Senos Artificiales para la Lactancia Inducida en Hombres: Una Guía Detallada
La inducción de la lactancia, un proceso que tradicionalmente se ha asociado con mujeres, también puede ser provocada en hombres. El caso más conocido en varones fue el de un hombre viudo de Sri Lanka que, desesperado porque su hija rechazaba la leche artificial y no paraba de llorar, empezó a ofrecerle su pecho hasta que consiguió alimentarla (documentado en octubre de 2002). La inducción en hombres es posible, aunque en la mayoría de los casos, no resultará tan sencillo como el caso nombrado y requerirá de una combinación hormonal junto a la estimulación.
Puntos Clave a Considerar en la Inducción
Referente a las inducciones debemos tener en cuenta que el punto de partida es una glándula mamaria cuyo desarrollo no ha sido completo, cabe recordar que el máximo nivel de desarrollo de la mama se da durante la gestación. Debido a esto la manera cómo reaccionará a la estimulación puede variar en cada caso concreto. En los casos de relactación es más sencillo conseguir buenos resultados puesto que la glándula mamaria pudo terminar su desarrollo en el embarazo.
Como ya hemos indicado con anterioridad, el punto de partida desde donde empezamos influye en gran medida en el resultado final. Por ello debemos realizar una anamnesis completa.
- Lactancias previas (duración de las lactancias, de qué forma vivió dichas lactancias, problemas o dificultades durante las mismas...).
- Alteraciones hormonales (tiroides y pituitaria).
- Inclusión de familia y pareja, el proceso puede resultar agotador, contar con el apoyo de la pareja y familiares es un pilar muy importante para perseverar.
- Grupos de apoyo a la lactancia de la zona, el respaldo de otras madres, compartir vivencias similares y hablar abiertamente de los miedos y dificultades puede ayudar a conseguir el objetivo marcado.
- Motivación intrínseca, fuerza de voluntad y ánimos para llevar a cabo todo el proceso.
- Expectativas del proceso, es mucho más factible y ayuda a mantener la motivación marcar pequeños objetivos.
- Conocimientos previos sobre lactancia, entender cómo funciona la anatomía del pecho, la producción de leche y como debería ser un buen agarre puede facilitar mucho el proceso.
- Estado de salud de este, bebés adoptados o fruto de catástrofes con un estado nutricional deficiente, caquéxicos o enfermos pueden estar tan débiles inicialmente que no sea posible realizar una estimulación directa del pecho en un primer momento. Lo mismo puede suceder en caso de grandes prematuros hasta conseguir un buen reflejo de succión.
Métodos para la Inducción de la Lactancia
En la actualidad existe una falta de consenso referente a la forma óptima de abordar la inducción a la lactancia.
Estimulación Mamaria
En ausencia de embarazo, la estimulación mamaria desencadena la liberación de prolactina lo que facilita la proliferación del tejido secretor. La succión, o en su defecto cualquier otra estimulación sobre el pezón, estimulará la secreción de prolactina y oxitocina. Por otro lado, el vaciado de la leche posibilita que la secreción de leche continúe.
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Resulta de vital importancia reforzar la confianza y mantener el apoyo en todo momento, el estrés y el miedo activan el sistema simpático y con ello se incrementan los niveles de adrenalina que actúa como antagonista de la oxitocina impidiendo su correcto funcionamiento. La primeras gotas de leche pueden avisparse en un periodo muy relativo de tiempo, des de varios días tras el inicio de la estimulación como no vislumbrar ni una gota en semanas.
Estas primeras gotas de leche no son calostro como pasaría tras un proceso de embarazo, su concentración de IgA es menor, mientras que la a-lactoalbúmina es más elevada que la del calostro. Los niveles de lactosa, proteínas totales, potasio y cloruro son similares a los de la leche madura. La presencia y succión directa del bebé favorecerá todo el proceso y la evolución será más rápida y efectiva. El estímulo materno tanto fisiológica como emocionalmente es muy superior al ver, tocar, oler y sentir a un bebé físicamente que el hecho de tener que imaginarlo.
