Relaciones Sexuales Durante el Embarazo: Riesgos y Beneficios

09.12.2025

“El embarazo disminuye la libido de la mujer”, “la penetración puede provocar un aborto”, “el cuerpo de la embarazada no genera interés sexual en su pareja”… Son muchos los mitos que giran en torno al sexo durante el embarazo y despiertan las dudas de los futuros papás.

Sin embargo, es importante saber que para la mayoría de las mujeres tener relaciones sexuales durante la gestación no supone ningún riesgo, y que incluso puede resultar muy beneficioso para la pareja.

¿Se puede tener relaciones en el embarazo?

Salvo que tu ginecólogo especifique lo contrario, practicar relaciones sexuales durante el embarazo no sólo es algo seguro, sino que, además, es favorable para la pareja. Los profesionales en salud sexual aseguran que mantener relaciones sexuales o coitales no supone ningún problema en un embarazo normal o de bajo riesgo.

El bebé está protegido por los músculos del útero y el líquido amniótico, y además el tapón mucoso evita el paso de microorganismos desde la vagina hacia el útero, previniendo posibles infecciones que puedan llegar a resultar peligrosas.

Eso sí, es recomendable consultar con el equipo médico de ginecología, en caso de presentarse situaciones como sangrado vaginal de causa desconocida o de tener antecedentes de parto prematuro. Además, contraer una enfermedad de transmisión sexual podría ser muy peligroso tanto para la madre como para el feto, por lo que, en caso de duda con la pareja sexual, es necesario utilizar preservativo.

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Beneficios del sexo durante el embarazo

En muchos casos la actividad sexual disminuye durante el embarazo. A veces, incluso, llega a desaparecer y esta ausencia se prolonga hasta varios meses después del parto. Hagamos una cuenta rápida: 8-9 meses embarazo + unos 2-3 meses de posparto (falta de sueño, posibles problemas de suelo pélvico, estrés ante la nueva situación, etc.) hacen un total de… Demasiado tiempo, ¿verdad?

Para evitar las consecuencias negativas que esta situación puede provocar en la pareja, es vital que la comunicación entre ambos sea fluida: que las necesidades, los temores, los deseos y las inseguridades se compartan sin tapujos, para poder adaptarse así a los cambios y ser capaces de conciliar sexualidad y paternidad.

Además, el sexo durante el embarazo no sólo son favorables para la pareja, sino que el feto también recibe beneficios físicos de las mismas, debido a las sensaciones placenteras transmitidas por la mamá a través de la segregación de endorfinas. Por otra parte, la actividad sexual provoca un mayor aporte sanguíneo a los músculos de la pelvis de la mujer, lo que repercute en un aumento de la cantidad de oxígeno que se destina a la placenta y, con ello, en el bienestar fetal.

Antes de pasar a revisar los mitos que circulan en torno al periodo gestacional, hay que subrayar otro de los aspectos positivos de las relaciones sexuales, en este caso, sobre tu suelo pélvico: las contracciones que las paredes uterinas y vaginales experimentan durante el orgasmo son una excelente manera de estimular tu musculatura perineal, lo cual te ayudará a ser consciente tanto de su localización como de las sensaciones asociadas a la contracción, y así te será más fácil trabajar esta musculatura en tu día a día, cuando realices la rutina de ejercicios de suelo pélvico para la llegada del bebé.

El sexo durante el embarazo puede aportar ventajas tanto para la madre como para el bebé.

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  • Mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés.
  • Fortalecen la conexión en pareja.
  • Favorecen la circulación sanguínea.
  • Ayudan a mantener la elasticidad del suelo pélvico.

El orgasmo libera oxitocina, que ayuda a disminuir el estrés y endorfinas, que ayudan a la mejoría temporal de las molestias del embarazo. Durante el acto sexual, se produce una mayor irrigación y flujo sanguíneo en los músculos de la pelvis, lo que puede hacer que la experiencia sea más placentera.

Otros beneficios incluyen:

  • Mayor irrigación sanguínea. En ciertos casos las zonas genitales se mantienen algo más dilatadas, lo que aumenta en algunas mujeres la sensación de placer al mantener relaciones íntimas.
  • Incrementa el placer. La zona vaginal está más sensible y lubricada.
  • Defensas altas.
  • Disminuyen los dolores del embarazo.
  • Asegura el bienestar del bebé. No se da cuenta de lo que sucede mientras se mantiene las relaciones íntimas, y no se le hace daño.
  • Aumenta y mantiene la autoestima durante el embarazo.

Mitos sobre el sexo en el embarazo

Existen muchos temores infundados acerca de practicar sexo durante el embarazo, pero debemos saber que para la mayoría de las mujeres tener relaciones sexuales durante la gestación no supone ningún riesgo, y que incluso puede resultar muy beneficioso para la pareja. El embarazo puede ser un periodo en el que los futuros padres puedan disfrutar de una sexualidad plena.

