Psicología y Tratamientos de Fertilidad: Apoyo Emocional en el Camino Hacia la Paternidad

27.09.2025

Desear tener un hijo y enfrentar dificultades para lograrlo genera un gran impacto y malestar en las personas. Gracias a los tratamientos de fertilidad es posible conseguir el deseado embarazo, pero el proceso de reproducción asistida es complicado y puede alterar varios ámbitos de la vida en los pacientes. En estos casos, la asistencia psicológica puede ayudar y proporcionar diferentes herramientas que favorezcan el bienestar tanto físico como emocional para todas estas personas.

¿Cómo afecta la infertilidad a la vida cotidiana?

Generalmente, los pacientes que recurren a tratamientos de reproducción asistida llevan un tiempo intentando cumplir su sueño de ser papás. Por ello, muchas veces, estos llegan al proceso afectados emocionalmente. Ante un diagnóstico de infertilidad se produce un cambio en el proyecto de vida que una persona tiene planificado.

Si te han detectado un problema de fertilidad y tu proyecto de vida ha cambiado, debes aceptarlo y afrontar que la realidad va a ser diferente a lo que tenías previsto. Esto puede producir alteraciones en diferentes ámbitos:

  • Cognitivas: Las habilidades de resolución de problemas, así como los mecanismos de afrontamiento se ven desbordados.
  • Psicológicas: El estado inicial de choque emocional es precedido por sentimientos de confusión, negación, temor, tristeza, culpa, excitabilidad e inquietud.
  • Fisiológicas: Se observan niveles más elevados de estrés y dificultad a la hora de dormir.

Es importante saber que no todo el mundo va a afrontar o sobrellevar la situación de la misma forma, y no por ello tiene una conducta más o menos adecuada. La comunicación, así como la introspección sobre los sentimientos, es clave tanto una o uno mismo como con su pareja.

Las emociones

Se trata de uno de los ámbitos más afectados en los pacientes. Las personas se enfrentan a una situación desconocida de forma vulnerable y sin saber que pasará. Es totalmente normal tener sentimientos negativos e incluso cuestionarse si está haciendo lo correcto.

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Lejos de ayudar, estos pensamientos suelen desembocar en un círculo en el que cada vez nos sentimos peor, vemos el futuro más oscuro y dudamos más de si conseguiremos nuestro objetivo.

Las emociones o sentimientos más frecuentes en pacientes de reproducción asistida son los siguientes:

  • Pérdida de la autoconfianza y ello repercute en su autoestima.
  • Ansiedad, incertidumbre y dudas por la ausencia de información y garantías sobre ser padres.
  • Temor a no lograr la paternidad, a no recuperar el control sobre el propio cuerpo.
  • Aislamiento social y personal.
  • Culpa y decepción del propio cuerpo, es habitual culparse y pensar que el cuerpo ha fallado al no conseguir una gestación.
  • Depresión y tristeza, incapacidad de llevar a cabo una vida normal.

Es fundamental aprender a identificar estos pensamientos negativos, debatirlos y encontrar otras opciones más racionales. Todo esto puede conseguirse con asesoramiento psicológico.

El duelo

El duelo es un proceso normal y adaptativo que sufren las personas frente a una pérdida. Dentro del proceso de reproducción asistida podemos encontrarnos con este duelo en diferentes momentos del proceso (la noticia de la infertilidad, un aborto/fallo de implantación, necesidad de utilizar donación de gametos…).

Como cualquier proceso, el duelo tiene una serie de etapas comunes a todas estas situaciones:

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  1. Negación: Se emplean diferentes defensas para intentar negar la realidad dolorosa, se suelen buscar segundas opiniones. Suelen aparecer pensamientos como “esto no me puede pasar a mí, debe haber algún error...”
  2. Enfado: Aparecen los sentimientos de incomprensión, frustración, injusticia. Es imprescindible identificar el enfado como algo normal y gestionarlo de forma sana para que sea lo menos perjudicial posible.
  3. Negociación: Sentimientos de descontrol y necesidad de recuperarlo, volver a la situación idónea, negociando con uno mismo, con la pareja o incluso con una fuente espiritual.
  4. Desesperación: Esta fase es el centro del duelo, predominan sentimientos de abandono, tristeza, desolación y culpa. Es importante tener en cuenta que no sois responsables de la situación que os ha tocado vivir.
  5. Aceptación: Una vez aceptado el diagnostico de infertilidad, manejado y expresado las emociones, se puede comenzar a organizar y aproximarse a la resolución. Los pasos a seguir y objetivos se ven de forma diferente, no significa que el problema desaparezca, sino que se puede manejar de forma sana.

