Paracetamol y Lactancia: Seguridad y Recomendaciones
La lactancia materna es un periodo crucial tanto para la madre como para el bebé. Es natural que las madres lactantes se preocupen por la seguridad de los medicamentos que utilizan.
Muchas madres que dan pecho a sus hijos después del parto han de tomar algún tipo de medicamento de manera ocasional o continuada, surgiendo de este modo la duda sobre si debe interrumpirse la lactancia o no. Dar el pecho al bebé no evitará que te pongas enferma.
Después de todo lo que has visto, es importante aclarar que en principio el paracetamol es totalmente seguro durante la lactancia materna para tu bebé. Los medicamentos que tomas durante la lactancia pueden llegar o no a la leche. En este caso, el paracetamol por vía oral sí lo hace.
¿Cómo influye la medicación en la lactancia materna?
Los medicamentos administrados a la madre por vía oral, intravenosa o intramuscular, alcanzan el torrente sanguíneo y de aquí, al ser procesados por los lactocitos (células que producen la leche) pueden pasar a la leche materna, esto paso no va a ocurrir con los medicamentos de uso tópico aplicados en la piel, oído u ojos. En el caso de los medicamentos inhalados para tratamiento de asma y rinitis (broncodilatadores y corticoides) ocurre una absorción sistémica muy escasa, por lo tanto podemos considerar que alcanzaran niveles muy bajos en la leche.
Mención aparte merecen los medicamentos con alto peso molecular, fuertemente unidos a proteínas, con un volumen de distribución alto, que no son procesados con facilidad por el lactocito.
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Una vez que el lactante ingiere leche que contiene una determinada cantidad de medicamento, previamente tomado por su madre, aún debe ser absorbido por su intestino, llegar a su circulación sanguínea y alcanzar niveles suficientes para producir efectos secundarios en él (Paricio, J.M. et al., 2014), por tanto, que un medicamento se excrete en la leche materna no implica necesariamente toxicidad y para esto son interesantes los conceptos que definieron arriba.
Igualmente si el medicamento en cuestión es de uso frecuente en pediatría, como son algunos antiinflamatorios, analgésicos (Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre lactancia materna, 2017), antibióticos y broncodilatadores, no le causarán problemas recibirlos en bajas dosis a través de la leche materna.
Los bebés prematuros, los recién nacidos y aquellos que padecen alguna enfermedad o tengan disminuida la función renal, van a ser más sensibles al uso de medicamentos por parte de su madre, en cambio, los bebés sanos de seis meses o más serán menos sensibles ya que su organismo va a metabolizar de forma más eficaz cualquier fármaco que les llegue a través de la leche.
Recomendaciones Generales
Cuando una mujer que está amamantando, padece una determinada enfermedad y su médico considera que necesita tratamiento, lo primero que debe hacer antes de prescribir nada, es valorar el riesgo beneficio, teniendo en cuenta aspectos tales como la afectación que produce la enfermedad y sus síntomas, en la salud materna, si son conocidos los efectos del tratamiento de elección en la lactancia, si se conocen consecuencias sobre el desarrollo del lactante, o si existen fármacos o tratamientos no farmacológicos que puedan ser una alternativa más segura e igual de eficaz. Una vez valorado todo esto se puede dar el visto bueno a la prescripción del fármaco.
No obstante, a la hora de elegir un tratamiento, se recomienda optar siempre por fármacos bien estudiados, que sean poco excretados a la leche materna y con escaso riesgo aparente.
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Los profesionales de la salud tenemos a nuestra disposición una clasificación de los medicamentos en función de su seguridad durante la lactancia materna (Hale, T., 2017). Un complemento de gran ayuda es el documento Medicamentos maternos durante la lactancia: recomendado sobre los medicamentos de la octava lista modelo de medicamentos esenciales de la OMS (OMS, 1995), este texto ha sido inspirador para la creación de unas bases de datos que nos permiten consultar gran cantidad de fármacos, de forma rápida y sencilla:
- E-lactancia web en español.
- Drugs and Lactation Database (LactMed®) - NCBI Bookshelf web en ingles.
¿Qué debo tener en cuenta sobre medicamentos y lactancia materna?
A modo de resumen debes tener en cuenta esto:
- Las madres lactantes han de evitar la automedicación, al igual que durante el embarazo debes consultar siempre con los profesionales.
- Emplea únicamente aquellos fármacos que sean estrictamente necesarios.
- Es preferible optar por fármacos con vida media y corta.