Para iniciar la estimulación lo ideal es combinar por un lado la estimulación manual utilizando la técnica de Marmet con la succión con sacaleches (en el caso de no poder contar con la succión directa del bebé). Siempre es aconsejable empezar manualmente ya que el masaje previo mejora la extracción de leche y es una técnica más efectiva con pequeños volúmenes de leche. Varios minutos serán suficientes, estas estimulaciones no deberían sobrepasar los 15-20 minutos. Debemos recordar que se trata de un proyecto a largo plazo, realizar sesiones de estimulación más largas podrían provocar, dolor y aumento del cansancio tanto físico como mental.
Realizaremos estas sesiones con la mayor frecuencia posible, según disponibilidad materna, cada 2-3 horas durante el día y cada 4-5 horas durante la noche. Las extracciones nocturnas son especialmente interesantes por aprovechar los picos de prolactina que suceden de madrugada. Idealmente deberíamos alcanzar un mínimo de 8 estimulaciones diarias. Utilizar sacaleches dobles puede ser una buena alternativa para acortar el tiempo de las sesiones. Es importante utilizar un sacaleches adecuado con un embudo de la talla correcta que se adapte bien al pecho sin provocar dolor ni lesiones. Debemos realizar educación sanitaria con el fin de cerciorarnos que la madre sabe cómo realizar correctamente la técnica de Marmet para la extracción manual y el uso correcto del sacaleches.
Si el bebé ya está con la madre, del mismo modo, podemos combinar la succión del bebé en un pecho y usar el sacaleches en el otro. Asociar dichas sesiones a procesos agradables como escuchar música o ver un capítulo de una serie pueden propiciar una mayor estimulación de la oxitocina y convertirlo en una actividad más apetecible.
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Galactogogos
Son sustancias asociadas popularmente a su capacidad para aumentar la producción de leche. Los medicamentos usados como galactogogos son sustancias usadas con otro fin que dentro de sus efectos secundarios facilitan la producción de leche, generalmente inhibiendo los receptores dopaminérgicos por lo que facilitamos la actuación de la prolactina. Debemos tener este aspecto en consideración puesto que fomentamos el uso en dosis elevadas de dichos medicamentos para forzar un efecto secundario a nuestro favor. En todo caso debemos considerar el riesgo-beneficio de su uso.
La duración segura de la terapia con galactagogos es controvertida. Aunque se puede detectar un aumento de prolactina dentro de las ocho horas posteriores a la primera dosis, se requieren aproximadamente dos semanas para que los cambios en los senos necesarios para mantener la producción de leche.
Domperidona
La domperidona es un agente procinético, inhibe los receptores de dopamina-2 dentro del tracto gastrointestinal, actúa tanto a nivel del sistema nervioso central como periférico. Su uso principal es el de propiciar el vaciado gástrico ayudando a la persitalsis. Entre sus efectos secundarios más importantes está la prolactinemia, lo que permite su aprovechamiento como facilitador de la inducción a la lactancia. En los EE. UU. su uso ha sido restringido debido a algunos informes de casos y literatura que la asocian con muerte súbita cardíaca y arritmias ventriculares. El uso concomitante de inhibidores moderados o potentes del citocromo P450 3A4, como el ketoconazol, puede aumentar las concentraciones plasmáticas de domperidona y, por lo tanto, el riesgo de prolongación del intervalo QT.
La domperidona no pasa la barrera hematoencefálica, por lo que no tiene efectos sobre el sistema nervioso. En dosis de 10 a 20 mg tres veces al día, tiene una eficacia comparable a la de la metoclopramida. En 2013, el Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia de la Agencia Europea de Medicamentos recomendó que la dosis oral diaria se restringiera a un máximo de 30 mg y que no se usara domperidona durante más de una semana. Por lo tanto, es importante que a las mujeres a las que se les ofrece domperidona como galactagogo hayan probado primero estrategias no farmacológicas. Debemos ser conscientes del riesgo, pese a que sea bajo, de prolongación del intervalo QT y sopesar esto con los beneficios de la lactancia.
