Posiciones para Amamantar: Guía Completa para una Lactancia Materna Exitosa
La lactancia materna es un momento único que refuerza el vínculo entre la madre y el bebé. Sin embargo, encontrar la postura correcta que sea cómoda para ambos puede ser un reto. La postura, la posición y el agarre correcto del pecho son claves para conseguir una lactancia placentera y eficaz.
Importancia de la Postura y Posición Correctas
Una buena posición no solo asegura que el bebé se alimente adecuadamente, sino que también ayuda a la madre a evitar tensiones musculares y molestias. Es importante colocarse bien para evitar tensiones en los hombros o en los brazos. La posición es correcta cuando el bebé tiene el cuerpo alineado de manera que: oreja, hombro y cadera forman una línea recta.
No hay posiciones mejores que otras, la “mejor” postura es la que permite al bebé conseguir una buena transferencia de leche y mamar con eficacia. La cabecita del bebé debe tener cierta movilidad, no debemos sujetar su cabeza de forma firme, ni empujarle desde ella hacia el pecho. En la posición clásica la cabecita debe quedar sobre el antebrazo relajado de la madre, debemos evitar que quede en la flexura del codo.
Consideraciones Iniciales
La decisión de amamantar es muy personal y todas las madres tienen derecho a dar el pecho a sus recién nacidos si así lo desean. Para entender qué posición será la adecuada para nuestro bebé, nos tenemos que sentar desnudas de cintura para arriba, bien reclinadas en una silla y observar la dirección que toman nuestros pezones. Habitualmente los pezones no se dirigen hacia adelante (si trazamos una línea imaginaria sobre ellos en dirección a la pared de enfrente) seguramente van a ir dirigidos un poco hacia abajo y hacia el lateral.
Si no se sigue la direccionalidad del pezón el bebé se va a agarrar y tirar de él. Si la madre realiza la postura de cuna, deberá tener presente que su mano debe situarse entre los omóplatos (la espalda) del bebé y no en el culito del bebé, de esta manera el bebé se desplazará hacia la madre con la barbilla elevada.
Lea también: Desarrollo Fetal: Semana 27 y Posición
Las posturas de amamantamiento son diversas y no a todo el mundo le funcionan los mismos trucos. Hay mujeres que prefieren dar el pecho tumbadas de lado, otras prefieren una posición sentada para amamantar y hay quien va cambiando de postura. La edad del bebé también influye, ya que cuando son muy pequeñitos es más sencillo adoptar una posición para amamantar sentada. Así tienes más control sobre la postura del bebé, la inclinación de cabeza o el agarre.
Posturas de Lactancia Más Utilizadas
Estas son algunas de las posturas más recomendadas:
1. Postura de Cuna Clásica
La postura de cuna es la más clásica y utilizada por las madres, especialmente cuando ya tienen experiencia en la lactancia. Consiste en sostener al bebé de lado, con su cabeza apoyada en el pliegue del brazo de la madre, mientras su cuerpo queda alineado con el de ella.
Para llevarla a cabo de manera cómoda, es importante sentarse en un sillón o silla con respaldo firme y utilizar un cojín de lactancia para sostener al bebé a la altura adecuada.
2. Postura de Cuna Cruzada
La postura de cuna cruzada es una variación de la anterior, pero con un nivel adicional de control sobre la cabeza del bebé. En este caso, la madre sostiene al bebé con el brazo opuesto al pecho que está utilizando, lo que permite guiar la cabeza del bebé hacia el pezón con mayor precisión.
Lea también: 30 Semanas de Embarazo: Posición del Bebé
Esto es especialmente útil para los recién nacidos o para aquellos momentos en los que el agarre no es óptimo. Sentarse en una silla con un buen respaldo y utilizar una almohada para lactancia ayuda a mantener la postura sin generar tensión en los hombros o la espalda.