- La mayoría de los medicamentos se excretan por la leche en cantidades demasiado pequeñas como para afectar al lactante, pero pueden alterar el sabor de la leche por lo que el bebé podría rechazar la toma. Aunque en determinados casos el bebé podría llegar a rechazar la leche materna, puede que esta tenga un sabor desagradable.
- Fármacos con una dosis relativa inferior al 10% se pueden administrar sin problema.
- En caso de duda o incompatibilidad, por lo general siempre existe una alternativa dentro de la familia del fármaco que resulte más segura para la lactancia.
- Algunos medicamentos pueden influir en la producción de leche disminuyendo la cantidad que produces y afectando a la alimentación de tu hijo/a.
- Si el medicamento es seguro no es necesario interrumpir la lactancia materna, esta medida siempre será el último recurso, sólo cuando sea imprescindible y no tengamos ninguna otra opción. Si llegado el caso has de interrumpirla, en tratamientos cortos puedes continuar la extracción de leche de forma manual o con un sacaleches (desechando esta leche), de este modo una vez finalizado el tratamiento puedes volver a retomar la misma .
- Las presentaciones óticas, inhaladas, colirios y tópicas tienen una escasa o nula repercusión por los bajos niveles que alcanzan en sangre materna.
- Los medicamentos con alto peso molecular, fuertemente unidos a proteínas, con un volumen de distribución alto, no son procesados con facilidad por el lactocito.
- Intentar evitar que la toma coincida con el tiempo máximo de concentración del fármaco.
- Vigila a tu bebé por si aparecen cambios en su patrón alimenticio o de sueño, o irritabilidad. Si observas algún cambio contacta con tu médico.
Clasificación de seguridad de medicamentos durante la lactancia
¿Cómo saber si un medicamento es seguro durante la lactancia?
- Categoría L1: Máxima seguridad. Medicamento que ha sido tomado por un gran número de madres que amamantan sin observarse ningún incremento en los efectos adversos en el bebé. Los estudios controlados en mujeres que amamantan no demuestran un riesgo para el bebé, y la posibilidad de daño al lactante es remota o el producto no es biodisponible por vía oral en un bebé.
- Categoría L2: Seguro. Medicamento que se ha estudiado en un número limitado de mujeres que amamantan y que no se ha observado un incremento de los efectos adversos en el bebé; y/o la evidencia de un riesgo probable demostrado que siga al uso de este medicamento en una mujer que amamanta es remota.
- Categoría L3: Moderadamente seguro. No hay estudios controlados en mujeres que amamantan; sin embargo, el riesgo de efectos adversos para un lactante es posible; o, los estudios controlados muestran solo efectos adversos mínimos no amenazantes. Se deben administrar medicamentos solo si el beneficio potencial justifica el riesgo potencial para el bebé.
- Categoría L4: Posiblemente peligroso. Existe evidencia positiva de riesgo para un bebé que es amamantado, o para la producción de leche materna, pero los beneficios del uso en madres que amamantan pueden ser aceptables a pesar del riesgo para el bebé (por ejemplo, si el medicamento es necesario en una situación potencialmente mortal o enfermedad grave para la cual no se puedan utilizar medicamentos seguros o no son efectivos).
- Categoría L5: Contraindicado. Los estudios en madres que amamantan han demostrado que existe un riesgo significativo y documentado para el bebé basado en la experiencia humana; o es un medicamento que tiene un alto riesgo de causar un daño significativo a un bebé. El riesgo de usar el medicamento en mujeres que amamantan claramente supera cualquier posible beneficio de la lactancia materna. El medicamento está contraindicado en mujeres que están amamantando a un bebé.
La lactancia materna es un proceso natural que ofrece innumerables beneficios para el bebé y la madre, pero muchas madres tienen dudas sobre el uso de medicamentos mientras amamantan. ¿Es seguro tomar medicación? ¿Afectará al bebé? La respuesta depende del tipo de medicamento y la dosis, pero con información adecuada y asesoramiento médico, es posible seguir cuidando tu salud sin interrumpir la lactancia. En la mayoría de los casos, sí.
Muchos medicamentos son compatibles con la lactancia, ya que las cantidades que pasan a la leche materna suelen ser muy pequeñas y no representan un riesgo para el bebé. Algunos medicamentos no son compatibles con la lactancia o necesitan ser administrados bajo estricta supervisión médica.
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Interrupción temporal: Puedes extraer y desechar tu leche mientras dure el tratamiento. La mayoría de los medicamentos son seguros durante la lactancia, pero siempre es importante consultar con un profesional antes de tomarlos. Con la información adecuada y el apoyo médico, puedes cuidar tu salud y continuar ofreciendo los beneficios de la lactancia a tu bebé.
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