Metoclopramida
La metoclopramida es un fármaco antagonista de la dopamina. Sus efectos como galactogogo son dosis dependientes. Se ha podido constatar en algunos estudios un aumento del suministro de leche de hasta un 100% en 5 días a dosis de hasta 45mg diarios administrándose 3 veces al día de forma regular (en dosis de 10-15mg) aunque no todas las mujeres expuestas responden al tratamiento (entre un 50 y un 85%) pese a ello existen otros estudios que no son tan optimistas al respecto. Entre sus efectos adversos más destacados cabe destacar las diarreas y la depresión. Existe un riesgo teórico de efectos extrapiramidales en bebés, aunque no se ha informado de ningún caso. En las situaciones donde se suspenda drásticamente su uso puede producirse un efecto rebote y disminuir la producción de leche.
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Galactogogos Derivados de Hierbas
Los galactagogos derivados de hierbas se han utilizado durante siglos en la medicina popular para aumentar la lactancia. Tres estudios (hinojo, fenogreco, moringa, té botánico mixto) informaron el peso del lactante, pero no se pudieron realizar metaanálisis debido a la heterogeneidad clínica y estadística significativa (I2 = 60%, 275 participantes, evidencia de certeza muy baja). El análisis de subgrupos muestra que no hay mucha seguridad sobre si el hinojo o la alholva mejoran el peso del lactante, mientras que la moringa y el té botánico mezclado pueden aumentar el peso del lactante en comparación con el placebo.
Trece estudios (Bu Xue Sheng Ru, Chanbao, Cui Ru, flor de plátano, fenogreco, jengibre, moringa, fenogreco, mezcla de jengibre y cúrcuma, ixbut, té botánico mixto, Sheng Ru He Ji, silimarina, Xian Tong Ru, dátiles de palma; 962 participantes) informaron sobre el volumen de leche, pero el metaanálisis no fue posible debido a la heterogeneidad sustancial (I2 = 99%). El análisis de subgrupos para cada intervención sugirió un beneficio o poca o ninguna diferencia (evidencia de certeza muy baja). Hubo informes limitados de efectos adversos, ninguno de los cuales pudo ser metaanalizado. Cuando se informaron, se limitaron a quejas menores, como madres con orina que olía a jarabe de arce y urticaria en los lactantes (evidencia de certeza muy baja).
De ahí podemos extrapolar que pese que en algunos casos parecen obtener una mejoría en el peso del lactante, los estudios son bastante imprecisos, de mala calidad, con mediciones muy poco exactas y sin poder constatar una mejoría sustancial en la producción de leche ni tampoco comparativamente si uno actúa mejor que otro. Por ello debemos ser prudentes con las recomendaciones de dichas sustancias esperando un efecto terapéutico en ellas. Últimamente han aparecido diferentes productos comerciales cuya supuesta finalidad es el aumento de la producción de leche (supuestos galactogogos). Tales como galletas para la lactancia, infusiones a base de diferentes hierbas (algunas ya mencionadas en el apartado de galactogogos naturales y otras muchas diversas), capsulas, etc. Dichos productos no poseen ningún tipo de evidencia sólida que los respalde.
Anticonceptivos Combinados de Estrógenos y Progesterona
El uso de anticonceptivos combinados de estrógenos y progesterona fue inicialmente propuesto por el Dr. Newman quien realizó el primer protocolo para la inducción de la lactancia en madres no gestantes. Argumenta que los cambios producidos en el seno al usar los anticonceptivos orales sinergizan con el uso de la domperidona y la estimulación del seno consiguiendo mejores resultados y más rápidos. Parece que las descripciones anatomopatológicas de mamas sometidas a anticonceptivos hormonales recuerdan a las que presentan las mamas de gestantes y lactantes.
Acupuntura
La acupuntura parece ser que podría ser usada para mejorar la secreción de prolactina.
Galactorrea
Por último, la galactorrea, se identifica como la secreción de leche involuntaria, sin haber pasado por un embarazo ni haber estimulado dicho pecho.
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