Rubén Castro: Historia de un Padre Gestante Pionero en España
El 1 de mayo, Rubén Castro dio a luz a su 'hije', compartiendo una imagen en su cuenta de Instagram donde sostenía el pequeño dedo de su recién nacido. Este joven trans comentó en redes sociales que no asignaría un sexo a su hijo hasta que este pudiera decidir por sí mismo con qué género se sentía cómodo.
Juanma Romero presenta la sorprendente historia de Rubén Castro, uno de los primeros hombres gestantes en España. Rubén no es el primer trans que se ha quedado embarazado y ha dado a luz en España, pero sí el primero que ha hecho pública su historia.
La abogada Beatriz de Vicente explica que este caso supone un precedente en la administración a la hora de registrar tanto el nuevo nacimiento como el sexo de la madre. "Es importante saber qué datos tiene Rubén en su DNI porque será lo que conste en su partida de nacimiento".
El Documental "Papá Gestante"
El documental "Papá Gestante" busca acercar el proceso que tuvo que pasar Rubén Castro, un madrileño trans de 27 años, desde los primeros pasos de la aventura hasta el nacimiento de Luar. Para quedarse embarazado, Rubén tuvo que paralizar los tratamientos hormonales y, cuando supo que era posible, decidió inseminarse.
Celia Avilés y Bake Gómez son las responsables de sacar adelante un proyecto que pretende contar la historia de Rubén al mundo entero. La lucha contra los prejuicios, el cumplimiento de un sueño y la visibilidad de su caso, todo estará recogido en el proyecto.
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Bake Gómez destaca la importancia de hacer este proyecto de manera bonita y horizontal, desde el amor y el cariño, resaltando los momentos bonitos vividos durante el camino, incluyendo el parto. Además, subraya el alcance que pueda tener el documental y cómo cada vez se va visibilizando más esta realidad.
Un Pionero Frente al Desconocimiento
Rubén Castro se presentó en 'Viva la Vida' con las palabras: “Me llamo Rubén y estoy embarazado”, siendo el primer hombre gestante en España en hacerlo público. Este madrileño de 27 años siempre ha tenido claro que quería gestar a su bebé a pesar de ser una persona trans.
Para él, estar embarazado “va contra de toda ley escrita en este país porque no hay nada que regule que haya una persona inscrita en el registro civil en masculino y que lleve a cabo este proceso”, confiesa al programa de Telecinco. Ahora está a punto de dar a luz, por lo que se enfrenta a un nuevo reto: el burocrático.
En una situación en la que “no hay referentes”, la mayor dificultad es romper los moldes. Aún así, para Rubén estar embarazado es “increíble” e, incluso, todavía hay veces en las que no se cree lo que está sucediendo. “Está siendo muy bonito”, comenta.
En principio, las dificultades no deberían ser mayores que las que tienen las mujeres embarazadas, pero al ser hombre, Rubén ha tenido que enfrentarse al “desconocimiento en muchos ámbitos, empezando por el sanitario”. “He tenido que pasar por un comité ético sanitario para que decidieran si podía acceder al área de reproducción asistida”, cuenta el joven.
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Tal y como explica Rubén, el suyo no es el primer caso en España de un hombre embarazado, pero sí es el que ha tenido mayor repercusión mediática. Y es que esa visibilidad es un arma de doble filo porque el colectivo trans se enfrenta a mucho odio. “El exponerte en redes y en medios de comunicación es complicado”, indica Rubén.
Sobre las críticas que recibe al querer gestar a su bebé siendo trans, él explica que lo que ocurre es que “a la gente le cuesta entenderlo”. Lo habitual es que uno de los primeros pasos que da una persona trans es el cambio físico porque se cree que “odiamos nuestros cuerpos, y no es así”.
