¿Qué pasa si no me saco la leche materna? Consecuencias y soluciones
La gestación desencadena alteraciones físicas y psicológicas que se prolongan más allá del parto. En muchos casos, las madres se enfrentan a diversas situaciones relacionadas con la lactancia materna, y es crucial entender las posibles consecuencias de no extraer la leche y cómo abordar estos desafíos.
Consecuencias de no extraer la leche materna
Cuando dejas de amamantar o destetas, lo más habitual es que no prestes mucha atención a tus pechos. Si no los manipulas, no te vas a dar cuenta de que la glándula sigue fabricando pequeñas cantidades de leche, a veces es blanca/amarillenta y otras veces transparente. Aún y cuando la glándula entra en este proceso de transformación y el tejido funcional del pecho es reemplazado por grasa, la producción de leche no desaparece de manera inmediata.
Cambios físicos y emocionales
Decir «chao, chao» a la lactancia conlleva, para gran parte de las madres, dar la bienvenida a los temidos kilitos de más. El fin de este proceso genera un extra de energía que la naturaleza, siempre sabia, almacena en forma de grasas. Detrás de esta ganancia de peso se encuentran otras causas, como la bajada del nivel de prolactina. En vista de lo anterior, cuando dejas de amamantar, ¿engordas siempre? No es posible responder con un sí absoluto.
Uno de los cambios en el pecho tras la lactancia es su disminución progresiva en el curso de tres a seis meses. Hasta que la piel y los tejidos mamarios se recuperan, lucen caídos, flácidos y asimétricos, nada favorecedores. Aunque inevitable, este proceso puede agilizarse con un régimen alimentario rico en proteínas (lácteos, pescados, carnes magras, etcétera). Otra forma de recuperar la grasa del pecho tras lactancia es practicar actividades físicas como el yoga o el pilates.
Como un duelo. Así describe el destete más de un pediatra y especialista en maternidad. Sin embargo, este fenómeno, conocido como depresión post-destete, se prolonga en una minoría de casos por distintas razones: un destete poco gradual, la presión social, una planificación insuficiente o la falta de apoyo emocional. Contra la depresión que sigue al destete, son efectivas las terapias familiares, de pareja y de apoyo, así como consultar a personas con experiencia previa o que estén atravesando una situación similar.
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¿Por qué es importante extraer la leche materna?
La leche materna se puede extraer y almacenar en cualquier momento del día. Esto es especialmente útil en las siguientes situaciones:
- Las primeras horas tras el parto, para estimular el pecho si hay separación madre-hijo.
- Cuando hay separación madre-niño durante el periodo de lactancia.
- Preparar una reserva por previsión de separación madre-hijo (ej: vuelta al trabajo), tras la toma del bebé, acabar de vaciar los pechos.
Cómo extraer la leche materna
La leche se puede extraer de forma manual o utilizando extractores. Aquí te damos algunos consejos:
- Realizar masaje de forma circular, como si girase el pecho.
- Presionar: de la periferia en dirección al pezón.
- Presionar después con los dedos, como caminando sobre el pecho, hacia el pezón.
- Presionar con dos dedos la areola durante cinco segundos y dejar ir la presión.
- Colocar los dedos pulgar e índice a 3 centímetros de la base del pezón, realizar presión en dirección al tórax, comprimiendo el pecho entre el pulgar y el resto de los dedos.
- Adapte el kit al extractor. Estimule 10 minutos cada pecho.
- Retire el émbolo del biberón, proporcione al bebé la leche, o guárdela en la nevera.
- Lave el material con agua y jabón y séquelo de forma correcta.
Frecuencia de extracción
En caso de extracción por separación madre-hijo por ingreso del niño al nacer, es decir, antes de instaurarse la lactancia, debe hacerlo cada 3 horas durante el día y por la noche cada 4h, durante el primer mes. Posteriormente puede ir espaciando las extracciones nocturnas.
Los primeros 2-3 días (inicio de lactancia), SÓLO obtendrá unas gotas de leche llamada calostro. Es rico en elementos de inmunidad, siendo pues muy beneficioso.
En caso de extracción puntual, por no poder dar alguna toma… respete los horarios de las tomas del bebé. Si no va a utilizar la leche de forma inmediata, identifique el recipiente (la fecha y la cantidad extraída).
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Cómo descongelar la leche materna
Para descongelarla, es preferible hacerlo en el menor tiempo posible y lo más cerca de la toma. Puede hacerlo por ejemplo al baño maría, sin fuego, es decir, sumergiendo el recipiente en agua calentada de forma previa. Si no es posible, puede descongelar en nevera, es decir, sacándola del congelador con antelación.