Las fases no siempre se producen por orden ni todo el mundo pasa por todas, es más, una persona puede experimentarlas repetidas veces.

Lo primordial es no quedarse estancado e ir resolviendo los sentimientos para llegar a la fase de aceptación lo antes posible.

El objetivo es la elaboración de un duelo sano, es decir, reconocer las emociones, darle importancia y espacio al duelo y facilitar herramientas para afrontar la pérdida tanto presente como futura.

Afectación física

Cuando el cuerpo es sometido a altos niveles de estrés o malestar, transforma esas preocupaciones en síntomas físicos. Esto es peligroso, ya que frente a las técnicas de reproducción asistida es importante mantener una buena salud.

Los tratamientos de reproducción asistida conllevan la administración de fármacos para incrementar la producción de óvulos. Estos medicamentos provocan un aumento de los niveles hormonales en la mujer, lo que contribuye a la inestabilidad emocional.

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En concreto, el estrés en las mujeres altera los niveles de cortisol, una hormona conocida coloquialmente como la hormona del estrés. Toda esta inestabilidad y altibajos hormonales puede influir e incluso dificultar la consecución de un embarazo.

Familia y amigos

El acompañamiento proporciona ayuda para gestionar las emociones e ir transitando las esperas, que son muchas, así como aprender a navegar en la ausencia de certezas y la poca capacidad de control.

La familia y amigos pueden ser figuras importantes que apoyen a los pacientes, pero no siempre es así. Normalmente, las parejas perciben que “solo ellos saben lo que se siente”, aparecen los sentimientos de culpa y sensación de responsabilidad hacia los familiares por no poderles dar el hijo tan esperado.

Podemos destacar también la vergüenza por percibirse distintos y sentirse fallados, así como rabia y envidia en cuanto a la identificación con los demás, sobre todo con los familiares y amigos que consiguen el tan deseado embarazo.

La pareja

Aproximadamente la mitad de las parejas que realizan tratamientos de reproducción asistida manifiestan que el proceso les ha unido más, han encontrado herramientas de comunicación y han tenido menos discusiones.

Sin embargo, los pacientes reconocen la dificultad del proceso, se genera una ruptura de la intimidad de la pareja (pruebas constantes, monitorización de la vida sexual, medicación…) y observan formas diferentes de gestionar la situación.

Los estilos de afrontamiento de hombres y mujeres difieren, siendo estas más propensas a exteriorizar sus sentimientos y gestionarlos. En cambio los hombres se centran en aspectos ajenos al tratamiento para enmascarar los sentimientos y no tener que lidiar con ellos.

El papel de la pareja o acompañante en este proceso de fertilidad es fundamental y puede suponer en algunos casos un reto personal.

En ocasiones, el hombre se siente como mero observador, mientras que su pareja tiene que lidiar con la parte física del tratamiento. Sentir que no participa o que su única función es aportar el semen, puede desencadenar sentimientos de ansiedad, angustia, frustración, aislamiento, tristeza, falta de control. En cambio, cuando el hombre es diagnosticado con algún problema de fertilidad destacan sentimientos de culpa, fracaso e indefensión.

Apoyo psicológico durante el tratamiento

Una vez la pareja afronta que necesitan ayuda para poder tener un hijo y recurren a los tratamientos de reproducción asistida, deben aceptar que durante el tratamiento pasarán por distintas fases. Esto puede provocar un estrés añadido que no aporta ningún beneficio, más bien, disminuye la probabilidad de conseguir el embarazo.

Si en cualquier momento del tratamiento de fertilidad los pacientes sienten que no pueden gestionarlo desde el punto de vista emocional, es recomendable que hablen con el personal de la clínica. Muchos centros cuentan con especialistas en psicología, o pueden poner en contacto con profesionales en este campo.

