficie donde lo cambias. Incluso los recién nacidos pueden moverse y sufrir caídas accidentales.
Guía Paso a Paso para Cambiar el Pañal
- Acuesta a tu bebé sobre la espalda y quítale el pañal usado. Envuélvelo y pega las cintas adhesivas para que el pañal se mantenga cerrado. Tira el pañal en el cubo de los pañales y apártalo para tirarlo después en el cubo de la basura. Si vas a tirar el pañal en el cubo de la basura, mételo en una bolsa de plástico para reducir el olor.
- Una vez retirado el pañal limpia toda la zona bien con una toallita o con una esponja húmeda, puedes utilizar un poco de jabón en caso de que sea caca, como el Gel Bebé de Caléndula 2 en 1. En el caso de las niñas es importante que se haga de adelante hacia atrás para evitar contaminar con heces la zona genital. Siempre hay que hacerlo de delante hacia atrás para proteger los genitales y poner especial cuidado en limpiar todos los pliegues de la piel y que queden bien secos. Siempre trata de hacer esto en un área cálida de la casa y si es necesario puedes usar una lámpara de calor. No es necesario usar jabón. Si no puedes limpiarlo sólo con agua usa un jabón suave (todos los jabones hacen que la piel pierda importantes aceites naturales de la piel).
- Después seca bien la zona prestando especial atención a los pliegues. Una vez tengas limpia la zona del pañal, sécala dándole suaves toquecitos con una toalla. Para conseguirlo es bueno dejar al recién nacido sin pañal durante un rato.
- Una vez has retirado el pañal, limpiado y secado la zona, aplica una capa de la crema sobre la piel. Si tu bebé tiene la piel muy enrojecida e irritada, es mejor que apliques la crema en cada cambio de pañal. Si lo crees conveniente, aplica crema protectora antes de colocar un pañal nuevo.
- Levanta con cuidado las piernas y la parte inferior del tronco de tu bebé agarrándolo por los tobillos y desliza un pañal limpio debajo. Las marcas de color deben estar en la parte delantera, mirando hacia ti. A continuación, coloca la parte delantera del pañal entre las piernas de tu bebé y extiéndela sobre su vientre.
- Levanta las dos alas del pañal, tanto las del lado izquierdo como las del lado derecho, y pega la cinta de sujeción elástica de cada ala en la parte delantera del pañal. Asegúrate de que el pañal no quede demasiado apretado ni demasiado holgado. Para comprobar esto, pasa dos dedos entre el pañal y la barriga de tu bebé. Las lengüetas deben estar colocadas simétricamente. Gira los elásticos de las piernas hacia fuera para evitar fugas.
- Cuando hayas terminado, lávate las manos y limpia la zona en la que has cambiado el pañal, incluidos el cambiador y el mueble cambiador.
Consejos Adicionales para el Cambio de Pañales
- Para niños: Es conveniente que le cubras el pene con un pañal o una gasa mientras le cambias el pañal para evitar que el pis llegue a ti o a la pared. Otro consejo es colocar el pene hacia abajo antes de cerrar el pañal, ya que así puedes evitar fugas.
- Para niñas: Sigue la guía paso a paso descrita anteriormente para descubrir cómo cambiar el pañal de tu pequeña, con especial cuidado de limpiarla de delante atrás. Esto reduce el riesgo de que contraiga una infección, como una infección del tracto urinario, que son especialmente comunes entre las niñas pequeñas. No olvides limpiar de una forma suave y correcta entre los pliegues de la piel.
¿Qué Hacer si el Bebé Llora Durante el Cambio de Pañal?
Cambiar el pañal puede parecer una operación mecánica que se debe realizar rápidamente pero para el niño a menudo puede representar un momento de estrés e incomodidad: si durante el cambio de pañal el bebé se retuerce y llora. El cambiador se convierte en un campo de batalla, y para los padres la situación puede volverse imposible. ¡No entres en pánico! Para empezar, no te preocupes: es completamente normal que tu bebé llore al cambiarle el pañal. Los motivos de este llanto pueden ser muchos y diferentes. Para muchos recién nacidos, el cambio de pañales es una situación completamente nueva y desconocida. También puede ser que al niño no le guste el paso del calor y el contacto con el cuidador boca arriba que, unido a la limitación de movimientos, sobre todo a partir de los 5 meses, puede llevar al niño a vivir este momento como una situación de malestar y estrés.
Consejos para un Cambio de Pañal Tranquilo
- Encuentra el lugar adecuado: Procura cambiarlo siempre en una habitación o en un ambiente tranquilo.
- Calienta bien la habitación: Cuando desnudas al pequeño, la sensación de frío puede molestarle mucho.
- Elige el momento adecuado: Algunos momentos son mejores que otros. Después de comer, por ejemplo, o cuando el bebé está tranquilo y relajado. Evita interrumpir un momento de juego, el niño podría irritarse.
- Busca una distracción: Distrae al pequeño con un juguete o simplemente con el tubo de crema o hazle oír un ruido que pueda calmarlo. A los recién nacidos les gusta mucho el "ruido blanco", como el ruido del secador de pelo o la aspiradora, porque recuerdan los sonidos tal y como los escuchaban cuando aún estaban en la barriga de su madre.
