Posturas para la Lactancia Materna: Beneficios para el Bebé y la Madre
La lactancia materna ofrece múltiples beneficios tanto para las madres como para los bebés, siendo el método de alimentación más popular entre las madres. Además del vínculo que se establece entre ambos, la leche materna proporciona nutrientes e inmuniza frente a numerosas enfermedades a los lactantes y reduce significativamente sus visitas a las urgencias hospitalarias.
Por otro lado, la postura que adoptemos a la hora de amamantar es importante, ha de buscarse la comodidad para favorecer el flujo de la leche.
Beneficios de la Lactancia Materna
“Hay evidencias científicas que demuestran que, como alimento único del bebé hasta los 6 meses, reduce el riesgo de padecer atopia, eccemas o alergias alimentarias y respiratorias. Este efecto protector se extiende en el tiempo, se puede alargar entre los 10 años y la adolescencia.
La experta asegura que “el calostro y la leche materna contienen una cantidad de moléculas que pueden influir en la respuesta inmune del tejido linfoide intestinal del neonato”. De hecho, también ayuda a la maduración de la flora intestinal o microbiota del bebé, lo cual estimula el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico.
Para las madres, supone una importante protección contra algunos tipos de cáncer (mama, útero) y enfermedades cardiovasculares.
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Para conseguir una adecuada subida de leche que permita mantener la lactancia desde el principio hay que iniciarla de forma precoz, nada más dar a luz. Las tomas deben ser frecuentes y sin límite de tiempo, adelantándose al llanto del bebé, de forma que este no se ponga nervioso y trague aire.
Posturas Recomendadas para Amamantar
El Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana (ICOFCV) dedica su primer videoconsejo del año 2023 a explicar a las madres cuáles son las pautas a seguir para estar cómodas y evitar posibles lesiones durante el amamantamiento. “Dar de mamar no tiene por qué ser doloroso, aunque no siempre es fácil: las sesiones son largas y es muy importante tener la postura ergonómica adecuada para evitar posibles dolores musculares o, incluso, lesiones. Una de las zonas de mayor riesgo es la espalda”.
Existen diferentes posiciones en las que la madre puede dar el pecho a su bebé, pero lo fundamental es que esté cómoda. Además, la postura escogida debe asegurar un correcto agarre por parte del pequeño.
Lo primero de todo es que la madre se sienta cómoda en la posición para amamantar al bebé. Además, el cuerpecito del bebé debe estar en todo momento en contacto con el de su madre durante el momento de lactancia.
1. Postura de Crianza Biológica
Es la que de forma instintiva realizan casi todas las mamás primerizas, de ahí que se conozca como la ‘lactancia biológica’. Suele ser útil si detectas que a tu bebé no le agrada demasiado que le toquen la cabeza mientras mama.
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Para mayor comodidad, reclínate ligeramente en lugar de tumbarte y utiliza una almohada o cojín para apoyarse y poder ver al bebé. Además, si nada más dar a luz pones a tu hijo sobre tu pecho o abdomen, es posible que busque instintivamente y gatee hasta el pecho intentando agarrarse, pues esta posición se lo facilita.
Esta posición para dar el pecho al bebé consiste en que la madre se encuentre tumbada hacia arriba, pero con un ángulo de 45 grados aproximadamente y el bebé al revés. En todo momento hay contacto piel con piel entre la madre y su bebé.
El bebé intentará llegar al pecho para agarrarse a él, aunque la madre le puede ayudar. Gracias a esta postura, el bebé desarrollará sus reflejos para gatear y buscar lo que quiere.
La posición de crianza biológica para dar el pecho está especialmente indicada cuando el bebé no puede agarrase de manera correcta al pecho o durante los primeros días tras el nacimiento.
