¿Qué Preguntar a la Matrona Durante el Embarazo?
El embarazo es un período único y especial en la vida de una mujer. Durante este tiempo, las mujeres experimentan una serie de cambios físicos y emocionales. Es crucial contar con un seguimiento adecuado para garantizar el bienestar tanto de la madre como del bebé.
Importancia de la Consulta de Matrona
La consulta de Matrona durante el embarazo es fundamental para el bienestar de la madre y el bebé. En el Centro de la Mujer EGR en Aravaca, ofrecen un espacio seguro y de confianza donde las mujeres pueden recibir una atención personalizada y experta durante esta etapa crucial.
El cuidado prenatal es esencial para asegurar un desarrollo saludable del bebé y una experiencia positiva para la madre. La consulta de Matrona también es clave en la detección temprana y prevención de posibles complicaciones durante el embarazo. Las matronas están capacitadas para identificar señales de alarma y derivar a la mujer al especialista correspondiente si es necesario.
Durante el embarazo, es común que las mujeres experimenten una amplia gama de emociones, desde la emoción y la alegría hasta la ansiedad y el miedo. En la consulta de Matrona, las mujeres reciben un apoyo emocional invaluable, donde pueden compartir sus inquietudes y recibir orientación para lidiar con los cambios emocionales y prepararse para el parto.
Si estás embarazada o planeas estarlo, te animamos a que acudas a una consulta de Matrona para recibir el cuidado y apoyo necesarios durante tu viaje hacia la maternidad. Recuerda, el seguimiento en la consulta de Matrona durante el embarazo es una inversión en tu bienestar y en el de tu hijo por nacer.
Lea también: Solicitar cita matrona
Primeros Pasos al Descubrir el Embarazo
Cuando nos damos cuenta de que estamos embarazadas, nos pueden asaltar un montón de dudas. Si te realizas un test de embarazo casero y te da positivo, existe un 99 por ciento de posibilidades de que estés embarazada. Las pruebas de embarazo, tanto caseras como de uso profesional, detectan una hormona llamada β- HCG, que se secreta por la placenta a los pocos días de la implantación del huevo.
Visita Inicial a la Matrona
La primera visita de embarazo a la matrona u obstetra la tendrás antes de que finalice el primer trimestre. En esta visita, además de preguntarte datos sobre tu salud general, ginecológica y obstétrica (si tienes hijos o has tenido otros embarazos…) también te preguntará sobre antecedentes de enfermedades (a ti y a tu pareja) que puedan tener relevancia para tu embarazo. Recibirás información sobre hábitos saludables, para que vivas tu embarazo de forma plena.
Te realizará un reconocimiento físico: peso, talla, cálculo de índice de masa corporal para determinar si tienes un peso adecuado a tu estatura, toma de tensión... También te solicitará una analítica de sangre y orina, así como una ecografía, calculando cuando es el momento óptimo para realizarlas. Tanto tú como tu pareja podréis resolver todas las dudas.
Visita Preconcepcional
Cuando una pareja se plantea tener un hijo, puede ser muy útil hacer un cálculo de los días fértiles, pero lo es mucho más hacer una visita al médico o a la matrona. Conviene que sepas que el bienestar durante el embarazo depende en gran medida de tu estado de salud antes de la concepción.
La visita preconcepcional planificada, debería tener lugar en el intervalo de un año antes del embarazo. Su utilidad no solo se limita a las mujeres con alguna enfermedad previa o con embarazos anteriores complicados. El propósito de esta visita es:
Lea también: Primer encuentro con la matrona: ¿qué esperar?
- Conocer tu estado de salud.
- Identificar posibles factores de riesgo, tuyos o de tu pareja, que pudieran afectar de forma negativa al embarazo.
En esta visita, te realizaran una entrevista para analizar tu historia familiar, personal y reproductiva. Si padeces alguna enfermedad como diabetes, hipertensión, disfunciones de la glándula tiroides o alteraciones cardiacas, conviene conseguir el mejor grado de compensación de la enfermedad, antes del embarazo. Probablemente se solicite una analítica general y de tu estado inmunitario.
En relación con determinadas enfermedades infecciosas, como la toxoplasmosis, lo idóneo sería conocer el resultado analítico, antes de la gestación, por si hubiera que incidir en determinadas recomendaciones si hubiera riesgo de transmisión, como en esta infección sería no tomar determinados alimentos. Se valorará tu estado nutricional. En caso de peso elevado, se te aconsejará, que lo pierdas antes de quedarte embarazada.
