Prueba de Glucosa en el Embarazo: Procedimiento y Diagnóstico de la Diabetes Gestacional
La prueba de azúcar en el embarazo es un test que sirve para detectar una posible diabetes gestacional, un tipo de diabetes que se da con cierta frecuencia en mujeres embarazadas que nunca han padecido esta patología. Se trata de la complicación metabólica más común durante la gestación, y se caracteriza por la aparición de niveles elevados de glucosa en sangre de la madre.
Hay que diferenciar entre la diabetes que aparece durante la gestación, y la diabetes que ya existía antes del embarazo. La diabetes gestacional se produce como consecuencia de los cambios hormonales propios del embarazo y puede afectar entre el 5 y 15% de las mujeres embarazadas. Varía según las zonas y los criterios diagnósticos.
¿Qué es la Diabetes Gestacional?
¿Sabes lo que es la diabetes gestacional? A veces, debido a los cambios hormonales que produce el embarazo, las células no responden tan bien a la insulina. En algunos casos, el páncreas no puede producir más cantidad de insulina y los niveles de azúcar en sangre se elevan, produciéndose esta diabetes gestacional. La diabetes gestacional es una complicación que se produce por el aumento de sustancias como el cortisol, la prolactina o el lactógeno en el organismo de la mujer embarazada.
El problema es que estas sustancias tienen la capacidad de neutralizar la producción de insulina, lo que puede provocar un aumento de los niveles de glucosa en sangre.
Su importancia radica en que la diabetes gestacional aumenta el riesgo de diversas complicaciones obstétricas como son: la macrosomía, el aumento del líquido amniótico (polihidramnios), partos por cesárea, problemas del metabolismo de la glucosa en el recién nacido y muerte intrauterina.
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¿Cómo se Realiza la Prueba de Glucosa?
El test de O’ Sullivan es una prueba destinada a valorar los niveles de azúcar en sangre, para diagnosticar los casos de diabetes gestacional. En España se hace rutinariamente a todas las embarazadas entre las semanas 24 y 28 de gestación (y en algunas comunidades autónomas se hace dos veces, una en el primer trimestre). La SEGO aconseja realizar Sobrecarga Oral de Glucosa (SOG) en el primer trimestre de embarazo a las gestantes de riesgo con 50 gr y extracción en 1 hora y a todas las gestantes entre las 24-28 semanas. Ante un cribado positivo: SOG con 100 gr, extracción en 3 horas.
El test de O’ Sullivan es una prueba que se realiza alrededor de la semana 24 y 28 de gestación a todas las embarazadas, generalmente aprovechando el análisis de sangre del segundo trimestre. Este test determina la cantidad de glucosa en sangre venosa una hora después de haber tomado 50 gramos de glucosa por vía oral. Esta prueba no da un diagnóstico exacto, se realiza para identificar a las mujeres en riesgo de tener diabetes gestacional.
El test de O’Sullivan, determina la glucemia una hora después de ingerir 50 g de glucosa. El test se debe realizar a la mujer embarazada en el segundo trimestre, entre las semanas 24-28 de gestación. Se suponía que son necesarias de 8 a 10 horas de ayuno previo, de hecho en muchos centros de salud y hospitales siguen protocolos con esta indicación, pero el test realmente puede realizarse en cualquier momento del día independientemente de la ingesta previa de alimentos.
Se realiza una extracción de sangre y se mide la glucosa en sangre; a continuación, la embarazada debe ingerir un líquido que contiene 50 g. de azúcar disueltos en agua y una hora más tarde se vuelve a extraer sangre para medir de nuevo la glucosa en sangre.
Interpretación de los Resultados
La glucosa en sangre debe ser menor a 140mg/dl en las dos extracciones. Se considera que la prueba de glucosa ha dado unos resultados normales si el nivel de azúcar en sangre es igual o inferior a 140 mg/dL (7.8 mmol/L) una hora después de haber tomado la solución de glucosa. En aquellos casos en los que la glucemia plasmática al cabo de una hora es igual o superior a 140 mg/dl se considera el test de O'Sullivan positivo, algo que ocurre entre el 15 y el 23% de las veces.
