¿Qué es la Placenta? Definición y Funciones

05.11.2025

La placenta es un órgano materno-fetal que se desarrolla en el útero durante el embarazo. Es una estructura temporal que brinda oxígeno y nutrientes al embrión y, posteriormente, al feto, y a través de la misma se eliminan los productos de desecho.

Podemos definir a la placenta como el órgano de relación entre el feto y su madre. Es un órgano esencial en el desarrollo fetal y va cambiando a lo largo del embarazo, teniendo en las 16 primeras semanas de gestación el momento de su formación en el útero materno.

La placenta es un órgano materno-fetal efímero que desempeña un papel fundamental en el desarrollo del embarazo en mamíferos del clado Placentalia.

¿Dónde se Encuentra la Placenta?

Se forma en el interior del útero y está unida a la pared uterina, brindando oxígeno y nutrientes al feto en crecimiento y eliminando los productos de desecho de su sangre. La placenta se une con la pared del útero que es de donde surge el cordón umbilical. Como norma general está unida a la parte superior, lateral, anterior o posterior del útero.

Surge a partir de las mismas células que dieron origen al embrión, y está compuesta por una porción fetal, el corion frondoso, y una porción materna o decidua basal.

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La placenta se expulsa después del nacimiento del bebé, en el periodo llamado 'alumbramiento'. La placenta se desprende de la pared uterina y es expulsada junto con las membranas amnióticas. Este proceso puede ocurrir entre 10 y 30 minutos después del parto, aunque en algunos casos puede tardar hasta una hora o más.

Para facilitar la expulsión de la placenta se hace un alumbramiento dirigido, que consiste en la administración de oxitocina una vez se ha desprendido el hombro anterior del feto. Posteriormente a la expulsión fetal, el ginecólogo realiza una suave tracción del cordón umbilical para comprobar el desprendimiento de la placenta. Es fundamental asegurar que la placenta se expulse completamente para evitar posibles complicaciones.

¿Para Qué Sirve la Placenta? Funciones Clave

La placenta tiene múltiples funciones vitales durante el embarazo. Se trata de un órgano esencial para el correcto desarrollo del embrión, ya que a través de ella y del cordón umbilical, el feto mantiene la conexión con la madre, de la que recibe todos los nutrientes, sangre y oxígeno necesarios para su crecimiento y desarrollo.

Además de su papel en la nutrición, la placenta también se encarga de eliminar los catabolitos procedentes del feto, como dióxido de carbono, urea y bilirrubina. El intercambio de sustancias entre madre y feto ocurre mediante las vellosidades coriales, que son parte de la placenta y están en contacto con la sangre materna alojada en las lagunas o espacios intervellosos. La superficie de contacto de la sangre materna, alojada en las lagunas o espacios intervellosos, con las vellosidades coriales es considerable.

Otra importante misión de la placenta es la secreción de hormonas que pasan tanto a la madre como al feto. Otra importante función de la placenta es la secreción de hormonas que afectan tanto a la madre como al feto.

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A nivel endocrino, la placenta elabora dos tipos de hormonas, las hormonas polipeptídicas y las hormonas esteroideas. Las hormonas polipeptídicas más importantes son la gonadotropina coriónica humana, que la madre elimina por orina, y que se produce desde la formación del corion hasta que en la 12.ª semana decrece la producción (se emplea en pruebas de embarazo a partir de la tercera semana); y la lactógeno placentario humano, cuyos efectos son los cambios somáticos del cuerpo, como el aumento del tamaño de las mamas.

Entre las hormonas esteroideas, cabe destacar la progesterona, que al principio es secretada por el cuerpo lúteo del ovario, y a partir del segundo mes por la placenta, y cuya producción aumenta durante todo el embarazo; y los estrógenos, cuya producción también aumenta durante el embarazo. Estas hormonas desempeñan un papel crucial en el mantenimiento del embarazo y en la preparación del cuerpo materno para el parto.

La placenta también actúa como una barrera protectora, impidiendo el paso de moléculas de gran tamaño, como proteínas, virus y bacterias. Esto contribuye a mantener el ambiente intrauterino libre de infecciones, aunque, en casos excepcionales, si el virus o bacteria logra dañar atravesar la barrera placentaria podría provocar una infección en el feto. No pueden atravesar la barrera placentaria, ni las moléculas de gran tamaño como las proteínas, y menos aún los virus y las bacterias.

Un aspecto muy curioso del cordón umbilical respecto a sus funciones es la de trasladar al feto todos los anticuerpos generados por el organismo de la madre para que pueda formar su propio sistema inmunológico.

