Superlópez y El Señor de los Chupetes: Una Aventura Disparatada y Trepidante
Superlópez, junto a Mortadelo y Filemón, ha sido uno de los cómics que más marcó la infancia de muchos lectores y que han seguido disfrutando relectura a relectura con el paso de los años. Por este motivo, es importante recordar una de sus historias más disparatadas y trepidantes: El Señor de los Chupetes.
El Señor de los Chupetes es la segunda historia larga que Jan realizó en solitario tras la etapa en colaboración con Efepé. En la anterior aventura del personaje, Los Alienígenas, Jan había abandonado la parodia de superhéroes para abordar otras temáticas como la ciencia ficción y en esta obra sigue la misma tónica añadiendo a la ecuación un toque de fantasía y en concreto parodiando la celebre El Señor de los Anillos de J.R.R.
Parodia y Humor en la Historieta
Los tebeos se han alimentado con frecuencia de parodiar otros personajes de ficción. Por ejemplo, Groo el Vagabundo, de Sergio Aragonés, es una versión desternillante de Conan. 007 tiene su réplica en Mortadelo y Filemón, de Ibáñez. Jan se aventuró con SuperLópez, a quien ni vestido de superhéroe toman en serio.
Cuando se publicó la trilogía El Señor de los Anillos en España, alcanzó un éxito descomunal, respaldado por el estreno en cines en 1979 de la versión animada de Ralph Bakshi. SuperLópez se ve envuelto en una trama inspirada en El Señor de los Anillos, pero con personalidad propia.
El Gran Chupete Único es una parodia del Anillo Único de Tolkien. Tchupón parodia a Sauron, el villano de El Señor de los Anillos. Sauron crea muchos anillos, en el cómic solamente hay seis chupetes mágicos, asignados a seis Chupópteros Negros, burla de los Nazgûl de Tolkien.
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Argumento y Desarrollo
La historia comienza con una accidentada mañana en la que López se ve envuelto en una trifulca con una abuela que le acusa de robar el chupete a su nieto. La señora, de armas tomar, propina una buena a tunda nuestro héroe que consigue salvarse gracias a la intervención de un misterioso personaje y un chupete que otorga la invisibilidad a quien lo usa.
Este misterioso sujeto le cuenta que el chupete es una creación ancestral del gran Chupón, un ser vil que quiso dominar el mundo a base de crear adicciones que idiotizaran a la población como el tabaco, las tragaperras, la tele o el futbol.
Su principal arma era el Gran Chupete Único y los seis chupetes negros que concedió a sus esbirros principales. SuperLópez no le presta atención, pero las circunstancias lo llevan, con el Gran Chupete Único al cuello, al centro de la Tierra; al Amazonas; al fondo del mar; al desierto del Sahara; al Himalaya y a la Luna, donde tiene que conseguir los Chupetes Negros.
Esta no es la aventura de Superlópez que tenga uno de los guiones más elaborados pero tiene un ritmo brutal que no da ni un momento de respiro ni al atribulado protagonista ni al lector. Dada su publicación seriada original, la historia está dividida en capítulos y en cada uno de ellos nuestro héroe debe enfrentarse a uno de los portadores de un chupete negro, lo que obliga a Jan a narrar en unas pocas páginas la presentación del villano y su guarida, la ronda de mamporros entre Superlópez y un montón esbirros y estrafalarias criaturas, y el desenlace que le conducirá hasta el siguiente capítulo.
Como es habitual el humor está presente en todo el relato con un buen puñado de gags en cada capítulo, en general de un humor bastante blanco pero con algunos con cierta mala uva.
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Detalles de Publicación y Estructura
El Señor de los Chupetes es el quinto álbum de SuperLópez. Está dividido en capítulos y en cada uno de ellos nuestro héroe se enfrenta a uno de los Chupópteros Negros, lo que obliga a Jan a narrar en pocas páginas la presentación del villano y su guarida, la pelea, y el desenlace en continuará.
Son ocho capítulos:
- El señor de los chupetes
- Primer chupete
- Segundo chupete
- Tercer chupete, ¡Y van...!
- Cuarto chupete
- ¡Chupóptero ChuperLópez!
- El sexto chupete del apocalipsis
- El fin de los chupetes
Se publicó en la revista Mortadelo Especial entre 1980 y 1981. Fue recopilado en Colección Olé en 1981 y en Súper Humor SuperLópez nº 1 en 1982.
Innovación y Legado
En El Señor de los Chupetes Jan usa por primera vez un doblez de viñeta para hacer transición, recurso que conserva desde entonces. SuperLópez se comunica con el lector; sabiendo que vive en un cómic. Tchupón dice saber de sus andanzas por la revista Mortadelo Especial.
