Pie de Atleta en Niños: Causas, Síntomas y Tratamiento

02.11.2025

El pie de atleta es una enfermedad de la piel muy frecuente producida por hongos (dermatofitos). Esta afección la padece una gran mayoría de la población, siete de cada diez personas, una o varias veces a lo largo de su vida. Naturalmente, el pie de atleta causa molestias desagradables.

El pie de atleta es un tipo de infección de la piel causada por hongos. Los hongos no suelen ser peligrosos, pero a veces pueden causar enfermedades que afectan a la piel. Aunque no sean graves, pueden generar molestias. Las infecciones fúngicas (infecciones causadas por hongos) de la piel también se conocen como infecciones por tiña.

Cuando la infección por hongos afecta a los pies se llama pie de atleta (o tinea pedis). Su nombre se debe a que afecta a personas que tienden a tener los pies húmedos y sudados, como suele ocurrir en el caso de los deportistas. Pero cualquier persona puede contraer esta infección.

Hongos en los pies y niños es un binomio muy frecuente, sobre todo en los meses de verano. El calor y la humedad, el exceso de sudor, actividades veraniegas como la piscina o la playa, o andar con los pies descalzos por lugares públicos… ¡Todo favorece la aparición y proliferación de la infección por hongos en los pies de niños y niñas!

¿Qué son los hongos en los pies?

Las infecciones por hongos se producen cuando unos microorganismos llamados dermatofitos invaden la piel de los pies y/o las uñas, alimentándose de la queratina que tenemos en estas zonas.

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Así, cuando hablamos de hongos en los pies, distinguimos entre:

  • Pie de atleta, cuando la infección sucede en la piel del pie (también conocido como tiña pedis).
  • Onicomicosis, cuando también afecta a las uñas.

Causas más comunes del Pie de Atleta en Niños

Los pies son el blanco perfecto del pie de atleta en niños. Entre las causas más frecuentes de los hongos en los pies de los niños, encontramos:

  • Andar descalzos en duchas y/o piscinas públicas.
  • Uso de calzado demasiado cerrado.
  • Compartir objetos con personas infectadas por hongos.
  • Frecuentar fuentes de contagio.
  • Padecer sudoración excesiva.

En la mayoría de ocasiones, los más pequeños no son conscientes de aquellas conductas que pueden favorecer la aparición de hongos, por lo que pisan alegremente sin zapatos sobre superficies húmedas y cálidas que son claramente fuentes de contagio de hongos en los pies de los niños: las duchas en los vestuarios, las piscinas públicas, … ¡O incluso en plazas y parques!

Utilizar un calzado infantil inadecuado, es decir, que no permita que la piel del pie transpire correctamente y evapore el sudor.

Precisamente por esa despreocupación tan frecuente en los más pequeños/as de la que te hablábamos antes, otra fuente de contagio del pie de atleta en niños es el hecho de que compartan utensilios con otras personas que puedan estar afectadas por hongos. Por ejemplo: alfombras, chanclas, toallas, calcetines…

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La guardería, el colegio, el gimnasio, las actividades extraescolares deportivas o que implican compartir superficies como vestuarios (ballet, karate, patinaje, futbol, baloncesto, danza, etc.), la piscina, los casales de verano, las colonias, los campus… Si tienes hijos/as seguro que son asiduos/as a estos lugares, y que también sabrás que son el escenario perfecto para que los hongos campen a sus anchas y terminen conquistando los pies de los niños y niñas.

Síntomas del Pie de Atleta en Niños

Si sospechas de que tu pequeño/a puede tener pie de atleta, mucha atención a los principales síntomas, para poder actuar a tiempo:

  • Picor intenso: el niño/a no podrá dejar de rascarse los pies (entre los dedos, en la planta…).
  • Enrojecimiento de la piel de los pies.
  • Descamaciones y piel agrietada.
  • Sensación de ardor y, en algunos casos, dolor.
  • Ampollas y/o úlceras (en casos severos).
  • Mal olor de pies no habitual (podobromhidrosis).

Si la infección de tiña en niños ha afectado también a las uñas, se observarán cambios en el color, textura y consistencia de estas.

Ante cualquier duda respecto a los hongos en pies y niños, tanto en la piel como en las uñas, deberás siempre consultarlo con su pediatra, que podrá diagnosticar correctamente el caso concreto de tu pequeño/a y el tratamiento más adecuado.

Tratamiento de los hongos en pies de niños

Existen distintos tratamientos para eliminar los hongos en los pies de los niños, en función del grado de afectación. En casos de pie de atleta en niños en una fase incipiente y sin mayor complicación, en la farmacia puedes adquirir productos antifúngicos por vía tópica: cremas, pomadas, polvos… que se aplican directamente sobre la zona afectada (el tiempo que se indique en el prospecto). Asegúrate con tu farmacéutico/a de que estos tratamientos sean aptos para la edad de tu pequeño/a.

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En casos de hongos persistentes o más graves, el/la pediatra puede prescribir medicamentos antimicóticos por vía oral para hacer frente a la infección.

El producto de Bayer Canespie® Bifonazol tan solo se debe usar con 1 aplicación al día durante 3 semanas. El picor se irá en los primeros días, aunque es vital cumplir con el tratamiento entero para exterminar la infección. Confía en un tratamiento cuya eficacia esté científicamente demostrada como todos los medicamentos.

