Secreción de leche durante el embarazo: Causas y qué esperar

27.10.2025

Es normal secretar leche durante el embarazo. Los cambios hormonales del embarazo preparan los pechos para la lactancia y es habitual la secreción de calostro los nueve meses previos.

¿Qué es el calostro?

Puede que exista secreción de líquido denso y amarillo (calostro) en los pezones, habitualmente a partir del segundo trimestre. A principios del embarazo, el calostro suele ser espeso y amarillo. Al acercarse el momento del parto, se torna más pálido y casi incoloro. El calostro puede salir por sí solo, al masajear el seno o durante la excitación sexual.

Si existe secreción de calostro, se recomienda el uso de almohadillas desechables o lavables. También es importante dejar secar los pezones al aire un par de veces al día y después de bañarse.

Cambios fisiológicos en las mamas durante el embarazo

La secreción de leche durante el embarazo se explica por todos los cambios fisiológicos que se producen en las mamas durante la gestación.

Acción de las hormonas

Si hay embarazo, estrógenos, progesterona, prolactina y lactógeno placentario preparan el cuerpo para amamantar. Los pechos crecen, areola y pezón se hacen más oscuros (para que el bebé los vea mejor), las glándulas de Montgomery (bultitos en areola) se desarrollan (fabrican grasita para lubricar el pezón) y la glándula crece mucho desarrollando más lobulillos. El cuerpo acumula grasa de reserva para fabricar la leche. El cerebro aumenta su sensibilidad a las hormonas de la lactancia (oxitocina y prolactina).

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Durante el embarazo se produce prolactina y oxitocina pero la placenta frenan su acción sobre las mamas. Después del parto y del alumbramiento (cuando se expulsa la placenta), la oxitocina y la prolactina pueden actuar libremente y comienza la fabricación de leche. El contacto piel con piel y la succión del bebé hacen el resto.

La oxitocina: La proximidad de las personas a las que queremos y su contacto provoca la producción de oxitocina en el cerebro de hombres y mujeres y nos ayuda a establecer relaciones (vínculos). Por eso se la llama la hormona del amor. Los niveles más altos de oxitocina se producen en la mujer durante el parto para ayudar al bebé a nacer contrayendo el útero. Después del parto, cada vez que la madre toca, huele, ve o piensa en su bebé pero sobre todo cuando este mama, produce oxitocina. Alrededor de 30 segundos después de que el bebé empiece a mamar, la oxitocina aumenta rápidamente y la leche empieza a fluir por los conductos. La madre nota como hormigueo y tensión: es la “subida” o “bajada” de la leche. A la vez, la oxitocina actúa sobre el útero que se contrae (los entuertos). Además. la oxitocina mueve la grasa de los depósitos ayudando con la producción de leche (junto con otras hormonas como la insulina, la tiroxina o la hormona de crecimiento). En el cerebro, la oxitocina favorece el vínculo madre-hijo y estimula el comportamiento maternal (ganas de cuidar al bebé, necesidad de su contacto, alerta y defensa ante cualquier posible riesgo).

La prolactina: También se produce en el cerebro cuando el bebé mama. Su misión es estimular los lactocitos para que produzcan leche. Cuanto más se vacía el pecho más prolactina se produce. La producción de prolactina es mayor entre media y una hora después de la toma y especialmente en las tomas nocturnas. Además la prolactina produce sobre el cerebro materno un efecto calmante y relajante y favorece un sueño más reparador.

FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia). Es una proteína de la leche que ayuda al pecho a regular la cantidad de leche que debe producir. Si queda leche en el pecho, queda también más FIL que señala al pecho que haga menos leche. Por el contrario, si el pecho se vacía con frecuencia, queda poco FIL señalando al pecho la necesidad de fabricar mayor cantidad de leche. Por eso, cuando un bebé mama muchas veces o la madre se vacía el pecho con sacaleches, se produce más leche. Sin embargo, si el bebé no vacía los pechos con frecuencia, baja la cantidad de leche. La cantidad se ajusta pero el efecto no es inmediato. Puede parecer que si el bebé toma menos veces el pecho está más lleno en cada toma y el bebé toma más. Pero es un efecto engañoso y en pocos días el pecho produce menos leche. Cuando un bebé mama más de un pecho que de otro, ese pecho acaba teniendo mucha más leche que el otro.

