¿Se Puede Inducir la Lactancia para Adoptar?
El mecanismo que hace posible la lactancia materna se pone en marcha definitivamente, tras la preparación del embarazo, cuando la mujer da a luz. Sin embargo, que no haya habido gestación ni parto no imposibilita totalmente para dar el pecho.
La solución se llama lactancia inducida, y es el proceso que permite amamantar, por ejemplo, a un bebé adoptado. La lactancia inducida se refiere al hecho de amamantar a un bebé por parte de una persona que no ha dado a luz, y, por lo tanto, no ha producido leche de forma natural.
¿Cuál es el Proceso de la Lactancia Inducida?
La inducción de la lactancia conlleva un proceso para ‘engañar’ al cuerpo con el objetivo de que fabrique leche aunque no haya dado a luz. Esto se puede hacer de varias formas:
- Estimulando el pecho con un sacaleches de forma regular y continuada.
- Utilizando fármacos que aumentan la producción de leche (denominados galactogogos), incrementando la prolactina, que es una hormona muy importante en la lactancia.
Hay distintos procesos que difieren en la complejidad y en el tiempo necesario, y ha de ser cada familia la que decida por cuál apuesta. “Dependiendo del tipo de inducción, el proceso puede ser más o menos largo, por lo que es una cuestión de perseverancia, tiempo, ganas y de no desanimarse”, advierte Alba Padró, que tiene la certificación en lactancia IBCLC.
Inducir la lactancia puede no resultar sencillo, pero no es imposible. Eso sí, se necesita contar con el apoyo de un profesional sanitario que vaya marcando los pasos a seguir y que controle las medicaciones. “Son fármacos de uso común, pero se toman en una cantidad superior a la posología habitual y por eso necesitan del acompañamiento de un profesional, ya que algunos pueden producir algún tipo de efecto secundario”, indica la experta.
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Este procedimiento no es nada fácil, de hecho, muchos expertos y expertas en lactancia dicen que requiere de bastante voluntad. Sí que es cierto que es más sencillo de conseguir si previamente la persona que lo intenta ya ha sido madre y ha dado el pecho. Las glándulas mamarias ya han vivido el proceso anteriormente y tienen memoria. Si no se ha pasado por el proceso de un embarazo es necesario un periodo de 4 a 6 meses para prepararse antes de la llegada del bebé.
Cómo Inducir la Lactancia
El proceso consiste en mandar señales al cerebro, mediante la succión de los pezones, a través de un sacaleches, de forma frecuente y constante, para que el cerebro dé la orden de producir leche materna, porque él interpreta que hay un bebé succionando porque necesita alimento. Se comienza con una frecuencia de cada 2-3 horas durante 15 minutos, durante todo el día, hasta las 2-3h de la madrugada. Esto lo puede hacer cualquier mujer, aunque nunca haya pasado por un embarazo previo.
El proceso se puede realizar previamente a la venida del hijo al que se va a adoptar, o cuando él ya esté allí con ellos. En este último caso habría que ponerle al pecho junto con un Relactador o recipiente que llenaríamos de leche ya sea artificial o materna y que saldría a través de una sonda externa del recipiente hasta los pezones. En este sentido, es importante:
- Utilizar anticonceptivos orales para frenar la menstruación.
- Estimular las glándulas mamarias con un sacaleches o extractor de leche.
Los Objetivos de la Lactancia Inducida
Por el momento, no existen muchos estudios que recojan las tasas de éxito de la lactancia inducida. No obstante, tal como apunta la especialista de LactApp, “de manera empírica sabemos que en inducciones con pautas muy concretas de uso de hormonas, galactogogos y estimulación solemos conseguir buenos resultados”.
Sin embargo, para ella, el triunfo no estaría tanto en lograr que el niño que no ha nacido del vientre de esa madre pueda mamar, sino en conseguir vínculos entre ellos.
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¿Hay Situaciones que Imposibiliten la Lactancia Inducida?
De entrada, no hay ninguna situación que impida totalmente la lactancia inducida, aunque sí determinados factores que pueden hacerla más difícil. Por ejemplo, que la madre tenga una reducción mamaria, aunque esta complicación aparecería en cualquier otra lactancia.
“La mayor dificultad para lograr la lactancia inducida es conseguir el acompañamiento de profesionales que desconocen el proceso y que suelen ser reticentes a determinadas medicaciones “, subraya Alba Padró. Además, también apunta la incomprensión hacia este deseo por parte de los allegados de la mujer. Para ella puede ser muy importante dar el pecho a ese hijo no nacido de su vientre, y está dispuesta a sacrificarse e intentarlo, una determinación que puede no ser compartida por sus familiares.
