Tratamientos de Infertilidad: Opciones y Avances en España
En la actualidad, entre un 12%-18% de parejas que quieren tener un hijo descubren que sufren infertilidad. En el 30% de los casos las causas son de origen masculino y, en otro 30%, de origen femenino. También es posible que ambos miembros de la pareja presenten problemas de fertilidad, lo que ocurre en un 20% de los casos.
La esterilidad se define como la dificultad de una pareja para conseguir el embarazo, a pesar de mantener relaciones sexuales con alta frecuencia y de no haber utilizado protección ni métodos anticonceptivos durante un período igual o mayor a un año. Los especialistas distinguen la esterilidad como la dificultad o incapacidad para lograr tener un embarazo y la infertilidad como la imposibilidad de llevar un embarazo a término (es decir, cuando se logra la concepción pero después se aborta).
La esterilidad puede ser consecuencia de un problema por parte de la mujer, del hombre o de la pareja en conjunto. Se estima que un 47% de los casos de infertilidad en una pareja se deben a algún problema en el hombre.
Para ello, los profesionales cuentan con la ayuda de la medicación hormonal y de técnicas, más o menos complejas, como la inseminación artificial (IA), la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), el cultivo de embriones, etc. Además, la reproducción asistida ha conseguido grandes avances y, hoy en día, es posible disponer de gametos de donantes en caso de no poder tener hijos biológicos por riesgo de transmitir enfermedades o por no disponer de gametos propios.
Historia de la Reproducción Asistida
Hasta finales del siglo XX, las personas con problemas de fertilidad debían resignarse o acudir a la adopción si deseaban formar una familia. A partir de 1978, todo esto cambió con el nacimiento de Louise Brown, la primera «niña probeta». Las personas estériles vieron en la reproducción asistida la solución a sus problemas para conseguir el embarazo.
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Louise Brown ha sido madre de manera natural, lo cual ha demostrado que el uso de las técnicas de reproducción asistida no implica el nacimiento de niños infértiles. La técnica que permitió este primer nacimiento fue la FIV. Se extrajo un óvulo de la paciente y se realizó la unión con el espermatozoide en una placa en el laboratorio. El óvulo fecundado se dividió hasta ocho células y se volvió a implantar en la madre.
El éxito de esta primera FIV abrió las puertas a todo el conjunto de técnicas que hoy conocemos como reproducción asistida. Al inicio, los tratamientos de fertilidad no ofrecían grandes porcentajes de éxito. Sin embargo, se han ido perfeccionando las distintas técnicas con los años, se han formado profesionales especializados en este campo y, cada vez, nacen más niños en todo el mundo gracias a la medicina reproductiva.
Indicaciones para los Tratamientos de Fertilidad
Para considerar que una pareja tiene problemas de fertilidad debe pasar un año manteniendo relaciones sexuales desprotegidas sin conseguir el embarazo (6 meses si la mujer es mayor de 35 años). No obstante, si se conoce que hay un problema de infertilidad, como malformaciones uterinas o alteraciones genéticas, no tiene sentido esperar este tiempo.
En cualquiera de estos casos, la pareja deberá acudir a un centro de reproducción asistida para llevar a cabo un estudio de fertilidad y averiguar las posibles causas de su esterilidad. De forma muy general, las alteraciones en la fertilidad de hombres y mujeres que les impiden o dificultan tener un hijo de manera natural son las siguientes:
- Infertilidad masculina: mala calidad seminal, ausencia de espermatozoides, alteraciones genéticas en los espermatozoides, etc.
- Infertilidad femenina: alteraciones del ciclo menstrual, cantidad y/o calidad de los óvulos disminuida, problemas que afectan a la implantación embrionaria, etc.
Además, si existe en la familia alguna enfermedad hereditaria que pueda dar lugar al nacimiento de un niño enfermo, se recomienda no intentar el embarazo natural y acudir a una clínica para realizar un estudio genético. Por otra parte, las mujeres solteras y las parejas lesbianas también necesitarán recurrir a la reproducción asistida para poder ser madres. Para ello, estas mujeres tendrán que realizar un tratamiento con donación de semen.
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En cuanto a los hombres solteros y parejas gays, su única opción para tener hijos es la gestación subrogada, un proceso que hoy en día es ilegal en España.
Técnicas de Reproducción Asistida
Las técnicas de reproducción asistida en humanos surgen con el objetivo principal de conseguir un embarazo que dé lugar a un recién nacido sano. El avance de la ciencia y las nuevas tecnologías permiten que continuamente esté aumentando el número de técnicas de reproducción asistida y, al mismo tiempo, que se mejoren los protocolos y los métodos de las ya existentes.
