Pete Doherty: Inicios de una Carrera Marcada por la Música y la Turbulencia
Pete Doherty, el carismático músico británico, ha dejado una huella indeleble en el rock alternativo con su talento visceral y su vida turbulenta. Nacido el 12 de marzo de 1979 en Hexham, Northumberland, Doherty saltó a la fama como co-líder de The Libertines, banda que formó junto a Carl Barât en 1997.
Primeros Pasos en la Música
Nos tenemos que remontar a finales del siglo pasado para encontrar los primeros indicios de actividad de ese binomio de irreductibles formado por Pete Doherty y Carl Barat, amigos para lo bueno y para lo malo, que se conocieron en la universidad y que forjaron una relación que a la postre acabaría degenerando también en el final de sus días como grupo.
Sería el año 2001 el que vería los primeros progresos importantes en la carrera del grupo, puesto que entraron en la nómina de Rough Trade y completaron la banda con Gary Powell a la batería y John Hassall al bajo ya que Borrell decidió hacer la guerra por su cuenta y formar su propia banda.
Su álbum debut, Up the Bracket (2002), marcó el inicio de una carrera llena de himnos como Don’t Look Back Into the Sun y Can’t Stand Me Now, fusionando punk, indie y poesía callejera.
¿Qué mejor para un grupo que quiere ser recordado desde el principio que dejarse guiar por una auténtica leyenda como Mick Jones de The Clash? Pues eso fue lo que ocurrió en su debut en largo, Up the bracket, que se publicaría en 2002 y con el que ganarían el premio a Mejor Banda Novel en los NME Awards.
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Fue un disco sin desperdicio, con una energía y una vitalidad que hacían pensar que estábamos ante una banda destinada a recoger el testigo de los grandes iconos del rock británico y marcar una época. Canciones como Death on the stairs, Time for héroes, la propia Up the bracket, Boys in the band o Tell the king suenan aún hoy frescas y descaradas, como un azote para toda una generación de jóvenes perdidos en un mar de confusión y descontrol, de incertidumbre por un futuro que se presenta negro y angustioso.
Sería el himno What a waster con I get along como acompañante, producido por Bernard Butler de Suede, y publicado el 3 de junio de 2002 el que catapultaría a la banda y los llevaría a la primera plana de publicaciones y radios británicas, que veían en ellos a unos dignos herederos de esa orgullosa serie de bandas con indudable sello británico, desde The Clash o The Jam a Oasis.
Lo tenían todo para triunfar: carisma, imagen y, sobre todo, canciones. Era la época del Is this it? de The Strokes, y los ingleses no querían quedarse atrás.
Babyshambles y Proyectos Paralelos
No conforme con detenerse, Doherty fundó Babyshambles, publicando discos como Down in Albion (2005), Shotter’s Nation (2007) y Sequel to the Prequel (2013), donde continuó explorando su estilo crudo y lírico. Además, Doherty ha incursionado en la poesía, la pintura y la escritura, publicando The Books of Albion (2007), una colección de sus diarios.
Los proyectos paralelos de Doherty y Barat depararon alguna que otra alegría, como ese single al límite que fue Fuck forever, demostrando en general que Doherty siempre estuvo varios cuerpos por delante en cuanto a talento musical, algo que demostró con un notable debut con su banda y con un trabajo en solitario delicado y sensible, mostrando diferentes registros y siempre evidenciando una sensibilidad extraordinaria.
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Problemas Personales y Adicciones
Pete Doherty nunca fue lo que se dice un ejemplo de estabilidad y equilibrio emocional. Sus constantes problemas con las drogas y el alcohol hicieron de la grabación del disco y la posterior gira un auténtico infierno del que Carl Barat sufriría las peores consecuencias, hasta el punto de abandonar la vivienda común.
Para añadir una pieza más al puzzle de caos y desorden vital que siempre ha rodeado a la banda, las relaciones entre Butler y Doherty siempre fueron bastante malas. Es por ello que volvieron a reclutar a Mick Jones, y con él dieron forma a las canciones que formaron parte del homónimo The Libertines.
El consumo de drogas ha marcado la carrera musical y pública del cantante por las frecuentes escaramuzas y las detenciones, juicios e ingresos en la cárcel que ha protagonizado en su carrera.
Se le culpó de haber introducido a Kate Moss, a la que conoció en 2005 en la fiesta del 31 cumpleaños de la modelo, en las drogas cuando ella fue fotografiada esnifando heroína en un estudio de grabación musical de Londres. El padre de la fallecida Amy Winehouse también apuntó a Pete como mala influencia para su hija, aunque ella lo negó.
En 2008, a la salida de la cárcel, Pete mostró a los periodistas un certificado del médico del centro penitenciario que lo confirmaba como "limpio" de substancias.
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La vida de Pete Doherty es algo así como la historia de todos los mártires del ‘club de los 27’ prensadas en un solo texto y multiplicadas por 3,14. Es tal la cantidad de desastres por página que su lectura deja aturdido y reventado.
Reencuentros y Nuevos Horizontes
Pocas veces una banda con apenas dos discos y varios singles en el mercado ha despertado tanta expectación ante una posible reunión como en el caso de Libertines. Fue en 2010 cuando, en el marco del festival Reading/Leeds la banda decidió volver a lo grande y saldar ciertas cuentas pendientes con sus seguidores.
Este año ha visto como la banda ha decidido volver a juntarse para una serie de conciertos en Hyde Park, seguidos de su aparición en el Festival Internacional de Benicássim, y en el Optimus Alive de Portugal además de una gira europea, la primera en diez años, que esperemos nos los traiga con ganas de hacernos sentir de vuelta a 2002, cuando todo estaba aún por suceder. La relación entre Doherty y Barat parece encauzada pero ya no sabemos qué esperar.