¿Tiene la Leche la Misma Calidad?
La leche que se segrega gracias a la inducción de la lactancia es muy parecida a la de una madre que ha dado a luz y luego amamanta a su bebé. Hay algunas diferencias, como que tras la inducción no se produce calostro, pero, en general, son leches muy semejantes. Y lo más importante, tal como apunta la especialista, “tiene las mismas propiedades y la misma calidad que una madre que ha pasado por el proceso de un embarazo y un parto”.
Con respecto al bebé, puede influir mucho la edad que tenga cuando la madre intente darle el pecho. Cuanto más pequeño sea, al menos sobre el papel, más fácil será que se agarre y consiga mamar.
Una pregunta frecuente es si una mujer que relacta o induce la lactancia, tendrá el mismo tipo de leche materna que otras madres lactantes: “Sí, ya que tiene la misma composición y propiedades que las de aquellas que pudieron amamantar después del nacimiento del bebé. La única diferencia significativa es la ausencia de calostro, la primera leche amarillenta que se produce durante los primeros días, ya que se desencadena por el desprendimiento de la placenta”, matiza Laura Lázaro.
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Cómo se Produce la Lactancia Inducida
La frecuente estimulación de los senos y los pezones, ya sea por medio de la succión del bebé, el sacaleches o la extracción manual, envía señales hormonales a la glándula pituitaria en el cerebro para secretar prolactina, la hormona productora de leche.
Para que se produzca la lactancia, estas señales deben enviarse al menos ocho veces al día, lo que significa que hay que extraer o amamantar cada dos o tres horas. Los niveles de prolactina son más altos por la noche, por lo que lo ideal es que al menos una sesión de extracción o alimentación se realice entre la una y las cuatro de la madrugada.
La otra hormona esencial para una lactancia exitosa es la oxitocina, que provoca el reflejo de eyección de leche, que empuja la leche a lo largo de los conductos y fuera del pezón. Apodada la “hormona del amor”, los niveles de oxitocina aumentan cuando una madre se siente segura, amada, tranquila y relajada con su bebé.
El tiempo que se tarda en producir leche materna de esta manera varía dependiendo de cada mujer y de la técnica empleada, pudiendo tardar entre una y seis semanas. Como media, suelen tardarse unas cuatro semanas en verse las primeras gotas de leche desde que se inició la estimulación y/o el tratamiento hormonal.
“La forma más eficaz de inducir el suministro de leche materna es utilizar un sacaleches doble eléctrico, idealmente cada dos o tres horas, u ocho o doce veces en un período de 24 horas. Se debería comenzar lentamente, extrayendo solo durante cinco a 10 minutos en la succión baja para empezar. Y luego gradualmente ir aumentando la duración de cada sesión de extracción a unos 15-20 minutos”, nos explica Laura Lázaro, responsable de marketing de Lansinoh España.
También son útiles las pezoneras para un bebé acostumbrado a tomar la leche del biberón, ya que cubre el pezón de la madre con una tetina artificial. Las pezoneras están diseñadas como una solución a corto plazo, que se utiliza bajo la supervisión de un experto en lactancia materna para garantizar que el bebé tenga un agarre profundo.
Cinco Consejos para la Lactancia Inducida
- Lo primero que debes hacer es acudir a tu médico de confianza.
- Las madres deben estar preparadas para pasar dos o tres semanas centrándose en la lactancia materna.
- Cuanta más leche se extraiga, más producirá el cuerpo. Para que las sesiones de extracción sean lo más eficientes posibles, las madres deben comprar o alquilar un sacaleches eléctrico doble.
- Hay que centrarse en el masaje de pecho, la extracción manual y la ‘extracción poderosa’ para ayudar a aumentar la producción de leche.
- Al aumentar el suministro de leche materna, las madres deben asegurarse de que su bebé recibe suficiente alimento y reducir los suplementos o la leche extraída de forma muy gradual. Evitar el uso de tetinas artificiales si intentan animar al bebé a que se alimente del pecho.
Muchas de las familias que van a adoptar a un bebé o a un niño o niña de pocos años desconocen esta posibilidad de inducir la lactancia para amamantar al hijo o hija adoptado.
Experiencias y Testimonios
África y su marido Salvador querían ser padres y, tras años de espera, gracias a la adopción nacional en España, lo lograron. En el caso de África, ella realizó la Inducción antes de la llegada de Efraín, como unos 6 meses antes. Así él ya se encontró los pechos con leche.