Las relaciones sexuales pueden hacerle daño al bebé

Si tu embarazo no es de riesgo y tu médico no te ha desaconsejado expresamente las relaciones sexuales para evitar un aborto espontáneo o un parto prematuro, no temas: el sexo durante el embarazo no supone ninguna amenaza para tu embarazo ni va a causarle daños al bebé. Eso sí, es conveniente evitar los movimientos violentos y no oprimir en exceso el pecho de la mujer.

Los médicos pueden contraindicar las relaciones sexuales si en el pasado tuviste abortos espontáneos, o si en la actualidad presentas sangrados vaginales cuya causa se desconoce, tienes pérdidas de líquido amniótico o presentas incompetencia de cuello del útero (incapacidad del cérvix para mantenerse cerrado, con el consiguiente riesgo de abertura antes de llegar a término).

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El bebé se va a enterar de lo que nos traemos entre manos

Tal vez todos esos consejos que sigues (y haces bien), en los que te animan a hablar a tu bebé, a ponerle música que favorezca su desarrollo intelectual desde el útero, etc., te hayan llevado a un punto en el que crees que ese pequeño ser que habita en ti se entera absolutamente de todo lo que pasa ahí fuera o incluso… dentro de ti.

Tranquila, tu bebé no va a ruborizarse ni va a haceros la ola con motivo de vuestras sesiones erótico-festivas… Él se encuentra cómodamente protegido por el saco amniótico y los músculos que conforman las paredes uterinas. Y por si esto no fuera suficiente, recuerda que el cuerpo es sabio y, además de lo anterior, el cuello uterino está sellado con el tapón mucoso.

Tener relaciones sexuales puede hacer que perdamos al bebé

Ni las relaciones sexuales ni los orgasmos van a provocar un aborto. Aunque durante el orgasmo se produzcan contracciones de las paredes uterinas, estas son diferentes a las contracciones de parto. Los abortos naturales durante los primeros meses se relacionan generalmente con alteraciones cromosómicas y otras complicaciones asociadas al desarrollo del feto.

Estoy (está) embarazada, no tengo (tiene) ganas

A pesar de la creencia extendida de que el embarazo anula la libido femenina, muchas mujeres, por el contrario, experimentan un mayor deseo sexual durante esta etapa.

La explicación a estas variaciones en la libido radica en las hormonas, que dependiendo del momento del embarazo en el que te encuentres, pueden fluctuar y, con ello, modificar tu predisposición a las relaciones sexuales.

Aunque cada embarazo es diferente, como diferentes somos cada una de nosotras, es frecuente que los tres primeros meses estén asociados a una mayor desgana, debido al cansancio generalizado, a las molestas nauseas matutinas, los vómitos y esa mayor necesidad de horas de sueño que muchas mujeres experimentan.

Pero todo pasa… y con la llegada del segundo trimestre, las molestias anteriores desaparecen, y las mujeres recuperan su libido.

“El embarazo me protege frente a enfermedades de transmisión sexual”

Esto no es así. Las mujeres embarazadas pueden contraer las mismas enfermedades de transmisión sexual (ETS) que las mujeres que no están embarazadas. Es decir, el embarazo no ofrece ninguna protección adicional ni a la mujer ni al bebé. Y en caso de estar embarazada, el problema no sólo afecta a la salud de la futura madre, puesto que la ETS podría transmitirse al bebé antes, durante y después del parto.

Si has tenido prácticas de riesgo antes o durante el embarazo, o notas algún síntoma asociado a ETS, comenta con tu médico la posibilidad de realizar unas pruebas específicas para este tipo de enfermedades, ya que no todos los médicos las solicitan de forma rutinaria.

Si bien es cierto que los preservativos masculinos de látex, utilizados de forma habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de contraer algunas ETS, la manera más segura para evitar el contagio es tener una relación estable y mutuamente monógama con una pareja que se haya hecho las pruebas y que se sepa que no está infectada, o bien abstenerte de tener relaciones sexuales, sean vaginales, anales u orales.

¿Cuándo conviene evitar las relaciones sexuales durante el embarazo?

Existen ciertas circunstancias en las que sí conviene evitar las relaciones sexuales en el embarazo, como por ejemplo en casos de riesgo de parto prematuro, sangrado vaginal sin justificación, incompetencia cervical, pérdida de líquido amniótico o embarazo múltiple. Cada caso y cada mujer son diferentes, por lo que lo mejor es consultar a nuestro equipo médico, que serán los encargados de aclarar cualquier posible duda.