Cada diagnóstico y enfermedad que desemboca en la necesidad de emplear tratamientos de reproducción asistida tiene sus diferencias. No obstante, existen estudios que determinan que tanto la ansiedad, la depresión y el estrés son comunes a gran parte de los diagnósticos de infertilidad, afectando de manera particular el desarrollo y consecución de los tratamientos de reproducción asistida.

La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) calcula que entre un 25% y un 65% de las personas que acuden a la reproducción asistida padecen algún síntoma psicológico significativo, como la ansiedad, estrés, ira, culpabilidad...

El objetivo de la asistencia psicológica es:

  • Reducir y prevenir la afectación emocional a lo largo del proceso.
  • Facilitar herramientas psicológicas de cara a estrategias de afrontamiento adaptativas en cada etapa.
  • Ofrecer un seguimiento y acompañamiento a lo largo de todo el proceso.

Existe una amplia evidencia que sugiere que el estrés individual aumenta en el proceso de fertilidad y que una relación de pareja de alta calidad reduce el riesgo de angustia psicológica.

En el estudio de Yamanaka-Altenstein et al. en 2022 con una muestra de 116 parejas infértiles, el 59% de las mujeres y el 23% de los hombres informaron niveles clínicos de angustia psicológica, el 71% de las mujeres y el 45% de los hombres informaron angustia relacionada con la infertilidad y el 3% de los participantes informaron una relación de pareja de baja calidad.

Por ello, es importantísimo valorar la opción de un proceso terapéutico como un apoyo fundamental en la transición del proceso de fertilidad. Consultar a un psicólogo sobre cómo afrontar el proceso de fertilidad puede ayudar a reducir la posibilidad de que los factores psicológicos afecten en la búsqueda del embarazo, y, al mismo tiempo, evitar que aparezcan como factores secundarios al proceso de búsqueda.

Hay que considerar muchos aspectos como influyentes en el proceso de fertilidad: influencia de la familia, relación de pareja, influencia de la religión, vida sexual de la pareja, sentido de la autoestima, auto aceptación, etc. Aspectos que se podrían trabajar en una terapia porque las mujeres diagnosticadas de infertilidad tienen problemas para hacer frente a la responsabilidad emocional y sufren una sensación de miedo y fracaso.

Hay muchos tipos de terapia psicológica, pero la terapia cognitivo conductual (TCC) se ha comprobado como efectiva sobre la depresión, el estrés y la ansiedad en parejas con dificultades de fertilidad.

Cada caso hay que tratarlo de forma personalizada haciendo una exhaustiva evaluación inicial, pero hay algunas herramientas generales que se pueden aplicar para trabajar tanto el malestar individual como el de pareja.

  • Encontrar cada semana un espacio de calidad en pareja para poder hablar sobre el proceso que ambos están viviendo, hablar de los miedos, alegrías, dudas, tomar decisiones, etc.
  • Tener cada semana un espacio de ocio para la pareja, consiguiendo así alimentar la relación de vivencias positivas que ayudarán a transitar mejor por el proceso de fertilidad y las emociones desagradables que pueden aparecer.

En conclusión, la terapia psicológica tanto a nivel individual como pareja es muy recomendable y favorecedora durante el proceso de fertilidad. La infertilidad es una enfermedad que afecta a muchas parejas en todo el mundo y puede tener un impacto emocional significativo en sus vidas. Los tratamientos de infertilidad pueden ser estresantes y agotadores, lo que puede afectar la salud mental y emocional de las personas que buscan concebir. En este contexto, la psicología puede desempeñar un papel importante en la gestión de la infertilidad y en el apoyo a las personas afectadas por ella.

La infertilidad puede tener efectos psicológicos en las parejas que la experimentan. La depresión y la ansiedad son comunes, al igual que la culpa, la vergüenza y la sensación de aislamiento. Los sentimientos de pérdida y la sensación de que la vida no está progresando pueden ser particularmente desafiantes. La psicología puede ayudar a las parejas a enfrentar estos desafíos emocionales.

