¿Qué Sucede Si El Óvulo No Es Fecundado?

02.12.2025

La fecundación es un paso fundamental de la reproducción sexual, y consiste en la unión de un óvulo y un espermatozoide sanos, dando lugar a un cigoto: la primera célula de un nuevo individuo.

El Proceso de Fecundación Natural

Para que se produzca un nuevo ser, es necesario que el óvulo y el espermatozoide se fusionen. A este proceso se le denomina fecundación. Un momento mágico y lleno de misterio.

En el ciclo menstrual normal se libera un óvulo de uno de los ovarios alrededor del día 14 antes de la siguiente menstruación. La liberación del óvulo se denomina ovulación. El óvulo alcanza el extremo en forma de embudo de una de las trompas de Falopio, donde se puede producir la fecundación, y es transportado hasta el útero.

El semen, depositado en la vagina, atravesará el útero y llegará a las trompas de Falopio. De los varios millones de espermatozoides, solamente unos cientos llegarán hasta el óvulo y solo uno podrá atravesar la membrana plasmática del óvulo y producirse la fecundación. Todos los demás espermatozoides se quedan por el camino y se destruyen, sobre todo los defectuosos, con poca movilidad.

Los expertos en fertilidad llaman "capacitación del espermatozoide" a los procesos y modificaciones que se producen en la estructura de los espermatozoides cuando viajan hacia la trompa de Falopio para encontrarse con el óvulo. Son unos cambios necesarios para que pueda penetrar en el óvulo y que se produzca la fertilización.

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En el momento de la ovulación, el ovario se presenta parcialmente recubierto por las fimbrias, una especie de "pelillos", de la trompa, las cuales captan el ovocito liberado y se encargan de trasportarlo en dirección al útero.

La corona radiada es un conjunto de células que envuelven al óvulo, y la zona pelúcida consiste en una membrana traslúcida que también rodea al óvulo. De los 200 o 300 millones de espermatozoides depositados a través de la vagina, solamente entre 300 y 500 llegan al punto de fecundación.

En esta etapa se produce la dispersión de las células que conforma la corona radiada, que es traspasada con ayuda de unas enzimas, llamadas espermiolisinas, liberadas por el acrosoma. Unas sustancias difundidas desde el óvulo y otras liberadas por el acrosoma del espermatozoide desencadenan este proceso. En parte del acrosoma comienza a crecer el llamado filamento acrosómico, que se desarrolla en los espermatozoides activados.

El espermatozoide mediante los movimientos de su flagelo empuja el filamento acrosómico para que haga contacto con la membrana celular del óvulo.

Después de la penetración de uno de ellos, la permeabilidad de la membrana se modifica por un proceso llamado reacción de zona o cortical. La unión del primer espermatozoide a la membrana plasmática del óvulo desencadena tres hechos: en cuanto el espermatozoide entra en contacto con la membrana del ovocito, se fusionan las dos membranas plasmáticas y se forma el cono de fertilización. Gracias a esta especie de veta entra en el citoplasma ovocitario la cabeza, pieza intermedia y cola del espermatozoide.

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Unas vesículas que se encuentran debajo de la membrana del óvulo y que se llaman gránulos corticales expulsan su contenido. Esta reacción impide que otros espermatozoides penetren al óvulo.

Una vez dentro el espermatozoide, el ovocito termina su maduración (llamada meiosis II), que consiste en la reducción del número de cromosomas. El espermatozoide, que ya ha penetrado, avanza hasta quedar junto al pronúcleo femenino, se hincha su núcleo y forma el pronúcleo masculino, con otros 23 cromosomas. Cuando ambos pronúcleos se encuentran, se fusionan y los cromosomas se juntan: nace así un nueva célula con 46 cromosomas en total. Se forma así el cigoto humano. Mientras tanto se divide, primero en dos células. Ya no es un cigoto, sino un embrión.

¿Qué Sucede Si El Óvulo No Es Fecundado?

En el caso de que el óvulo no se fertilice, o no se implante, el mismo el cuerpo de la mujer se encarga de expulsar el óvulo y el endometrio. Esta muda es la que causa el sangrado en el período menstrual de la mujer. En general si no se ha producido la fecundación, el endometrio se desprende y se elimina.

Si no es fecundado, el óvulo degenera y se elimina a través del útero en el siguiente período menstrual.

Fallo de Fecundación en Tratamientos de Reproducción Asistida

En el laboratorio de reproducción asistida, la fecundación tiene lugar in vitro.

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Se denomina fallo de fecundación cuando el proceso de fecundación in vitro, ya sea convencional o ICSI, fracasa y no fecunda ningún óvulo. Este es un fenómeno que suele ocurrir en el 11-15% de los tratamientos con fecundación in vitro y un 3% tras el uso de ICSI.

Tras la punción folicular, donde los óvulos son recuperados, esto se fecundan en el laboratorio:

Técnicas de Fecundación In Vitro (FIV)

  • FIV Convencional: Se aproximan los óvulos con los espermatozoides para que, de forma “natural”, un espermatozoide penetre en el interior del óvulo para lograr la fecundación. Se trata de un proceso más fisiológico, sin embargo, no siempre es posible su realización, generalmente por problemas de calidad seminal u ovocitaria.
  • ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides): Consiste en introducir mediante una micropipeta un espermatozoide, previamente seleccionado, en el interior de un óvulo maduro.