Galactorrea: Secreción de leche fuera del embarazo y lactancia

La galactorrea es la secreción de leche por uno o ambos pezones fuera del periodo de embarazo y lactancia. La pueden padecer tanto hombres como mujeres y recién nacidos. Cabe señalar que la secreción es blanca y no se considera galactorrea al líquido amarillento o sanguinolento.

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¿Qué puede producir la secreción de las mamas?

Las causas de la galactorrea son básicamente tres: problemas endocrinos, efecto secundario de determinadas sustancias químicas y estimulación mecánica. También hay casos más infrecuentes en que se asocia a enfermedades sistémicas o infecciosas o problemas renales o hepáticos. Y en un porcentaje importante no existe causa aparente.

Problemas endocrinos

Se produce por una disfunción de una glándula que segrega una hormona en exceso o defecto. En la base del cerebro existe una glándula llamada hipófisis que actúa a modo de mando central dando órdenes a otras glándulas periféricas como puede ser el tiroides, los ovarios o la glándula mamaria. En la hipófisis es donde se segrega esa hormona llamada prolactina.

Si existe un tumor secretor de prolactina, llamado prolactinoma, nos encontraremos con niveles elevados en sangre de esta hormona y uno de los síntomas que ocasionará es la secreción de leche y, en el caso de la mujer, la supresión de la menstruación. Estos prolactinomas son tumores benignos, a menudo de pequeño tamaño que se tratan con un fármaco que inhibe la producción de la prolactina. Únicamente si son de gran tamaño pueden ocasionar alteraciones en la visión por su proximidad con el nervio óptico o dolores de cabeza. En estos casos puede ser necesaria la cirugía de forma relativamente sencilla pues la glándula es abordable a través de una incisión por debajo del labio superior accediendo desde el maxilar por la base de la nariz.

Otras veces se puede elevar la prolactina a consecuencia de una alteración tiroidea cuando se produce una especie de “cruce” y una hormona estimulante del tiroides que funcione en exceso acaba estimulando la hormona tiroidea y la prolactina a la vez.

Hay recién nacidos que pueden presentar galactorrea los primeros días de vida como efecto de los niveles elevados de prolactina de la madre que recibió antes de nacer por el cordón umbilical.

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Fármacos o sustancias

Existen distintos fármacos y sustancias capaces de aumentar los niveles de prolactina.

  • Distintos grupos de fármacos como algunos antidepresivos o ansiolíticos, antieméticos, antihipertensivos, antipsicóticos y algunos tratamientos hormonales.
  • Algunos suplementos dietéticos a base de hierbas que contengan ortiga, cardo, hinojo, trébol rojo, anís o semilla de fenogreco.
  • Las drogas como anfetaminas, cannabis, opiáceos…

Estimulación mecánica

En el establecimiento de la lactancia hay un gran componente hormonal por la secreción de prolactina, pero hay una parte importante secundaria a la estimulación repetida del pezón.

Ejemplo: es posible que una mujer que no ha dado a luz establezca lactancia materna. Es el caso a veces de las madres adoptivas, también se han visto casos frecuentes en tribus sin acceso a las leches de fórmula en que las abuelas consiguen amamantar a recién nacidos cuando la madre ha fallecido en el parto. De la misma manera, si durante las relaciones sexuales o por determinadas conductas de la mujer se estimula en exceso el pezón puede provocarse una galactorrea secundaria.

¿Cómo puedo evitarlo?

El tratamiento dependerá de la causa. Si es un efecto secundario de algún tratamiento o sustancia, se recomienda suprimirla siempre que sea posible, al igual que si se trata de una sobreestimulación mecánica del pezón. También se debe descartar mediante determinaciones de niveles de prolactina o pruebas de imagen tipo TAC o Resonancia Magnética la presencia de un prolactinoma en la hipófisis. Si la causa es otro problema endocrino como un hipotiroidismo, el tratamiento será normalizar la función tiroidea.

Hipergalactia: Producción excesiva de leche materna

Durante la lactancia materna, pueden ocurrir algunos trastornos que puedan impedir un proceso de amamantamiento adecuado. La hipergalactia supone el suministro excesivo de leche materna. Es, por tanto, un desajuste que se produce entre la cantidad de leche que demanda el bebé con la que produce la madre. Generalmente, la preocupación habitual de las mujeres embarazadas o de las que han sido recientemente madres, es si tendrán leche suficiente para poder amamantar al bebé (hipogalactia). Pero en ocasiones, también se puede dar el fenómeno contrario, produciéndose un exceso en la producción de leche materna.

Es conveniente conocer en primer lugar el proceso que regula la producción de leche materna para pasar, a continuación, a ahondar en la hiperlactancia. La producción de prolactina, que es segregada por la hipófisis (una zona del cerebro), se estimula cuando el bebé succiona, de forma que a mayor succión, se produce más leche materna.

Las causas que pueden provocar hipergalactia son diversas y pueden darse de forma conjunta. A veces se desconoce la razón, simplemente algunas mujeres son más sensibles y responden a las demandas del bebé produciendo más cantidad de leche. También la madre puede provocarla cuando se extrae la leche en las etapas iniciales de lactancia. De forma, si se produce una excesiva extracción, las hormonas prolactina y FIL pueden actuar y provocar una mayor producción. Otra causa podría deberse al uso excesivo de galactogogos (medicamentos u otras sustancias que se cree ayudan a iniciar, mantener o aumentar la producción de leche materna).

Durante las primeras semanas siguientes al parto, al no conocer las necesidades del recién nacido, el cuerpo de la mujer tiende a una sobreproducción de leche. Posteriormente a estas semanas, el funcionamiento del pecho cambia, de forma que ya no se nota lleno y la leche puede tardar un poco de tiempo en salir desde que el bebé empieza a succionar. Sin embargo, hay otras mujeres que ese exceso de producción lo tienen a lo largo de todo el proceso de lactancia.

Entre los síntomas que experimentan las mujeres con hiperlactancia se encuentra el notar el pecho siempre lleno, ingurgitado, aunque el bebé haya acabado de amamantarse. También les gotea el pecho con frecuencia y suelen despertarse por la noche con dolor en las mamas, notando que están excesivamente llenas a pesar de que al bebé aún no le toca la toma. También las madres pueden sufrir obstrucción de los conductos o incluso mastitis.

En el caso de que la mujer crea que puede tener una producción anormal de leche, se recomienda acudir a la matrona para tratar de asegurar que es así. Una de las técnicas que utilizan los especialistas en lactancia es el “reseteo del pecho”. Éste consiste en tratar de cambiar la producción de la leche del cuerpo de una forma natural, alterando la información que recibe el pecho. En primer lugar, se ha de vaciar el pecho todo lo que sea posible ayudándose de un extractor. Es recomendable que la extracción se realice a la vez, aunque si no se puede, se extrae la leche de una mama y después de la otra. Cuando se ha extraído la leche, se coloca al bebé en el pecho y se deja que succione todo lo que necesite. Suele tardar poco y se queda dormido rápidamente porque extrae la parte más grasa y se queda satisfecho con más facilidad.

A partir de ahí, hay que regular la lactancia, conociéndose este proceso como lactancia en bloque o por horarios, para regular la producción de leche. Durante un tramo horario (se puede empezar con bloques de 2 o 3 horas), se debe colocar al bebé en uno de los dos pechos cada vez que el bebé lo demande. Cuando termine ese bloque horario, en el siguiente período, se pone al bebé en el otro pecho en caso de que siga demandando leche.

Una vez que se ha realizado la técnica durante unos días, se puede notar la mejoría y volver a la lactancia a demanda sin control de horarias, es decir, cada vez que el bebé lo requiera y dando los dos pechos en cada toma si fuera necesario.

Disminución de la producción de leche materna

La lactancia materna es una experiencia única e inolvidable para cada madre, pero tener que enfrentarse a problemas con la leche materna puede ser una fuente de preocupación y estrés para cualquier mujer. Comprender las causas de una disminución en la producción de leche materna es importante.

Causas de la baja o ausencia de producción de leche materna:

  • Problemas de salud como infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo pueden influir en la baja producción de leche.
  • Dificultades en el agarre del bebé, uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches pueden reducir la estimulación necesaria para conseguir una producción adecuada de leche materna.
  • No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas.
  • Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática. Sólo en casos especiales, y prescritas por un profesional experto en lactancia, pueden resultar útiles. Para el bebé puede ser más fácil encontrar el pezón recubierto por la pezonera, pero le será más difícil extraer la leche, sobre todo la del final de la toma, que contiene más grasa.
  • Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida.
  • En cuanto al consumo de fármacos, la mayoría de los fármacos habituales son compatibles con la lactancia y en pocas ocasiones es necesario suspenderlos; pero si estás tomando alguna medicación, es recomendable que lo comentes con tu ginecólogo o pediatra.
  • Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
  • El estrés, también puede influir.

Medidas para aumentar la producción de leche:

  • Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
  • Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
  • Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.

En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante.

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