3. Postura de Balón de Rugby
La postura balón de rugby, también conocida como posición de fútbol americano, es perfecta para madres que tienen mellizos, ya que permite amamantar a dos bebés al mismo tiempo. También es una opción recomendada para mujeres con pechos grandes o que han tenido cesárea, ya que evita la presión sobre el abdomen.
En esta postura, el bebé se coloca bajo el brazo de la madre, con sus piernas apuntando hacia atrás, mientras su cabeza queda cerca del pecho. Utilizar un cojín de lactancia o un soporte adicional es clave para mantener al bebé en la posición correcta.
4. Postura de Caballito
La postura de caballito es una opción poco conocida pero extremadamente práctica para bebés más grandes o con problemas de reflujo. Esta postura ayuda a mantener al bebé en una posición vertical, lo que puede aliviar problemas de gases o regurgitación. Para mayor comodidad, es recomendable sentarse en una silla firme y colocar una almohada detrás de la espalda.
En esta posición el bebé está sentado a horcajadas sobre una de las piernas de su madre.
Lea también: Lactancia: posiciones fisiológicas
5. Posición Acostada
Recomendada para las tomas nocturnas y para las madres que tienen movilidad reducida. En esta postura tanto la madre como el bebé se recuestan quedando cara a cara. Es muy cómoda, pero en el caso de los recién nacidos hay que prestar especial atención al agarre para evitar el riesgo de asfixia o una mala transferencia de la leche.
Otras Posiciones para Amamantar
- Posición Biológica: Semi-acostada o reclinada, con la espalda hacia atrás y con el bebé boca abajo sobre la madre. Su cabeza debe quedar situada entre las mamas, y todo su cuerpo debe estar en contacto.
- Posición Sentada: Sentada, con la espalda bien apoyada, mejor ligeramente reclinada hacia atrás. De esta forma es más fácil que todo el cuerpo del bebé esté apoyado en el cuerpo de la madre y pueda estar relajado. La cabeza del bebé apoya en el antebrazo y la mano sostiene su espalda, justo entre las escápulas.
- Posición Estirado en Paralelo: La postura de la madre y la posición del bebé son similares. Esta facilita el descanso de ambos, ya que permanecen acostados en la cama, uno frente al otro.
Posiciones para Amamantar Gemelos
Posición de Gemelos o Doble Rugby
En caso de parto gemelar, esta postura permite amamantar a dos bebés a la vez, uno en cada brazo. Requiere un poco de práctica, pero puede mejorar mucho la calidad de vida de la madre si tiene que hacer frente a una lactancia múltiple. Cada bebé se sostiene debajo de cada brazo, con los cuerpos de los bebés apuntando hacia los lados y sus pies hacia la espalda de la madre.
Consejos Adicionales para una Lactancia Materna Exitosa
Independientemente de la postura que elijas, hay ciertos aspectos que debes tener en cuenta para asegurar una lactancia cómoda y sin complicaciones. Es fundamental cuidar la postura de la madre, manteniendo la espalda recta y los pies apoyados en el suelo. Utilizar cojines de lactancia puede marcar una gran diferencia, ya que ayudan a elevar al bebé a la altura del pecho, reduciendo la presión en los brazos y los hombros. Si sientes dolor es casi seguro que se produce un mal agarre, amamantar no duele.
El Agarre Correcto al Pecho
Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona.
Asegúrate de que el bebé esté cómodo y que su boca y nariz estén despejadas y puede respirar bien. Los labios del bebé deben quedar evertidos cuando agarran el pecho es decir, tienes que ver sus labios por encima y por debajo de la areola. El nene no debe agarrar solamente el pezón. Créeme, eso duele y puede provocar grietas en tu pecho. Su boquita tiene que estar bien abierta y que la lengua esté por debajo del pezón. De esta manera, el bebé puede succionar el pezón y la areola.
Problemas Comunes y Remedios
La práctica y la paciencia que en ocasiones requiere la lactancia valen la pena. He aquí algunas inquietudes comunes que tienen las mamás que dan el pecho, y las soluciones para remediarlas.