Si hablamos de fecundación mediante FIV convencional, el óvulo será incubado con una concentración de espermatozoides suficientemente elevada como para que se dé la fecundación de forma espontánea. El óvulo y los espermatozoides serán incubados durante varias horas y el día siguiente el equipo de laboratorio revisará que estos óvulos hayan sido fecundados. En un tratamiento con FIV-ICSI, tras la punción folicular se le inyectará al óvulo un espermatozoide. De esta forma se obliga a la célula masculina a entrar en el interior del óvulo. Sin embargo, esta invasión no garantiza que el óvulo y el espermatozoide vayan a crear un embrión. Este proceso puede ser irrumpido, dando un fallo de fecundación.

Al día siguiente de la inseminación de los ovocitos mediante FIV convencional o ICSI podemos determinar en el laboratorio de FIV el número de óvulos fecundados o preembriones.

Sin embargo, la realización de los procesos anteriores no garantiza la fecundación en todos los casos. No obstante, también es común que se den casos de fecundación anómala, esto ocurre cuando en lugar de dos pronúcleos aparece un número diferente, pudiendo ser uno, tres o incluso más. Por último, podemos encontrarnos con óvulos no fecundados que se caracterizan por la ausencia de pronúcleos. Para que un óvulo sea fecundado es necesario que ocurran una serie de cambios en su interior, sin embargo, si el espermatozoide no es capaz de activar dichos cambios o el óvulo no es capaz de generarlos, nos encontraremos ante una ausencia de fecundación.

Causas del Fallo de Fecundación

Ante este fenómeno, o un caso de baja fecundación, se necesita replantear el ciclo de la paciente y buscar el origen de este fracaso si fuera posible.

La baja calidad de óvulos o espermatozoides, o ambos, suele ser la razón principal de estos inusuales fallos, ya que los procesos que tienen lugar para la formación de los gametos y cigotos son muy complicados, y fallos en los mismo o en su regulación están asociados con un aumento de la infertilidad.

Alteraciones Seminales

La calidad seminal se valora en función de la morfología, motilidad y concentración de los espermatozoides de la muestra seminal. Además, otros parámetros como el grado de fragmentación del ADN del espermatozoide o su carga cromosómica nos pueden orientar en cuanto a la calidad de la misma. La calidad seminal puede variar en el tiempo, ya que los espermatozoides se generan constantemente, y además el proceso se puede ver afectado por factores externos como los procesos de fiebre, la administración de fármacos, el estrés, la alimentación, los hábitos de vida, el tabaco, el alcohol, etc.

Calidad de los Ovocitos

La calidad de los ovocitos es la clave de la fertilidad femenina, y determinará el potencial del embrión que de cada óvulo se desarrolle. Como en el caso anterior, los hábitos de vida poco saludables o ciertos tratamientos farmacológicos pueden disminuir la calidad de los óvulos, pero hay factores intrínsecos, asociados a una disminución en la calidad de los óvulos, como la reserva ovárica, la obesidad, la edad materna o la endometriosis.

En muchas ocasiones un fallo de fecundación también puede ser debido a una mala calidad ovocitaria debida a edad avanzada de la mujer, estimulación ovárica no idónea o bajo número de ovocitos recuperados.

También debemos resaltar que existe aproximadamente un 2% de los casos de FIV donde el varón presenta una buena calidad espermática, se han recuperado un buen número de ovocitos en la punción folicular y estos aparentemente son de buena calidad, pero al día siguiente nos encontramos ante un alto número de ovocitos no fecundados o ante la ausencia total de fecundación.

Tratamientos y Soluciones Ante el Fallo de Fecundación

Ante un fallo de fecundación, antes de plantear un nuevo tratamiento de reproducción asistida se debe hacer un análisis exhaustivo del caso completo. En los ciclos con fallo de fecundación o baja tasa de fecundación tras una FIV convencional, se recomienda repetir un nuevo ciclo inseminando lo ovocitos mediante una ICSI.

Es necesario resaltar que varios estudios apuntan a tasas de implantación y embarazo más bajas en los pacientes con fallo de fecundación en ciclos de FIV convencional. Un seminograma normal no garantiza la ausencia de anomalías cromosómicas constitucionales y/o de la línea germinal, ya que llegan hasta el 27% en pacientes con esterilidad de larga duración y fallos repetidos de FIV. En estos casos es recomendable iniciar estudios seminales más profundos, como el de la fragmentación del DNA y FISH en espermatozoides, que analiza si estos contienen una dotación cromosómica normal o errónea (lo que denominamos FISH alterado).

Cuando nos encontramos frente a un factor masculino severo se puede producir un fallo de fecundación tras ICSI debido a la calidad de los espermatozoides. En los casos con ICSI y una teratozoospermia severa (defectos en la morfología del espermatozoide), existe una gran controversia en la literatura. Las últimas publicaciones no encuentran relación entre la morfología espermática y la tasa de éxito.

Activación Ovocitaria

Varias causas pueden estar detrás del fallo en la activación ovocitaria, aunque no siempre se pueden determinar y, sobre todo, no siempre se pueden solucionar. Actualmente existen varias técnicas para intentar solventar el problema del fallo en la activación ovocitaria. La que más se utiliza es la activación ovocitaria con ionóforo de calcio, con la cual los ovocitos se ponen en contacto con este medio rico en ionóforo de calcio y, de esta manera, se inician las cascadas de reacciones que necesita el ovocito para iniciar una correcta fecundación.

En los últimos años se ha conseguido realizar técnicas de activación ovocitaria in vitro mediante la utilización de un medio de cultivo con ionóforo de calcio. Éste permite que el óvulo desencadene el proceso de activación, pudiendo obtenerse mejores tasas de fecundación. Sin embargo, se trata de una técnica que, a día de hoy, se considera experimental, necesitándose más estudios que corroboren su seguridad.

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