¿Rayos UVA y embarazo son incompatibles? Riesgos y precauciones

27.11.2025

Durante el embarazo, es normal que surjan dudas sobre si es seguro tomar el sol. En pleno verano, con altas temperaturas, el cuerpo nos pide ir a la piscina o a la playa, además de que a buena parte de las mujeres les gusta lucir bronceado. Aunque tomar el sol con precaución es un acto aparentemente sin riesgos para la mayoría de la población, en el caso de las gestantes puede tener sus riesgos.

Sin necesidad de alarmarnos, es necesario saber que tomar el sol en el embarazo durante tiempos prolongados en horas de temperaturas excesivas puede incrementar la temperatura del interior del útero, lo que eleva el riesgo de que ascienda, a su vez, la temperatura del feto. Por otro, existen riesgos importantes que conviene conocer para proteger tu salud y la de tu bebé.

Riesgos de la exposición a los rayos UVA durante el embarazo

Como indicación general, se esté o no embarazada, las radiaciones solares van a suponer siempre un riesgo para la piel y para la salud, pues aceleran el envejecimiento, provocan oxidación celular y favorecen la aparición del melanoma. Por si esto fuera poco, durante la gestación la piel se vuelve aún mucho más sensible debido al efecto de las hormonas, que la vuelven más propensa a quemarse. Por eso las embarazadas han de extremar las precauciones frente al sol y tener claro cómo nutrir la piel para restaurarla después de exponerse a sus rayos.

Rayos UVA y el embarazo

Los rayos UVA forman parte de la radiación ultravioleta que emite el sol. Representan la mayor parte de la radiación UV que llega a la superficie terrestre y pueden atravesar nubes y cristales. A diferencia de los UVB, que penetran menos, los UVA llegan a capas más profundas de la piel y están directamente implicados en el envejecimiento prematuro.

Este tipo de radiación contribuye a la degradación del colágeno y la elastina, haciendo que la piel pierda firmeza y elasticidad con el tiempo. También puede provocar manchas, alteraciones celulares y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo.

Lea también: Precauciones al Comer Lomo Adobado Embarazada

No hay evidencias de que los rayos UVA puedan aumentar la frecuencia de abortos espontáneos o de malformaciones congénitas en el bebé. Pero los estudios son escasos y los datos tampoco son suficientes para afirmar que tomar rayos UVA no provoca efectos adversos para la gestación.

Aunque se sospecha que el riesgo, en el caso de existir, sería muy bajo y por un tiempo de exposición largo, no podemos olvidar que los rayos UVA producen mutaciones y cáncer y alteran ciertos intercambios cromosómicos en los animales de experimentación. Por esta razón no se puede descartar que pudieran ser un factor de riesgo para el bebé.

En cuanto a los rayos UVA artificiales, la mayoría de los expertos desaconsejan someter al cuerpo durante el embarazo a cualquier actividad que suponga un sobrecalentamiento excesivo de los órganos y tejidos, como los rayos UVA o la sauna. La elevación de la temperatura en el cuerpo podría aumentar el riesgo de malformaciones en el bebé.

Sensibilidad de la piel durante el embarazo

Durante el embarazo, la piel reacciona con mayor sensibilidad a los rayos ultravioleta debido al papel que juegan las hormonas. La irritación de la piel, las alergias al sol o los trastornos de pigmentación se producen con mayor frecuencia en mujeres embarazadas, especialmente en la cara, alrededor de los lunares y en la zona del pecho.

Durante el embarazo la piel es mucho más delicada de lo habitual debido a la fluctuación de hormonas y a los procesos físicos (estiramiento, ganancia de volumen, problemas circulatorios, falta de oxigenación...). Concretamente el verano es la estación que más la va a castigar. La exposición a los rayos solares, el cloro de las piscinas, la sal y el aire acondicionado son factores que pueden agredir mucho el bienestar de la piel.

Lea también: Guía de Meriendas en el Embarazo

Durante la lactancia, el cuerpo atraviesa una serie de adaptaciones fisiológicas que pueden hacer que la piel se muestre más reactiva a estímulos externos. Cambios hormonales, aumento de la sensibilidad en la zona del pecho o pequeñas alteraciones en la pigmentación son habituales.

Riesgo de hiperpigmentación

Durante el embarazo, el bronceado en cabina está especialmente desaconsejados. El riesgo de hiperpigmentación en las embarazadas es mayor, o lo que es lo mismo, es más probable que te aparezcan indeseadas manchas en la piel.