2. Postura de Cuna
Se trata de una de las más populares, pero cuidado porque no es de las que mayor sujeción proporciona a tu pequeño. Si quieres que sea más cómodo para ambos, utiliza tanto un cojín para ponértelo detrás como una almohada de lactancia de las que se colocan sobre el regazo. Así tu hijo tendrá más apoyo y evitará tensión en los hombros o la espalda.
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Se trata de la postura más clásica para la lactancia. La mamá se sienta en posición vertical y coge al bebé en brazo. La cabeza del bebé debe estar apoyada en uno de los antebrazos de la madre. Además, es importante que la nariz del pequeño esté cerca del pezón para que con su boquita pueda succionar más fácilmente la leche.
Un consejo para llevar a cabo la posición de cuna para dar el pecho al bebé es colocar un cojín en la espalda para que la mamá tenga un punto de apoyo adicional.
3. Postura de Cuna Cruzada
Similar a la anterior, solo que el bebé descansa sobre el antebrazo contrario por lo que tendrás más control sobre su colocación y podrás usar la mano que te queda libre para dar forma al pecho. Es una buena postura para amamantar a los recién nacidos o para bebés con dificultades de agarre.
Como alternativa a esta posición, también es posible dar el pecho al bebé con la postura de cuna cruzada. Esta posición consiste en coger al bebé con el brazo contrario al pecho que se le va a dar.
La ventaja de la postura de cuna cruzada para dar el pecho es que permite un mejor control del bebé, así como ayuda para que se pueda agarrar al pezón. Por esta razón, esta postura es la más recomendable para los bebés recién nacidos y para aquellos que no son capaces de agarrarse por sí mismos.
Ten en cuenta que durante los primeros días no debes sujetar al bebé por la cabeza porque su mentón podría inclinase contra el pecho y provocar un agarre superficial -el pezón alcanza la base de la lengua en vez del paladar-, provocando pezones doloridos.
4. Postura Sentada con Apoyo
Siéntate y apoya al bebé sobre el antebrazo. Tu cuerpo quedará ligeramente curvado sobre el costado con los pies en dirección al respaldo. Esta postura ofrece más seguridad y control, él estará acurrucado a lo largo de tu cuerpo y tú tendrás una visión perfecta de su rostro.
5. Postura Recostada de Lado
Es ideal para las tomas nocturnas. Acuéstate junto a él, tripa contra tripa. También está recomendada para madres que han tenido una cesárea o tienen puntos de sutura, así como facilita la lactancia a bebés con frenillo corto o anquiloglosia.
La principal indicación para utilizar esta postura durante la lactancia es haber sufrido un parto por cesárea. Esto es debido a que, al estar la madre tumbada de lado, el bebé no ejerce presión sobre la zona abdominal.
Para ello, la madre se tumba con el bebé colocando su antebrazo sobre la espalda del bebé y la nariz del pequeño justo enfrente del pezón. La mamá puede utilizar la otra mano para sujetar su pecho y que el bebé pueda agarrarse al mismo correctamente.
6. Postura Vertical o de Koala
Suele ser la posición más cómoda para bebés que sufren reflujo o infecciones de oído al estar en posición vertical y también suele ser beneficiosa para bebés con anquiloglosia o con un tono muscular bajo.
De acuerdo a lo que nos contaban hace unos años los expertos de Medela, esta postura es ideal para los bebés que sufren reflujo, otitis o con poco tono muscular. Aunque, de acuerdo a la AEP, también sirve para mamás que sufren grietas en los pezones, para bebés con labio leporino o con la mandíbula pequeña.
También es conocida como postura de pie y para llevarla a cabo el bebé deberá estar sentado a horcajadas sobre el muslo o la cadera de su mamá, manteniendo la cabeza y la columna en posición vertical hacia el pecho.
Eso sí, advierten que de practicarla con el recién nacido, hay que proporcionar toda la sujeción necesaria.
7. Postura a Cuatro Patas
No es la más cómoda, pero sí la mejor opción para casos de mastitis. Tu pequeño debe estar tumbado en el suelo o en la cama sobre su espalda, mientras que tú deberás colocarte en cuclillas sobre él dejando suspendido el pezón sobre su boca.
8. Postura con Portabebés
Es muy práctica para dar el pecho si estás fuera de casa, pero funciona mejor si el bebé es un lactante experimentado y puede sujetar la cabeza por sí mismo. Por ello, siempre debes observar el rostro de tu bebé para comprobar que su barbilla no queda presionada contra tu pecho.
9. Postura de Mano de Bailarina
Ofrecerá gran sujeción al bebé y permite que puedas controlar tu postura y tener una visión perfecta del agarre. Deberás sujetar tu pecho con la mano por debajo, con el pulgar en un lado y el resto de los dedos en el otro. A continuación, desliza la mano hacia delante de forma que el pulgar y el índice adopten una forma de ‘U’ justo en la parte delantera del pecho. Los otros tres dedos deben seguir sujetando el pecho por debajo.
10. Postura de Rugby
La posición de Rugby durante la lactancia materna, también conocida como posición invertida, consiste en colocar al bebé por debajo de la axila con sus piernas orientadas hacia parte de atrás de la madre.
La madre pone su mano sobre la cabeza del pequeño para poder dirigirlo al pecho y, además, sujeta su cuerpo con el antebrazo. Esta posición es bastante útil en los casos de gemelos, bebés prematuros de pequeño tamaño o incluso si la madre presenta todavía la herida de la cesárea.
“Esta posición es buena para madres que se han sometido a una cesárea, para madres de mamas grandes o bebés pequeños, para madres de gemelos o para mamás con fuerte bajada de la leche”, explican desde Sant Joan de Déu.
En esta posición las piernas y los pies del bebé están debajo de tu brazo, mirando hacia tu espalda. Sus brazos y su cara están hacia arriba, mirando hacia el pecho. Con la palma de tu mano sujétale el cuello y sírvete de un cojín para elevarlo hacia la mama.
11. Postura de Dancer
Esta postura para dar el pecho también recibe el nombre de posición de caballito. En este caso, la madre se sienta y pone al bebé sentado también sobre sus piernas con la cabeza orientada hacia ella.
La postura de Dancer o caballito está recomendada cuando la madre presenta grietas en los pezones y cuando los bebés tienen reflujo. Además, esta posición para alimentar al bebé también estaría indicada en caso de que el bebé presente hipotonía o problemas en el paladar como una fisura o labio leporino.
Consejos Generales para una Lactancia Exitosa
Cuando una madre encuentra una posición cómoda para amamantar, es más probable que su bebé tenga un agarre profundo al pecho y se alimente eficientemente.
Saber cómo se produce la leche y como se proporciona al bebé, además de conocer la postura más apropiada, ayudará a evitar la mayor parte de los problemas de lactancia. Colocar al bebé correctamente evitará muchos problemas, como grietas en el pezón, mastitis, baja producción de leche, gases en el bebé o dolor de espalda en la madre.
Por ello, para realizar un correcto amamantamiento se deben seguir las siguientes pautas:
- Lavarse siempre las manos.
- Colocar al bebé tripa con tripa, para que no tenga que girar la cabeza para llegar al pezón. Su cuello no ha de estar torcido.
- Colocar la boca del pequeño a la altura del pezón.
- El bebé debe coger el pecho por completo incluso por la parte de la aureola. Sino coge bien el pecho, no podrá vaciarlo por completo y se pueden tener problemas como grietas o mastitis.
- Cuando termine con un pecho, se ofrecerá el otro. En ocasiones, el bebé querrá cogerse del otro pecho, pero otras veces se quedará satisfecho con el primero.
Un buen cuidado personal es otro elemento clave para tener éxito durante el periodo de lactancia. La alimentación de la madre ha de ser nutritiva y debe intentar descansar adecuadamente.
