¿Por qué duelen tanto los cólicos menstruales? Causas y soluciones
El dolor menstrual, cólicos de la menstruación o dismenorrea en términos médicos, puede condicionar la rutina de las personas que lo experimentan, por eso es importante identificar las causas del dolor y los métodos que existen para aliviarlo.
Tipos de dismenorrea
Antes de abordar las causas del dolor menstrual, cabe aclarar que existen dos tipos de dismenorrea, la primaria y la secundaria.
- Dismenorrea primaria: Es el dolor que causa el periodo y es muy común.
- Dismenorrea secundaria: Es el dolor menstrual que se debe a alguna anomalía o trastorno de salud, como puede ser la endometriosis.
Dismenorrea Primaria
La dismenorrea primaria es una forma común de dolor menstrual que no se asocia a ninguna enfermedad subyacente. La dismenorrea primaria se caracteriza por un dolor que se produce en la parte baja del abdomen, acompañado a menudo de cólicos menstruales.
Este dolor puede ser leve, moderado o severo, y suele ser recurrente durante cada ciclo menstrual. La dismenorrea primaria suele aparecer en las mujeres jóvenes, generalmente poco después de la menarquia.
Es común que este tipo de dolores se inicie entre los 13 y 16 años de edad. En muchas ocasiones, la intensidad de la dismenorrea puede disminuir con el paso de los años.
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La duración del dolor asociado a la dismenorrea primaria varía de una mujer a otra. Normalmente, el dolor puede empezar uno o dos días antes de que comience la menstruación y suele durar entre 2 a 4 días. Sin embargo, en algunos casos, el dolor puede ser más breve, finalizando con el inicio del flujo menstrual.
Dismenorrea Secundaria
La dismenorrea secundaria es el tipo de dolor menstrual que se presenta como resultado de problemas médicos subyacentes. Este tipo de dismenorrea suele desarrollarse más adelante en la vida, a menudo después de la adolescencia.
A diferencia de la dismenorrea primaria, que se asocia con el inicio de la menstruación, la dismenorrea secundaria está relacionada con patologías que pueden alterar la anatomía o la fisiología del aparato reproductor femenino.
Existen varias afecciones que pueden causar dismenorrea secundaria.
- Endometriosis: Es una condición en la que el tejido similar al endometrio, que normalmente recubre el interior del útero, crece fuera de este órgano. Este crecimiento anómalo puede causar inflamación, cicatrización y dolor intenso durante el ciclo menstrual.
- Fibromas uterinos: Son tumores no cancerosos que se desarrollan en la pared muscular del útero. Estos crecimientos pueden causar un aumento del sangrado menstrual, así como cólicos intensos.
- Pólipos uterinos: Son pequeñas formaciones parecidas a un bulto que se desarrollan en el revestimiento del útero. Aunque a menudo son benignos, pueden provocar dolor menstrual y sangrado irregular.
¿Por qué duele la regla?
En la menstruación dolorosa se ha identificado una causa principal, que es el aumento de producción por el útero de unas sustancias llamadas prostaglandinas. Se cree que está relacionada con niveles elevados de prostaglandinas, que son sustancias químicas que desempeñan un papel en la contracción del útero.
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Estas sustancias son similares a las producidas durante el parto para la contracción uterina y las libera el revestimiento uterino (endometrio) cuando está preparándose para desprenderse.
Las prostaglandinas hacen que el útero se contraiga y se relaje para que el endometrio se desprenda y salga del cuerpo (la regla). Durante el período menstrual, el útero se contrae para ayudar a eliminar el revestimiento uterino.
Las prostaglandinas hacen que los músculos y los vasos sanguíneos del útero se contraigan aún más, y los niveles de prostaglandinas suelen ser máximos el primer día del periodo.
Síntomas de la dismenorrea
El dolor menstrual puede venir acompañado de diversos síntomas que varían en intensidad y duración entre las mujeres.
- Dolor Pélvico: El dolor pélvico es el síntoma principal de la dismenorrea. El dolor abdominal bajo suele ser de tipo calambre o cólico, pero puede constituir una molestia constante e irradiarse a la zona lumbar o las piernas. El dolor puede comenzar antes de la menstruación o con ella, tiende a llegar al máximo a las 24 h y por lo general cede después de 2 días, como máximo. Se describen como una presión sorda asociada a espasmos o calambres en el interior de la pelvis.
- Dolor lumbar: El dolor menstrual también se manifiesta a menudo en la zona lumbar. Las mujeres pueden sentir una pesadez o un dolor sordo en la parte baja de la espalda, que puede estar vinculado a la tensión muscular provocada por las contracciones en el útero.
