Plétora durante la Lactancia Materna: Causas y Tratamiento

18.11.2025

La lactancia materna (LM) es una de las medidas que más reducen la morbimortalidad infantil y debe formar parte de todo programa de salud infantil tanto en países desarrollados como en desarrollo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

No son pocas las madres que manifiestan problemas de amamantamiento, con una mayor incidencia en el primer hijo. La lactancia no tiene por qué ser un vía crucis. Al contrario, las molestias de los primeros días dan paso, generalmente, a una sensación de plenitud, satisfacción y autorrealización durante esta experiencia vital.

La subida de la leche o plétora se produce generalmente unos tres días después del parto. La mayoría de las madres experimenta la subida de la leche dos días después de dar a luz. Tras el parto, tus pechos se encuentran listos para alimentar a tu bebé porque durante el embarazo se han preparado para la lactancia.

Otras veces la transición entre el calostro y la leche madura es gradual y suave, por lo que no causa síntomas. Esto no es nada preocupante y nunca debe hacer pensar que la madre “no tiene leche” o “no le ha subido la leche”.

¿Qué es la Subida de Leche?

Una de las cosas que toda futura madre lactante espera es tener la subida de leche (también llamada bajada de leche). Y todas hemos oído hablar de este proceso, con lo que tenemos una idea prefijada de lo que es.

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Este complejo proceso biológico hormonal cuenta con la ayuda del bebé. "Cuando se produce el parto se inicia el aumento de producción de leche materna que es favorecido por la succión del bebé, pero sin ella también ocurre en mayor o menor medida. Cuanto antes se amamante después del parto y más frecuentemente se haga, antes se producirá la salida de la primera leche."

Los partos vaginales y la instauración precoz de la lactancia, a ser posible en la primera hora tras el parto, favorecen una subida precoz de la leche.

Proceso Hormonal

Más adelante, en el pecho de la mujer se produce otro cambio: hacia el quinto mes del embarazo, la placenta empieza a producir una hormona, el lactógeno humano placentario, que estimula el desarrollo de los alvéolos, donde se fabrica la leche. Pero la producción de leche propiamente dicha solo empieza cuando el bebé nace y se expulsa la placenta. Entonces, los niveles de estrógenos y progesterona caen en picado y la prolactina empieza su tarea. En un par de días sucede lo que se conoce como subida de la leche.

El proceso de subida de leche se pone en funcionamiento a partir de la separación de la placenta del útero. La información de que la madre debe de producir leche para su bebé la recibe el hipotálamo.

Síntomas de la Subida de Leche

Todas las madres notan la llamada subida de la leche, en mayor o menor medida y esa sensación no siempre se correlaciona con la cantidad de leche que producen. En primer lugar, lo que se observa es un aumento de la presencia de venas en la zona del cuello y en la parte superior de los pechos. El pecho se siente tenso, algo caliente y pesado. Otra cosa que podemos notar, normalmente en las zonas exteriores del pecho, son pequeños bultos.

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Ingurgitación Mamaria: Un Problema Común

Después de la subida de la leche a menudo durante los primeros días se producen ingurgitaciones del pecho en diferentes momentos. Hay veces que no es tan fácil y que el pecho está muy lleno, muy duro, nos produce dolor, nuestro bebé no consigue engancharse o le cuesta mucho y después de mamar sentimos que el pecho sigue bastante lleno y duro. Esto se conoce como ingurgitación mamaria.

La ingurgitación mamaria es un proceso fisiológico de la lactancia, pero suele ser un momento de abandono de la misma. Sin embargo, manejándola correctamente puede pasar casi sin darte cuenta.

Una ingurgitación es una acumulación de líquidos: líquidos, sangre, plasma… en el pecho en el posparto inmediato, que lo edematiza e impide la salida de leche por el pezón. Las ingurgitaciones son más frecuentes en madres que han tenido partos largos en los que se les han puesto muchos fluidos intravenosos.

Causas de la Ingurgitación Mamaria

Las causas por las que se produce una ingurgitación mamaria son variadas. Cuando existe una ingurgitación el pecho esta lleno no sólo de leche, si no que también se produce un edema que además de producir esa dureza, ese dolor, esa tensión hace que la salida de la leche sea más costosa ya que la presión que ejerce todo ese líquido al rededor del pecho hace que no haya una buena eyección de leche.

Cabe destacar que la ingurgitación es patológica y es muy diferente a la sensación de plenitud que tienen las madres durante la subida de leche.

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Tratamiento de la Plétora e Ingurgitación Mamaria

Durante la plétora fisiológica, lo que se conoce como “subida de la leche”, los pechos pueden estar muy llenos. Esto es fisiológico y se resuelve rápidamente mediante la succión efectiva y el vaciamiento de la leche por parte del niño. Un pecho lleno se nota caliente, duro y firme, no estando brillante, ni edematoso ni enrojecido. Un pecho ingurgitado está agrandado, hinchado y doloroso, pudiendo estar brillante y edematoso con áreas enrojecidas difusas.