Pete Doherty llegó este sábado de madrugada a Barcelona tras un viaje nocturno en furgoneta desde Tolouse, donde la noche anterior cerró su gira junto al francés Frederic Lo. Ahora se hace llamar Peter, llega acompañado por Billie-May, su hija de cuatro meses, y carga con unos cuantos kilos de más tras dejar las drogas y reemplazarlas por los quesos de Normandía.
Actualidad y Reflexiones
Con una carrera marcada por altibajos, Doherty sigue siendo una figura polarizante, adorada por su genio y cuestionada por su caos.
El nombre de la clínica de desintoxicación no puede ser más explicito: Hope (Esperanza). El que fue el novio de Kate Moss de 2005 a 2007 -tenían previsto casarse en verano del 2007- está actualmente tratándose contra las adicciones en la clínica Hope de Thailandia.
Y cuenta al periódico The Independent que ya está limpio y libre de hábitos perniciosos. Antes de iniciar el tratamiento hice mucha investigación porque había llegado a una espiral perniciosa. Las drogas eran una cadena insoportable; estaba en la encrucijada de drogas y cárcel. He conocido a mucha gente, no famosa, que se han superado las adicciones y me han inspirado a seguir el ejemplo. No son famosos, sino gente normal.
Es la primera vez que lo he conseguido, asegura el cantante en la larga entrevista en la que reconoce los muchos intentos anteriores a desintoxicarse.
En marzo de 2025, Doherty se reunió con Babyshambles para interpretar clásicos como Albion y Fuck Forever, recordándonos su legado.
Pete Doherty acaba de alegrarnos el día con dos noticias explosivas. Primero, ha anunciado que el legendario baterista de The Smiths, Mike Joyce, se unirá a su banda en directo para algunas fechas de su gira solista por el Reino Unido y Europa en 2025. Sí, lo leíste bien: el ritmo inconfundible de Mike Joyce, conocido por hits como This Charming Man y There Is a Light That Never Goes Out, ahora resonará junto al carisma desenfadado de Pete Doherty.
Doherty también ha compartido un nuevo single, The Day The Baron Died, descrito como un “weird jazz number” que mezcla su estilo único con un toque gótico y experimental. El tema es el tercer adelanto de su próximo álbum, Felt Better Alive, y viene acompañado de un video visualmente impactante, rodado en el hogar de Doherty y los acantilados de Étretat, Normandía.
Felt Better Alive ya está generando expectación, con temas como Calvados y el homónimo Felt Better Alive como previas. La lista completa incluye Calvados, Pot Of Gold, The Day The Baron Died, Stade Océan, Out Of Tune Ballon, Felt Better Alive, Ed Belly, Poca Mahoney’s, Fingee, Prêtre De La Mer y Empty Room.
Leyendo ‘Un chaval prometedor’ se puede acabar creyendo que Doherty ha sido una suerte de Forrest Gump del submundo rockero londinense. Durante una década estuvo en todos los ajos: persiguiendo a The Strokes en su primera gira, trepando al escenario de un concierto de Yeah Yeah Yeahs, bailando en las fiestas de Jarvis Cocker, deshaciéndose de un admirador imberbe que resultó ser Alex Turner de Arctic Monkeys, trabajando de camarero en un bar que frecuentaba Shane McGowan, vendiendo speed a Dan Treacy (de Television Personalities), noqueando a Bobby Gillespie con un combinado de estupefacientes, vomitando en los zapatos del productor de jungle Goldie...
Este libro habla de un tipo que ha cenado con la primera dama francesa Carla Bruni rodeado de guardias armados y que ha dormido en narcopisos. Un tipo que se ha escapado de su propio concierto ―y ha sido devuelto al escenario por su guardaespaldas― y que se ha liado a puñetazos con espectadores de un plató de televisión.
Un tipo que ha generado invasiones de escenario en el suntuoso Royal Albert Hall y redadas policiales antidrogas ¡con perros! en mitad de un concierto. Un tipo que ha recibido consejos del mismísimo Keith Richards: “Trata de no meterte en vena. Tienes que conseguir material de buena calidad, farmacéutico, y meterte por la piel, así hay menos riesgos”. Un tipo al que Paul McCartney ha tenido presente en sus oraciones.
La autobiografía está trufada de detalles escabrosos, sangrientos y escalofriantes sobre su adicción a las drogas. También, de su turbia relación con la prensa. Doherty explica ahora que ofreció varias exclusivas a los tabloides solo para obtener dinero con el que seguir pinchándose. La prensa, por lo tanto, costeó parte de su vertiginosa adicción.
Aun así, pocos artistas han transitado de forma tan suicida entre la jet set y los bajos fondos. De la mansión de Kate Moss a la okupa sin calefacción. De lanzar 3.500 libras al público de un concierto a huir de camellos a los que debía tanta o más pasta. De navegar en yates de lujo a comprar droga en el barrio barcelonés de La Mina.
Peter Doherty: Stranger in my Own Skin, enésimo documental sobre su vida, dirigido esta vez por DeVidas, obtuvo el premio a la mejor cinta extranjera en la última edición del festival In-Edit. El certamen incluso anunció un breve concierto de Pete Doherty tras la proyección.
“Cuando tocas para poca gente con sólo un guitarrista, un pequeño amplificador y media batería, tienes mucho más control sobre el ambiente y el sonido”.
“Peter no los trata como fans, les abre la puerta y los trata como amigos.
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