Diabetes Gestacional: Diagnóstico y Tratamiento
La diabetes mellitus es una enfermedad endocrinometabólica que coincide con frecuencia con el embarazo. Se caracteriza por una insuficiencia insulínica absoluta o relativa, que conlleva una alteración en la movilización y aprovechamiento de la glucosa por parte de las células.
En el embarazo, clasificaremos la diabetes en pregestacional, identificada antes del inicio de la gestación, y gestacional, aquélla diagnosticada en el curso del embarazo, que frecuentemente desaparece tras el parto.
¿Qué es la Diabetes Gestacional?
La diabetes gestacional (DG) se define como aquella intolerancia a los hidratos de carbono que se presenta por primera vez durante la gestación. Generalmente, se relaciona con los cambios que ocurren en la mujer durante el segundo trimestre del embarazo e implican:
- Un aumento de la resistencia periférica a la insulina, mediada por el aumento de hormonas diabetógenas (prolactina, lactógeno placentario, progesterona y cortisol).
- Un aumento de las necesidades de insulina por el incremento progresivo del peso corporal.
- Una insulinoresistencia que favorece la caída de la tolerancia a la glucosa.
Si este incremento de necesidades, sumado a la insulinoresistencia, no es compensado adecuadamente, aparece la DG.
Incidencia de la Diabetes Gestacional
La incidencia poblacional de diabetes gestacional varía aproximadamente entre un 2 y un 14%, según etnias, criterios diagnósticos y áreas poblacionales estudiadas.
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Constituye el 88-90% de los casos de diabetes en el embarazo. En España, cerca del 10% de los embarazos desarrollarán una DG.
Diagnóstico de la Diabetes Gestacional
En nuestro centro se realiza una prueba de cribado a todas las gestantes, con una sobrecarga oral con 50 g de glucosa en las semanas 24 o 28, o en los 3 trimestres si existen factores de riesgo.
Si la glucemia a la hora es ≥ 140 mg/dl, se realiza una sobrecarga oral con 100 g.
El diagnóstico de diabetes gestacional viene dado por el hallazgo de 2 valores patológicos en la sobrecarga de 100 g, o si la determinación de 2 glucemias basales en 2 ocasiones supera los 126 mg/dl, o una determinación casual con glucemia > 200 mg/dl. Se toman como referencia los valores del segundo Workshop del National Diabetes Data Group (ayunas: 105 mg/dl; 1 h: 190 mg/dl; 2 h: 165 mg/dl; 3 h: 145 mg/dl).
En España se someten inicialmente a un test de O´Sullivan entre la semana 24 y 28 de embarazo (que no requiere de ayuno y se realiza con 50 gr de hidrato de carbono). De aquí pueden darse dos posibilidades:
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- Aparece una glucemia ≥200 mg/dl: Diagnostico de Diabetes Gestacional.
- Aparece una glucemia ≥140 mg/dl a la hora de la prueba: Se programa una SOG.
No suele haber síntomas en la diabetes gestacional. Es decir, suele aparecer por sorpresa.
Tratamiento de la Diabetes Gestacional
Las gestantes con diabetes gestacional fueron controladas en la unidad de Diabetes Gestacional (Servicio de Endocrinología y Nutrición y la Consulta de Alto Riesgo Obstétrico) del Complexo Hospitalario de Ourense.
Si hemos caído en un diagnóstico de DG, hay que poner de nuestra parte y entender que vamos a tener que añadir unos mínimos extra a nuestro día a día:
- Glucemia capilar: Tendremos que realizarnos como mínimo 3-4 controles diarios (ayunas y antes de las comidas principales) para ver que todo está sobre ruedas.
- Te van a seguir más de cerca: Probablemente tengas una ecografía extra a las 28-30 semanas para valorar el tamaño del peque. Igualmente se iniciará un control de bienestar fetal a las 36-38 semanas para tenerte controlada de cerca.
- El ejercicio físico es un «must have»: Si quieres que todo salga bien lo tienes que integrar si o si. Como mínimo, una hora de caminata diaria y/o paseos después de las comidas principales.
- La dieta en la diabetes gestacional es fundamental. Es más, el 80% de las gestantes son capaces de controlar la DG solo con dieta + ejercicio.
Priorizaremos el HC de absorción lenta y bajo índice glucémico (40-50%), la proteína (20%) y las grasas principalmente monoinsaturadas (30-40%). Todo esto lo dividiremos en 3 comidas principales y de 2 a 4 “intermedias” que nos permitan evitar las hipoglucemias.
En ocasiones ocurre que incluso haciendo las cosas bien, nuestro cuerpo pide un plus de ayuda. No hay que asustarse, es algo que también entra en los planes con bastante frecuencia. Y no te hablo de otra cosa que de la insulina.
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Es importante que sepas que los llamados antidiabéticos orales o ADOs (ya sabes, la mítica pastilla de la diabetes que tomaba tu abuelo), no están indicados en la DG. El único tratamiento válido en la diabetes gestacional es la insulina. Solo si hay un rechazo frontal o la persona es incapaz de gestionarse, se podría plantear el uso de Metformina (un tipo de ADO).
