¿Qué darle de comer a una gata lactante? Guía completa

19.11.2025

Elegir bien la comida para gatas lactantes es una tarea fundamental para cuidar la salud de la madre y de los gatitos. Aquí se explica cómo debe ser la alimentación de una gata lactante.

Gestación y alimentación inicial

La gestación de las gatas dura unos 65 días de media, aunque puede durar entre 61 y 72 días. Durante los dos primeros tercios de la gestación, su organismo se centra en acumular grasa para prepararse para los gatitos. Las gatas aumentan de tamaño durante los dos primeros tercios de la gestación, pero no deben ganar más del 40 % de su peso ideal. La obesidad puede dar lugar a complicaciones en el parto y a futuros problemas de salud para la gata.

Al comienzo de la gestación, debes darle un alimento rico en grasa, diseñado específicamente para favorecer la gestación y, más adelante, la producción de leche. Cámbiale la dieta progresivamente mezclando el alimento nuevo con el antiguo, comenzando con una proporción de 25 % (nuevo) y 75 % (antiguo). Durante un periodo de entre cinco y siete días puedes aumentar el porcentaje de alimento nuevo hasta llegar al 100 %. En las etapas finales consumirá un 70 % más energía de lo normal. Los alimentos muy energéticos pueden darle el aporte extra que necesita sin aumentar innecesariamente el volumen de la ración, algo que podría dificultarle la digestión.

Pesa a tu gata regularmente y ajusta sus raciones de alimento. Esto evitará la ganancia de demasiado peso durante la gestación. Debes continuar alimentándola según la rutina que tienes establecida: a horas concretas y en un lugar concreto.

Alimentación durante la lactancia

Tras el parto, la gata empezará a amamantar a las crías de inmediato y producirá hasta un cuarto de litro de leche al día. Durante la lactancia, debes alimentarla "ad libitum" (sin racionar, tanta cantidad de alimento como quieran), ya que necesitará comer mucho más de lo habitual. Opta por un alimento de gran calidad y muy energético que aporte los nutrientes y los ácidos grasos que su organismo necesita para la producción de leche.

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Durante este periodo, la necesidad de calorías y nutrientes es superior a cualquier otra etapa de la vida de la felina, incluyendo su propia etapa de crecimiento. Las gatas lactantes requieren una dieta altamente digestible, rica en energía y nutrientes, idealmente formulada para gatitos o para todas las etapas de la vida, para satisfacer la necesidad de producción de leche. Esta demanda alcanza su pico alrededor de las 3 a 4 semanas después del parto. El alimento para gatitos es una excelente comida para gatas lactantes.

Se recomienda alimentar a la gata varias veces al día o permitirle el acceso libre al alimento durante las primeras 3 a 4 semanas después del parto para satisfacer las mayores demandas energéticas de la lactancia. Incluso con un aumento en la ingesta calórica y una comida para gatas lactantes apropiada, es normal que las gatas bajen de peso durante la lactancia. Lo normal es que vuelvan a su peso de antes de la gestación al momento del destete de los gatitos.

Importancia del agua

Una adecuada ingesta de agua es muy importante para apoyar la producción de leche. Por lo tanto, es importante que las gatas lactantes tengan fácil acceso a agua fresca y limpia en todo momento. La alimentación con comida húmeda puede ayudar a aumentar la ingesta de agua.

Transición al destete

La producción de leche comenzará a disminuir a medida que los gatitos empiecen a consumir alimentos semi-sólidos y sólidos. En 4 semanas podrás introducir de forma gradual el pienso que habitualmente tu gata tomaba. Si ha ganado algo de peso y no es saludable valdría la pena que lo comentases con el veterinario para considerar un pienso especial de dieta.