- Náuseas: Las náuseas son otro síntoma asociado al dolor menstrual y pueden aparecer como resultado de las fluctuaciones hormonales y la producción de prostaglandinas.
- Diarrea: La diarrea es un síntoma común que algunas mujeres experimentan durante su menstruación. Este puede ser causado por el efecto de las prostaglandinas en el intestino, lo que provoca un aumento en la actividad intestinal.
- Dolores de cabeza: Los dolores de cabeza son frecuentes en el contexto de la dismenorrea y pueden estar relacionados con cambios hormonales significativos.
- Mareos: Los mareos, aunque no tan comunes como otros síntomas, pueden ocurrir en algunas mujeres y pueden ser provocados por el dolor intenso o incluso por cambios en el apetito y la dieta durante el periodo menstrual.
Factores que intensifican el dolor menstrual
El dolor menstrual puede intensificarse debido a diversos factores que influyen en la salud general y en la respuesta del organismo durante el ciclo.
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- Tabaquismo: El tabaquismo se ha asociado con un aumento en la intensidad del dolor menstrual y puede afectar la circulación sanguínea y llevar a una mayor inflamación en el cuerpo.
- Sobrepeso y Obesidad: El sobrepeso y la obesidad son factores que pueden exacerbar el dolor menstrual. El exceso de grasa corporal puede provocar una mayor producción de estrógenos, lo que podría incrementar la severidad de los cólicos menstruales.
- Menstruaciones Abundantes: Las menstruaciones abundantes, o menorragia, suelen estar vinculadas a un aumento en la intensidad del dolor. Un flujo menstrual más abundante puede llevar a contracciones uterinas más fuertes, que son responsables de la sensación de dolor.
- Predisposición Genética: La predisposición genética es un factor importante en la dismenorrea. Si hay antecedentes familiares de dolor menstrual severo, es más probable que las mujeres relacionadas experimenten síntomas similares.
Tratamientos y alivio del dolor menstrual
Para tratar de quitar el dolor de la regla se busca conseguir alguno de estos propósitos: reducir la inflamación, limitar la producción de prostaglandinas, bloquear el dolor o incrementar el flujo de la sangre en el útero.
Si sufre dismenorrea, hay medidas que puede tomar para ayudar a prevenir o reducir los síntomas. La mayoría de las veces, los calambres menstruales pueden aliviarse fácilmente desde casa. Los calambres menstruales pueden hacer que te dé pavor la llegada del periodo, pero, por suerte, para deshacerte de los calambres menstruales, los analgésicos de venta libre y algunos cambios en el estilo de vida pueden ser de gran ayuda.
El calor ayuda a relajar el útero y al mismo tiempo mejora el flujo sanguíneo. Se puede aplicar con una bolsa de agua caliente en el vientre o una bolsa de huesos de cereza.
Opciones de tratamiento y alivio
- Calor: El uso de calor en la zona abdominal es un método simple y efectivo para reducir el dolor menstrual. La aplicación de una bolsa de agua caliente o una almohadilla térmica puede relajar los músculos del útero y aliviar los cólicos.
- Ejercicio: Existe evidencia del beneficio que aporta el ejercicio en la disminución del dolor menstrual. La actividad física regular puede contribuir a la reducción del dolor menstrual. Se ha demostrado que el ejercicio aeróbico, como caminar, nadar o andar en bicicleta, libera endorfinas, que actúan como analgésicos naturales.
- Técnicas de relajación: Las técnicas de relajación, como la meditación, el yoga y la respiración profunda, pueden ser útiles para manejar el dolor menstrual. Estas prácticas ayudan a disminuir el estrés y la ansiedad, que a menudo agravan los síntomas.
- Dieta equilibrada: Una dieta equilibrada y saludable puede tener un impacto significativo en la experiencia del dolor menstrual. Consumir alimentos ricos en frutas, verduras y ácidos grasos omega-3, como el pescado y las nueces, puede ser beneficioso. Evitar las grasas saturadas, el exceso de sal y el azúcar añadido también puede reducir la inflamación y el malestar.
- Analgésicos: Los analgésicos como el ibuprofeno y el naproxeno son medicamentos de venta libre que pueden resultar efectivos para aliviar el dolor menstrual. Estos fármacos no solo ayudan a reducir el dolor, sino que también disminuyen la producción de prostaglandinas, que son responsables de las contracciones uterinas dolorosas.
- Suplementos: El magnesio y la vitamina B1 son suplementos que algunas mujeres encuentran útiles para aliviar los síntomas del dolor menstrual. Se ha asociado un nivel adecuado de magnesio con una disminución de la intensidad del dolor. Por su parte, la vitamina B1 puede contribuir a regular la función nerviosa y muscular.
