Prevalencia de la Depresión Postparto: Un Análisis Detallado
La depresión postparto (DPP) es un trastorno depresivo que se inicia en el postparto. La prevalencia mundial se sitúa entre el 10-20%, siendo el diagnóstico más frecuente en este período.
La depresión postparto (DPP) hace referencia a los trastornos del estado de ánimo o síntomas depresivos que acontecen durante los primeros 12 meses tras el parto. Increíblemente, a pesar de que el nacimiento de un bebé se relacione con la llegada de felicidad y alegría, la incidencia de la DPP ha venido aumentando en los últimos años.
Síntomas y Diagnóstico de la Depresión Postparto
Los principales síntomas son apatía/anhedonia y el estado de ánimo deprimido. La DPP se caracteriza por estado de ánimo deprimido y anhedonia y/o alteración del funcionamiento personal. Numerosas asociaciones de profesionales recomiendan su cribado al menos una vez durante el periodo perinatal. El diagnóstico siempre será clínico con la ayuda de cuestionarios.
Dentro del adecuado diagnóstico destaca la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo específica para el puerperio.
Factores de Riesgo y Protectores
Aunque la etiología es desconocida se conocen múltiples factores de riesgo, así como factores protectores. Una de las principales hipótesis del origen de la DPP es una alteración hormonal. Todo esto hace que la DPP se haya convertido en una de las mayores complicaciones del periodo perinatal.
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Esta suele ser más alta en estratos sociales bajos (menores ingresos económicos), en contraposición con los estratos sociales altos (mayores ingresos económicos).
Los principales factores de riesgo vinculados al desarrollo de la DPP son: la baja edad de las madres, la escolaridad, la multiparidad, la soltería o el divorcio y las cuestiones económicas representadas por el hecho de que la mujer o su cónyuge estén desempleados.
Prevalencia de la Depresión Postparto: Estudios y Datos
Se seleccionaron 10 artículos a través de búsquedas sistemáticas en bases de datos online, incluyendo PubMed. Posteriormente, se realizó la selección de artículos según los criterios de inclusión y exclusión propuestos para esta revisión.
Se tuvo en cuenta el método diagnóstico utilizado en cada estudio, incluyendo los que hicieron uso de la EDPE. Se trata de una herramienta de cribado validada que consta de 10 ítems, cada uno calificado de 0 a 3 puntos, con una puntuación máxima de 30.
El estudio realizado por Berle JØ et al. muestra que la prevalencia de la DPP es del 10 %. En el estudio dirigido por Zejnullahu V et al., partiendo de una muestra de 247 mujeres evaluadas mediante la escala EDPE, se estima una prevalencia de DPP del 21 % a las 6 semanas tras el parto. Del estudio realizado por Goshtasebi A et al., en el que se incluyeron 254 madres no anémicas, se obtuvo una prevalencia de DPP del 5,5 %. En el estudio realizado por Hartmann JM et al. se incluyen 2.687 mujeres del municipio de Río Grande (Brasil). La prevalencia de mujeres con DPP en un período de 48 horas tras el parto era de un 14 %. En el estudio realizado por Alzahrani J et al. se realizó un análisis de prevalencia en 279 mujeres de entre 19 y 45 años en Al Kharj (Arabia Saudí). Se observó una prevalencia de 32,8 % en los dos primeros meses tras el parto. En el estudio de Pampaka D et al. se siguió a 1.348 mujeres en Kuwait que respondieron la EDPE tanto antes como después del parto. La prevalencia de síntomas depresivos posparto (medida al cabo de 15 semanas) fue del 11,7 %. El estudio realizado por Evans J et al. se efectuó en 9.028 mujeres de Bristol (Inglaterra). Las puntuaciones de depresión en la escala EDPE fueron más altas durante el embarazo que al cabo de 8 semanas tras el parto. En el estudio realizado por Lanjewar S et al., de las 240 mujeres encuestadas, un 26,3 % padecían DPP. En el estudio realizado por Affonso DD et al. se encontró una prevalencia de un 35,1 % al cabo de 4-6 semanas tras el parto, y del 33,6 % al cabo de las 10-12 semanas. Las mujeres europeas y australianas mostraron mayores niveles de DPP en comparación con las mujeres de Asia y América del Sur.