Consideraciones adicionales

Es muy normal que la gata tras dar a luz no coma mucho. Aunque veas que no quiere comer no dejes de ofrecerle comida, en pocos días irá recuperando su apetito normal. Las 24 horas posteriores al parto puede que casi no coma pero debes asegurarte de que tenga acceso frecuente a agua fresca y limpia. En ese periodo es cuando la gata está produciendo el calostro, que es el primer alimento que la gata dará de comer a los bebés, y tiene muchas vitaminas, proteínas y grasas para los pequeños gatitos. Es muy importante para que la madre transmita los anticuerpos a sus hijos. Ese calostro tiene un 88% de agua de ahí la relevancia de que la gata tenga siempre agua fresca disponible.

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Durante el tiempo que dure la lactancia debes alimentar a tu gata con pienso adecuado para gatitos. Su alimentación debe ser especial porque debe mantenerse fuerte, sana y producir suficiente leche rica en nutrientes para alimentar a todos sus bebés. Como regla general debe ser alimentada 2 o 3 veces al día y siempre debe tener agua limpia y fresca cerca. Puedes incluso darle cada 2 o 3 días alguna porción de pollo o atún para aportar más nutrientes a su dieta.

¿Qué hacer si la gata rechaza a los gatitos?

En una gata recién parida es muy importante que aparezca el comportamiento maternal normal. Además, durante la lactancia, debemos revisar las mamas de la gata. Lo normal es que estén más o menos blandas y rosadas. Si observamos hinchazón, endurecimiento y enrojecimiento deberemos avisar a un veterinario.

A veces ocurre que una gata rechaza a algún gatito, o no tiene suficiente leche para alimentar a todos o no puede cuidarlos por algún problema de salud. El trabajo será mucho más leve si consigues que una gata sustituta los cuide, limpie y les de calor, así solo te quedará alimentarlos. Es muy frecuente que una gata adopte a otro gatito si es del mismo tamaño que los suyos.

Si la madre no está disponible, tendrás que alimentar a los gatitos con un biberón especial que puedes conseguir en Tiendanimal. Es importante no tumbar al gatito sobre su espalda, sino sobre el abdomen con la cabeza más alta que la cola. De este modo podrá tragar la leche sin atragantarse. La mejor leche que puedes darle es la formulada para ellos. Contiene los nutrientes exactos que el gatito necesita para crecer. Es mejor evitar la leche de vaca o usar una sin lactosa para que no vaya a darle diarrea.

Alimentación de gatitos huérfanos

Durante sus primeras semanas de vida, un gatito depende por completo de su madre para todo: Calor, limpieza, estimulación… y, por supuesto, alimento. Cuando la madre no está presente, esa figura de protección y nutrición pasa a ser tú. Una de las dudas más comunes que suelen surgir al alimentar gatos bebés es, ¿Que debe comer? Mucha gente, por desconocimiento, recurre a la leche de vaca.

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Compra leche maternizada para gatitos. No recurras a alternativas caseras salvo emergencia y por poco tiempo. Lo ideal es leche maternizada para gatitos. Nada de leche de vaca ni casera: Puede hacerle daño. Si estás en apuros, corre a por una fórmula específica en tienda o consulta con tu veterinario. La leche maternizada lleva lo que una mamá gata daría: Proteínas, grasa buena, vitaminas y taurina (clave para su desarrollo). No es como la leche de vaca, que les sienta fatal.

Algunas marcas como Nath o Royal Canin o Beaphar tienen buenas opciones. Que sea en polvo, se prepare al momento y diga claramente que es “para gatitos”. Muy fácil: En clínicas veterinarias o tiendas de animales como Kiwoko. Mejor tenerla a mano si estás cuidando un bebé peludo.

Preparación y administración de la leche maternizada

Una vez tengas la leche maternizada, debes preparar cada toma con la cantidad recomendada por el fabricante y asegurarte de que la temperatura sea la correcta: unos 37-38°C, similar a la temperatura corporal. Puedes comprobarlo dejando caer una gota en tu muñeca. Nunca reutilices la leche sobrante de una toma anterior. Prepara solo la cantidad que vayas a usar.

