Prueba de Glucosa en el Embarazo: Semana a Semana de la Gestación

15.12.2025

La prueba de la glucosa en el embarazo es un test que se realiza a todas las embarazadas con el objetivo de determinar una posible diabetes gestacional. Se trata de la complicación metabólica más común durante la gestación, y se caracteriza por la aparición de niveles elevados de glucosa en sangre de la madre. Hay que diferenciar entre la diabetes que aparece durante la gestación, y la diabetes que ya existía antes del embarazo.

¿Qué es la Diabetes Gestacional?

La diabetes gestacional es una complicación relativamente frecuente en el embarazo que se produce debido al aumento de sustancias como el cortisol, la prolactina o el lactógeno en la embarazada. El problema es que estas sustancias tienen la capacidad de neutralizar la producción de insulina, lo que puede provocar un aumento de los niveles de glucosa en sangre.

La diabetes gestacional se relaciona con mayor probabilidad de cesáreas, hipertensión arterial o preeclampsia, así como exceso de líquido amniótico que puede provocar una rotura de la bolsa amniótica y desencadenar un parto prematuro.

Objetivo de la Prueba de Glucosa

El objetivo de la prueba de glucosa en el embarazo es medir la capacidad del organismo para metabolizar la glucosa. En condiciones normales, los niveles de glucosa alcanzan el nivel máximo a la hora y, después, comienzan a bajar.

¿Cuándo se Realiza la Prueba?

En España se hace rutinariamente a todas las embarazadas entre las semanas 24 y 28 de gestación (y en algunas comunidades autónomas se hace dos veces, una en el primer trimestre). La SEGO aconseja realizar Sobrecarga Oral de Glucosa (SOG) en el primer trimestre de embarazo a las gestantes de riesgo con 50 gr y extracción en 1 hora y a todas las gestantes entre las 24-28 semanas. Ante un cribado positivo: SOG con 100 gr, extracción en 3 horas.

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Tipos de Pruebas de Glucosa

A la prueba de glucosa se le conoce también como test O’Sullivan y puede realizarse de dos maneras distintas: en uno o dos pasos.

Test de O’Sullivan

El test de O’ Sullivan es una prueba destinada a valorar los niveles de azúcar en sangre, para diagnosticar los casos de diabetes gestacional. El test de O’Sullivan, determina la glucemia una hora después de ingerir 50 g de glucosa.

Se realiza una extracción de sangre y se mide la glucosa en sangre; a continuación, la embarazada debe ingerir un líquido que contiene 50 g. de azúcar disueltos en agua y una hora más tarde se vuelve a extraer sangre para medir de nuevo la glucosa en sangre.

La glucosa en sangre debe ser menor a 140mg/dl en las dos extracciones. Si los resultados ofrecieran unas cifras iguales o mayores a 140 mg/dl se puede sospechar una intolerancia a los hidratos de carbono o una diabetes gestacional.

Se diagnostica diabetes gestacional cuando los resultados igualan o superan los 200 mg/dl, y en este caso es necesario repetir el test para confirmarlo.

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Se considera que la prueba de glucosa ha dado unos resultados normales si el nivel de azúcar en sangre es igual o inferior a 140 mg/dL (7.8 mmol/L) una hora después de haber tomado la solución de glucosa. Si se da el caso de que los niveles de glucosa pasada una hora son mayores de 140 mg/dl la prueba se considera positiva y es necesario realizar lo que se conoce como curva de tolerancia a la glucosa para confirmar los resultados.

Curva de Glucemia o Test de Tolerancia Oral a la Glucosa (Curva Larga)

Si los niveles obtenidos no han llegado a 200 mg/dl, pero han igualado o superado los 140 mg/dl, para confirmarlos se realiza la curva de glucemia o test de tolerancia oral a la glucosa (conocida popularmente como ‘curva larga’ o ‘curva de las tres horas’).

Durante esta segunda prueba de glucosa en el embarazo, se extrae a la mujer una primera muestra de sangre, en ayunas, para determinar su índice de glucemia basal. Después, la gestante ingiere un jarabe con 75-100 gr.

En esta prueba se monitorizan los valores de glucemia tras una sobrecarga oral de 100 g. de glucosa y se realizan cuatro mediciones en intervalos de una hora. Para la curva larga, la embarazada deberá estar en ayunas ocho horas antes de la prueba (únicamente puede beber agua).

Los índices, en este caso, deben situarse en menos de 95 mg/dl en ayunas, menos de 180 mg/dl una hora después de la ingesta, menos de 155 mg/dl dos horas después y menos de 140 mg/dl pasadas tres horas.

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La mujer embarazada debe tomar un líquido que contiene 75 gramos glucosa.

  • Menos de 155 mg/dl dos horas después.
  • Menos de 140 mg/dl pasadas tres horas.

Interpretación de los Resultados de la Curva Larga

Valor máx. Si hay un valor que excede los límites, se repite la prueba en tres semanas. Si vuelve a exceder el límite se diagnostica intolerancia a la glucosa. Si aparecen dos valores que exceden los límites se diagnostica diabetes gestacional.

¿Qué Sentiré Durante la Prueba?