La Lactancia y los Desafíos Adicionales
Cuando su bebé nació, Rubén Castro quería darle la teta. Durante el embarazo, intentó recopilar información sobre lo que suponía amamantar para las personas transmasculinas como él, pero se encontró con una falta total de estudios y referentes.
“Sobre todo me generaban dudas dos cuestiones sobre la lactancia: el uso de binder [una prenda de ropa interior que se utiliza para comprimir el pecho] y la testosterona. Más allá de testimonios de otras personas apenas encontré información fiable”, explica.
Así lo explican la periodista Saioa Baleztena y la asesora de lactancia Mireia Serra en su libro Todas las lactancias molan (Txalaparta, 2024). “Nuestra sociedad también es absolutamente binarista cuando hablamos de lactancia. La diversidad de las lactancias es otra de las riquezas desconocidas para mucha gente. Hay personas que no son mujeres cis que dan la teta.
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En muchas ocasiones, la falta de formación del personal sanitario, la ausencia de referentes y la poca información disponible se convierte en un problema para estas personas. Así le ocurrió a Rubén, que, al poco tiempo de parir, tuvo dificultades con la subida de la leche y con la producción, que no llegaba para alimentar a su criatura. Pero no se atrevía a pedir ayuda sanitaria por lo que se podía encontrar.
“La mayor parte de los profesionales desconocen los procesos de las personas trans o no tienen información fiable. Además, te puedes encontrar con un trato malo, ya sea por el lenguaje o por el enfoque. Tenía miedo de ir y quedarme igual o peor de lo que estaba”, asegura Rubén.
Poco tiempo después de sus dificultades, Rubén acudió a Alba Padró, una de las mayores expertas en lactancia e IBCLC. Así lo recuerda él: “Alba me asesoraba en la distancia, yo le enviaba vídeos y ella los analizaba y me orientaba. Ella fue quien me dijo que había baja producción de leche por pecho hipoplásico, que es algo que no es exclusivo de personas trans sino que puede pasarle a todo el mundo.
La lactancia de Rubén duró un poco más de seis meses. “En torno a esa fecha, decidí que quería volver al tratamiento hormonal con testosterona, pero la información que encontraba era una vez más contradictoria. Me documenté y vi que la testosterona era compatible con la lactancia, así que llevé toda la información que recopilé a mi endocrino y volvió a recetarme el tratamiento hormonal.
Para él, visibilizar casos como el suyo es fundamental. “Tiene que haber conocimiento sobre estos temas porque las personas que vayan a atravesar estos procesos necesitan tener toda la información. Ya es bastante difícil la lactancia en sí como para tener que estar con el miedo de si te van a entender”, asegura.
Una opinión que comparte Alba Padró, que cree que siguen faltando referentes: “Hay que visibilizar todo tipo de situaciones, porque si la lactancia es un tabú, este tema lo es aún más”, reflexiona la experta.
Preparándose para el Parto
Rubén se prepara para el parto ejercitando la pelvis. Nueve meses mirándose cada día, a cada hora, una barriga que fue creciendo en él con su bebé dentro. «Es algo que siempre he querido», confiesa a Crónica, ilusionado, el joven de 27 años. Rubén, educador infantil, es el primer hombre embarazado que da la cara y que va a dar a luz en España.
Rubén conserva el aparato reproductor femenino con el que nació. Sin embargo, «desde siempre» se ha sentido hombre. Lleva barba y patillas de hombre. Como él ha habido cuatro embarazados más en España, anónimos todos. Rubén no. Él ha decidido que se sepa quién es y qué le ha llevado a contarlo.
Antes de iniciar su transición con ayuda de la testosterona, Rubén, nacido mujer, decidió preservar una docena de sus óvulos y congelarlos con un fin: «No poner en riesgo mi fertilidad».De ese modo, «me aseguraba de que mis semillas seguirían sanas y fértiles, a salvo de los efectos de la hormona. Era como tener guardado un seguro de vida». Pensaba más en el hijo que quería tener que en sí mismo.