Si no tienes biberón, no pasa nada. Puedes usar una jeringuilla sin aguja. Eso sí, dale la leche gotita a gotita por el lateral de la boca. Si el pequeño ya tiene fuerza y sabe succionar, lo ideal es usar un biberón específico para gatitos, con una tetina blanda y de pequeño tamaño. Esto último es importante. Cuándo el gatito está débil, o no sabe succionar bien, lo más seguro es usar una jeringa sin aguja. Un error muy común cuando no sabemos cómo alimentar gatitos es colocarlo como si fuera un bebé humano, es decir, boca arriba.

Frecuencia de las tomas

Una de las grandes claves para saber cómo alimentar gatitos correctamente es conocer la frecuencia de las tomas. 🕓 Sí, también de madrugada. Es fácil detectarlo. Mantén los horarios, pero observa al gatito: Si tiene más hambre o menos en algún momento, adáptate. ¡Eso sí! Recuerda no saltarte ninguna toma. Si el gatito no quiere comer en una toma, espera unos minutos, cámbialo de postura, revisa la temperatura de la leche.

Higiene y cuidados adicionales

La higiene es esencial para evitar infecciones. Es importante esterilizar los biberones y las jeringuillas después de cada uso. Siguiendo todas estas pautas para alimentar a un gatito bebé, no debería haber ningún problema. Pero los gatos tan pequeños son muy vulnerables, y es importante estar atento ante cualquier síntoma y tomárselo en serio. Recuerda: En esta etapa no hay margen de error. No se trata solo de saber cómo alimentar gatitos, sino de estar presente en uno de los momentos más frágiles e importantes de su vida.

Tabla de pesos recomendados

Semana Peso Promedio
Recién nacidos 100-120 gramos
Aumento semanal 50-100 gramos

Los gatos recién nacidos sanos pesan entre 100 y 120 gramos y deben aumentar entre 50 y 100 g por semana. Deben verse rellenitos y firmes, estar tibios, tranquilos y dormir la mayor parte del tiempo.

Transición a alimentos sólidos para gatitos

A partir de la cuarta semana de vida, los gatitos empiezan a interesarse por texturas y olores distintos. Puedes comenzar ofreciendo papilla especial para gatitos, mezclada con leche maternizada para que el sabor les resulte familiar. Poco a poco, introduce alimento húmedo para gatitos, hasta que ya no necesiten leche. No tengas prisa.

Hacia los 20-25 días los gatitos ya pueden empezar a comer de un plato. Puedes darles un pienso para gatitos molido y humedecido con agua tibia para formar una pasta.

Cuidados generales

Si te encuentras con un gatito supuestamente abandonado por su madre, o si tu gata no puede cuidar a toda su camada, es posible que tú mismo tengas que cuidar a los gatitos. En este caso, tendrás que asumir el control muy rápidamente, especialmente si los ojos de tu gatito siguen cerrados, lo que significa que tiene menos de dos semanas. Asumir el papel de mamá gato es un trabajo a tiempo completo y requiere mucho cuidado y paciencia, especialmente en las primeras cuatro semanas, pero puede ser muy gratificante.

Mantén la temperatura ambiente en torno a 25 °C. Puedes construirles una cama acogedora utilizando una caja de cartón forrada con mantas o comprar una cama para gatitos lista para usar. Puedes usar una luz infrarroja o una botella de agua caliente envuelta de manera segura en tela para calentar su cama. Pero asegúrate de que no está en contacto directo con los gatitos.

Otro aspecto importante es la estimulación del área anogenital después de cada comida. La madre lame a los gatos recién nacidos en esta zona para estimular la defecación y orina, de modo que hay que reemplazarla en esta actividad. El resultado se obtiene al frotar esta zona con un algodón húmedo y estimular en forma manual con un masaje descendente suave en el abdomen. Después de la tercera semana los gatitos ya no necesitan este estímulo para evacuar.

Higiene de los gatitos

No bañar al gatito hasta que tenga todas las vacunas de cachorro. No debemos sustituir los cepillados por los baños: el cepillado debe ser diario y con ello podremos distanciar los baños. Utilizar un champú específico para gatos. Secar perfectamente el pelo y la piel al terminar el baño (con una toalla y secador). Acostumbrar al cachorro al agua desde pequeño.

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