Recomendaciones y precauciones

Tomar el sol embarazada puede ser seguro siempre que lo hagas con precaución y tomando las medidas adecuadas.

  • Tomar el sol una media hora al día. Aunque está desaconsejado pasar mucho tiempo tomando el sol, una exposición alrededor de las 10:00 y las 17:00 horas puede estimular la producción de vitamina D. Ten en cuenta que la radiación solar es más intensa entre las 12:00 y las 16:00.
  • Hidratarse adecuadamente. Beber agua y comer fruta son maneras de mantenerte hidratada.
  • Tomar el sol de pie o paseando.
  • Proteger de forma especial la cara. Una buena crema solar para embarazadas debe tener por lo menos un factor de protección solar 30, aunque será mejor si apuestas por una crema de 50 FPS o pantalla total, sobre todo para la cara, donde será más fácil que aparezcan manchas. Opta por un fotoprotector seguro, con FPS 50+, de textura ligera y formulado para piel sensible.
  • ¡No te dejes engañar por los días nublados o soleados de invierno! Incluso si no hace calor, sigues expuesta a los rayos UV de sol, por lo que lo mejor que puedes hacer es proteger las zonas expuestas al sol en cualquier momento del año.
  • Utiliza siempre una protección solar superior al 30. Comienza a exponerte de forma progresiva. Exponerte durante horas al sol o darte rayos UVA está contraindicado como norma general, más aún estando embarazada.

Autobronceadores: una alternativa segura

Por eso, si deseas estar morena a toda costa lo más aconsejable es aplicarte un autobronceador. Las cremas autobronceadoras son la mejor opción para dar tono a la piel durante la gestación. Los productos autobronceadores han evolucionado mucho durante los últimos años, pudiendo obtenerse excelentes resultados.

En el mercado existe una oferta de texturas y presentaciones muy amplia: hay lociones, sprays, toallitas, espumas, aceites... Se aconseja hacer una prueba en una zona pequeña (por ejemplo, en el antebrazo) 24 horas antes de aplicarte el autobronceador.

Lea también: El Embarazo: Anatomía Detallada

Los autobronceadores han evolucionado mucho en los últimos años. Son una forma sencilla y sin riesgos de coger algo de color. Al aplicarlos, sigue las instrucciones de los fabricantes. ¡No te confíes! Los autobronceadores no te eximen de tu obligación de utilizar crema solar.

En general, los autobronceadores de uso tópico no penetran en la sangre.

Vitamina D y el embarazo

Seguro que has oído hablar sobre cómo la vitamina D está muy relacionada con el sol. ¿Por qué es importante la vitamina D durante el embarazo? Varios estudios han demostrado las ventajas de esta vitamina en el desarrollo del bebé. Esta vitamina está además asociada a la prevención de enfermedades como la preeclampsia, la diabetes gestacional o la vaginosis bacteriana en la madre.

Cuidados adicionales

  • Exfóliate la piel.
  • Hidratar a diario la cara y el cuerpo con productos específicamente formulados que nutran la piel con total seguridad para ti y para tu bebé.

Además la arena es una superficie que refleja mucho (25%) la radiación solar. Este efecto se suma al de los rayos del sol que inciden directamente sobre la piel.

Protectores solares y lactancia

El uso de protección solar debe ser parte de la rutina diaria, incluso en días nublados. No todos los protectores solares son adecuados durante la lactancia.

Utiliza protector solar adecuado: elige fórmulas físicas o minerales sin fragancias, alcohol ni parabenos. Hidrátate frecuentemente: la exposición al sol y la producción de leche pueden aumentar tus necesidades de agua.

Los bebés tienen una piel extremadamente fina y vulnerable. Aunque no estén expuestos directamente al sol, pueden verse afectados por radiación reflejada o por el calor ambiental. Es recomendable mantener al bebé en zonas frescas y sombreadas, especialmente en los meses más cálidos. La ropa ligera y transpirable, así como los tejidos con protección UV, ofrecen una barrera eficaz.

¿Tienes dudas?

Si has sufrido alguna quemadura, te han aparecido manchas en la piel o algún nuevo lunar o si simplemente tienes dudas, acude a tu especialista. Nadie como él sabrá aconsejarte y hacerte las pruebas que hagan falta.

tags: #rayos #uva #embarazo #riesgos

Publicaciones populares: