Recomendaciones para elegir la cuna ideal para tu bebé
La elección de la cuna es una de las decisiones de compra que merecen ser más meditadas cuando un bebé está en camino. Elegir la cuna adecuada es una decisión que influye directamente en el bienestar de tu bebé. Tómate tu tiempo, compara opciones y prioriza siempre la comodidad y seguridad del peque.
Una vez que los padres deciden pasar al pequeño a su propia habitación, la cuna es la pieza esencial del dormitorio infantil. El mercado ofrece una gran variedad de modelos y soluciones que cada familia debe valorar de acuerdo a sus necesidades, su presupuesto y el espacio disponible.
En el último trimestre del embarazo, a las mujeres les entran ganas de organizar la casa, acondicionar el dormitorio y comprar cosas para el recién nacido. La cuna es, sin duda, una de esas compras a las que mamá y papá se acercan incluso antes de que nazca el bebé.
Elegir la cuna adecuada para nuestro bebé no es tarea fácil, pues consiste en hallar el perfecto equilibrio entre la comodidad, la estética y la seguridad del niño. Veamos las pautas para saber acertar en tan importante elección y el correcto uso que se debe hacer de este mueble infantil.
Aspectos clave a considerar antes de la compra
Antes de entrar en detalle, te recomendamos hacer clic en el vídeo que encontrarás más abajo en el artículo, donde nuestros simpáticos personajes de Shopping Tips te explican, de forma visual y entretenida, los aspectos clave que debes considerar al elegir la cuna ideal para tu bebé. ¡No te lo pierdas!
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Como consejo profesional, te recomendamos que, antes de empezar a comprar lo primero que te gusta, te pares a valorar y estudiar las diferentes opciones que hay en el mercado. Una vez más, es importante conocer previamente tus necesidades reales a la hora de escogerla.
Evalúa el espacio del que dispones en casa. ¿Cuánto tiempo va a dormir el bebé en la cuna? Fíjate en el tamaño de la cuna. Este es un aspecto a tener en cuenta si se desea prolongar su uso. ¿Vas a practicar colecho? ¿Con cuánto espacio cuentas en la habitación del bebé? ¿Con cuánto espacio cuentas en la habitación de matrimonio? ¿Vas a tener más hijos? Adquirir una cuna u otra dependerá, por supuesto, de si vas a querer tener más hijos. Y la más importante, ¿cuánto dinero estás dispuesto a desembolsar? Si tienes respuesta para cada una de ellas, la elección está asegurada. Se convertirá en un mero trámite.
Además, antes de comprarla hay que tener en cuenta ciertas recomendaciones de seguridad. La cuna que adquiramos deberá estar homologada y cumplir la normativa vigente. A la hora de adquirir una cuna para nuestro bebé, lo mejor es acudir a un establecimiento de calidad reconocida, donde te aseguren que la cuna cumple la Norma Europea de Seguridad.
Lo primero que debes saber es que existe una normativa europea muy estricta que determina las características que ha de tener la cuna de tu hijo. Así que es recomendable que la adquieras en un centro autorizado y compruebes los embalajes para saber si las cumple. Los materiales y barnices han de ser “atóxicos”. Una buena opción son la cunas de madera, de hecho la mayoría de las cunas son de este material.
“La cuna debe ser amplia, homologada, estable, con formas lisas o redondeadas”, dicen en la Asociación Española de Pediatría. Es mejor si tiene forma redondeada o lisas para garantizar la seguridad. Además de las especificaciones referidas al modelo de la cuna, también advierten que el ambiente en el que se coloque deberá estar alejado de fuentes de frío o calor excesivo y que es mejor no colocarla cerca de estanterías o cuadros (para que no se caigan encima).
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De acuerdo a la información ofrecida por ellos, la cuna debe cumplir estos requisitos:
- Tener una altura interna mínima de 60 centímetros: desde el punto más profundo hasta el punto más alto de la barandilla
- Si tiene barrotes, que la separación entre ellos sea de entre 4,5 y 6,6 centímetros (para que el bebé no pueda meter la cabeza o alguna extremidad entre ellos)
- El hueco que queda entre la cuna y el colchón de la misma no puede superar los dos centímetros a cada lado
- El colchón deberá ser duro para que el bebé no se hunda (y recomiendan meterlo en una funda con cremallera y un protector)
En cuanto a las dimensiones, el espacio interior de la cuna (desde el punto más profundo de la base hasta el borde de la barandilla) debe tener una altura mínima de 60 cm. Si tiene barrotes, la separación debe ser de entre 4,5 y 6 cm para evitar que el bebé pueda introducir la cabeza y quedar atrapado.
Así, la distancia entre barrotes debe medir entre 45 y 65 centímetros para permitir al bebé sacar su bracito pero no el torso, pues se quedaría enganchado. También está regulada la altura de los laterales y de los cabezales y la medida de las lamas del somier. La norma además recomienda poco espacio entre el colchón y los laterales y frontales de la cuna para impedir que el niño pueda meter la mano o el pie y se quede atrapado, aunque ello dificulte meter las sábanas cuando se cambia la cuna.
Si lleva barrotes, sus bordes han de ser lo más lisos posibles y su separación debe ser entre 4,5 y 6,6 cm.
Este modelo es muy práctico ya que permite regular el colchón en dos alturas según va creciendo tu bebé. La altura del colchón es importante por dos motivos: por un lado, es más cómodo que cuando son muy pequeños tengas al niño más arriba, más cerca de los padres para que pueden verlo y cogerlo con mayor comodidad. Por otro, ir bajando el colchón evitará que el niño pueda caerse de la cuna cuando ya es capaz de ponerse de pie.
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La cuna no debe tener almohada hasta los dos años de edad, para evitar el riesgo de asfixia.
Nunca hay que perder de vista la seguridad del bebé, ni siquiera cuando está dormido. Así, es aconsejable “no situar la cuna debajo de cuadros o estanterías, ni colocar cerca objetos que puedan caerse sobre el bebé. Los juguetes deben de estar fuera de la cuna”, dicen en la Asociación Española de Pediatría. Tampoco se debe usar ropa de cama con cintas o cordones que podrían causar riesgo de asfixia.
El colchón ideal
El colchón debe ser firme, resistente y transpirable. Un buen colchón debe ser firme, transpirable y adaptarse perfectamente al tamaño de la cuna. Sus medidas han de ajustarse lo máximo posible a las de la superficie interior de la cuna. La holgura entre el colchón y la cuna no debe superar los 2 cm. Puede ser de muelles, de látex o viscoelástico, fabricado con materiales hipoalergénicos y libres de sustancias químicas que puedan resultar tóxicas.
En primer lugar, es necesario comprobar el tamaño del colchón: no deben pasar más de dos dedos entre el colchón y el borde de la minicuna (o cuna) para evitar que se creen huecos potencialmente peligrosos para el bebé. El segundo aspecto fundamental es la rigidez del colchón: debe ser tal que, al colocar la palma de la mano sobre el colchón, no quede ninguna huella.
El somier debe ser rígido e indeformable. El colchón no debe ser exactamente rígido. Su altura será de unos 10 cm. Entre el colchón y los bordes de la cuna debe haber un hueco de más de 2 cm en cada lado.
Vestir la cuna
A la hora de vestir la cuna es esencial elegir tejidos naturales transpirables, como el algodón orgánico o el lino. También hay que tener en cuenta la época del año y asegurarnos de que el bebé no pasa frío ni calor. Los sacos garantizan que el pequeño no se desarropa durante el tiempo que permanece dormido. Los cojines están desaconsejados, al igual que los peluches grandes y los juguetes duros.
Tipos de cunas para bebés
A sabiendas de lo anterior, es necesario conocer todos los tipos de cunas disponibles en el mercado. Si bien cada una está destinada a suplir diferentes necesidades, todas deben cumplir con las recomendaciones de la AEP:
- Moisés o minicuna: La minicuna es la primera cuna que el bebé va a tener, la que situarás en tu dormitorio durante los primeros meses del recién nacido. En los primeros meses de vida, una minicuna es preferible a una cuna: el hecho de que el bebé duerma en un entorno pequeño y contenido le proporciona una sensación de protección y seguridad al recrear las mismas sensaciones que experimenta en el vientre materno. Además, la minicuna o colecho, cómo es de menor tamaño, puede colocarse más fácilmente en la habitación con los padres. La longitud y anchura de la cuna debe permitir que el bebé pueda tocar las paredes y sentirse arropado. Normalmente suelen ser de 120 cm de largo por 60 cm de ancho. La minicuna es aún más pequeño que la minicuna y puede tener forma ovalada o cesta. No se recomienda su uso diario debido al grosor limitado del colchón y menor robustez.
- Cuna colecho: Con una minicuna de colecho te resultará fácil alimentar al bebé sin levantarte de la cama. En Alondra disponemos de la minicuna de colecho EQUO. Un modelo super útil y funcional, convertible hasta en 5 muebles diferentes: minicuna, colecho, sofá, escritorio y baúl juguetero. Las cunas colecho están diseñadas para estar unidas a la cama de los papis, con uno de los lados abatibles o ajustable en altura. Esto permite que el bebé duerma cerca de los papis de manera segura.
