¿Por qué mi bebé vomita leche materna? Causas, diferencias y qué hacer

13.10.2025

Sois muchas las madres y los padres que acudís a la consulta preocupados porque vuestro bebé vomita tras cada toma. ¿Será reflujo? ¿Será que mi leche no le sienta bien? A lo que la mayoría de las madres llamáis vómitos o reflujo, los pediatras lo llamamos “regurgitaciones”.

Regurgitaciones vs. Vómitos: ¿Cuál es la diferencia?

Es importante entender bien la diferencia entre ambos para saber qué le ocurre al bebé. Para empezar, hay que aclarar que no es lo mismo que un bebé vomite la leche materna a que tenga una regurgitación.

Regurgitaciones

Las regurgitaciones (el nombre se las trae, lo sé) son NORMALES. Entendemos por reflujo gastroesofágico (RGE) el retorno sin esfuerzo del contenido del estómago a la boca, de forma esporádica y especialmente tras las comidas.

Cuando la comida llega al estómago, generalmente el esfínter esofágico inferior, se cierra como si de unas compuertas se tratase y esto evita que la comida vuelva a subir de nuevo al esófago. Pues bien, en los lactantes, este esfínter que separa esófago de estómago no funciona del todo bien. Digamos que esas compuertas están aún muy blanditas lo que hace que la comida que llega al estómago pueda subir con facilidad hacia el esófago y de ahí a la boca.

Es lo que llamamos REFLUJO GASTROESOFÁGICO en este caso FISIOLÓGICO, es decir, normal para su edad. No lo confundamos con la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE) que es cuando el bebé tiene tantos síntomas que afecta a su calidad de vida: llanto incesante, rechazo de las tomas, ausencia de ganancia de peso, irritabilidad mantenida en el tiempo, arquemiento en las tomas, trastorno del sueño, etc. Además, si tenemos en cuenta que durante los primeros 6 meses de vida los niños solo toman leche, entenderéis que es mucho más fácil que estos episodios de reflujo sean más frecuentes.

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Veréis a vuestros hijos expulsar esa leche de forma tranquila, sonrientes incluso, sin llanto y sin gesto alguno de dolor. ¿Verdad? Pues bien, esto son regurgitaciones normales del lactante. El único inconveniente es que no podemos presumir del jersey nuevo que le acaban de regalar porque siempre está con el babero puesto.

Con el paso de las semanas y los meses, el esfínter comenzará a adquirir tono muscular y las “compuertas” serán capaces de cerrar de forma competente la comunicación entre estómago y esófago. Hasta que esto se produzca (entre los 6 y los 12 meses) es muy normal que los niños REGURGITEN un poco de leche tras las tomas.

TODOS los bebes regurgitan. Es un acto natural ,fisiológico, a causa de la inmadurez del sistema digestivo, en concreto, por la falta de desarrollo en la fuerza de contracción del cardias(esfínter superior de estómago, que lo separa del esófago).

Vómitos

El vómito es la expulsión de forma violenta por la boca del contenido del estómago o de los tramos altos del intestino delgado. La regurgitación generalmente hace que la leche salga de manera suave, en cambio el vómito tiene una salida más violenta y en mayor cantidad.

En este caso, tu bebé sí siente dolor y su cuerpo esta rechazando ese alimento. Es muy importante en estos casos acudir de inmediato al pediatra para una correcta valoración y tratamiento.

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El vómito del recién nacido se diferencia de la regurgitación en que ocurre de forma más violenta e implica la expulsión de más contenido estomacal. Aunque, por lo general, los vómitos no implican complicaciones, en algunos casos pueden deberse a infecciones u otras patologías que pueden resultar peligrosas y afectar a la salud del bebé si no se tratan a tiempo y de forma adecuada.

Causas del vómito en bebés

Los vómitos se deben a muy diversos estímulos. Pueden ser un síntoma frecuente de muchas enfermedades:

  • Infecciones: Gastroenteritis, infección urinaria, meningitis,…
  • Reflujo gastroesofágico: Ocurre porque tras la ingesta de alimentos, no cierra bien el músculo que conecta el esófago con el estómago (esfínter esofágico).
  • Alergia o intolerancia a proteínas de la leche de vaca: Aunque son problemas distintos el motivo es el mismo: la leche de vaca no les sienta bien.
  • Obstrucción del aparato digestivo: Distintas enfermedades pueden producir una obstrucción digestiva lo que daría lugar a vómitos.
  • Trastornos metabólicos: fenilcetonuria, galactosemia,…
  • Sobreingesta de leche: el bebé toma más cantidad de leche de la que su sistema digestivo puede tolerar.
  • Nerviosismo en el bebé: puede provocar que el bebé asimile peor los alimentos.
  • Infecciones estomacales: además de vómitos, por lo general también cursan con diarrea y fiebre en recién nacidos.

La estenosis hipertrófica de píloro aparece entre los 15 días y 4 meses de edad. Se debe a un engrosamiento del músculo en la salida del estómago (píloro) que no deja pasar los alimentos. Los vómitos aparecen poco tiempo después de comer y suelen ser proyectivos (a chorro).

