¿Qué Mira un Ojeador de Fútbol en un Niño?
A los 15 años, la oportunidad que todo niño sueña: fichar por el Real Madrid. Un ojeador del club lo vio en un partido en Murcia, destacando su capacidad para hacer goles, y lo captó para entrenar en la antigua Ciudad Deportiva.
Si eres futbolista y ves a alguien en la grada mucho antes del partido, es probable que sea un ojeador. Sin embargo, Diego Ribera matiza que no siempre es así.
Dependiendo de la hoja de ruta del club, a veces se llega temprano al estadio, otras veces con el partido empezado. “Si puedo, me gusta llegar pronto al campo, pero muchas veces llegas justo. El calentamiento, si es posible, me gusta verlo, difícil en algunos sitios cuando te conocen y te saluda mucha gente”.
Esto, como nos cuenta, pasa más a menudo de lo que a ellos les gustaría. “Muchas veces los representantes son los que lo difunden porque les interesa que se sepa que están ojeando a sus futbolistas. En algunos sitios pasas desapercibido si no conoces a representantes, pero en otros sitios es imposible”.
Si algo tienen claro estos ex ojeadores de clubes como Barcelona, Real Madrid o Espanyol es que si hay calidad, lo demás pasa a un segundo plano.
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¿Qué buscan los ojeadores?
Vicente Corral, ojeador cántabro, nos explica cómo reaccionar si un profesional te dice que tu hijo tiene aptitudes para llegar a la élite. El olfato de estos profesionales no suele fallar porque hay detrás un trabajo muy exhaustivo y muchos años de fútbol. Su ayuda es crucial para marcar la ruta a seguir.
Esgardo Calvo Marini añade que “prima el talento, la capacidad técnica y ahora mismo, para el fútbol que se está desarrollando, en determinados puestos tienen que ser muy rápidos. Diría que ahora en casi todas las posiciones tienen que ser rápidos”.
Calvo Marini añade que “prima el talento, la capacidad técnica y ahora mismo, para el fútbol que se está desarrollando, en determinados puestos tienen que ser muy rápidos. Diría que ahora en casi todas las posiciones tienen que ser rápidos”.
“Lo primero que veo es la calidad, la técnica que tiene, después voy viendo otras cosas. Puede tener otros problemas pero nunca te dirán que no es bueno, y yo no sacrifico a un futbolista porque haya tenido una reacción mala o haya sido díscolo en el campo.
“Si es muy bueno no vas a dejar pasar la oportunidad, vas a recomendar que lo vean más y ya dependerá de la dirección deportiva del club si ficharlo o no. El ojeador simplemente da una opinión privilegiada”, indica el actual segundo entrenador del RCD Espanyol en Primera División.
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“El comportamiento del jugador dentro del campo es importante. Cómo se relaciona con los compañeros y con el árbitro, cómo reacciona si le cambia el entrenador o cuando le corrige, el representante que tiene, los padres como son o qué tal le va en el colegio.
El esfuerzo que hay detrás es enorme, con días buenos, pero también muy malos, en una profesión en la que se habla más de las estrellas que de los modestos.
El primero de todos, y casi tan prioritario como la calidad técnica, era que encajaran con el perfil necesitado por el club porque “un lateral ya puede ser muy bueno pero no sube la banda, y no nos sirve si con el balón no va bien.
“En 12 partidos se puede calcular bien la capacidad del futbolista”, confiesa Marini, que añade que “si veo 6 partidos en casa y 6 fuera ya tengo los valores en los que yo me puedo apoyar para recomendar a ese futbolista.
La captación de talentos
La captación de talentos para la práctica deportiva, la necesidad de seleccionar, descubrir, identificar, detectar los posibles futbolistas en las edades tempranas, se ha vuelto más que nunca de suma importancia, debido al nivel que ha alcanzado nuestro deporte a nivel internacional.
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En la mayoría de los clubes hay un conjunto de personas, llamadas ojeadores, cuya misión consiste en ver partidos de las diferentes categorías e informar al club sobre jugadores que sobresalen, o pueden tener cualidades para jugar en categorías superiores. Tienen un instinto innato para descubrir niños con talento.
Son capaces de ver aquellos pequeños detalles de calidad que pasan inadvertido para el resto de aficionados. Son, en definitiva, los descubridores de los jugadores del futuro.
La amplitud de este departamento de ojeadores y las zonas a cubrir, dependerá de la potencialidad de la propia estructura del club, del presupuesto, del número de contactos en las diferentes zonas geográficas y, sobre todo, de su apuesta por un modelo de cantera.