De hecho, menstrúa y sus óvulos son capaces de fertilizar. Lo mismo hizo con las mamas, que no se ha querido quitar. «Quiero vivir la experiencia de lactar», justifica con una seguridad asombrosa.
Obstáculos y Apoyos
La experiencia no fue precisamente agradable. «Parecía que me estaban haciendo un favor», confiesa al recordar el trato que le dieron en el hospital público al que acudió en busca de ayuda. «No sólo me trataban en femenino», pese a que sus papeles y su nombre mostraban que era un varón, sino que «ni siquiera sabían si podían aceptar mis óvulos para poder congelarlos.
Al final, le congelaron 12 óvulos, que llegado el momento podrían haber sido utilizados para una fecundación in vitro si fallaba la inseminación artificial. No le hicieron falta.
Desgastado emocionalmente, como él mismo reconoce, Rubén decide entonces acudir a una clínica privada madrileña para seguir con el proceso que lo llevaría a la gestación soñada. Allí lo inseminan (con esperma de un donante anónimo) y se queda embarazado. Era el principio de lo que hoy está a punto de conseguir. Ser padre (soltero) y gestante.
Un camino, en su caso, espinoso, para el que ha contado con el apoyo incondicional de su madre, Nieves. Sin reproches. Sin consejos. «Acompañándome en todo momento, a veces callada pero a mi lado», agradece él.
El Futuro y la Visibilidad
Si todo sale como espera, a partir de hoy, una vez que se produzca el alumbramiento, tendrá que lidiar con una avalancha burocrática de la que apenas hay precedentes.
Rubén mide las palabras, se escucha a sí mismo y evita juzgar a quienes, por ignorancia o mala fe, lo critican. Él no quiere abrir más heridas. Va por libre, camina a su aire, sin bandera de ningún colectivo transexual.
Fue a los 20 años cuando Rubén Castro enfiló definitivamente el camino que le conduciría hasta aquí. Hasta entonces había crecido sin un referente transexual masculino que hubiera gestado. Tras mucho buscar lo encontró fuera de España, en Venezuela, a través de internet. «Para mí fue un hallazgo liberador, por fin había encontrado en quién fijarme, un referente». Nunca llegaron a conocerse en persona. «Pero su vida era un calco de la mía».
Unos años antes, en 2008, cuando Rubén era un adolescente de 14 y la idea del embarazo ya le rondaba en la cabeza, un estadounidense abría el camino. Thomas Beatie, 35 años y nacido mujer, se convertía en el primer hombre del mundo en dar a luz tras un parto natural de 40 horas en el que alumbró una niña.
El madrileño alumbrará en una clínica privada, y sin epidural. «Quiero que el parto sea en el agua». En la última ecografía la niña «estaba perfecta». Será el the end a Papá Gestante, un documental en primera persona donde Rubén relata la aventura que le llevó a gestar a su hija. Todo el proceso de rodaje se ha realizado de manera autogestionada, sin la colaboración de grandes compañías, para «no tener ninguna censura ni directriz a la hora de contar la historia».
Dirigido por Celia Avilés (maestra y orientadora social) y la periodista y fotógrafa Ana Gómez, el documental estaría listo en otoño. «Se busca allanar el camino a los que vienen detrás. Dar visibilidad a una realidad que está ahí pero que todavía permanece oculta, y que otras personas encuentren en la historia de Rubén un ejemplo de que se puede vivir lo mismo que ha vivido él».
El Sueño de Ser Padre
Rubén desde siempre tuvo claro que el sueño de su vida era ser padre y gestar a su bebé. Una decisión que condicionó, incluso, su proceso de transición, ya que hubo algo que siempre iba por delante, no quería poner en riesgo su fertilidad.
Para mí iba antes que cualquier otra cosa. Siempre explico que toda mi vida he crecido con el mensaje que todos conocemos de que lo común es que quien gesta sea una mujer. Ante este discurso, no había cabida para más. No ha sido hasta que he conocido referentes, que he podido entender que se puede no ser una mujer y gestar.
