¿Se Puede Revertir la Infertilidad Masculina? Causas y Tratamientos

18.11.2025

Se define esterilidad cuando una pareja no consigue embarazo después de tener relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos durante un año. El 15% de las parejas que no han conseguido embarazo en el primer año se consideran infértiles.

Causas de Infertilidad en Hombres

Hay muchísimas enfermedades que pueden producir infertilidad, de causas muy distintas: infecciones, alteraciones hormonales, cirugías, traumatismos o efectos secundarios de medicamentos y tóxicos.

Los principales factores que pueden alterar la fertilidad masculina son:

  • Factor pretesticular o endocrino: Se produce por un problema en la producción y/o liberación de hormonas masculinas que regulan la espermatogénesis o el desarrollo de los órganos sexuales masculinos.
  • Factor testicular: La patología se encuentra específicamente en el testículo, el cual, por razones genéticas o adquiridas, no produce correctamente los espermatozoides.
  • Factor postesticular: En este caso el problema está causado por una obstrucción o bloqueo en las vías seminales que conducen a los espermatozoides desde el testículo hasta la uretra.
  • Factor espermático: Se trata de infertilidad causada por alteraciones en las características espermáticas como la concentración, morfología y/o movilidad.

En un 40% de los casos de infertilidad, tras realizar un estudio completo, no se consigue llegar a saber la causa por la que no se tienen hijos.

Causas Comunes

  • Varicocele: Es la causa conocida más frecuente que produce infertilidad. El varicocele es una enfermedad benigna muy frecuente en los varones (10% de la población), que consisten en la aparición de unas varices en los testículos.
  • Infecciones: Los espermatozoides son extremadamente sensibles a cualquier proceso infeccioso, aunque sea leve, pudiendo afectar tanto a su número como a su calidad, (un simple catarro común o una gripe), aunque el efecto suele ser transitorio.
  • Tóxicos: El tabaco deteriora la calidad de los espermatozoides. Algunos pesticidas, derivados industriales del plástico, plomo, alcohol y tabaco, pueden frenar la producción de espermatozoides.
  • Enfermedades hormonales.

En general llevar una vida sana con hábitos saludables es la mejor recomendación para evitar problemas de fertilidad. No usar lubricantes, pueden alterar los espermatozoides.

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Diagnóstico de la Infertilidad Masculina

Inicialmente se solicita un espermiograma o un análisis del semen. Si estuviera alterado o se sospeche alguna enfermedad relacionada con la infertilidad, se piden otras pruebas como ecografía de los testículos, estudio genético, analítica de sangre, cultivos y nuevos seminogramas.

El primer paso para averiguar si un hombre tiene un problema de infertilidad es realizar un seminograma. Seguro que el nombre te suena o has oído hablar de esta prueba. En la mayoría de los casos es suficiente para detectar cualquier alteración. Sin embargo, un 15% de los varones infértiles presentan un seminograma con valores seminales “normales” según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Astenozoospermia

La astenozoospermia se define como la baja motilidad espermática en una muestra seminal. Según la última edición del manual de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la astenozoospermia se define como una movilidad progresiva menor del 30% o menor del 42% cuando hablamos de movilidad total (espermatozoides con movilidad progresiva y no progresiva).

La astenozoospermia se puede diagnosticar en el laboratorio de reproducción asistida con una prueba sencilla, como es el espermiograma. La muestra seminal debe recogerse según las indicaciones del laboratorio como, por ejemplo, cumplir una abstinencia entre 2 y 5 días.

La motilidad espermática puede estar afectada por el estilo de vida, el tabaquismo, el exceso de consumo de alcohol, el estrés y/o la exposición a factores externos como químicos pesticidas o a contaminación ambiental.

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Existen también causas genéticas que pueden derivar en astenozoospermia, pero estas son muy limitadas y corresponden solo a un grupo reducido de pacientes. Existen mutaciones en ciertos genes que pueden afectar a la maduración espermática o a la formación del flagelo responsable de la movilidad espermática, entre otras. No existe tratamiento para revertir la inmovilidad espermática por causas genéticas, pero sí que se puede mantener la calidad espermática.