- Háblale o cántale una canción: Sopla en su barriga, hazle cosquillas o cántale canciones. En definitiva, aprovechar el cambio de pañal para dar mimos.
- Evita interrumpirlo mientras juega: Si el niño está concentrado en una actividad, evita interrumpirlo bruscamente. Mejor anticiparle con un tono resolutivo que pronto habrá que cambiar.
- Vístelo cómodamente: En algunos casos los niños pueden molestarse por el cuello o las mangas demasiado ajustados. Procura utilizar ropa con el frente abierto, suave y sin costuras ni botones que le puedan molestar.
- Cámbialo en el suelo: Si tu peque se niega a quedarse quieto en el cambiador, extiende una funda de cambiador en el suelo y actúa con rapidez en cuanto se presente la oportunidad.
Frecuencia del Cambio de Pañales
La frecuencia de cambio será muy superior durante los primeros meses y se irá reduciendo según el bebé crezca. Hay que procurar que el culito del bebe esté el menor tiempo posible en contacto con el pis y las heces para evitar irritaciones e infecciones. En tu calidad de padre o madre, eres tú quien está mejor capacitado para saber cuándo cambiar a tu bebé. Por lo general, puede suceder que cambies a tu hijo recién nacido hasta unas 10 veces al día. Puede parecer demasiado, pero recuerda que varios pañales mojados significan que tu bebé está nutriéndose bien y procesando los alimentos normalmente. Los expertos recomiendan cambiar el pañal después de cada caca y a veces entre caca y caca para garantizar que tu bebé no esté en contacto con un pañal mojado durante un largo periodo de tiempo.
¿Cómo Saber Cuándo Cambiar la Talla del Pañal?
Estas son algunas de las señales que te indican que tu bebé necesita un pañal más grande:
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- Las cintas no llegan al centro de la cintura.
- No caben dos dedos debajo entre el pañal y la cintura.
- Hay marcas rojas en la barriga o en los muslos de tu bebé.
- El pañal no cubre el culito del bebé.
- Tu bebé parece estar incómodo (por ejemplo, tira del pañal).
Erupciones Cutáneas en la Zona del Pañal
Todos los niños que usan pañal tienen el riesgo de sufrir erupciones cutáneas. ¿Cuáles son los factores que se relacionan con la aparición de erupciones o sarpullidos en la zona del pañal?
- La humedad en la piel de tu bebé.
- Las enzimas intestinales que se encuentran en las heces de tu bebé.
- El amoníaco que se origina por la combinación de la orina y las heces.
- Los pañales rígidos o la irritación causada al limpiar con excesiva intensidad la zona del pañal.
Consejos para Evitar Irritaciones
- Cambia los pañales con frecuencia.
- Usa pañales desechables superabsorbentes.
- Aplica una capa delgada de crema con óxido de zinc o vaselina en las nalguitas del niño, a modo de protección adicional contra la humedad.
- Deja a tu bebé sin pañal durante un rato todos los días.
Diuresis y Deposiciones del Bebé
Los bebés no tienen horario en cuanto a la orina. Los recién nacidos tienen los músculos de la vejiga poco desarrollados, por lo que no pueden contenerse en absoluto. Pueden mojar los pañales con una frecuencia que va desde una vez por hora hasta cuatro veces al día y, aun así, estar dentro de un margen normal. Esto se aplica también a los bebés más grandes. Sin embargo, por lo general, podrías cambiar aproximadamente unos seis pañales mojados al día (de cuatro a seis pañales desechables y de seis a ocho pañales de tela).
La primera deposición de tu bebé va a ser una sustancia compacta, verde oscura o negra que se conoce como meconio, que estaba en los intestinos del bebé antes de su nacimiento. En el momento en que el niño elimine esta sustancia comienza la digestión normal y sus deposiciones comenzarán a ser más blandas y claras.
La consistencia y el color de las deposiciones refleja el menú de la casa:
- Los bebés amamantados tendrán deposiciones más blandas, casi líquidas, similares a la mostaza con semillas.
- Los bebés que se alimentan con fórmula tendrán deposiciones más duras, de color marrón o amarillo.
La frecuencia de las deposiciones varía según el niño y según la edad de éste. Algunos bebés defecan después de cada comida. Otros defecan sólo una vez a la semana. Si las heces de tu bebé son muy duras o secas o si te das cuenta de que hay grandes cantidades de sangre, mucosa o agua en ellas, contacta con tu pediatra.
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Otros Cuidados del Recién Nacido
También la nariz exige una atención especial: no olvidemos que cuando el bebé respira por la nariz despejada, le resultará más fácil comer y dormir. No te parece curioso el ruido de la respiración de los recién nacidos? Los bebés suelen tener mucha mucosidad. No están resfriados, simplemente se debe a que sus vías respiratorias son más estrechas y se taponan con facilidad. Aunque tu niño sea solo un bebé y todavía no tenga dientes, el aseo diario no sería completo sin la higiene bucal. Los bebés tienen muchas legañas y es muy frecuente que se despierten con los ojos pegados, completamente sellados por ellas. No es nada importante, pero se deben retirar con mucho cuidado. Y sobre todo nunca intentar abrírselos en seco.
Después del parto, los recién nacidos presentan un incremento de noradrenalina, que les lleva a un estado de alerta tranquila, llamado clínicamente periodo sensitivo.
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