Para el tratamiento del pie de atleta son recomendables medicamentos, entre otros, los que contienen principios activos como el clotrimazol y el bifonazol.

Las pomadas, cremas y sprays de alta eficacia, que se basan en un antimicótico de amplio espectro, resultan especialmente fiables porque actúan contra los principales patógenos involucrados en el pie de atleta. Deberás aplicar estos fármacos sobre los lugares infectados según indique el prospecto.

Resulta de crucial importancia para un tratamiento eficaz del pie de atleta ser constante durante todo el periodo recomendado, aunque los síntomas ya hayan remitido.

Lávate muy bien las manos cada vez que apliques el fármaco. Solo así evitarás de forma fiable que el pie de atleta se transmita a otras partes del cuerpo a través de las esporas que quedan adheridas a las manos.

¿Cuándo deberás acudir al médico?

En principio, el propio paciente puede realizar el tratamiento del pie de atleta, pero existen excepciones importantes en las que las personas afectadas deberían recabar el consejo de un facultativo. En particular en los casos relacionados a continuación es necesario consultar al médico:

  • Las molestias son persistentes y no desaparecen tras el tratamiento.
  • Las mujeres embarazadas, que deben seguir un tratamiento médico.
  • Pacientes con enfermedades de base como la diabetes, u otras enfermedades de la piel.
  • Si no mejora o empeora tras 7 días de tratamiento.

Por supuesto, también deberás concertar una cita con tu médico si no estás totalmente seguro del diagnóstico de pie de atleta.

Cómo evitar el contagio por hongos en la infancia

A la hora de prevenir los hongos en los pies de niños y niñas, deberás procurar que sigan estos consejos para evitar el contagio:

  • ¡Cuéntale los riesgos! Habla con él o ella, explícale por qué debe prestar atención a lo que le pides y qué puede pasarle en sus pies u uñas si se infecta de hongos.
  • Pies secos. Mantén sus pies todo lo secos que puedas. Al salir del baño, asegúrate de secarle bien el pie y entre los dedos, tanto en casa como en la playa, la piscina, el río…
  • Calzado y calcetines. El calzado de los niños/as debe ser totalmente flexible, transpirable y hecho de materiales lo más naturales posible, como el algodón (evita plásticos y materiales sintéticos o acrílicos, ya que no transpiran). Es importante alternar el calzado, para dejar que descanse y se seque del posible sudor. Los calcetines deben cambiarse a diario, y deben ser de algodón.
  • Pies cubiertos en lugares públicos. En el borde de la piscina, en los vestuarios y duchas públicas, … Deberá llevar chanclas o calzado antideslizante que se pueda mojar, pero que proteja sus pies de los hongos (cangrejeras, escarpines, sandalias, etc.).
  • Cada uno/a con su material. A la hora de evitar el pie de atleta o tiña en niños, es importante que no comparta toallas húmedas, calcetines, zapatos, … con otras personas.
  • Higiene e hidratación. Sigue unas óptimas rutinas de higiene de los pies del niño/a, lavándolos a diario con agua y con jabón neutro, sin dejarse ninguna zona por limpiar, e hidratándolos con crema hidratante adecuada para su tipo de piel.

Medidas Adicionales para la Prevención

Si sigues algunas reglas, ayudarás a evitar un nuevo contagio. Muchas de estas medidas, tienen en cuenta que el ambiente húmedo y cálido, es un caldo de cultivo para los patógenos causantes del pie de atleta.

Para asegurar que evitas el contagio, procura mantener los pies del peque bien limpios y, sobre todo secos. Es muy habitual descuidar el secado de los pies, sobre todo entre los deditos.

Teniendo esto en cuenta, se recomienda:

  • Dejar que los pies se aireen. Esto puede lograrse usando zapatos abiertos, cambiando de calzado diariamente y secándose bien los pies tras la ducha.
  • Lavarse los pies a diario. Usar agua tibia y jabonosa, y enjuagar y secar bien los pies, especialmente entre los dedos.
  • Aplicar un polvo medicinal para pies si se es propenso al pie de atleta.
  • Cambiarse los calcetines regularmente. Debemos cambiarnos los calcetines al menos una vez al día, y más a menudo si nos sudan mucho los pies. Los calcetines que absorben la humedad, como los de algodón, ayudan a mantener los pies más secos que los de nailon.
  • Alternar los pares de zapatos. Usar un calzado diferente cada día. De este modo, el calzado tendrá tiempo para secarse después de cada uso.
  • Proteger los pies en lugares públicos. Usar sandalias o zapatos impermeables alrededor de las piscinas públicas, las duchas y los vestuarios.

¿Es contagioso el pie de atleta?

Sí, se propaga en los ambientes húmedos, como las duchas públicas y zonas de piscinas, por eso es recomendable usar calzado adecuado en las inmediaciones de las piscinas o zonas húmedas. También se puede extender a otras partes del cuerpo si una persona se toca el pie afectado y luego se toca otras partes del cuerpo, como las manos.

Duración de la infección

Los hongos en los pies pueden persistir durante diversas duraciones, dependiendo de la severidad de la infección y del tratamiento implementado. Los hongos dejan de ser contagiosos después de que el tratamiento ha tenido efecto y la piel infectada ha sido renovada.

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