- Cuna estándar: Si en vez de una minicuna prefieres utilizar desde los inicios una cuna, puedes optar por una cuna convencional de tamaño de 60x120cm. Esta es la más utilizada para el descanso de los bebés. La mayoría de cunas de 60x120cm del mercado disponen de ruedas para su fácil manejo por la casa. Además, algunas de ellas son evolutivas y tienen la opción de convertirse en colecho, como nuestra cuna de colecho 5 en 1 OMNI.
- Cuna evolutiva: Una vez el bebé haya cumplido los 6 u 8 meses y ya no quepa en la minicuna, es hora de pasarlo a una cuna más grande. En este caso, a una cuna evolutiva 70x140cm convertible en cama junior. Probablemente se trate de la opción más práctica y duradera. Las cunas convertibles representan un nuevo concepto que va más allá de las necesidades que cubre una cuna estándar. Es un mueble multifuncional que se adapta las distintas etapas de crecimiento del niño. Estas cunas suelen llevar una cajonera y también, un cambiador. Las cunas convertibles son versátiles y pueden transformarse en diferentes tipos de muebles a medida que el bebé crece. Algunas se convierten en camas para peques mayores, escritorios o incluso sofás. Aunque suelen ser más caras que las cunas tradicionales, son una excelente opción si buscas una inversión a largo plazo que evite tener que comprar muebles adicionales para tu peque a medida que crece. Unos de los ejemplos claros en este modelo, son las cunas convertibles de la marca Alondra, las cuales ofrecen una solución práctica, elegante y duradera para la habitación de tu bebé. Con su versatilidad, calidad y estilo, son un tipo de cuna para bebés considerado como una inversión inteligente a largo plazo.
- Cunas de viaje: Estas cunas son prácticas a la hora de preparar un viaje ofreciéndole la máxima comodidad al bebé en el lugar de destino. Diseñada para ser plegable y transportable. Estas cunas son una necesidad para las familias en movimiento. Son portátiles y fáciles de plegar, lo que las hace ideales para viajar o para visitar a familiares y amigos. Estas cunas suelen ser ligeras y compactas, lo que facilita su transporte en el coche o en avión.
En Kidshome contamos con variedad de marcas con las que colaboramos para ofrecerte un amplio catálogo de diferentes tipos de cunas disponibles en el mercado, siempre con la mejor calidad precio y diseño. Si te preguntas qué tipo de cuna es mejor para tu bebé, ven a visitarnos a nuestra tienda física o visita nuestra web y te asesoraremos según tus preferencias y gustos.
Tabla resumen de tipos de cunas
| Tipo de Cuna | Características | Ventajas | Recomendaciones |
|---|---|---|---|
| Moisés o Minicuna | Pequeña y portátil, ideal para los primeros meses. | Fácil de mover, crea un entorno acogedor. | Usar en los primeros meses, vigilar el grosor del colchón. |
| Cuna Colecho | Se une a la cama de los padres, con un lado abatible. | Facilita la lactancia y el contacto cercano. | Asegurar la fijación correcta a la cama de los padres. |
| Cuna Estándar | Tamaño convencional, con barrotes y colchón estándar. | Duradera y versátil. | Verificar la separación de los barrotes y la firmeza del colchón. |
| Cuna Evolutiva | Se transforma en cama, escritorio o sofá. | Inversión a largo plazo, adaptable a las necesidades del niño. | Considerar el espacio disponible y la calidad de los materiales. |
| Cuna de Viaje | Plegable y fácil de transportar. | Ideal para viajes y visitas. | Verificar la estabilidad y seguridad durante su uso. |
Recuerda que la costumbre de que el bebé duerma en la cama con los padres es muy peligrosa y aumenta el riesgo de SMSL.
Pasados los primeros meses, no hay indicaciones específicas sobre cuándo es el mejor momento para trasladar al bebé a su propia habitación: esta decisión corresponde al criterio de los padres y el bebé.
La cuna para bebé será su primer espacio de descanso y el lugar donde pasará muchas horas en sus primeros meses de vida. En esta guía te ayudamos a entender qué tipos de cunas existen, en qué debes fijarte antes de comprar una y cómo garantizar el descanso de tu bebé.
Para favorecer el equilibrio entre la seguridad y comodidad, la ley permite fabricar cunas con cuatro ruedas, siempre y cuando dos de ellas tengan freno. También se puede optar por la solución mixta, dos ruedas y dos patas. Y si no se piensa mover el mueble y se quiere asegurar la ausencia de movilidad del mueble, el mercado dispone de cunas sin ruedas, es decir con cuatro patas.
La cuna es, sin duda, una de esas compras a las que mamá y papá se acercan incluso antes de que nazca el bebé.
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