Cómo aumentar la producción de leche
El método más eficaz para aumentar la producción es aumentar la estimulación. Si no hay problemas específicos, producimos la cantidad de leche que se demanda. Si tras dar el pecho estimulamos con el sacaleches o de forma manual, aumentaremos la producción ya que nuestro organismo interpretará que precisa producir más cantidad.
¿Qué hacer cuando hay problemas de lactancia?
Es fundamental buscar ayuda si se presentan problemas durante la lactancia. Algunas situaciones que requieren atención incluyen:
- Dolor en el pecho al extraer leche y/o enrojecimiento alrededor de la areola acompañado de fiebre.
- Dudas sobre la producción de leche.
- Problemas de agarre del bebé.
Puede consultar con grupos de apoyo a la lactancia. Un miedo muy habitual en las madres es el quedarse sin leche.
Medicamentos y lactancia
Pocos medicamentos afectan la lactancia. Sin embargo, siempre es recomendable consultar con un médico antes de tomar cualquier medicamento durante la lactancia.
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Razones para no amamantar y alternativas
Son muchas las razones de por qué hay madres que no pueden amamantar o eligen no dar el pecho a su bebé. Entre las más habituales, figuran la falta de ayuda, las informaciones confusas y contradictorias al respecto y la inexperiencia.
- Problemas de salud: Tanto la mamá como el bebé pueden sufrir alguna enfermedad crónica o afección de otro tipo que hace que la lactancia materna sea complicada o incluso imposible.
- Mala conciliación: Muchas mamás tienen que recurrir a la lactancia diferida o lactancia mixta para poder reincorporarse a su trabajo.
- El bebé no se agarra bien: Algunos bebés pueden tener problemas para agarrarse al pecho o presentar una succión muy débil con la que no consiguen extraer el alimento.
- El bebé no quiere pecho: Algunos bebés prefieren el pecho y otros se encuentran más cómodos tomando biberones.
- Depresión postparto: Si bien uno de los beneficios de dar el pecho es que reduce el riesgo de depresión postparto, en ocasiones esta afección no permite a la madre optar por la lactancia materna exclusiva, porque le causa malestar y desconexión de su bebé.
- Decisión personal: Hay ocasiones en las que no hay más motivo para no dar el pecho que, simplemente, que no lo desees. Si te resulta incómodo, agobiante o incompatible con tu forma de vida.
Es cierto que la leche de fórmula, aunque es muy similar, no es igual a la leche materna.
La importancia del apoyo y la información
En muchos casos, cuando una mujer deja de dar el pecho a su pequeño, el problema estriba en la falta de información correcta y de ayuda competente, y no a una agalactia o falta de leche, que suele ser muy rara. Lo peor, sin embargo, es que la mujer acaba considerándose culpable, porque «siente» vagamente que algo no ha funcionado y, al no saber demasiado bien a quién atribuir la responsabilidad, se culpa a sí misma.
En el pasado, la situación era muy distinta, pues, al entrar en la edad fértil, las mujeres ya habían tenido la oportunidad de ver cómo otras madres cuidaban a niños de todas las edades. En el contexto de una familia «amplia», se podía contar con el ejemplo para aprender el oficio de madre.
¿Cómo saber si el bebé está recibiendo suficiente leche?
Una duda habitual en las madres es si son capaces o no de producir toda la leche que necesita el bebé. Es importante aclarar que la producción de leche depende de la estimulación que realiza la succión del bebé vaciando el pecho.
A partir del tercer día, si el bebé mama de forma adecuada, más de 8 veces al día y hace 3 o más deposiciones al día, se puede decir que está alimentando correctamente. Si el niño está tranquilo y feliz y moja 4-5 pañales diarios, es que está tomando la leche que necesita. Además el pediatra irá controlando la evolución en los controles de salud.
Causas de la baja producción de leche
La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia. Algunas de las causas incluyen:
- Problemas de salud como infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo.
- Dificultades en el agarre del bebé, uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches.
- Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua.
- Consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia.
- Estrés.
Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
Medidas para aumentar la producción de leche
Algunas medidas pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia:
- Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
- Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural.
- Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, y todo el tiempo que pida.
- Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.
¿Qué pasa si un pecho produce menos leche que el otro?
En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante.
Cómo recuperar la lactancia materna
La lactancia materna se puede cortar por distintas razones. Pero lo buena noticia es que también se puede recuperar, tanto si no se da el pecho durante un breve lapso de tiempo, como si se suspende y la leche se ha retirado.
Causas de interrupción de la lactancia materna
- Madre e hijo están separados
- La mamá tiene fiebre
- La mamá está tomando fármacos no compatibles con la lactancia
- Causas hormonales
- Causas nutricionales
Conclusión
La lactancia materna es una experiencia única y valiosa, pero puede presentar desafíos. Es fundamental informarse adecuadamente, buscar apoyo profesional y tomar decisiones informadas para asegurar el bienestar tanto de la madre como del bebé.
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