La prueba de la glucosa en el embarazo no tiene efectos secundarios, aunque algunas personas pueden sentir náuseas al tomar una bebida tan azucarada. Si la embarazada vomita, deberá repetir la prueba otro día. Por último, algunas mujeres experimentan un descenso de la glucemia, especialmente hacia el final del test. La sensación es similar a cuando se tienen niveles bajos de glucosa, aunque en la mayoría de los casos estos niveles son normales.

Alternativas a la Prueba de Glucosa

No existe una alternativa consensuada en el mundo médico, pero por supuesto que existen alternativas (4)(5), y de hecho se llevan a cabo en muchas consultas obstétricas, tanto en España como en otros países. Una de ellas es, hacer el test no tras la ingesta de glucosa pura, sino después de un buen desayuno.

Riesgos y Complicaciones de la Diabetes Gestacional

La diabetes gestacional se relaciona con mayor probabilidad de:

  • Cesáreas
  • Hipertensión arterial o preeclampsia
  • Exceso de líquido amniótico que puede provocar una rotura de la bolsa amniótica y desencadenar un parto prematuro.
  • Exceso de peso al nacer. El exceso de glucosa en la sangre atraviesa la placenta y desencadena que el páncreas del bebé genere más insulina. Esto puede hacer que el bebé crezca demasiado grande (macrosomia).
  • Prematuro. A veces, si el bebé es muy grande, el médico puede recomendar un parto prematuro. Nacer antes de tiempo aumenta el riesgo de dificultad respiratoria (síndrome de dificultad respiratoria) y el bebé puede necesitar ayuda para respirar hasta que sus pulmones maduren.
  • Bajo nivel de azúcar en sangre (hipoglucemia). A veces, los bebés de madres con diabetes gestacional tienen bajos niveles de azúcar en sangre (hipoglucemia) al poco del nacimiento debido a que su propia producción de insulina es alta. Episodios graves de hipoglucemia pueden provocar convulsiones al bebé.
  • La diabetes tipo 2 en el futuro.
  • Tensión arterial alta y preeclampsia.

Si la diabetes gestacional se asocia a macrosomía fetal, hay un pequeño riesgo de distocia de hombros.

Tratamiento y Control de la Diabetes Gestacional

Lo más importante es controlar adecuadamente los niveles de azúcar en la madre con dieta, ejercicio ligero y, si es necesario, insulina. Un 10 - 20% de mujeres necesitarán tratamiento farmacológico. Un buen control glucémico durante el embarazo puede reducir las complicaciones.

Aunque ya se haya instaurado el tratamiento adecuado, se tienen que hacer análisis con frecuencia: glucemia en ayunas, perfiles con la dieta establecida y curvas de glucemia. Hay que vigilar el crecimiento fetal y monitorizar su bienestar desde la semana 34 de embarazo. Si no se controla bien la glucemia, se puede valorar acabar antes si el feto es maduro.

En principio, el parto debe intentarse por vía vaginal, salvo cuando por otros motivos se deba considerar la cesárea. Favorecer en estos casos de forma especial la movilidad materna en la dilatación y expulsivo, evitando la litotomía.

Informar adecuadamente a las mujeres para que confíen en su capacidad para dar a luz a un bebé sano/a y sin complicaciones, ya que este tipo de gestaciones finalizan satisfactoriamente en la mayoría de casos con una dieta adecuada, ejercicio y manteniendo un control regular sobre la glucemia; así como ofrecerles apoyo emocional y fácil acceso a la consulta de enfermería. Facilitar información sobre riesgos y posibles contingencias.

Recomendaciones Dietéticas y de Ejercicio

Tienen que estar presentes los alimentos de todos los grupos: leche, farináceos, fruta, verduras/aliñadas, alimentos proteicos y grasa. Hay que retirar los alimentos y las bebidas ricas en hidratos de carbono de absorción rápida (azúcar, bebidas azucaradas, caramelos, chocolates, pasteles).

Las recomendaciones de ejercicio físico regular son las mismas que para cualquier mujer embarazada.

Controversia en torno a la prueba

Existe una gran controversia en torno a esta prueba. En otros países se realiza sólo a mujeres embarazadas que poseen factores de riesgo de sufrir diabetes gestacional: obesidad (IMC >30), edad igual o superior a 35 años, hijos previos cuyo peso al nacer excediera los 4,5 kg., familiar de 1er grado con diabetes y/o país de procedencia con prevalencia de diabetes.

La evidencia avala el criterio selectivo en países donde esta prevalencia es baja, pero España es un país de prevalencia alta de diabetes, por lo que nos arriesgamos a sobrediagnosticar si el cribado es universal, y a infradiagnosticar si el cribado es selectivo.

Referencias

  1. Guía Asistencial de Diabetes Mellitus y Embarazo. Grupo Español de Diabetes y Embarazo (GEDE). Vol. 22 Núm.
  2. Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva.
  3. M. Pérez Fernández, J. Gervás. Encarnizamiento diagnóstico y terapéutico con las mujeres.
  4. Santos Leal, E. El Mundo de tu Bebé.
  5. García-Carrascosa, L. “¿Bebés muertos de hambre?- sobre la atención a la diabetes gestacional”.

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