Azoospermia

¿Qué significa azoospermia? La azoospermia o ausencia completa de espermatozoides en el semen es una situación que se ve relativamente frecuente en las unidades de fertilidad, afecta aproximadamente a 1.5% de los varones.

La azoospermia suele clasificarse en dos grandes grupos:

  • Azoospermia obstructiva (30% de los casos): Se produce por una obstrucción de los conductos de la vía seminal, esto es todos los conductos que llevan los espermatozoides desde los testículos hasta que salen por el orificio del pene. Son los siguientes: epidídimo, conductos deferentes, conductos eyaculadores y la uretra. Puede ser debida a causas genéticas (la fibrosis quística es una enfermedad en la que se puede nacer sin tener conductos deferentes), infecciones (infecciones de transmisión sexual), traumatismos, o por complicaciones o secuelas de cirugías.
  • Azoospermia secretoria (70% de los casos): Debido a un fallo en la producción de los espermatozoides en los testículos.

Cuando un paciente tiene azoospermia lo primero que se realiza es identificar la causa y tratarla si es posible. Por ejemplo, si hay una infección o varicocele son causas tratables. A pesar de todo, la mayor parte de las veces no se encuentra una causa que se pueda tratar fácilmente.

Tratamientos para la Infertilidad Masculina

No siempre es posible tratar médicamente un caso de infertilidad masculina, pues desafortunadamente existen muchas situaciones en las que ésta es irreversible.

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Considerando únicamente la infertilidad por causa masculina, el número total de espermatozoides móviles puede ser predictivo para conseguir un embarazo espontáneo. Para maximizar las posibilidades de embarazo se puede recurrir a la reproducción asistida.

Dependiendo de las características de la muestra se pueden realizar técnicas como la Inseminación artificial (IA) o la Fecundación in vitro con microinyección espermática (FIV-ICSI). La IA es la primera aproximación, siendo una técnica más económica y menos invasiva que puede aumentar las tasas de embarazo en comparación con los coitos programados.

La infertilidad masculina es una patología que afecta a la capacidad reproductiva del varón y que puede impedir que la mujer logre un embarazo natural. No obstante, existen diversos tratamientos médicos así como técnicas de reproducción asistida para poner solución a los problemas de fertilidad del hombre y conseguir que pueda ser padre. La opción más sencilla sería intentar recuperar la fertilidad masculina mediante tratamientos naturales y llevando un estilo de vida saludable. Si esto no tiene resultado, será necesario recurrir a la inseminación artificial (IA) o la fecundación in vitro (FIV) para tener descendencia. Además, hay técnicas complementarias que mejoran la selección de espermatozoides.

Tratamientos Médicos y Naturales

De entre los casos que pueden tratarse con medicación, la mayoría consisten en alteraciones del sistema endocrino del varón, el conocido como eje hipotálamo-hipófisis-testículo. Ante esta situación es conveniente realizar una analítica hormonal que determine las hormonas que se están produciendo de forma anormal. Sin embargo, es posible que el tratamiento hormonal no sea la solución para la infertilidad masculina.

Cuando el problema para conseguir un embarazo se debe a una obstrucción en las vías seminales cabe la posibilidad de recurrir a un tratamiento quirúrgico. En muchos casos, mediante una operación es posible eliminar el bloqueo físico que impide el paso de los espermatozoides o, en su caso, recanalizar los conductos deferentes para que los espermatozoides puedan salir correctamente en la eyaculación.

Los más recomendados y empleados son aquellos formados a base de complejos vitamínicos y antioxidantes como la vitamina E y la L-carnitina, los cuales pueden mejorar parcialmente la calidad seminal en los casos menos severos.

También es ampliamente conocida la maca peruana como remedio natural de la infertilidad masculina. La maca peruana favorece el intercambio celular y la transmisión de los impulsos nerviosos debido a su alto contenido en potasio.

Finalmente, la mayoría de los urólogos recomienda una dieta sana, rica en frutas, verduras y pescado azul con alto contenido en ácidos grasos omega 3, que aporten vitaminas y complejos antioxidantes.

Algunos cambios en el estilo de vida, como reducir el consumo de alcohol y tabaco, así como la pérdida de peso en personas con sobrepeso y el ejercicio regular se ha visto que mejoran la funcionalidad testicular y la motilidad espermática.

Reproducción Asistida

Cuando los tratamientos médicos o naturales no consiguen remediar el problema de fertilidad en el varón, será necesario recurrir a las técnicas de reproducción asistida para tener descendencia. Normalmente, cuando una pareja decide recurrir a una clínica de reproducción asistida debido a problemas para conseguir el embarazo, el médico especialista en infertilidad realiza una serie de pruebas iniciales para intentar averiguar qué impide la concepción.

En el caso de la mujer, las pruebas más habituales se centran en conocer el estado de su reserva ovárica así como descartar cualquier tipo de enfermedad o anomalía de su aparato reproductor. En el hombre, además de la exploración física y la analítica hormonal, la prueba más común es la realización de un seminograma para conocer la calidad de su muestra seminal.

Dependiendo del resultado de estos análisis el médico establecerá el tratamiento de fertilidad más adecuado. Entre ellos, encontramos los siguientes:

Inseminación Artificial (IA)

Esta técnica de reproducción asistida es un tratamiento de fertilidad de baja complejidad. La muestra de semen, procesada en el laboratorio, se deposita mediante una cánula en el fondo uterino a la espera de que, por sí sola, ocurra la fecundación.

La inseminación artificial está indicada en casos de infertilidad leve. Generalmente, la muestra seminal debe cumplir estos criterios:

  • REM (recuento de espermatozoides móviles) superior a 3 millones de espermatozoides móviles tras la capacitación seminal.
  • Morfología espermática normal según criterios de la OMS (>4%).

No obstante, estos requisitos para llevar a cabo la IA varían en función del criterio de cada clínica.

Fecundación In Vitro (FIV)

La FIV es un proceso mucho más complejo en comparación con la IA. Además de la estimulación ovárica, es necesaria una intervención quirúrgica bajo anestesia para obtener los óvulos y el cultivo posterior de los embriones generados en el laboratorio.

A grandes rasgos, la fecundación in vitro consiste en obtener los óvulos y espermatozoides, ponerlos en contacto para que se produzca la fecundación y transferir los embriones obtenidos al útero de la futura madre.

Esta técnica está indicada en casos de infertilidad masculina, donde los parámetros seminales están más alterados respecto de la IA.

Por ejemplo:

  • Oligospermia: concentración espermática menor a 15 millones/ml.
  • Teratospermia: morfología espermática normal inferior a 4%.
  • Astenospermia: movilidad de los espermatozoides reducida.
  • Oligoastenoteratospermia: combinación de las 3 condiciones anteriores
  • Criptospermia: concentración espermática menor a 100.000 espermatozoides/ml.

ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides)

La inyección intracitoplasmática de espermatozoides es una de las técnicas más empleadas en reproducción asistida. A pesar de que es considerada como una variante de la FIV, la manipulación de los gametos (óvulo y espermatozoide) es mucho mayor.

La ICSI consiste en introducir directamente el espermatozoide en el óvulo mediante un complejo sistema de micropipetas. Esta inserción la realiza el propio embriólogo y selecciona aquellos espermatozoides con mejores características.

Aunque muchas clínicas emplean la ICSI en los mismos casos en los que estaría indicada una FIV convencional, la inyección intracitoplasmática está especialmente diseñada para los casos más graves de infertilidad masculina.

  • Astenospermia: es una alteración espermática en la que la movilidad de los espermatozoides se encuentra reducida. Si estas células son incapaces de desplazarse hasta el óvulo, a pesar de que los demás parámetros sean satisfactorios, difícilmente se va a producir la fecundación. Inyectando el espermatozoide directamente en el óvulo solventamos este problema.
  • Azoospermia: es la ausencia de espermatozoides en el eyaculado. Dado que sólo se necesita un espermatozoide para fecundar al menos un óvulo, bastaría con encontrar algún espermatozoide viable en la muestra seminal.

Recuperación de Espermatozoides

Hay veces que no es posible recuperar espermatozoides en el eyaculado. En estas situaciones será necesario recurrir a otros procedimientos complementarias como los que se comentan a continuación:

  • Biopsia testicular: Consiste en realizar un corte en el escroto para acceder directamente al tejido testicular donde se desarrollan los espermatozoides y obtener una muestra. Este procedimiento se realiza en quirófano y bajo anestesia local.
  • Aspiración de epidídimo: La aspiración de epidídimo tiene la misma finalidad que la biopsia testicular, no obstante, la técnica es diferente. En este caso consiste en aspirar el líquido que se almacena en el epidídimo, órgano situado sobre el testículo, para buscar espermatozoides. También requiere intervención quirúrgica.
  • Aspiración testicular: Es un proceso muy similar al anterior. La diferencia se encuentra en la zona de aspiración, la cual, en este caso, es el propio testículo.

Las situaciones anteriormente nombradas implican recurrir necesariamente a la técnica de ICSI dado que la cantidad y la calidad de los espermatozoides recuperados serían demasiado reducidas como para optar por una FIV o una IA.

Técnicas Complementarias de Reproducción Asistida

Existen otros métodos complementarios a éstas que se aplican en casos específicos de infertilidad masculina y que potencian aún más la eficacia de la fecundación in vitro convencional o de la ICSI.

IMSI (Intrcytoplasmic Morphologically Selected Sperm Injection)

Este procedimiento llamado IMSI por sus siglas en inglés, Intrcytoplasmic Morphologically Selected Sperm Injection, es una variante de la ICSI. La mejora del IMSI con respecto a la técnica convencional reside en que en el IMSI se emplea un microscopio con 6000 aumentos, mientras que en una ICSI normal solo se emplean 400.

Esta magnificación macroscópica permite evaluar, por parte del embriólogo, la morfología espermática de una forma mucho más detallada para seleccionar el mejor espermatozoide.

Esta técnica está especialmente indicada en casos graves de teratozoospermia, es decir, para aquellos hombres que tienen un alto porcentaje de espermatozoides con morfología anormal en su eyaculado.

MACS (Magnetic Activated Cell Sorting)

El método MACS, Magnetic Activated Cell Sorting, consiste en filtrar el semen a través de un sistema columnar para eliminar de la muestra aquellos espermatozoides muertos o no viables. Esta selección espermática es posible gracias a unas partículas que detectan y detienen ciertos componentes celulares expresados en las células muertas.

La técnica de MACS está indicada para la esterilidad masculina severa, como por ejemplo muestras seminales con un alto grado de fragmentación espermática o ante fallos repetidos de ICSI.

PICSI (ICSI Fisiológico)

Esta técnica, conocida también como ICSI fisiológico, se basa en la misma práctica que en una ICSI convencional. No obstante, se realiza una selección espermática previa a la microinyección.

Esta selección espermática consiste en depositar la muestra seminal en una placa con ácido hialurónico, una molécula presente en altas concentraciones en las células del cúmulo que rodean al ovocito. Los espermatozoides reconocen esta molécula gracias a receptores que contienen en la zona de la cabeza.

De este modo, si los espermatozoides quedan unidos a la placa, significa que son capaces de reconocer con eficacia al ovocito y, por tanto, las posibilidades de que la fecundación se produzca son mayores.

¿Cómo se realiza una biopsia testicular?

Es un procedimiento sencillo que se puede hacer con anestesia local. A través de una pequeña incisión en el escroto (1cm o menos) se accede al testículo para tomar una pequeña muestra de tejido testicular (del tamaño de 2 granos de arroz). Esta muestra se lleva inmediatamente al laboratorio de Andrología, donde se hace un procesado de esta para extraer espermatozoides.

Los espermatozoides que se extraen del testículo son inmaduros, y no se mueven, debido a que les falta el paso por el epidídimo (una estructura situada detrás del testículo donde maduran los espermatozoides). Debido a que no se pueden mover por la falta de maduración, necesitan obligatoriamente una técnica de reproducción asistida (FIV-ICSI).

Existen distintos tipos de biopsias testiculares: se pueden hacer puncionando el testículo con una aguja, haciendo una pequeña incisión o varias incisiones en distintas partes del testículo. La elección del tipo de biopsia depende del pronóstico de la fertilidad. En los pacientes que tiene un mal pronóstico de fertilidad la mejor opción es una biopsia testicular microquirúrgica o micro Trans Escrotal Sperm Extraction (CIRUGÍA NO CUBIERTA POR EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD, SOLO SE PUEDE HACER A NIVEL PRIVADO).

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