Es recomendable que te alimentes de forma variada y equilibrada, ya que un buen estado nutricional en el momento de la concepción cubrirá mejor las necesidades que supone la gestación y va a contribuir a mejores resultados gestacionales. El ácido fólico desempeña un papel fundamental en el desarrollo de tu bebé porque previene un tipo de malformaciones neurológicas que pueden ser muy graves: los defectos del tubo neural (DTN).
Alimentación y Suplementos
Si tu alimentación es adecuada en principio solo tienes que suplementar el ácido fólico y el yodo. Cuando el embarazo es planificado, se aconseja iniciar la suplementación de estos dos micronutrientes uno o dos meses antes de la concepción. Cuando no ha sido este el caso, conviene que lo inicies cuanto antes. Existen preparados vitamínicos que contienen ácido fólico, yodo y vitamina B12.
El ácido fólico es una vitamina del grupo B que favorece el correcto desarrollo del sistema nervioso fetal, ayudando a prevenir defectos en el cerebro y médula espinal (defectos del tubo neural). Con respecto al yodo, se ha demostrado que en la dieta de la mujer embarazada y madre lactante, hay un déficit en el aporte y es fundamental un aporte adecuado, para un buen desarrollo del cerebro fetal.
Lea también: Formación de Matronas
Recomendaciones Dietéticas
Cuando conoces que estás embarazada, te planteas dudas sobre qué cosas puedo comer o no y además es muy probable que recibas información de tu entorno, a veces contradictoria. Lo recomendable es que tu dieta sea completa, variada y equilibrada, para cubrir tus necesidades y las del feto en formación. Esto no significa que debas de comer por dos.
Aunque siempre hay que tener en cuenta tu constitución y tipo de vida (activa, sedentaria) en general, tienes que aportar: lácteos, frutas, verduras, cereales, legumbres, carne, pescado, huevos…y, líquido suficiente para estar perfectamente hidratada. La forma de cocinar, ligera: cocido, hervido, plancha, horno; cuantos menos fritos, grasas, precocinados mejor.
En la primera analítica de sangre se te determinará si ya has pasado o no la toxoplasmosis. Debes evitar los embutidos que estén solo curados. Los puedes tomar cocidos, cocinados o si están sometidos a congelación tipo industrial (-20ºC durante al menos 48h.). Los patés en conserva se pueden comer, pero no los que están refrigerados o los que se compran al peso en charcutería, por el riesgo de contaminación a partir de otros alimentos o por la protección parcial por el frío.
Se recomienda tomar pescado con moderación y evitar especies grandes y depredadoras (que se alimentan de otros peces) como el tiburón, pez espada, caballa, atún rojo, cazón. El atún claro enlatado es más seguro, porque procede de pescados más pequeños. El salmón y truchas de granja tienen pocos contaminantes y mucho omega-3 (es un ácido graso esencial).
Primeros Síntomas y Cambios en el Cuerpo
El cansancio o la fatiga, así como las ganas de dormir a todas horas, son los primeros síntomas de que estás embarazada. Estos signos se relacionan con el cambio hormonal que sucede en el embarazo. Se cree que la somnolencia es producida por el incremento de una hormona llamada progesterona, que trabaja activamente durante las primeras semanas, preparando al útero para la implantación del óvulo que ha sido fecundado. Además, al comienzo del embarazo la formación de la placenta y el desarrollo embrionario requiere mucha energía. No te sientas culpable, procura descansar lo que necesites. Duerme más horas por la noche y acuéstate más temprano de lo habitual.
Sangrado Vaginal
Conviene que sepas que dos o tres embarazos de cada diez presentan sangrado en sus primeras fases. Si manchas es importante que observes el tipo de sangrado y la cantidad. Al comienzo de la gestación puede haber un pequeño sangrado al implantarse el huevo en la pared uterina se conoce como hemorragia de implantación. Si se da, es normal y generalmente aun no sabes que estás embarazada.
Puedes manchar debido a los cambios en el cuello del útero porque en el embarazo le fluye más sangre y está más sensible. Al mínimo roce (relaciones sexuales o examen vaginal) puedes manchar un poco. Si manchas sangre roja, como de una regla y no se asocia a exploración o relaciones sexuales, sería motivo de consulta para descartar una amenaza de aborto. Si acudes al hospital a consultar por sangrado vaginal en el primer trimestre de embarazo, el ginecólogo lo va a denominar amenaza de aborto, aunque la gestación llegue hasta el final. En ocasiones se producen pequeños hematomas en la inserción de la placenta y se resuelven manchando un poco.