Las terapias psicológicas pueden ayudar a las parejas a desarrollar estrategias para manejar el estrés, la ansiedad y la depresión. Además, puede ayudar a las parejas a desarrollar una comprensión más profunda de sus sentimientos y emociones. Al comprender mejor lo que está sucediendo en su interior, las parejas pueden tomar decisiones más informadas sobre su tratamiento de infertilidad y su vida en general.

La psicología también puede ayudar a las parejas a lidiar con la sensación de pérdida que puede acompañar la infertilidad. Las parejas pueden experimentar un sentimiento de duelo por el hijo que no pueden concebir y puede ser difícil para ellos hacer frente a esta pérdida. La terapia puede proporcionar un espacio seguro donde las parejas pueden hablar sobre sus sentimientos y emociones sin sentirse juzgados.

El apoyo psicológico tiene un papel importante en el apoyo a las parejas durante el tratamiento de la infertilidad. Los tratamientos de infertilidad pueden ser muy estresantes y agotadores, y pueden afectar la salud mental y emocional de las parejas. La terapia puede proporcionar un espacio seguro para las parejas para discutir sus sentimientos y preocupaciones sobre el tratamiento. Además, el apoyo psicológico puede ayudar a las parejas a tomar decisiones sobre su tratamiento de infertilidad, ya que en muchas ocasiones las parejas deben tomar decisiones difíciles sobre qué tratamiento seguir y cuánto tiempo continuar con el proceso de reproducción asistida.

Es importante tener en cuenta que la infertilidad puede afectar a cada pareja de manera diferente, y las necesidades emocionales y psicológicas de cada pareja pueden variar.

Enfrentarse a un diagnóstico de esterilidad es una cuestión complicada, las emociones son muchas y, generalmente negativas: angustia, frustración, estrés, etc. Cuando una persona o una pareja reciben un diagnóstico de infertilidad y decide iniciar un tratamiento de reproducción asistida, se abre ante ellos un camino desconocido. Para asimilar esta información antes de que pueda afectar al desarrollo de nuestro tratamiento, será necesario aceptar la nueva realidad y validar los sentimientos que esta produce. Solicitar la ayuda de un profesional de la psicología de la reproducción humana antes de iniciar tu tratamiento de reproducción es muy recomendable.

El apoyo psicológico en los procesos de reproducción ayuda a los pacientes en la toma de decisiones y a la evaluación de alternativas con información basada en evidencia clínica. Una vez asumida la infertilidad, el estado emocional no se relaja. En este punto, surgen nuevas sensaciones ante las que el acompañamiento psicológico puede suponer un alivio: ilusión, desilusión, ansiedad, impaciencia, etc.

Es beneficioso buscar apoyo psicológico en cualquier etapa del proceso, ya sea al inicio, durante el tratamiento o en el momento de enfrentarse al resultado. Apoyar a tu pareja durante el tratamiento para tener un hijo implica mantener una comunicación abierta, mostrar empatía y estar presente para atender sus necesidades emocionales. Para muchas parejas, hacer frente a los problemas de fertilidad y a los tratamientos de reproducción asistida puede suponer un gran desafío emocional.

Existen una serie de emociones predecibles que experimentan muchas personas con infertilidad. Es común preguntarse «¿por qué a mí?». Sentimientos de culpa y de ira también son posibles consecuencias de la infertilidad. Hombres y mujeres a menudo responden a sus sentimientos de manera diferente, pero, sin duda, ambos sienten el dolor de la infertilidad.

Comunicar y compartir tus sentimientos con tu pareja (si la hay). Reflexionar y acordar con tu pareja (si la hay) qué tipo de información vais a dar a las personas que os rodean y en qué momento la vais a dar. Enfocar el tratamiento paso a paso, por etapas, y no pensando todo el tiempo en la meta.

Tabla: Prevalencia de Angustia Psicológica en Parejas Infértiles (Estudio 2022)

Participantes Angustia Psicológica Clínica Angustia Relacionada con Infertilidad Relación de Pareja de Baja Calidad
Mujeres 59% 71% -
Hombres 23% 45% -
Participantes (Total) - - 3%

tags: #psicologia #tratamientos #fertilidad

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