Este camino tampoco ha sido fácil, porque ha habido intentos que no han resultado. Y cuando llegó el positivo, no me lo podía creer, solo podía llorar, sentía mucha incertidumbre.
Es un proceso en el que me he encontrado muchísimas puertas cerradas: en el tema de la sanidad, socialmente también; espacios en los que no se contempla esto, incluso se tira por tierra esta vivencia o se niega directamente...
En la sanidad, ligado a la legislación vigente. He tenido «bastante suerte» porque me ha tocado vivirlo cuando se aprobaba la ley de Madrid, y peleándolo un poco, teniendo ese hilo del que tirar, aunque ha habido puertas cerradas, a base de poner alguna reclamación, de ir con la ley, que yo la llevaba siempre impresa en la mochila, lo he conseguido.
En mi caso, he tenido que pasar por dos procesos diferentes: primero congelación de óvulos y luego acceder a la Ley de Reproducción Asistida, y han pasado unos años por medio. En el primer tramo yo no tenía el DNI cambiado, en el segundo sí, y esto daba exactamente igual, porque cambiado o no, el trato era en femenino.
Sí, la verdad es que llevo todo el embarazo batallando. Una vez que conseguí quedarme embarazado, me pasé a la privada. He dado con un equipo increíble que apuesta por la diversidad. Me tratan genial, entienden que el lenguaje es muy importante, me escuchan...
Por un lado, visibilidad para la propia comunidad trans, para que sepan y encuentren otras vivencias, y si no las quieren vivir, que sepan que existen. También que sirva en la educación, o en ámbitos más grandes como el laboral o sanitario para que personas que se dedican a trabajar con personas, si encuentran a una persona trans, tengan una base y sepan lo que es importante en estos casos.
El Nacimiento de Luar
El joven trans de 27 años, Rubén Castro, ha dado a luz a su hijo Luar el día 1 de mayo, según ha explicado en su cuenta de Instagram.
Se convierte así en el segundo padre que da a luz en España. A lo largo de su proceso ha encontrado trabas de algunos sectores. Rubén Castro se ha visto obligado a suspender los tratamientos hormonales durante la gestación. "Me llamo Rubén, tengo 27 años y estoy embarazado". Así empezaba el testimonio de Rubén Castro, uno de los últimos invitados de Viva la Vida que ha sorprendido a toda la audiencia por ser el primer hombre embarazado de España que ha hecho público su proceso.
Para acceder a la reproducción asistida, tuvo que pasar por un comité de ética de un hospital público. El tema burocrático también ha sido todo un lío, pues no hay nada que sostenga otra título que no sea una madre gestante.
Cuando nazca su bebé, ya se espera trabas en el registro civil por su condición legal de hombre; a la vez que espera recibir el permiso laboral de paternidad aunque aún no tiene seguro cuál será.
Eso sí, es el primero visible: Hay otros cuatro hombres en nuestro país que ya dieron a luz a sus propios bebés, pero no quisieron tener el foco mediático para no lidiar con el odio de ciertas personas.
El primero todos lo ha aclarado él mismo, sobre todos los que pueden ver su decisión como un paso atrás en su transición: "Para mí es todo un avance porque es donde siempre he querido estar".
Siendo un sueño que tiene desde bien pequeño, el futuro papá contó que ha adaptado su transición y proceso hormonal siempre para poder tener un hijo o hija biológico. Sin embargo, considera normal todas estas dudas puesto ser algo muy novedoso en nuestro país.
Rubén, no es la primera persona en esta situación en España, ya que asegura que conoce un par de casos más, pero sí que es la que más visibilidad ha tenido. De hecho, está grabando un documental sobre la paternidad trans gestante en el que cuenta cómo ha sido todo este proceso.
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