El Señor de los Chupetes sirvió de inspiración en 1989 para un videojuego que no se produjo. Más suerte tuvo en 2018 el largo SuperLópez, dirigido por Javier Ruiz Caldera y protagonizado por Dani Rovira, con estupendos resultados en taquilla.
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Tchupón regresa en el álbum Las Montañas Voladoras (2004), basado en los hechos ocurridos en 1934, cuando el ruso Boris de Skossyreff se proclamó Rey de Andorra. El copríncipe, obispo de Seo de Urgel, envió a la Guardia Civil para apresarle y su reinado no duró nueve días. Jan construye esta historia a partir de un supuesto heredero que reclama el trono.
Análisis Gráfico y Estilo de Jan
En el apartado gráfico tenemos a un Jan que sigue evolucionando su estilo, con su habitual look gomoso de líneas redondeadas y viñetas abarrotadas. Su narrativa nerviosa ayuda a intensificar la abundante acción de la historia y a acentuar los gags más visuales.
Superlópez: Un Clásico del Cómic Español
Superlópez es un personaje con algo más de medio siglo de historia a sus espaldas y que a estas alturas no debería necesitar presentación. Estas primeras historias surgieron cuando Jan recibió en 1973 el encargo por parte de Antonio Martín, por aquel entonces Director Editorial de la sección de cómics de Euredit, de realizar una serie de historias cortas, mudas y en blanco y negro, en las que se parodiase a Superman. Y aunque Jan no se sentía muy capacitado para ser un humorista sacó adelante el proyecto.
El Jan que nos encontramos aquí estaba aún a años luz del que conoceríamos más tarde, mostrando un estilo de dibujo muchísimo más simplificado y casi esquemático, en el que no encontramos apenas rastro de ese cariño suyo por el detallismo, esa habilidad para hacer de la saturación de elementos un arte o los gags en segundo plano. Pero pese a ello aquí ya se dejaba entrever que Jan, a pesar de lo que creyese él mismo, estaba más que dotado para el humor.
Tras esta etapa y un año más tarde Jan se llevó a su personaje a Bruguera, editorial que registró el personaje a su nombre arrebatándoselo, pero con quienes Jan siguió trabajando porque con algo había que pagar las facturas. El resultado de esto son unas historias, más extensas y con diálogos, que pese a haberse publicado en 1974 parecen provenir de una o dos décadas atrás.
Aquí podemos apreciar una notable evolución gráfica en el estilo de Jan, especialmente teniendo en cuenta el poco tiempo que había transcurrido entre esta etapa en Bruguera y la anterior en Euredit. El esquematismo de aquellas primeras historias había quedado atrás y nos encontrábamos con un Jan que ya estaba comenzando a consolidar su estilo propio, pese a que aún arrastraba una fortísima influencia del “estilo Bruguera”.
Allí el personaje, tras protagonizar una serie de historias cortas, aunque más extensas que en las etapas anteriores, pasó a protagonizar esas historias largas que se han convertido por derecho propio en parte de la historia de la historieta en España, con unos autores inspiradísimos que llevaron a Superlópez a unos niveles de genialidad admirables tanto por los divertidísimos guiones de FPN como por un Jan que evolucionó gráficamente de una forma espectacular.
Las primeras páginas son aventuras cortas como el origen y la aparición de algunos de los villanos más memorables como Luz Luminosa, Chiclón, Gladiador Galáctico… para acto seguido pasar a la primera aventura larga, publicada en 1979… ¡Y qué aventura! Nada menos que el ‘Supergrupo’, donde nuestra parodia patria de Superman, se une a un grupo que es un remedo de varios héroes Marvel: El Capitán Hispania, El Bruto (una mezcla de la Cosa por el físico pero de su compañero de los 4F Reed por el genio), La Chica Maravillosa, que pese a que por su nombre y uniforme se parece a la Mutante de los X-Men por su forma de actuar está más en línea de la Viuda Negra, El Latas, Ultrón el enemigo de los Vengadores pero en bueno, y el Brujo, un Dr. Extraño en toda regla.
La siguiente aventura larga data de 1980 son ‘Los alienígenas’, aquí Jan toma las riendas del personaje en solitario, aumentando la crítica y el surrealismo, también rediseña la ‘S’ del traje para evitar problemas con DC. Unos extraterrestres planean conquistar la tierra y mandan una avanzadilla, estos seres son capaces de imitar cualquier forma por lo que pondrán en apuros a nuestro héroe.
En este álbum, Jan se sale completamente del tiesto, rompe la cuarta pared, la crítica es dura, ácida y directa. Historias clásicas que son historia viva del tebeo español. No pensemos que estamos ante simples tebeos de humor sencillo y golpes, Jan es un maestro a la hora de hacer reivindicaciones, señalar la corrupción, los entresijos económicos, la manipulación mediática… todo esto está presente en estas páginas.
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