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En España, concretamente, la prevalencia de sintomatología depresiva durante el embarazo oscila entre el 14-15% y el 23,4%, y en el postparto entre el 21,7% y el 30,3%. La prevalencia de depresión mayor se sitúa alrededor del 4-5% en el embarazo y del 7,7% al 14,8% en el período postnatal.
Tabla de Prevalencia de Depresión Postparto en Diferentes Estudios
| Estudio | Muestra | Prevalencia de DPP |
|---|---|---|
| Berle JØ et al. | - | 10% |
| Zejnullahu V et al. | 247 mujeres | 21% (6 semanas postparto) |
| Goshtasebi A et al. | 254 madres no anémicas | 5.5% |
| Hartmann JM et al. | 2,687 mujeres | 14% (48 horas postparto) |
| Alzahrani J et al. | 279 mujeres | 32.8% (2 meses postparto) |
| Pampaka D et al. | 1,348 mujeres | 11.7% (15 semanas postparto) |
| Evans J et al. | 9,028 mujeres | Datos de EDPE más altos durante el embarazo |
| Lanjewar S et al. | 240 mujeres | 26.3% |
| Affonso DD et al. | - | 35.1% (4-6 semanas postparto), 33.6% (10-12 semanas postparto) |
Impacto de la Depresión Postparto
La DPP no solo impacta a la madre, sino también al recién nacido, aumentando el riesgo de problemas de salud y mortalidad infantil. Como consecuencia de este trastorno, se destaca la ausencia de interacción entre madre e hijo, lo que puede expresarse en las siguientes situaciones: hostilidad, rechazo, negligencia, agresividad, así como menor afecto y mayor ansiedad de la mujer al momento de brindar el cuidado materno.
También se describen las repercusiones tempranas y tardías para los niños. Representan manifestaciones tempranas: pobre desempeño en las pruebas de desarrollo y altos niveles de apego inseguro a la madre a los 12 meses. Los trastornos de conducta, el deterioro de la salud física, las conexiones inseguras y los episodios depresivos, por otro lado, representan las repercusiones tardías.
Detección Temprana y Manejo
El diagnóstico se realiza mediante la entrevista clínica y la Escala de Depresión Posparto de Edimburgo (EPDS). La intervención de enfermería es clave en la detección temprana y manejo de la DPP.
Cabe señalar que el pronóstico de este trastorno puerperal está fuertemente ligado al diagnóstico precoz y las intervenciones rápidas. En esa perspectiva, se destaca que en las primeras semanas de vida del recién nacido, la mujer busca el servicio de salud.
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Con base en este contexto, se considera importante que se realicen estudios científicos de seguimiento de la depresión postparto para que, ante signos de este trastorno, las mujeres sean encaminadas a un profesional especializado y calificado para establecer el diagnóstico final e iniciar la terapia. Esta intervención debe darse predominantemente en el contexto de la atención primaria a la salud, donde los enfermeros son responsables de la acogida y aún desempeñan un papel protagónico en las acciones de prevención de la enfermedad.
Tratamiento de la Depresión Postparto
El tratamiento con PPD debe establecerse de acuerdo con la gravedad del cuadro depresivo presentado. Este tratamiento se basa en el mismo establecido para la depresión no relacionada con el puerperio, pudiendo utilizarse psicoterapia y/o farmacoterapia y, en caso de intento de suicidio o infanticidio, terapia electroconvulsiva.
De acuerdo con las principales guías clínicas basadas en la evidencia y numerosos estudios en este campo, “los tratamientos psicológicos son eficaces para reducir los síntomas depresivos pre y posnatales”.
Teniendo en cuenta también, que el tratamiento psicológico es el que eligen prioritariamente muchas mujeres durante la etapa perinatal, “ya que entienden que no tendrá efectos secundarios para el feto ni la lactancia”, los expertos/as del COP consideran trascendental el contar con psicólogos/as especializados en la materia, brindando estos servicios dentro de los sistemas sanitarios, dados sus beneficios a nivel personal, social y comunitario.
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