La inseminación artificial (IA) y la fecundación in vitro (FIV) son las técnicas de reproducción asistida más empleadas, cada una con sus ventajas y desventajas. La elección de una u otra técnica va a depender, básicamente, del tipo de infertilidad y de la recomendación médica. En primer lugar, siempre se intentará utilizar el método más sencillo y menos invasivo. En caso de que haya una causa de infertilidad grave o de que no se logre el embarazo tras varios intentos, el médico especialista recomendará una técnica reproductiva más compleja.
A continuación, vamos a explicar las técnicas de reproducción asistida más importantes de menor a mayor complejidad.
Inseminación Artificial (IA)
La IA es el tratamiento de fertilidad más natural y sencillo, de baja complejidad. Esta técnica consiste en introducir los espermatozoides en el tracto genital femenino, generalmente en el útero, para que pueda producirse la fecundación en las trompas de Falopio, tal y como ocurriría en un embarazo natural.
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Más detalladamente, la inseminación artificial consta de los siguientes pasos:
- Estimulación ovárica para el desarrollo folicular e inducción de la ovulación.
- Preparación del semen en el laboratorio.
- Introducción de los espermatozoides en el útero, mediante una fina cánula.
La IA puede hacerse tanto con semen de la pareja (IAC) como con semen de un donante (IAD). Por tanto, pueden recurrir a este método tanto parejas heterosexuales, como mujeres solas o lesbianas.
Fecundación In Vitro (FIV)
La FIV es un método de reproducción asistida que consiste en unir óvulo y espermatozoide en el laboratorio para crear un embrión, que posteriormente se transferirá al útero de la mujer. A diferencia de la IA, la FIV es una técnica de alta complejidad.
De modo general, el procedimiento de la FIV es el siguiente:
- Estimulación ovárica controlada, para que maduren varios óvulos en un único ciclo.
- Punción folicular, para extraer los óvulos del ovario.
- Preparación del semen en el laboratorio.
- Fecundación en el laboratorio (por FIV convencional o ICSI).
- Cultivo y desarrollo de los embriones.
- Transferencia de embriones al útero.
Existen dos tipos de FIV, según el método empleado para la fecundación:
- FIV convencional: se pone en contacto el óvulo con los espermatozoides en una placa de cultivo, para que tenga lugar la fecundación por sí sola.
- ICSI: se selecciona un espermatozoide y se introduce en el óvulo mediante microinyección, por lo que la fecundación es forzada.
El semen utilizado en la FIV puede ser tanto semen de la pareja como de un donante. Lo mismo ocurre con los óvulos: en caso de que la mujer no pueda utilizar los propios, se pueden emplear óvulos de donante en el tratamiento conocido como ovodonación.
En el caso de parejas lesbianas, existe un tipo especial de FIV conocido como método ROPA. Esta técnica consiste en utilizar los óvulos de una de las mujeres de la pareja, mientras que la transferencia de los embriones obtenidos se hará a la otra mujer. Así, ambas participan en el proceso, aportando el material genético (los óvulos) o llevando a cabo el embarazo.
Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP)
Las TRA también permiten hacer un estudio genético a los embriones durante un tratamiento de FIV. Es el diagnóstico genético preimplantacional (DGP), actualmente conocido como test genético preimplantacional (PGT). Para ello, se extraen una o varias células del embrión, mediante un procedimiento conocido como biopsia embrionaria. Posteriormente, se analiza si presentan alguna alteración cromosómica o mutación genética. Finalmente, se seleccionan solo los embriones genéticamente sanos para realizar la transferencia al útero de la mujer. Aquellos embriones que presentan alguna anomalía son descartados.
Gestación Subrogada
La gestación subrogada, erróneamente conocida como maternidad subrogada o vientre de alquiler, es la técnica de reproducción asistida por la que una mujer accede a gestar el hijo de otra persona o pareja. Esta técnica de reproducción asistida ha suscitado varios debates en el campo de la bioética y, de hecho, en España la ley no la permite. Las personas que necesiten este método para tener descendencia deben acudir a un país extranjero en el que la legislación les sea más favorable.
Precios de los Tratamientos de Fertilidad
El coste de los tratamientos de reproducción asistida dependerá de la técnica empleada, del país en el que se lleve a cabo y del centro de reproducción asistida. En España, una inseminación artificial puede costar unos 700-1.700€, mientras que una FIV tiene un precio de entre 3.500 y 5.500€. Es importante tener en cuenta que los precios aumentarán si se requieren técnicas adicionales como el PGT o la donación de óvulos y/o de semen. Por ello, es recomendable pedir un presupuesto personalizado e informarse de los servicios que están y no están incluidos antes de comenzar el tratamiento.
Además, las clínicas de reproducción asistida españolas no suelen incluir el precio de la medicación. La paciente deberá contar con este gasto adicional, que puede llegar a rondar los 1.000€.
En España, los tratamientos de fertilidad están disponibles tanto en clínicas privadas como en la Seguridad Social. En un centro público, a diferencia de lo que ocurre en uno privado, la reproducción asistida no supone ningún coste para los pacientes, es gratuita.
Sin embargo, aquellas personas que quieran hacer el tratamiento en la Seguridad Social deben cumplir los requisitos establecidos por su comunidad autónoma, que, en general, suelen ser:
- La mujer debe ser menor de 40 años y el hombre no debe superar los 55 a la hora de empezar el tratamiento.
- No tener hijos previos con la actual pareja.
Si se cumplen todos los requisitos exigidos, se entra en una lista de espera, normalmente superior a un año, para poder hacer el tratamiento. En cambio, si no se cumplen los requisitos, queda la opción de asumir los costes de una clínica privada.
La sanidad pública ofrece la posibilidad de hacer varios intentos en caso de que no se logre el embarazo a la primera, generalmente:
- 4 intentos para inseminación artificial conyugal (IAC).
- 6 intentos para inseminación artificial de donante (IAD).
- 3 intentos para FIV, con óvulos propios o con ovodonación.
Los requisitos y el número de intentos pueden variar entre comunidades autónomas e, incluso, entre distintos centros públicos de una misma comunidad. Por tanto, es recomendable informarse sobre las condiciones particulares en el propio centro asignado a la paciente.
Las mujeres solas, las parejas lesbianas y personas transexuales que conservan la capacidad de gestar también pueden acceder a los tratamientos de reproducción asistida en la Seguridad Social.
Aspectos Legales y Sociales
El aumento de los problemas reproductivos en la sociedad supuso la necesidad de una solución por parte de la medicina y el inicio de la reproducción asistida. Al surgir los medios para solventar estos problemas de infertilidad, fue necesaria la regulación legal de estas técnicas para garantizar que se aplican de forma moral y ética.
En España, la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida ha supuesto un gran avance al permitir que las TRA se lleven a cabo dentro de un marco legal. Los nuevos métodos disponibles y la aparición de modelos de familia alternativos al tradicional han hecho que la sociedad se replantee el concepto de familia. Esta ya no está necesariamente compuesta por un padre, una madre y uno o varios hijos. Asimismo, tampoco tiene por qué existir una relación genética, como ocurre cuando un hijo ha sido adoptado, fruto de la donación de óvulos y/o semen o de la adopción de embriones.
Tratamientos de Fertilidad Personalizados
Algo muy importante en la reproducción asistida es tener claro que no todas las personas son iguales. Por ello, los tratamientos de fertilidad para conseguir el embarazo tampoco pueden ser los mismos para todas las personas, sino que deben ser tratamientos reproductivos individualizados. Existen muchos factores que pueden influir en el éxito del tratamiento de fertilidad: edad, causa de esterilidad, valores hormonales, calidad del semen, cirugías previas, etc.
Por tanto, el primer paso antes de iniciar todo el proceso es realizar una amplia entrevista, historia médica y una serie de pruebas para hacer un diagnóstico personalizado en cada paciente. Una vez obtenidos todos los resultados, se analizan y se aconseja qué tratamiento de fertilidad es el más adecuado en cada situación.
TRA en Parejas Heterosexuales
Habitualmente, recomendamos que una pareja acuda a la unidad de reproducción cuando, tras un año de relaciones sexuales sin protección, no consigue el embarazo. Recomendamos también que acudan antes, a los 6 meses, cuando la mujer es mayor a 35 años o tiene una enfermedad previa, por ejemplo, endometriosis, miomas... o hay algún problema previo en el varón que ya esté descrito.
Técnicas Complementarias en FIV
ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides)
La ICSI es una técnica de fecundación in vitro más invasiva, ya que, una vez obtenidos los óvulos en el laboratorio, el embriólogo selecciona los espermatozoides bajo el microscopio y los introduce directamente dentro de cada óvulo con una microinyección. Gracias a este método de fecundación, no es necesario que los espermatozoides se desplacen de forma correcta, puesto que es el propio embriólogo quien los introduce en el interior del óvulo. De esta manera, se asegura que cada uno de los óvulos interaccione con un espermatozoide y se favorece la fecundación. La ICSI está especialmente indicada en los casos severos de factor masculino, aunque hoy en día se utiliza de forma rutinaria en los tratamientos de FIV.
PGT (Test Genético Preimplantacional)
El test genético preimplantacional o PGT (antes conocido como diagnóstico genético preimplantacional o DGP) es una técnica complementaria que puede realizarse durante el transcurso de una FIV para analizar el material genético (ADN) de los embriones obtenidos. Su finalidad es poder hacer una mejor selección embrionaria para la transferencia, así como evitar la transmisión de anomalías cromosómicas o enfermedades genéticas hereditarias. De esta forma, solo se transfiere al útero de la mujer aquellos embriones sanos sin alteraciones genéticas y, por tanto, con mayor probabilidad de implantar en el útero y dar lugar a una gestación. Para llevar a cabo el PGT es necesario hacer una biopsia embrionaria y extraer algunas células de cada embrión que se encuentra en cultivo. Esta técnica se considera invasiva, pero los embriones pueden seguir con su desarrollo y apenas se ve afectada su viabilidad.
Adopción de Embriones
La embrioadopción o adopción de embriones es un tratamiento de fertilidad en el que se hace uso de los embriones sobrantes de otro tratamiento de FIV al que se han sometido otros pacientes. Esto quiere decir que hay pacientes que deciden donar sus embriones sobrantes para que otros puedan lograr el deseado embarazo. Al igual que sucede con la donación de óvulos y semen, la donación de embriones también es totalmente anónima y altruista. Se trata de una alternativa reproductiva bastante más económica que la FIV con ovodonación o la FIV con doble donación, pero sus tasas de éxito también son menores.
Pruebas Realizadas para un Tratamiento de Fertilidad
El estudio básico consta de las siguientes pruebas:
- Perfil hormonal basal (FSH, LH, Estradiol y Prolactina).
- Test de receptividad endometrial.
- Laparoscopia.
- Histeroscopia.
- Hidrosonografía.
- Estudio inmunológico.
- Estudio de trombofilias.
- Estudio tiroideo.
- Seminograma avanzado.
Coste de un Tratamiento de Fertilidad en España
Esto dependerá del tipo de técnica de reproducción asistida a realizar y la clínica de fertilidad donde se lleve a cabo. De manera general, la inseminación artificial o IA es el tratamiento de fertilidad más económico y su precio suele rondar entre los 700 y los 1.700 euros en función de si se utiliza semen conyugal o semen de donante. En cambio, el precio de la FIV es superior y ronda alrededor de los 3.500 y 5.500€. Estos precios se encarecen en caso de necesitar semen de donante, recurrir a la ovodonación o utilizar técnicas complementarias como el DGP. Además, la medicación hormonal no se incluye en estos precios iniciales. En el caso de la IA, el coste de los fármacos oscila entre los 100-600 euros extras; mientras que en la FIV suponen 1.0000-1.200 euros adicionales aproximadamente.
Tratamiento de Fertilidad Adecuado para Tener Gemelos
El tratamiento de reproducción asistida para lograr un embarazo gemelar sería la fecundación in vitro ((FIV) dado que es posible transferir dos embriones al útero. Sin embargo, la transferencia de dos embriones no significa que necesariamente vayan a implantar los dos embriones.
Edad Máxima para un Tratamiento de Fertilidad
La ley 14/2006 sobre las técnicas de Reproducción Humana Asistida no indica una edad máxima para ser madre. Sin embargo, los profesionales de reproducción asistida han establecido un consenso en España para no aceptar a mujeres mayores de 49 años. Esto se debe a los riesgos que supone un embarazo de estas características para la madre y el futuro bebé. Pese a ello, algunas clínicas de fertilidad aceptan a mujeres mayores de 49 años siempre y cuando gocen de buena salud. En ocasiones, incluso solicitan un informe médico que así lo avale antes de comenzar un tratamiento de reproducción asistida en mujeres de edad avanzada.
Acceso a Tratamientos de Fertilidad por la Seguridad Social
Sí, aunque es necesario cumplir con una serie de criterios, los cuales pueden variar de una Comunidad Autónoma a otra. En general, la mujer no debe superar los 40 años en el momento de comenzar el tratamiento de reproducción asistida y no haber tenido hijos previos con la actual pareja.
Estadísticas de Reproducción Asistida en España
Según el último informe de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), en el año 2022 se llevaron a cabo 167.195 ciclos de fecundación in vitro (FIV) y 31.635 ciclos de inseminación artificial (IA). Esto supone un incremento del uso de técnicas de reproducción asistida con respecto al año anterior, lo que demuestra que cada vez son más las personas que necesitan ayuda para tener la oportunidad de convertirse en padres.
En el caso de parejas heterosexuales, después de un año de relaciones sexuales sin conseguir el embarazo, se considera que una pareja tiene problemas de esterilidad. En este momento, lo recomendable sería empezar a hacer pruebas diagnósticas y determinar el tratamiento de reproducción asistida más adecuado en cada caso.
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