Acción inmunológica: la placenta impide que el sistema inmunológico de la madre identifique al embrión como un cuerpo extraño y lo ataque como tal. Actividad endócrina: en la placenta se sintetizan una serie de hormonas y factores de crecimiento esenciales tanto para el metabolismo del feto como de la madre.

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¿De Qué Está Compuesta la Placenta?

La placenta está compuesta por dos componentes principales: la parte fetal y la parte materna. La parte fetal, conocida como corion frondoso, está formada por una multitud de vellosidades coriales y es responsable de la nutrición y el intercambio de sustancias con la sangre materna. La parte materna, denominada decidua basal, procede de la transformación de la mucosa uterina y es responsable de proporcionar un sitio de implantación para la vesícula gestacional y el desarrollo de la placenta.

Cuando la placenta alcanza su máximo desarrollo tiene una forma de disco de unos 15 cm de diámetro, pesa aproximadamente 500 g, y contiene unos 150 ml de sangre. Está dividida por los tabiques placentarios en 15-20 cotiledones.

Tipos de Placenta

Existen distintos tipos de placenta entre los mamíferos, pero la humana es de tipo hemocorial (o discoidal), lo que quiere decir que el tejido fetal penetra el endometrio hasta el punto de estar en contacto con la sangre materna.

Placenta normoinserta: Es aquella que se inserta en la parte superior, lateral, delantera o trasera del útero.

Placenta previa total: La placenta cubre por completo la abertura del cuello uterino.

Placenta previa parcial: Encontramos el cuello uterino parcialmente taponado por la placenta.

Otro tipo de placenta es la placenta accreta que penetra excesivamente en la pared uterina y que se encuentra muy adherida a ella. De la misma manera, la placenta increta y percreta son placentas que penetran aun más en el músculo uterino o en la pared uterina y que, a veces, se extienden a estructuras próximas como la vejiga. En estos trastornos, la placenta no se separa totalmente del útero como debería hacerlo cuando la mujer da a luz al bebé, lo cual puede producir una hemorragia peligrosa después del parto vaginal.

En general, se sitúa en la cara anterior o posterior del útero, dejando libre la cérvix, que conforma el canal del parto.

Consideraciones Adicionales sobre la Placenta

Existen determinados factores que ayudan a tener una placenta más sana, lo que contribuye al mejor funcionamiento de la misma:

  • Edad de la madre
  • Cirugías uterinas anteriores
  • Estilo de vida

Normalmente está formado por dos arterias y una vena en forma de triángulo (arterias en la base y vena en el vértice superior) todas inmersas en lo que se conoce como gelatina de Wharton, que es un tejido mucoso que hace al cordón resistente e impide que se enrede. Los nudos, que sí pueden suponer un problema, son extremadamente raros.

En el caso de que el embarazo se prolongue más allá de las 41 semanas existe un claro riesgo de que deje de cumplir con su función; tanto es así que se la denomina placenta envejecida. Por eso a medida que se acerca la fecha del parto es normal que la placenta comience a envejecer, ésto no quiere decir que deje de funcionar, hay placentas perfectamente funcionales en la semana 41 y en la semana 42, pero sí es cierto que a partir de la semana 40 hay que hacer controles más exhaustivos para asegurarse del buen funcionamiento de la placenta.

A través de la ecografía doppler se controlan las arterias umbilicales para asegurarse de que el flujo de sangre y por ende los nutrientes y el oxígeno están llegando adecuadamente al bebé.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

¿A partir de qué semana se forma la placenta?

La placenta comienza a formarse desde el momento en que el trofoblasto hace contacta con el endometrio, aproximadamente a partir del quinto o sexto día después de la fecundación. Durante este proceso, el trofoblasto se diferencia en dos tipos celulares: el citotrofoblasto, formando internamente, y el sincitiotrofoblasto, formando externamente.

El citotrofoblasto es poliédrico y altamente mitótico, mientras que el sincitiotrofoblasto es una estructura multinucleada que invade y prolifera en el endometrio, formando lagunas trofoblásticas. Estas lagunas trofoblásticas son esenciales para la formación de la placenta, ya que constituyen una red compleja de vasos sanguíneos a través de los cuales el feto recibirá nutrientes y oxígeno de la madre y eliminará productos de desecho.

¿Cuánto pesa la placenta?

La placenta alcanza su máximo desarrollo cuando tiene una forma de disco con aproximadamente 15 cm de diámetro y un peso de alrededor de 500 g. La placenta presenta un peso aproximado de 1.500 gramos durante el embarazo, y juega un papel crucial en el transporte de sustancias necesarias para el adecuado crecimiento y desarrollo fetal durante toda la etapa de gestación.

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