Flujo Vaginal
Desde el principio del embarazo, por influencia hormonal, vas a notar aumento de flujo vaginal. A veces será muy fluido, como lechoso, en otros casos será espeso y pegajoso; en ambos casos será normal, mientras que no produzca irritación, picor o quemazón. Tienes que realizar una higiene adecuada, en tu ducha diaria, con un jabón líquido suave (puede ser de tomillo, bardana, árbol de té…). Asearse adecuadamente no significa hacerlo interiormente, todo lo contrario.
Hay mujeres que con la intención de neutralizar cualquier germen, introducen productos en la vagina (antisépticos, jabones…) con el riesgo de alterar la flora vaginal que protege de infecciones. Lavarse una o dos veces al día es suficiente. Para evitar infecciones por hongos conviene que utilices ropa interior de algodón y limitar el uso de protectores o "salvaslips". Tampoco conviene que utilices ropa interior tipo tanga. En general, evita ropas ajustadas.
Seguimiento del Embarazo
Este es uno de los primeros datos que desconocemos del embarazo: que la profesional sanitaria capacitada y mejor preparada para hacer el seguimiento del embarazo, el parto y el puerperio es la comadrona. Si un embarazo es normal, la comadrona puede y debe ser la referencia de la mujer y no el ginecólogo. Los médicos especializados en obstetricia están preparados para el seguimiento y asistencia de los embarazos y partos patológicos. Si la mujer no ha contactado antes con la comadrona, el inicio del embarazo es un momento ideal para hacerlo.
Con ella no sólo tendrá un buen control de la gestación, sino que la comadrona también le proporcionará apoyo y le ayudará a resolver dudas de todo tipo. Con ella hablará de sus miedos, de su alimentación, de lo que duerme, de las sensaciones y los cambios de su cuerpo. Con la comadrona aprenderá cómo es el proceso del embarazo y el parto, de lo que supone la crianza de un hijo, cómo son (y qué son) el puerperio y la lactancia materna.
En la sanidad pública, hay comadronas en casi todos los centros de salud. En la sanidad privada, hay comadronas que trabajan de forma independiente. La frecuencia de las visitas dependerá de cada profesional.
Plan de Citas Sugerido
- 1ª visita: Matrona. Semana 5-8: Toma de contacto, solicitud de analíticas y ecografía del primer trimestre.
- 2ª visita: Matrona/médico/ginecólogo. Semana 12: Valorar los resultados de las analíticas, realización de la ecografía.
- 3º visita: Matrona. Semana 16-18: Inicio del segundo trimestre. Sensaciones corporales. Pensamientos sobre el plan de parto.
- 4º visita: Matrona/ ginecólogo. Semana 20-22: Realización de ecografía.
- 5º visita: Matrona. Semana 24-28: Solicitud de 2ª analítica. Preparación para la maternidad. Inquietudes.
- 6º visita: Matrona/ ginecólogo. Semana 32-34: Ecografía del tercer trimestre.
Pruebas y Ecografías
La cantidad o tipo de pruebas médicas que puedan proponerte realizar durante el embarazo es algo que puede cambiar según dónde vivas, el equipo al que acudas y/o si tienes alguna situación de salud específica. En general, se suele realizar una analítica de sangre y una ecografía sobre las 12 semanas de gestación.
La ecografía del segundo trimestre, la que se realiza entre la semana 20 y la 22 de gestación, es la que da más información de cómo está el feto. Es la llamada ecografía morfológica y su objetivo es ver que el desarrollo del feto es el adecuado. Se miran todos los órganos principales (corazón, cerebro, intestino, riñón,…) y las estructuras esqueléticas más importantes.
Diabetes Gestacional
La diabetes gestacional es una situación que afecta a un 10% de las embarazadas. Se caracteriza por la dificultad de mantener los niveles de azúcar normales en sangre. Por este motivo, se suele recomendar hacer lo que se llama un cribado de diabetes gestacional durante el embarazo.
El O’Sullivan es una prueba que sirve como cribado. Consiste en tomar un jarabe con 50 g de glucosa y una hora más tarde realizar un análisis de sangre para saber el valor de la glucosa. Si este valor está alterado, se aconseja realizar otra prueba que será diagnóstica. El O’Sullivan no es la única prueba que se puede realizar para saber si existe o no diabetes gestacional.
tags: #que #preguntar #a #la #matrona #embarazo