Pezones Doloridos
Es común durante las primeras sesiones de lactancia posparto que sientas una ligera molestia al dar el pecho que se resuelve al minuto de comenzar a alimentar a tu bebé. Puede ser causada por una sujeción incorrecta (debido a una mala posición), una sujeción demasiado firme por parte de tu bebé a causa del uso de biberones y chupetes o cuando usas un extractor con un embudo que no se ajusta correctamente.
- Practica el posicionamiento piel con piel entre una sesión de lactancia y otra.
- Experimenta con diferentes posiciones para amamantar, como las posiciones “transversal” y de “rugby”.
- Extrae unas cuantas gotas de leche materna y frótalas sobre tus areolas y pezones después de amamantar para ayudar a proteger y aliviar los pezones sensibles.
Acumulación de Leche en el Pecho
Las sesiones de lactancia poco frecuentes o retrasadas, la sobreproducción de leche, la extracción inadecuada o ineficiente de leche, las alimentaciones complementarias, el destete apresurado o repentino, o el edema de pecho, pueden provocar endurecimiento e hinchazón de los pechos, lo cual por lo general ocurre en ambos durante los días posteriores al parto.
- Alivia la presión en tus senos lo antes posible ya sea amamantando, mediante la extracción manual de leche o usando un extractor.
- Amamanta o usa el extractor cada dos horas para ayudar a producir un buen suministro de leche al mismo tiempo que alivias la acumulación.
- Toma una ducha tibia o coloca una compresa húmeda y tibia sobre tus senos.
Conductos de Leche Tapados
Las protuberancias sensibles al tacto en cualquier parte de tu seno o en el área de las axilas pueden ser síntomas de un conducto de leche tapado. Hay varias cosas que pueden hacer que se tape un conducto de leche, entre ellas amamantar (vaciar) de forma inadecuada, tejido cicatrizante en el seno, sostenes con varillas, sostenes apretados, blusas apretadas sin mangas, amamantar en la misma posición todas las veces o un poro tapado.
- Aplica calor seco o húmedo en el área mediante una ducha caliente o aplicando una compresa húmeda tibia.
- Amamanta o extrae un poco de leche manualmente mientras el seno aún está tibio.
- Ofrece primero el seno dolorido, y alienta a tu bebé a que se alimente más tiempo de ese lado.
Disminución de Leche
Existen varias razones por las cuales el suministro de leche puede disminuir que no tienen nada que ver con la capacidad de tu cuerpo de producir suficiente leche materna. Algunas causas comunes las siguientes:
- Lactancia mixta, alternando leche materna con una fórmula infantil.
- Regreso al trabajo
- Medicamentos cuyo efecto secundario es una disminución en la producción de leche.
- Agrega a tu rutina diaria una sesión adicional de lactancia o extracción de leche.
- Practica el contacto piel con piel entre una sesión de lactancia y otra.
- Intenta darte un masaje en el pecho antes de amamantar y mientras lo haces.
Tabla Resumen de Posiciones para Amamantar Sentada
| Posición | Descripción | Ventajas | Recomendaciones |
|---|---|---|---|
| Cuna | Bebé de lado, cabeza en el pliegue del brazo. | Clásica, cómoda para madres con experiencia. | Usar cojín de lactancia para altura adecuada. |
| Cuna Cruzada | Similar a cuna, pero con control de la cabeza. | Ideal para recién nacidos con agarre difícil. | Silla con respaldo y almohada de lactancia. |
| Balón de Rugby | Bebé bajo el brazo, piernas hacia atrás. | Para mellizos, pechos grandes o cesárea. | Cojín de lactancia esencial. |
| Caballito | Bebé sentado a horcajadas en el muslo. | Para bebés grandes o con reflujo. | Silla firme y almohada en la espalda. |
tags: #posiciones #para #amamantar #futbol #americano