- Electroestimulación nerviosa transcutánea (TENS): Consiste en una pequeña máquina que envía una suave corriente eléctrica de bajo voltaje sobre la piel. Esto altera la capacidad del cuerpo para percibir señales de dolor y estimula la producción natural de endorfinas.
- Tratamientos alternativos: Existen varios tratamientos alternativos que pueden proporcionar alivio del dolor menstrual. La acupuntura, por ejemplo, es una práctica que ha sido utilizada por muchas mujeres con buenos resultados. Se basa en la inserción de agujas en puntos específicos del cuerpo para estimular el flujo energético y puede contribuir a aliviar el dolor.
- Anticonceptivos hormonales: Los anticonceptivos hormonales pueden ser una opción efectiva para manejar el dolor menstrual. Al regular el ciclo menstrual y disminuir la intensidad de las contracciones uterinas, estos métodos pueden reducir significativamente el dolor experimentado durante la menstruación.
Cuándo buscar atención médica
Es fundamental que las mujeres estén atentas a los síntomas que pueden indicar una situación médica más grave durante el ciclo menstrual.
- Dolor incapacitante: Cuando el dolor menstrual afecta significativamente la capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas, es una señal clara de que se debe buscar atención médica. Si los síntomas impiden trabajar, estudiar o realizar tareas normales, es esencial consultar a un profesional.
- Aumento repentino del dolor: Un aumento inesperado e intenso del dolor menstrual puede ser alarmante y no debe ser ignorado. Este incremento puede indicar la presencia de condiciones médicas que necesitan evaluación, como endometriosis o fibromas.
- Dolor prolongado: Cuando el dolor menstrual se extiende más allá de los días típicos de la menstruación, es un motivo de preocupación. Normalmente, los cólicos menstruales disminuyen al finalizar el ciclo.
- Fiebre: La fiebre acompañada de dolor menstrual es un síntoma que requiere atención inmediata. La fiebre podría indicar una infección o inflamación en el organismo, que podría ser un signo de una patología más seria, como una enfermedad pélvica inflamatoria.
- Sangrado abundante o irregular: El sangrado extremadamente abundante o irregular durante la menstruación puede ser un indicativo de problemas en el sistema reproductivo. Si se experimenta sangrado que empapa más de una compresa o un tampón cada hora, o los ciclos menstruales son inusualmente largos o cortos, es esencial consultar con un profesional de salud.
Diagnóstico y tratamiento profesional
Fundamentalmente por la clínica: dolor a nivel de la pelvis que aparece de forma cíclica durante los días de la regla.
El diagnóstico temprano de las condiciones que pueden causar dolor menstrual es esencial para asegurar un tratamiento eficaz y evitar complicaciones a largo plazo. Un diagnóstico temprano no solo implica un alivio del dolor menstrual, sino que también contribuye a la prevención de complicaciones serias. Identificar y tratar oportunamente las causas del dolor menstrual contribuye significativamente a la mejora de la calidad de vida en las mujeres.
En cuadros moderados o severos o mujeres con actividad sexual se aconseja visitar al especialista, ya que éste llevará a cabo un examen pélvico completo, siendo deseable la realización de una ecografía. En casi todos los casos, excepto en mujeres que deseen tomar anticonceptivos, se emplean antiinflamatorios que se mantienen entre 3 y 6 meses.
Muchas mujeres no necesitan fármacos, pero en las que presentan molestias sustanciales los fármacos más eficaces son los inhibidores de la prostaglandina-sintetasa (p. ej., ibuprofeno, naproxeno, ácido mefenámico). La eficacia puede incrementarse si el fármaco se inicia 24-48 h antes de la menstruación y se continúa durante 1-2 d del ciclo.
Si el dolor continúa interfiriendo con la actividad normal, en ocasiones es necesario la toma de anovulatorios, con dosis bajas de estrógenos y progesterona.
Se utilizan los medicamentos que se llaman antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno o el naproxeno. Si el dolor no mejora con el tratamiento anterior y si además el sangrado de la regla es muy abundante, o si la joven desea utilizar un método anticonceptivo, se pueden utilizar los anticonceptivos orales.
En ocasiones el dolor es tan incapacitante que, si no se consigue mejoría con anticonceptivos en la pauta habitual (con semana de descanso en la que se produce el sangrado), se pueden administrar en pauta continua (sin realizar descanso) o emplear los que contienen solo gestágenos para evitar la aparición de la regla.
Este es el escalón último del tratamiento del dolor menstrual.
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