Lansinoh y el Apoyo a la Lactancia Materna
Proporcionar soluciones a los problemas de lactancia materna de las madres es la esencia de todo lo que hacemos en Lansinoh. Nuestro primer y más famoso producto, la Lanolina HPA®, fue desarrollada por nuestra fundadora, Resheda Hagen, en su cocina, después de que descubriera las propiedades calmantes de la lanolina natural en sus propios pezones doloridos cuando amamantaba por primera vez.
Treinta y cinco años después, estamos encantados de presentar la ingeniosa solución de la lactancia materna de otra madre. Tiffany Meinhart, una madre de tres hijos, que ideó el diseño de nuestra almohada de lactancia materna cuando tenía dificultades para alimentar cómodamente a su hijo menor después de una lesión en la espalda.
A diferencia de la almohada de lactancia tradicional en forma de U o de V, la Almohada de Lactancia de Lansinoh se desliza sobre el brazo en lugar de alrededor de la cintura, lo que permite que la madre levante al bebé cómodamente hacia el pecho en lugar de inclinarse hacia adelante. El diseño innovador promueve una buena postura, reduce la tensión en la espalda y alivia las muñecas y los hombros doloridos. También es perfecta para mujeres que se están recuperando de una cesárea, ya que mantiene la presión - y las patadas del bebé - lejos de la barriga de la madre durante la toma.
El Contacto Piel a Piel y la Lactancia Después de una Cesárea
La Organización Mundial de la Salud aboga por el contacto piel a piel entre un recién nacido sano y su madre a partir del nacimiento. El contacto de piel a piel después de una cesárea puede ser muy beneficioso para establecer la lactancia materna exclusiva; de hecho, las investigaciones muestran un impacto positivo en las tasas de lactancia materna exclusiva. En 2014, Brady y cols. encontraron que las madres expuestas al contacto piel con piel inmediato durante la cirugía de cesárea aumentaron las tasas de lactancia del 30% al 63%.
Las madres que experimentan partos por cesárea, partos medicados o dolor posparto pueden tener dificultad para sentarse después del nacimiento. En estas circunstancias, la lactancia materna puede ser iniciada con éxito por las madres que adoptan una posición de lactancia materna más “relajada”, a veces llamada “biological nurturing” o crianza biológica.
Una alta proporción de las madres que se someten a cesáreas o a partos con medicamentos, pueden iniciar y continuar con éxito la lactancia materna mediante la crianza biológica. Puede ser usada en múltiples posiciones.
Inversión en un Sillón de Lactancia
Un sillón de lactancia está diseñado específicamente para proporcionar comodidad durante la lactancia, con respaldos y asientos acolchados. Al usar un sillón de lactancia, puedes encontrar la posición más cómoda para ti y para tu bebé. Escoge un sillón mecedora, con una base ancha y estable y unos balancines robustos y de calidad. También te recomiendo que el sillón tenga un tacto suave y aterciopelado agradable para ti y tu bebé. Busca un sillón adecuado a tu altura. Piensa que para estar realmente cómoda debes poder apoyar los pies en el suelo con facilidad.
El balanceo no solo es agradable durante la lactancia. Los bebés y los niños pequeños se relajan y duermen con estos movimientos suaves que estimulan el movimiento vestibular. El sistema vestibular es importante porque nos permite mantener el equilibrio y la orientación en el espacio, y nos ayuda a mantener una postura y un movimiento adecuados. Su estimulación temprana es importante para el neurodesarrollo de tu bebé.
Dolor Lumbar y Lactancia
Una alta proporción de mujeres con dolor de lumbares durante el embarazo, todavía lo tienen más de un año después de dar a luz, y el 20% experimenta síntomas tres años después . Dar a luz supone un estrés adicional para el cuerpo de la mujer, ya que más de una cuarta parte de las mujeres experimentan disfunción de la articulación sacroilíaca, lo que puede ser una fuente de dolor lumbar.
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