Las relaciones sexuales durante el embarazo deberán suspenderse siempre que tu ginecólogo así lo indique, debido a la existencia de alguna patología, como por ejemplo: amenaza de aborto o parto prematuro, problemas con la placenta, rotura prematura de la bolsa o si existe sangrado.

Algunas complicaciones que pueden requerir abstinencia sexual incluyen:

  • Tener placenta previa. Es cuando la placenta está muy baja en el útero y cubre todo o parte del cuello uterino.
  • En las primeras ecografías, es posible detectar hematomas placentarios, los cuales pueden indicar un pequeño desprendimiento de la placenta. También pueden producirse pequeños sangrados vaginales, que no siempre representan un problema.
  • Cuando la placenta cubre parcial o completamente el cuello uterino, se considera placenta previa.
  • La presencia de líquido amniótico en la zona vaginal indica que la bolsa de las aguas se ha roto. Ante el diagnóstico de parto prematuro inminente, los médicos suelen recomendar limitar cualquier actividad que pueda estimular las contracciones uterinas.

Si te encuentras en esta situación, no desesperes, es el momento ideal para comprobar que las relaciones sexuales no tienen por qué ser exclusivamente coitales y que se puede disfrutar de una vida sexual plena sin necesidad de recurrir a la penetración. Ternura, caricias, sensualidad, afecto, erotismo y un poquito de imaginación son las claves para explorar la sexualidad de la pareja en esta nueva etapa. Relájate… y disfruta! ;-)

¿Qué pasa con el deseo sexual en el embarazo?

Ahora que sabemos que se puede tener relaciones sexuales en el embarazo, es conveniente hablar acerca del deseo sexual, ya que puede variar a lo largo del periodo de gestación debido a los cambios físicos y hormonales que afectan a la futura madre.

Durante los tres primeros meses de embarazo es posible que se tengan menos ganas debido al malestar producido por las náuseas y el cansancio. Sin embargo, es habitual que, durante el segundo trimestre, muchas madres se pregunten si se puede tener relaciones estando embarazada, ya que el deseo tiende a aumentar gracias a la disminución de las molestias iniciales y el aumento del flujo sanguíneo a la zona pélvica.

A lo largo del tercer trimestre es posible que el deseo sexual vuelva a disminuir debido a las molestias y a la incomodidad por el tamaño de la barriga. Ahora bien, no es malo tener relaciones sexuales embarazada siempre y cuando se haya apetito sexual y se den las condiciones físicas para ello.

En cuanto hasta cuándo es seguro mantener relaciones sexuales estando embarazada, la respuesta más acertada es que lo es hasta el momento en el que el ginecólogo indique lo contrario, sobre todo si se está viviendo un embarazo sin complicaciones.

Posiciones Sexuales Durante el Embarazo

Generalmente, las posiciones mantenidas antes del embarazo suelen ser algo complicadas de mantener durante las etapas más avanzadas del embarazo.

  • La mujer arriba.
  • Recostada.
  • Mujer en cuatro.

Si tu médico ha confirmado que el embarazo no es de riesgo, no existe ningún problema ni para ti ni para el bebé, en mantener sexo durante el embarazo sea cual sea la postura, al menos durante los primeros meses, ya que a medida que la tripa aumente su volumen, tendréis que adaptaros y optar por alguna de estas posturas, más recomendables durante esta etapa.

La alteración hormonal que experimenta la mujer embarazada produce una variedad de síntomas, desde un aumento del deseo y el placer, o en algunos casos, una disminución. Todo ello junto con los temores relacionados con el tema, pueden alterar y obstaculizar la vida sexual de la pareja. El cerebro es sin duda el órgano sexual más importante del cuerpo humano. Por lo que es fundamental mantener la calma y estar tranquilos. De hecho, en la mayoría de los casos, la tranquilidad viene dada por la despreocupación en relación con los métodos anticonceptivos durante el embarazo. En otros casos, la espera más o menos larga de búsquedas e intentos hasta quedar embarazados es un periodo marcado por la prioridad de la fecundación, dejando en segundo plano la propia obtención del placer. Por lo que, una vez que la pareja consigue la gestación, sus pensamientos y prioridades pueden estar centradas en el disfrute de las relaciones íntimas.

El embarazo es una etapa de grandes cambios, y la sexualidad no es una excepción. Habrá momentos en los que el deseo sea alto y otros en los que simplemente no apetezca. No existe una única forma de vivir la sexualidad en el embarazo. Las relaciones sexuales durante el embarazo no solo son seguras en la mayoría de los casos, sino que también pueden aportar beneficios tanto físicos como emocionales. Si hay dudas sobre qué es lo más adecuado en cada caso, la mejor opción siempre será hablar con el ginecólogo.

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