Riesgos y Complicaciones
La aparición de diabetes gestacional supone un riesgo aumentado para la mujer de desarrollar diabetes del adulto a lo largo de su vida (en torno a un 20-30%).
Del mismo modo, el desequilibrio endocrinológico en la diabetes gestacional supone un riesgo para el feto, tanto en su desarrollo intrauterino (muerte fetal intraútero, retraso de crecimiento intrauterino, macrosomía fetal, etc.) como en posibles complicaciones a largo plazo.
Sin embargo, la alteración más característica en los fetos de madre diabética es la macrosomía fetal, debido a la hiperglucemia materna y la hipersecreción insulínica fetal, lo que condiciona un estado anabólico con un crecimiento fetal desproporcionado y un aumento del tejido adiposo.
Estos fetos presentan mayores dificultades durante el parto y mayor frecuencia de complicaciones neonatales (hipoglucemia, hipocalcemia, síndrome de distrés respiratorio, policitemia, infecciones, etc.).
La aparición de estas complicaciones fetales está en relación con un peor control metabólico durante la gestación. Así, el objetivo principal en la diabetes gestacional es mantener un estado de euglucemia, con glucemias basales entre 60 y 90 mg/dl y 1 h posprandiales menores de 140 mg/dl.
Aquellas mujeres que desean ser madres y padecen diabetes deberán seguir todas las indicaciones médicas para evitar poner en peligro su salud y la del bebé. Sin embargo, si la mujer no se aplica el tratamiento adecuado, el embarazo en mujeres diabéticas puede ocasionar complicaciones:
- Mayor riesgo de hipertensión del embarazo.
- Hipoglucemia o descenso del azúcar en sangre.
- Alteraciones renales, cardíacas o de otros órganos.
Del mismo modo, el bebé también puede presentar complicaciones asociadas al desequilibrio de azúcar en sangre, especialmente en el primer trimestre de vida:
- Malformaciones o defectos congénitos.
- Aumento de riesgo de macrosomía (bebé de mayor tamaño de lo normal).
- Polihidramnios o líquido amniótico en exceso.
- Hipocalcemia.
- Alteraciones hematológicas.
Estas complicaciones en mujeres diabéticas que quedan embarazadas podrían provocar un parto prematuro, parto difícil u obligar a la realización de una cesárea.
Parto y Postparto
Un parto asociado a una Diabetes Gestacional bien controlado no tiene por que añadir un riesgo extra. Pero si es cierto que tiene ciertas peculiaridades:
- Se buscará el parto programado evitando la macrosomía fetal en torno a las 39-40 semanas de gestación (se adelantará a las 37 semanas en el caso de mal control).
- Se priorizará durante el parto que tus niveles glucémicos estén estables.
Tras el parto dejarás de recibir insulina. Y esto se debe a que tus necesidades van a caer por los suelos y el riesgo de hipoglucemia será grande.
Podrás hacer lactancia materna sin ningún inconveniente.
Seguimiento Postparto
La mejor prueba de reclasificación postparto de la diabetes que se te puede ofrecer es la sobrecarga oral de glucosa (SOG) de 75 gramos a realizar entre la 4 y 12 semana postparto.
Incluso si la curva de glucosa en la revisión postparto es absolutamente normal se recomienda un control de por vida ya que hasta el 60% de las mujeres que han tenido diabetes gestacional acabarán teniendo diabetes tipo 2 a largo plazo.
Este aumento del riesgo es lineal a lo largo del tiempo, siendo aproximadamente de un 20% a los 10 años, de un 30% a los 20 años, de un 40% a los 30 años, de un 50% a los 40 años y de un 60% a los 50 años tras la gestación.
Lactancia Materna
En cuanto a la lactancia, no existe ninguna contraindicación para la misma por el hecho de haber tenido diabetes gestacional. A pesar de estas dificultades, la lactancia materna debe ser recomendada y estimulada por sus efectos beneficiosos en la madre y en los hijos.
De hecho, en el caso de la diabetes gestacional se ha demostrado que la lactancia materna es un potente factor protector frente al desarrollo de síndrome metabólico en años posteriores, llegando a reducir el riesgo de aparición en un 7% por cada mes que se mantenga la lactancia exclusiva.
Además de la adherencia a una dieta saludable, la lactancia materna también ejerce un efecto protector frente al desarrollo de síndrome metabólico y diabetes mellitus tipo 2 a largo plazo.
Riesgo Futuro de Diabetes
El riesgo de diabetes a los 5-10 años se multiplica x7 en una mujer que ha pasado una diabetes gestacional.
Es por ello que como medida preventiva, se te realizará una glucemia basal y/o SOG con 75 gr de HC a las 6-12 semanas postparto.
Independientemente del resultado y del riesgo, creo que es interesante que aprendas un poco más sobre la prediabetes y puedas estudiarte a ti misma el riesgo de presentar una diabetes en el futuro. Esto también lo puedes aplicar a tus seres queridos.
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