En muchos casos, esa información de los ojeadores se recibe, en un porcentaje muy alto de las veces, de forma verbal -este jugador es muy bueno, da el nivel o no lo da-.
Otras vías de captación, son las pruebas que se realizan en los clubes. Al finalizar la temporada, se convocan sesiones de entrenamiento y se organizan partidos amistosos, donde aquellos que lo soliciten realizarán dichas pruebas.
Para cualquier club interesado en hacer pruebas de captación, la calidad técnica de los candidatos debería ser uno de los requisitos más importantes, para luego transformarse en jugador profesional.
Se debe considerar también el entorno social y familiar, con el fin de poder detectar su realidad, posibles fortalezas y debilidades en las que se pondrá un especial énfasis para el trabajo posterior, a través de un equipo multidisciplinario siguiendo un completo análisis del jugador.
El cuerpo técnico en un club analiza el trabajo realizado en el primer equipo para destilarlo y trasladarlo al resto de equipos de la cantera y viceversa, acercándolo a su modelo de juego, en el caso que lo tengan.
El rastreo del mercado infantil suele trabajarse buscando perfiles definidos: rendimiento inmediato, futuro y formativo.
La información recogida por los observadores, se queda en poder del club, que la centraliza, ordena y clasifica.
La identificación del talento, se vincula con el reconocimiento de las habilidades potenciales, que el sujeto poner de manifiesto en un determinado momento.
Sin embargo, cuando hacemos una comparación con la realidad, verificamos que en la mayoría de los clubes, en la selección de jugadores, dan una mayor importancia a los factores físicos y antropométricos en detrimento de los técnico-tácticos.
Es necesaria una dedicación para un tema de tanta importante como la captación de talentos, ya que, se pueden cometer errores de selección que afecten el desempeño del grupo, el rendimiento colectivo del equipo y, sobre todo, el porvenir deportivo de un niño.
Al finalizar la temporada debemos preparar la siguiente, decidiendo dónde ubicar a cada uno de los jugadores que tenemos en cada grupo.
Lo más ingrato para cualquier responsable de una captación o selección de talentos es decir a jugadores y familiares que no van a tener posibilidades, que no van a tener opciones de jugar en nuestro equipo.
Es importantísima la colaboración paterna a la hora de confiar en las decisiones de los entrenadores en la confección de equipos.
Aptitudes más valoradas en el campo
Ahora se reclaman jugadores más físicos que tácticos y técnicos. Es decir, jugadores con resistencia y muy buena condición musculoesquelética. Se aprecia mucho la capacidad física, la corpulencia y la altura, pero se está descuidando esa base de niños que jugaban al fútbol en la calle y practicaban el regate, técnicas individuales, dominio del balón, orientación, intuición o velocidad.
También se analiza la capacidad de esfuerzo y compromiso con el equipo, se ve si el jugador juega más bien para él o ella o si entiende de verdad que tiene que ayudar a un compañero o compañera en un apoyo o un desmarque aunque eso penalice sus capacidad.
Y finalizamos con quizás el punto más importante y es la capacidad mental. Que los jugadores y jugadoras sean capaces de seguir intentándolo a pesar de fallar, de aguantar la precio del partido y de tener esa fuerza interna en cada acción.
Por supuesto estos son aspectos muy generales que tienen muy bien luego cada uno tiene más desarrollo como la toma de decisiones y más métricas que se miran mas adelante.
Factores que influyen en el éxito
Una vez que es escogido, ¿qué posibilidades existen de gustar a algún club? Jugar bien o tener unas buenas habilidades no siempre garantizan un puesto entre los profesionales. Cada club de fútbol tiene su cantera y busca un determinado jugador de acuerdo con sus necesidades. Los candidatos tienen que adaptarse a su filosofía y ajustarse a su estilo de juego y a las expectativas del club. Esa disciplina del club va a ser tan importante como el talento.
Los padres deben saber que las expectativas de un determinado club pueden ser diferentes a las de otro y quizás el jugador destaca por detalles que no se justan a ellas. En todo caso, un ojeador no está para quitar la ilusión a un deportista.
El fútbol es muy exigente, duro y difícil. La gran mayoría se va quedando en el camino y el simple intento exige mucha disciplina, esfuerzo y pasión, pero merece la pena aprovechar la oportunidad de desplegar su potencial y cumplir ese sueño, aunque no lleguen a lo más alto.
Es bueno que siga compaginando deporte y estudios, a pesar de la intensidad de los entrenamientos?
Es el consejo que doy a todos los padres. Muchas de las principales academias y clubs de gran Indole tienen muchos ojeadores que rastrean el mercado en busca de jugadores y jugadoras que en el futuro puedan llegar al máximo nivel.
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