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Si los resultados ofrecieran unas cifras iguales o mayores a 140 mg/dl se puede sospechar una intolerancia a los hidratos de carbono o una diabetes gestacional. Se diagnostica diabetes gestacional cuando los resultados igualan o superan los 200 mg/dl, y en este caso es necesario repetir el test para confirmarlo.
Si los niveles obtenidos no han llegado a 200 mg/dl, pero han igualado o superado los 140 mg/dl, para confirmarlos se realiza la curva de glucemia o test de tolerancia oral a la glucosa (conocida popularmente como ‘curva larga’ o ‘curva de las tres horas’).
Curva de Glucemia o Test de Tolerancia Oral a la Glucosa (TTOG)
El test de tolerancia a la glucosa (TTOG) o curva de glucosa, se realiza tras detectarse un Test de O’Sullivan patológico. Requiere una mínima preparación antes de la prueba por parte de la embarazada, siguiendo una dieta o la recomendación de tomar unos 150 gramos extra de hidratos de carbono en la dieta habitual tres días antes de la realización del TTOG.
El día de la prueba se deberá de acudir en ayunas al laboratorio y se extraerá inicialmente una muestra de sangre. En esta prueba se monitorizan los valores de glucemia tras una sobrecarga oral de 100 g. de glucosa y se realizan cuatro mediciones en intervalos de una hora.
En la curva larga, se ingiere un jarabe más concentrado con 100 gramos de glucosa y se hacen determinaciones de los niveles de glucosa en sangre a la hora, a las 2 horas y a las 3 horas. Durante este periodo de tiempo la gestante no puede comer ni beber ni estar deambulando.
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Las extracciones de sangre se repetirán a los 60 minutos de haber tomado la glucosa, a los 120 minutos y a los 180 minutos. Si salen alterados dos o más valores, se considera que la mujer padece diabetes gestacional y se la deriva al profesional o unidad correspondiente, donde valorarán el mejor tratamiento a seguir y se encargarán de la monitorización.
Valores de Referencia para la Curva Larga:
- Menos de 155 mg/dl dos horas después.
- Menos de 140 mg/dl pasadas tres horas.
Si es sólo uno de los valores los que salen alterados, se repetirá la SOG a las 4 semanas. Si hay un valor que excede los límites, se repite la prueba en tres semanas. Si vuelve a exceder el límite se diagnostica intolerancia a la glucosa. Si aparecen dos valores que exceden los límites se diagnostica diabetes gestacional.
Controversias y Alternativas
Existe una gran controversia en torno a esta prueba. En otros países se realiza sólo a mujeres embarazadas que poseen factores de riesgo de sufrir diabetes gestacional: obesidad (IMC >30), edad igual o superior a 35 años, hijos previos cuyo peso al nacer excediera los 4,5 kg., familiar de 1er grado con diabetes y/o país de procedencia con prevalencia de diabetes.
La evidencia avala el criterio selectivo en países donde esta prevalencia es baja, pero España es un país de prevalencia alta de diabetes, por lo que nos arriesgamos a sobrediagnosticar si el cribado es universal, y a infradiagnosticar si el cribado es selectivo.
El problema del test de O’Sullivan es que, aunque hay muchas mujeres que la soportan sin ningún problema, es una prueba bastante molesta para otras. Las hay que directamente vomitan el agua glucosaza antes de que se cumpla la hora (muchas veces, nada más ingerirla), y muchas sufren nauseas y mareos durante buena parte del día de la prueba. Y se habla poco o nada de los posibles efectos secundarios, tanto para la madre como para el bebé, de semejante carga de azúcar en el cuerpo.
En varios documentos de consentimiento que se ofrecen a las mujeres en algunas comunidades autónomas consta como que no existe alternativa a la prueba, lo cual no es del todo cierto. No existe una alternativa consensuada en el mundo médico, pero por supuesto que existen alternativas (4)(5), y de hecho se llevan a cabo en muchas consultas obstétricas, tanto en España como en otros países. Una de ellas es, hacer el test no tras la ingesta de glucosa pura, sino después de un buen desayuno.