La invaginación intestinal se presenta entre los 5 y 10 meses de edad. Además de los vómitos tienen dolores abdominales intensos que se manifiestan como llanto intenso, generalmente, encogen las rodillas sobre el pecho. Suele ser intermitente, pero va empeorando de forma progresiva. En muchas ocasiones tienen heces con sangre.

¿Cuándo debo ir al médico si mi bebé vomita leche?

Habitualmente no hace falta hacer pruebas para quedarnos tranquilos. Cuando no hay ningún signo de alarma no es necesario hacer ningún estudio complementario, ni ecografías, ni radiografías, ni contrastes. Vuestro pediatra os explicará que todo es normal y que no debéis preocuparos.

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Sólo en el caso en que:

  • No sólo ocurre tras las tomas de leche sino además con lloros por estar dolorido y retorciéndose, arqueándose.
  • Si esa leche vomitada está junto con mocos excesivos, sangre o cualquier otra sustancia sospechosa.
  • Si no gana peso semana tras semana.
  • Si la frecuencia de vómitos es excesiva.

Cuando estos episodios de regurgitaciones superan la frecuencia e intensidad normal de un lactante, pueden llegar a lesionar la mucosa del esófago y los niños comenzarán a tener síntomas, es lo que llamamos enfermedad por reflujo gastroesofágico.

  1. Pediréis cita con vuestro pediatra si:
    • Si el bebé llora con el vómito, tiene gesto de dolor.
    • Si no gana peso adecuadamente o está perdiendo peso.
    • Si está muy irritable, llora la mayor parte del tiempo.
    • Si al mamar o al tomar los biberones, el niño se echa hacia atrás, se arquea, llora. Se engancha y enseguida se suelta.
    • Diarrea o estreñimiento importante.
  2. Acudiréis a urgencias si:
    • Si los vómitos se presentan de repente, muy abundantes y violentos, con mucha ansia por comer y empeoran de forma brusca en 2-3 días.
    • Si además de vomitar presenta lesiones en la piel, eccemas, ronchas en la cara o alrededor de los labios sobre todo inmediatamente después del biberón o del pecho.
    • Si está decaído, apático, febril, y con poca actividad.
    • Si los vómitos son biliosos (verdes).

En estos casos no pensaríamos en regurgitaciones fisiológicas del lactantes y habría que descartar patología como puedan ser infecciones, alergia a la proteína de leche de vaca, estenosis hipertrófica de píloro, invaginación intestinal y otras entidades que aunque poco frecuentes, en ocasiones se presentan.

¿Qué hacer en la práctica?

Si el bebé regurgita a menudo, pueden tomarse diversas medidas. En la gran mayoría de casos, las regurgitaciones en bebés son normales y no debes preocuparte. Principalmente se debe a que el aparato digestivo de tu bebé aún esta inmaduro y en proceso de desarrollo.

Paciencia, ya verás que poco a poco tu bebé irá aceptando cada vez mejor las tomas y dejará de regurgitar. Si no es así, cuando tu peque empiece a comer sólidos y poderse mantener derecho solito, dejará de tener reflujo y todo volverá a su cauce. Hasta entonces, echemos un vistazo a las medidas que podemos tomar.

Medidas a tomar

  • En cuanto a la alimentación: es importante consultar con tu pediatra. Él podrá valorar las necesidades de tú bebé y sugerirte evitar las tomas prolongadas y cambios posturales si tu bebé toma lactancia materna o en el caso de que tu bebé tome leche infantil, puede sugerirte cambiarla por otra que le vaya a funcionar mejor (leche especial "anti-regurgitación" o "confort digestivo").
  • Si tu bebé es un pequeño glotón: disminuye la cantidad de leche/biberón de cada toma y añade una toma adicional durante el día. De este modo tu bebé no quedará tan lleno y no tendrá problemas de reflujo por exceso.
  • En cuanto al bienestar del bebé: existen ciertas precauciones que le permitirán sentirse mejor.
    • ¡No es el momento de hacerle volar como un avión!
    • Por contra, un eructo después de cada comida le puede ir bien.
    • Puedes acostarle con la cabeza ligeramente levantada (poniéndole una toalla plegada bajo el colchón, por ejemplo).
    • No olvidemos tampoco que, si tiene el pañal muy apretado, puede comprimirle el abdomen.

Si hagas lo que hagas, tu bebé regurgita siempre y llora mucho, existen tratamientos que pueden reducir su disgusto. Su aspecto, su olor, cantidad, frecuencia… son muchas las variables en las que comenzamos a fijarnos preguntándonos por qué vomita leche nuestro bebé, si será normal, si es necesario cambiar la leche, o será la postura en la que hace las tomas, etc.

Así que la próxima vez que vomite tu hijo, si lo hace con una sonrisa de oreja a oreja, si el resto del tiempo está contento y feliz y si gana peso adecuadamente, ya sabes a qué se debe. Cómprale unos cuantos baberos porque serán su prenda más habitual en los próximos meses.

En Veritas sabemos que cuidar de la salud de los más pequeños de la casa es prioritario.

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