Se sentí la mujer más feliz del Mundo porque Efraín se enganchó perfectamente a la primera, a pesar de llevar 8 días tomando biberones. Fue también como reconciliarme con mi cuerpo. Él, que ya no podía engendrar una nueva vida, iba a ser capaz de alimentar día a día a una nueva personita, que era mi hijo.
No sólo pediatras sino más bien el mundo sanitario, se sorprendieron de conocer un caso real de inducción de lactancia. Todos habían oído hablar sobre ello, pero nunca conocieron un caso tan cercano. De hecho en el Banco de leche donde doné mi leche, hasta hicieron estudios sobre la composición de mi leche, y alucinaron, porque vieron que era una leche igual que las de las otras mamás que daban el pecho a sus hijos.
África Recibí apoyo total de mi marido y familiares…de amigas de mi entorno procrianza respetuosa (Crianza basada en el respeto de los ritmos y autorregulación de cada niño según el Concepto del Cotinuum de Jean Liedloff: pecho a demanda, porteo y colecho constantes al menos los 18 primeros meses). También les digo que se lo tomen con tranquilidad, pues dar el pecho es un 10% alimento (el mejor alimento y propio para los humanos)…pero el resto…90% es afecto, seguridad, calma, consuelo…que ayuda muchísimo no sólo para facilitar el que se cree ese vinculo maternal seguro, sino que, a la larga, ayudará a mitigar esa Herida primal ( Nancy Verriel), con la que todo niño cuyos padres biológicos han renunciado a él, suelen traer.
Otra mamá, antes de adoptarla tuve la suerte de conocer a otra mamá que estaba amamantando a una hija a adoptada y me abrió los ojos. Recogimos a Rocío con 18 meses asustada y enfadada por separase de sus cuidadores en China. La manera de ganármela fue con mucho contacto, paciencia y cariño. Desde el principio dormimos juntas y en cuanto cogió confianza le mostré bebés y mamás amamantando y le dije que allí había leche, lo entendió rápidamente. Le dije si quería probar ofreciéndole mi pecho, a ella le gustó la idea y se acercó a chupar y tocar con su boca y con sus manos. Enseguida quiso repetir y periódicamente se ponía a mamar, siempre de forma breve, chupando un ratito en cada pecho y diciendo “ya está” enseguida. Se la veía cada día más feliz y confiada y yo me sentía más próxima y accesible para ella.
En este sentido, Menchu Blasco, Puericultora y Consejera de lactancia, explica que no he tenido crecidas de leche, no es una lactancia como se entiende normalmente, ese no ha sido mi objetivo y además la niña ya era mayorcita cuando me la dieron. Lo bonito de la experiencia es que ella recupera la sensación de mama, establece un contacto real conmigo, tiene acceso al calor, al olor, al tacto de mi cuerpo a través de mi pecho y así siente que verdaderamente soy su madre. Ella, que fue abandonada en cuanto nació, puede ahora sentir a mama, algo que debía haber hecho los primeros meses de su vida. Este amamantamiento es simbólico pero siento que le llena de felicidad y de amor. Por supuesto que hay otras muchas maneras de conectar con un hijo pero creo que esta es la manera primordial. Ahora que ya tiene dos años y medio va dejando de interesarse por mi pecho, creo que ya no lo necesita, yo tampoco.
Galactogogos: ¿Qué Son y Cuándo Usarlos?
Varios medicamentos actúan estimulando la producción de leche, se les llama galactogogos. Los más utilizados son: el Sulpiride, la Metoclopramida y la Domperidona. Cualquiera de ellos es efectivo, pero no deben usarse más que cuando los métodos naturales se han agotado: puestas al pecho frecuentes, con el niño bien cogido en una postura correcta, asegurar un correcto descanso de la madre y que beba lo que la sed le pide. También hay que comprobar la ausencia de algunas enfermedades en la madre, como anemia o alteraciones del tiroides.
Estos medicamentos galactogogos no deben usarse demasiado tiempo ni sin supervisión médica pues tienen efectos secundarios, aunque utilizados juiciosamente hay amplia y buena experiencia con cualquiera de ellos. Junto con la extracción frecuente de leche, los fármacos galactogogos están indicados en casos de separación forzosa madre-lactante, en madres de prematuros con baja producción de leche y en casos de relactación (madre que tras haber dejado de amamantar por un tiempo, quiere volver a intentarlo) o lactancia inducida (por adopción, por ejemplo).