Hay un movimiento creciente tanto de mujeres como de profesionales a favor de un seguimiento más respetuoso del embarazo, menos ‘patológico’. No se trata de ‘pasar’ de las pruebas, sino de preocuparse lo justo y tratar de poner solución a los posibles problemas de la manera más gentil posible. No es un llamamiento a las mujeres a que dejen de controlar aspectos importantes de su salud, pero sí a la mesura en dicho control.
Manejo y Tratamiento de la Diabetes Gestacional
Un 10 - 20% de mujeres necesitarán tratamiento farmacológico. Un buen control glucémico durante el embarazo puede reducir las complicaciones. Informar adecuadamente a las mujeres para que confíen en su capacidad para dar a luz a un bebé sano/a y sin complicaciones, ya que este tipo de gestaciones finalizan satisfactoriamente en la mayoría de casos con una dieta adecuada, ejercicio y manteniendo un control regular sobre la glucemia; así como ofrecerles apoyo emocional y fácil acceso a la consulta de enfermería. Facilitar información sobre riesgos y posibles contingencias.
En la unidad de diabetes y embarazo se administra una dieta normocalórica, se recomienda la realización de ejercicio diario y se enseña a controlar las glucemia antes y después de las comidas. La gestante debe apuntar en un tabla los valores de la glucosa en ayunas, una hora después de comer y dos horas después de comer. Al mismo tiempo se controlan los niveles de cuerpos cetónicos en la orina (cetonuria). Se realizan ecografías cada cuatro semanas para descartar macrosomía fetal. Se recomiendan realizar hábitos de vida saludables con dieta y ejercicio. Está permitida la lactancia materna.
Tienen que estar presentes los alimentos de todos los grupos: leche, farináceos, fruta, verduras/aliñadas, alimentos proteicos y grasa. Hay que retirar los alimentos y las bebidas ricas en hidratos de carbono de absorción rápida (azúcar, bebidas azucaradas, caramelos, chocolates, pasteles). Ejercicio físico regular. Las recomendaciones son las mismas que para cualquier mujer embarazada.
Siempre debe ser reevaluada en el postparto. A las 6 a 8 semanas tras el parto o al finalizar la lactancia materna, se realiza una sobrecarga de glucosa con 75 gramos, haciéndose un determinación a las 2 horas.
Riesgos Asociados a la Diabetes Gestacional
La diabetes gestacional se asocia a un mayor número de complicaciones (amenaza de parto prematuro, hipertensión sobreañadida a la gestación, infecciones…) y fetales (aumento excesivo de peso fetal y aumento de liquido amniótico..).
Riesgos para el Bebé:
- Exceso de peso al nacer (Macrosomía): El exceso de glucosa en la sangre atraviesa la placenta y desencadena que el páncreas del bebé genere más insulina. Esto puede hacer que el bebé crezca demasiado grande.
- Prematuro: A veces, si el bebé es muy grande, el médico puede recomendar un parto prematuro. Nacer antes de tiempo aumenta el riesgo de dificultad respiratoria (síndrome de dificultad respiratoria) y el bebé puede necesitar ayuda para respirar hasta que sus pulmones maduren.
- Bajo nivel de azúcar en sangre (hipoglucemia): A veces, los bebés de madres con diabetes gestacional tienen bajos niveles de azúcar en sangre (hipoglucemia) al poco del nacimiento debido a que su propia producción de insulina es alta. Episodios graves de hipoglucemia pueden provocar convulsiones al bebé.
- La diabetes tipo 2 en el futuro.
Riesgos para la Madre:
- Tensión arterial alta y preeclampsia: El control de la tensión arterial es muy importante durante el embarazo.
Si la diabetes gestacional se asocia a macrosomía fetal, hay un pequeño riesgo de distocia de hombros. Cuando se diagnostique macrosomía, estimar el peso fetal y actuar según protocolo. Favorecer en estos casos de forma especial la movilidad materna en la dilatación y expulsivo, evitando la litotomía.
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