Se puede aliviar la ingurgitación que sucede en los primeros días facilitando la lactancia a demanda, frecuentando las tomas en los días tras el parto, y permitiendo que el bebé vacíe cada pecho completamente. Una vez instaurado el edema, la aplicación de frío local y la administración de antiinflamatorios ayudan a disminuir el dolor y la congestión. Durante estos días es importante prestar atención al agarre del bebé, ya que puede estar dificultado debido al aplanamiento del pezón por el exceso de líquido.

Soluciones para la Ingurgitación Mamaria

  • Lo principal es vaciar el pecho. El bebé es el mejor sacaleches que existe en el mercado. Debemos intentar ofrecer el pecho al bebé para descongestionarlo. Si un pecho está muy duro y nuestro bebé no puede vaciarlo, se queda dormido podemos realizar extracción manual o utilizar un sacaleches.
  • En el caso de utilizar un sacaleches debemos tener cuidado. Puesto que si vaciamos constantemente el pecho podemos conseguir el efecto contrario. Que nuestro cuerpo crea que necesitamos producir más y más leche y acabemos sobreproduciendo y causando una obstrucción o una mastitis.
  • Cuando se extrae leche debemos sacar el exceso que hace que nos duela el pecho y que esté muy duro pero sin llegar a vaciarlo del todo.
  • Presión inversa suavizante: Muchas veces el pezón se aplana, los conductos se comprimen debido a todo el líquido de al rededor y no permiten que la leche salga. Este masaje va a ayudar a reducir el edema en la zona del pezón y la areola.
  • Frío local después de las tomas: Después de terminar la toma poner frio local para reducir la inflamación.
  • Uso del colector: El colector es un aparato que sirve para recoger la leche que sale debido al reflejo de eyección. Se coloca poniendo el pezón en el centro del embudo y se realiza vacío. El pezón quedará en el centro sin tocar ninguna de las paredes del colector. En el otro pecho pondremos al bebé.

Otras recomendaciones

En los casos de plétoras muy molestas o dolorosas, se puede intentar bajar la inflamación con medidas físicas como aplicación de frío después de las tomas y calor húmedo justo antes. Siempre con cuidado y según los resultados y el alivio que produzcan a la madre. Y especialmente se indica intentar un masaje de drenaje linfático sencillo conocido como “Presión Inversa Suavizante”.

Las medidas físicas de calor, frío y masajes también pueden ser de gran ayuda. En todo caso si se usan extractores ha de hacerse con precaución y según su efecto. Lo ideal es que la lactancia logre regularse de forma natural con el bebé mamando normalmente y a demanda.

El descanso es importante. Puede buscar ayuda que se encargue de otras cosas para que la madre se ocupe del bebé y descanse. También su puede tomar antiinflamatorios consultando con su médico.

Normalmente, este proceso suele durar unas 24 - 48 horas y poco a poco el edema va cediendo. Recordad que es una situación que se resuelve frecuentemente rápido, que debemos tener paciencia, poner a nuestro bebé al pecho y utilizar estos consejos para que se resuelva y poder continuar dando el pecho sin complicaciones. Es importante saber detectar qué está ocurriendo para poder actuar de la manera adecuada.

Técnica de Presión Inversa Suavizante

Siempre con cuidado y según los resultados y el alivio que produzcan a la madre. Y especialmente se indica intentar un masaje de drenaje linfático sencillo conocido como “Presión Inversa Suavizante”.

Se trata de una técnica para alejar el edema de la areola, facilitar el acoplamiento y mejorar el agarre. No usar vendaje compresivo.

  1. En la segunda fase, se coloca el pulgar y el índice a unos 3-4 cm detrás del pezón, con la mano en forma de C.
  2. En esta posición se presiona hacia las costillas para después aproximar ligeramente pulgar e índice hacia el pezón.

Realizaremos esta técnica en caso de ingurgitación areolar, tratando de eliminar el edema y posibilitar el agarre del bebé al pecho.

Métodos de la Técnica

  • Método de dos manos y un solo paso: Cuando la madre se lo realiza a ella misma.
  • Método de dos manos y dos pasos: Se colocan dos o tres dedos rectos a cada lado del pezón y se realiza presión.
  • Método de dos dedos pulgares y dos pasos.
  • Técnica de la mano en flor: Con las uñas bien cortas, se colocan los dedos índice y pulgar con las yemas sosteniendo el pezón y presionando hacia el interior del pecho, como si del tallo de una flor se tratara, en el lugar de la areola donde irá la lengua del bebé.

Realizaremos la técnica con la madre tumbada boca arriba. El tiempo a emplear será muy variable, dependiendo del estado, desde un par de minutos a unos 20 si fuera necesario para conseguir disuadir el edema y ablandar los tejidos.

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