Si piensa que puede necesitarlos debe consultar con el pediatra o algún médico y con un experto en lactancia materna para que le asesore.
Conviene recordar que no hay absolutamente ningún trabajo serio publicado en ninguna revista científica, que demuestre las propiedades pretendidamente galactogogas de plantas medicinales tomadas como tal o en infusión y que algunas pueden dar problemas: la Alholva (Fenogreco, Trigonella foenum-graecum) puede ocasionar hipoglucemia (bajada de niveles de azúcar en sangre), la Galega (Ruda Cabruna, Goat ́s rue) ha provocado al menos un caso de intoxicación y es desaconsejada por la Comisión E del Ministerio de Salud Alemán. Tampoco hay pruebas de que aumente la producción de leche el Cardo mariano (Silimarina, Milk thistle, Silybum marianum), sospechosamente comercializado por un fabricante de fórmula artificial de leche. Ni estos productos, ni ningún otro de fitoterapia, pueden ser aconsejados como galactogogos.
Cantidad Diaria de Leche y Suplementos para el Bebé
En general se recomienda que los lactantes que reciben alimentación complementaria tomen alrededor de medio litro de leche al día, pero es sólo eso, una norma general y por supuesto nada estricta. Se trata de ofrecer productos lácteos para llegar a esa cantidad de forma aproximada. No es una regla matemática, hay niños y niñas que toman más cantidad y otros que toman menos y todos están sanos.
Cada niño es diferente. Lo mejor es ofrecer al bebé el pecho durante el primer año unas 4 o 5 veces como mínimo, mejor antes de cada toma de purés o papillas; después del primer año puede hacerlo cuando quiera después de las comidas o entre comidas; de esta forma el bebé no precisa de otra fuente de leche, siempre que haga esas 4 o 5 tomas de pecho al día.
Los lactantes menores de un año alimentados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D. Todos los lactantes menores de un año alimentados con sucedáneo de leche humana que ingieren menos de 1 litro diario de fórmula también han de recibir un suplemento de 400 UI/día.
Puede extrañar que un niño amamantado necesite suplementos de vitaminas. La justificación está en que los hábitos de vida del ser humano han cambiado muy rápidamente en pocos años y ahora se hace poca actividad al aire libre, siempre con ropa y en muchas ocasiones con protectores solares. La fuente principal de vitamina D ha sido la exposición solar. Con las costumbres actuales a las madres que amamantan les es prácticamente imposible sintetizar la cantidad suficiente de vitamina D para que las necesidades de su hijo estén cubiertas. Esta dificultad para sintetizar la vitamina D todavía es mayor en personas de piel oscura que han emigrado hacia países del norte.
Mitos y Realidades de la Lactancia
En el libro "Todas las lactancias molan" (Txalaparta, 2024) se hace un repaso por múltiples y diversísimas formas de lactar. En el camino, utiliza el lenguaje inclusivo para no dejar fuera a nadie, aborda con una mirada renovada la muerte perinatal y rompe algunos mitos sobre tetas y pezones con el objetivo de poner un granito de arena hacia unas crianzas más placenteras y menos culposas.
Ibone Olza, una de las autoras, explica que querían hacer a través de estas vivencias de las conversaciones con diferentes profesionales una radiografía de lo que es la lactancia en nuestra sociedad. Hay muchos mitos, muchísimos. Mi suegra me dijo que no me podría bañar porque si te bañas se corta la leche. Pero, a diferencia de nuestras madres, ahora tenemos mucha más información y ya va siendo hora de romperlos.
El problema de esto es que se nos infantiliza tanto a las mujeres que incluso actualmente que tenemos un montón de información, mucha más de la que tenían nuestras madres, seguimos cayendo un poco en la duda, en cuestionar nuestras capacidades. Y estos mitos perduran y creo que aquí, pues el patriarcado ha hecho muy bien su trabajo. Al final yo creo que no interesa que las mujeres sepamos que existen estos mitos y que los rompamos. Y por eso seguramente necesitaremos más tiempo para que nuestras hijas, dejen de tener toda esta desinformación integrada.
Por poner un ejemplo, existe la creencia de que una buena lactancia depende de la forma del pezón o del tamaño de la teta…Sí, y es absurdo, no por ser más grande vas a tener más producción de leche… es una de las magias de nuestros cuerpos. Las tetas son maravillosas porque sean del tipo que sean, respondan o no al canon estético que predomine en nuestra sociedad, son igual de válidas.
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